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¿Por qué a algunos niños les gustan los monstruos?

Aunque son muchos los niños que no soportan las películas de terror o temen a los monstruos y hasta tienen pesadillas con ellos, hay niños que sienten fascinación con estos personajes. ¿Es el caso de tu hijo?

Les gustan los monstruos

Hay niños a los que no les gusta o les atrae muy poco lo relacionado con los monstruos y el terror. Es normal, puesto que muchas veces se enfrentan a lo desconocido y todavía sienten una gran necesidad de sentirse protegidos por sus padres. Sin embargo, también hay pequeños a los que les atrae este mundo fantasioso donde habitan seres terroríficos.

La psicóloga brasileña Elza Días Pacheco, especialista de la Universidad de Sao Paulo, explica que «los noticieros están llenos de hechos sangrientos que alteran a los chicos, por eso necesitan del terror falso y de los monstruos de ficción para exorcizar sus miedos».

Además, «los monstruos gustan porque tienen poder. Pueden transformarse o ser invisibles, vencer a quien quieran, dominarlo todo. El niño se identifica con ellos porque está indefenso, dependiendo de los adultos y, a veces, tiene deseos de venganza y necesita dar salida a su agresividad».

No por nada muchos niños sienten gran atracción por personajes como Hulk, pues saben que todos tenemos algo de malos y de buenos, por eso les interesan las mutaciones horripilantes, explica la especialista.

Un caso donde se refleja muy bien esta teoría es el de Tim Burton; el autor es conocido por sentir una gran fascinación por los monstruos desde que era niño (abajo te compartimos su corto Vincent, donde podrás apreciar este gusto por los monstruos del director).

Otro caso es el de Guillermo del Toro, quien siempre ha puesto de manifiesto en sus películas su afición por los monstruos; algo que quiso plasmar también en la exposición «En casa con mis monstruos», que recorrió Los Ángeles, Minneapolis y Toronto, hasta llegar a la ciudad natal del cineastaen el Museo de la Universidad de Guadalajara, en México.

Elza Días declara que los niños distinguen perfectamente la realidad de la fantasía,
por lo que como padres podemos sentirnos
seguros ante este gusto de los niños por lo terrorífico.

Por Berenice Villatoro

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Salud

Evita los daños a la salud causados por la mala calidad del aire

La temporada de calor trae consigo una alta posibilidad de incendios forestales y el humo producto de tales incendios, al mezclarse con el ozono, crea una mezcla de gases y partículas finas que pueden dañar la salud al punto de necesitar hospitalización. Te decimos qué acciones tomar para prevenir los daños del humo por incendios y la mala calidad del aire. 

¿Cómo cuidar de ti y tu familia?

  1. Usa gafas cuando andes por la calle.
  2. Aplica gotas de lágrimas para disminuir el efecto de sequedad.
  3. Usen tapabocas para evitar respirar partículas tóxicas liberadas por la quema de material.
  4. Tomen mucha agua para evitar la sequedad de garganta.
  5. Si viven cerca de la zona donde ha ocurrido algún incendio, coloca telas húmedas en las ventanas para evitar la entrada de partículas.
  6. Mantén las puertas y ventanas de tu casa o departamento cerradas.
  7. Eviten realizar actividad física al aire libre.
  8. Si identificas cenizas en el patio, terraza o balcón, evita que tus hijos jueguen en el suelo. También evita que tus animales de compañía coman en estas zonas.
  9. Al momento de limpiar las cenizas, usa tapabocas y moja el suelo antes de barrer, para evitar que las partículas se desprendan y las inhales.

¿Cómo afecta a la salud el humo por incendios?

Los gases y partículas son inhalados profundamente y llegan a los pulmones. Por lo que además de causar irritación en los ojos, afecta la respiración y podría agravar otras condiciones de enfermedades crónicas, tales como el asma y las enfermedades cardíacas.

El humo de incendios forestales contiene monóxido de carbono, un gas incoloro, inodoro y tóxico. Por eso, no lo detectamos. Pero si en tu ciudad o estado se están viviendo casos de incendios forestales es necesario tomar estas medidas de prevención, aunque el incendio no esté cerca de tu hogar.

Es así porque los contaminantes que emanan del humo de los incendios forestales se esparcen por la localidad debido al viento y  provocan un aumento de las concentraciones de ozono. Así que no se trata solo de la toxicidad del humo, sino de su efecto sobre la calidad del aire.

La Dra. Alexandra Larsen de la Universidad Estatal de Carolina del Norte en los Estados Unidos, ha analizado a largo plazo los efectos que el humo de los incendios forestales tiene sobre la calidad del aire: “los días en que los incendios están activos representan un número desproporcionado de días con niveles elevados de índice de calidad del aire, lo que indica que los aumentos moderados de la contaminación atmosférica regional debidos a grandes incendios y el transporte de humo a larga distancia pueden llevar la calidad del aire a niveles insalubres”.

Ha encontrado que «a medida que la cantidad de incendios aumenta y la superficie quemada es más importante, se torna más preocupante porque la exposición a partículas y gases asociados con el humo de incendios forestales que ingresa a las ciudades puede llevar a las personas a ser hospitalizadas con problemas respiratorios y hasta cardíacos».

¿Quiénes corren mayor riesgo?

  • Quienes padecen enfermedades cardíacas y pulmonares, tales como insuficiencia cardíaca congestiva, angina, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfisema o asma, o aquellos que han padecido anteriormente de un ataque cardíaco.
  • Los adultos mayores y los niños, cuyos pulmones y vías respiratorias aún están en desarrollo y también inhalan más aire por kilo de peso corporal que un adulto; lo mismo ocurre en las mujeres embarazadas.
  • Los fumadores, porque ya tienen una función pulmonar deprimida o una enfermedad pulmonar e inhalar humo puede agravar esta condición.
  • Las personas con infecciones respiratorias como resfríos o gripe.
  • Las personas con diabetes o que hayan padecido un derrame cerebral.

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