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Medios hermanos, ¿qué hacer para que se lleven bien?

Para que los medios hermanos desarrollen una buena actitud entre ellos, dependerá en gran medida de la sensatez de los papás para unir a la familia. ¡Toma nota!

Actualmente, la estructura de algunas familias está integrada por adultos divorciados, separados o viudos en las cuales tienen cabida los hijos menores o adolescentes de cada uno. Sin embargo, un medio hermano puede aparecer en la vida de un niño generando una completa revolución en la estructura familiar a la que estaba acostumbrado.

La edad en la que los medios hermanos se conozcan, puede ser determinante para que la relación funcione o no en el futuro. Asimismo, las circunstancias en las que los padres se encuentren, cuando este encuentro ocurra, también puede ser un factor de influencia.

Las posibles combinaciones son muy complejas:

  • Una pareja con hijos que se divorcia y él o ella vuelven a casarse y tienen hijos con la nueva pareja.
  • Un niño que era hijo único que repentinamente ya es «hermano mayor», «el de en medio» o «hermano menor» porque su papá se casó con una mujer que ya tenía hijos más grandes o más chicos que él, y ahora tiene que vivir con ellos o convivir los fines de semana con ellos, cuando antes era un tiempo que pasaba sólo con su papá.

Las relaciones entre medios hermanos son particularmente difíciles, ya que los niños muchas veces no entienden del todo las razones que los papás les pueden dar. Además, de la presencia de la variante de la convivencia cotidiana o esporádica de la relación.

¿Qué hacer para que se llevan bien?

1. No impongas el afecto. Las relaciones se construyen con base en la convivencia a lo largo del tiempo para crear lazos afectivos. No por decreto de mamá o papá.

2. Dales su espacio y su tiempo para que ellos construyan gradualmente su propia relación, con sus propias reglas, tiempos y dinámicas.

3. Genera los espacios para estar juntos, pero siempre considerando y respetando las edades e intereses de cada uno. No lleves a espectáculos infantiles al adolescente «para que conviva con su hermanito», tampoco pongas al pequeño a ver aburrido cómo el adolescente está conectado mandando mensajes desde su celular.

4. Considera los posibles celos. Conflictos no resueltos con los padres que los medios hermanos empeoran al contrastar la calidad de relación que ellos pueden tener con sus papás.

Recuerda, que el tiempo que otorgues y el respeto para que ellos generen sus propios vínculos entre sí, dependerá si ellos eligen crear una relación sólida a largo plazo, aunque tampoco es raro observar relaciones lejanas entre ellos cuando han crecido y no están obligados a compartir momentos con sus padres, por más que estos hayan tratado de unirlos.

Procura buenos momentos compartidos, convivencia divertida
y respetuosa, tal vez así, puedas lograr más.

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¿Qué tipos de hermanos son tus hijos?

Los hermanos representan las primeras interacciones sociales de los niños. ¿Sabes qué tipo de hermanos son tus hijos? ¡Identifícalos! Ayúdalos a llevarse mejor y a crecer el amor entre ellos. 

Todos los niños son diferentes, así como sus personalidades, por ello te describimos a continuación…

Los tipos de hermanos más representativos:
 

El amigo
Este tipo de hermano siempre está dispuesto a escuchar, cuidar a los hermanos menores y jugar con ellos. Nunca defraudará la confianza de alguien y siempre estará para cuando lo necesiten.

El Bully
Este tipo de hermano es el que golpea o simplemente molesta por juego.

El protegido
Suele ser el hermano más pequeño. Generalmente, es quien resulta más útil para convencer a los papás de algo. Es el más protegido de papá y mamá para que no se aprovechen de él.

El bribón
Es el típico hermano que siempre echa de cabeza y no desaprovecha oportunidad para poner a cualquiera de sus hermanos en evidencia con sus padres.

El cómplice  
Ambos pueden cubrirse el uno al otro, puede ayudar a inventar pretextos y no delega a sus demás hermanos o amigos.

La fashionista
Es la  hermana que siempre está al último grito de la moda, leyendo revistas juveniles y revisando lo ‘trendy’ de la semana.

La popular
Es la típica hermana que siempre está lista para salir con sus amigas y cuando un hermano le pide que le presente a unas de sus amigos, ella no lo permite y se molesta.

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Así Crece

¿Príncipe destronado? Ayuda a tu hijo mayor a adaptarse a la llegada de su hermano

La llegada de su hermano es un cambio muy fuerte para el primer hijo, pero tu amor y paciencia pueden facilitarle el proceso de convertirse en el hijo mayor.

Los niños mayores se adaptan mejor a la llegada del nuevo bebé cuando los papás compensan con atención y tiempo extra la dedicación de las mamás a los recién nacidos. Aquí algunos tips para que tu hijo no se sienta excluido con la llegada del nuevo integrante de la familia.

¿Cómo ayudar a tu hijo mayor a adaptarse a la llegada de su hermano?

1. Permítele tener contacto con el bebé, si es posible desde su nacimiento, explicándole que puede acariciarlo con cuidado para evitar que se lastime, y supervisa siempre que sea así.

2. En el primer encuentro, dirígete al bebé para presentarle a su hermano mayor, mencionando que este es un niño al que toda la familia quiere mucho y del que podrá aprender muchas cosas.

3. Nunca lo rechaces, reprendas bruscamente o corras de la habitación por motivos relacionados con el recién nacido. Si es tosco con el bebé, solo recuérdale que su hermanito es muy chico y necesita que él, como hermano mayor, lo quiera y cuide. Insiste en que por más grande, sabe muchas cosas que el bebé necesita aprender.

4. No lo compares con el bebé de modo que enfatices defectos o virtudes de cualquiera de los dos.

5. Pídele que cuide a su hermanito por periodos cortos, siempre y cuando estés segura de que no tendrá con él una conducta hostil, y muéstrate muy agradecida cada vez que lo haga, si es posible con un pequeño premio, como su postre favorito.

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¿Por qué el segundo hijo es más rebelde?

¿Tu segundo hijo suele ser todo un torbellino que, ni ante su mamá o papá, se detiene?  Te decimos por qué tu segundo hijo es más rebelde. 

Hay muchas teorías, posiblemente, los hermanos mayores al tener más responsabilidades, sean más disciplinados y los pequeños, al no tener ese papel, sean más rebeldes, inquietos, traviesos o desobedientes.

Los investigadores dicen que el orden de nacimiento influye a la hora de desarrollar la personalidad del niño, es la teoría del orden, que ha sido descrita por innumerables psicólogos.

Tu segundo hijo

Con el primer hijo todo es nuevo, recibió toda tu atención, en ocasiones sobreprotección, mimos, cuidados, miedos, equivocaciones y también, fue blanco de tus exigencias, firmeza y carácter estricto.

Pero ya con el segundo, te relajas un poco porque ya sabes más un poco más acerca de los niños.  Ya sabes que con 37.5º de fiebre no hay que salir corriendo al hospital o que no pasa nada si se cae.

Sí, tienes más hijos y más trabajo, y justo esto te hacer ser más exigente con el primero, a quien de hecho lo invitas a cuidar «de su hermanito». Mientras que el segundo se «salva» de muchas normas y tareas, por lo que se va convirtiendo en un niño más rebelde, mimado, menos disciplinado y menos obediente.

Aunque esto no es siempre una regla, algunos psicólogos comentan que ser el segundo hijo no determina que sea más rebelde, indisciplinado o desobediente, sino que se incrementa la posibilidad de tener ese tipo de actitudes.

Pero un estudio de la Universidad del estado de Pensilvania publicado en la revista Child Development encontró que los primogénitos tienden a ser más dóciles y tratan de complacer a sus padres más, mientras que los hermanos menores tienden a mostrar una personalidad más independiente y rebelde.

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Amor de hermanos, ¡un mundo de emociones que los beneficia!

Se creía que la rivalidad y los celos eran los sentimientos predominantes entre los hermanos de corta edad, pero existe todo un mundo emocional entre ellos que beneficia en mucho su desarrollo social. Es que el amor entre hermanos es único.

EL MAYOR

El nacimiento de un hermano convierte automáticamente al niño que había (único o menor, hasta ese momento), en mayor. Ocurre que los padres suelen subirlo un escalón y considerarlo más maduro y capacitado para ciertas tareas; entonces empieza a adquirir virtudes que no le conocías:

¿De dónde le ha salido esa paciencia a la hora de ponerle el suéter a su hermano, hacer una sencilla torre de cubos sólo para que el bebé la derribe, dejarse ganar en una pelea…? ¿Y por qué muestra tan orgulloso a sus amigos a su hermano pequeño? El hermano mayor suele considerar que debe cumplir ciertas expectativas en cuanto al cuidado de su hermano menor, por lo que se muestra más proactivo.

Los papeles están claros y nadie tiene nada que demostrar: el mayor es mayor y tiene garantizada la admiración del pequeño nada más por existir, y el pequeño es pequeño y sólo por eso su hermano entiende que se le dedique más atención, sobre todo si él disfrutó de la atención que necesitaba de sus papás.

EL PEQUEÑO

Los niños con hermanos mayores suelen aprender antes a hablar y algunos también a caminar (sobre todo si el mayor está comprometido con los primeros pasos de su hermano). En general, no hay mayor estímulo para su desarrollo intelectual y psicomotriz que su querido hermano mayor. Lo admira profundamente y, si los padres favorecen una buena relación entre ambos, suele confiar a ciegas y tomarlo como referencia para cualquier cosa.

También admirará a los amigos de su hermano, sus gustos y aficiones: se pasará unos años imitándolo. Los pequeños crecen compartiendo sus juguetes con el mayor (es más, deseando compartirlos), en un mundo menos adulto y más divertido del que probablemente disfrutó su hermano.

Los menores crecen siempre acompañados y el camino para ellos suele ser más sencillo, ya que su hermano ha abierto las puertas: con tu primogénito aprendiste a tener menos miedo y más confianza en las posibilidades de los niños; el pequeño recogerá los frutos de ese trabajo.

ASÍ ES SU AMOR

No es raro ver a un niño ofrecer su chupón a su hermanito que llora; abrazarlo y besarlo tratando de consolarlo. Los niños enseguida desarrollan afecto hacia un bebé: se disgustan cuando se alejan, los saludan cuando vuelven, los prefieren como compañeros de juego y se acercan a ellos buscando seguridad ante la presencia de extraños; además, les encanta imitarlos.

Los expertos opinan que la calidad de la relación entre hermanos varía: aunque siempre habrá una dosis de rivalidad, celos y otra de cariño, la predominancia de uno u otro tipo de sentimientos puede hacer que la balanza se incline del lado conflictivo o positivo. Esto es importante porque el ambiente que los papás creen entre los hermanos desde el principio influirá en su relación futura y en el desarrollo de su personalidad.

Un hermano es un contrincante, claro está: un adversario en los juegos, un rival en los favores de mamá. Pero también es un confidente, un aliado frente a los papás, el amigo más fiel. Todos estos ingredientes, los positivos y los que no son tanto, hacen posible que se fragüe a fuego lento durante los primeros años de vida una relación especial… para siempre.

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¿Por qué tu hijo mayor no debe estar el día del nacimiento de su hermano menor?

Si tu hijo mayor es menor de siete años, lo mejor es que no presencie el día en que su mamá entre en labor de parto ni que acuda al hospital cuando mamá ya esté en recuperación después del parto o cesárea. Te explicamos por qué no debe estar el día del nacimiento de su hermano menor. 

El día del nacimiento de su hermano menor

  1. Puede pensar que están lastimando a su mamá; lo cual lo haría querer consolarla, aferrarse a ella y hacer berrinche si lo apartan justo cuando mamá debe estar enfocada en su proceso de parto.
  2. Podría empezar a sentir celos de toda la atención y protagonismo que genera su futuro hermano menor; atención que un niño tan pequeño aún demanda de sus papás y que difícilmente entiende no obtener.
  3. A esta edad aún no es capaz de entender lo que está ocurriendo en realidad. Puede sentir miedo al ver a su mamá «sufriendo», quejarse, gritar o llorar por las contracciones y podría interpretar que ella está en peligro y que la puede perder; y el mayor miedo de un niño pequeño es que sus padres no estén, se vayan y no los vuelva a ver: ¿quién lo cuidará?

¿Tiene entre 8 y 14 años?

En caso de que tu hijo mayor esté en este rango de edad, si bien ya puede entender que este momento de dolor para mamá es natural y normal del proceso del nacimiento o labor de parto, conviene que te preguntes acerca de cómo reaccionará sobre todo si tienen que enfrentar un caso de emergencia. También, considera qué tan cómoda te sentirás al tener a tu hijo mayor observándote y si deseas que tenga este recuerdo de la llegada de su hermano menor.

Fuente: Voy a ser papá, de Armin A. Brott.

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Te invitamos a leer estos consejos para ayudar a tu hijo mayor a entender este momento:

Cómo le digo a mi hijo mayor que tendrá un hermanito

 

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Crea entre tus hijos una buena relación de hermanos

La rivalidad entre los hermanos suele ser natural porque están compitiendo no solo por el amor de mamá, también por su fuente de supervivencia. Justo por ello, está en tus manos ayudarlos a tener una buena relación de hermanos.

Te damos algunos consejos para ayudarlos

Establece alianzas: si mamá tiene que atender al bebé, papá y el hermano mayor pueden hacer todos esos planes que tenían pendientes.

Evita las injusticias de terceros (familiares o amigos): al mayor más regalos porque, total, el pequeño no se entera. O viceversa.

Protégelos de las comparaciones que minan la autoestima y generan competitividad entre hermanos: «mira, el bebé está calladito, a ver si tú haces lo mismo».

Abre la comunicación: escúchalos al mostrar sus sentimientos respecto a sus hermanos. Enséñales a expresarse y a hacerse respetar sin violencia.

Hazlos sentir orgullosos del lugar que cada uno ocupa en la familia: adecua los derechos y obligaciones a la edad y el carácter de tus hijos.

Pasa tiempo en exclusiva con cada uno de ellos.