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Enseña a tu hijo a ser solidario con estas 7 lecciones

Ayudar a los demás es una actitud importante para sentirse bien con uno mismo y construir un mundo de bienestar para todos. Por eso es importante que enseñes a tu hijo a ser solidario.

La solidaridad nace del sentimiento de estar unido a los demás, es decir, ayudar a aquellos que lo necesitan; como a los animalitos callejeros, los niños huérfanos, los animales del mundo, un enfermo o accidentado… Es una acción que nace de la capacidad de ponerse en su lugar. Y la infancia es un buen momento para aprender a pensar sobre lo que sienten los otros, tanto personas como animales y plantas.

Te invitamos a considerar que un día tu hijo se convertirá en adulto y si deseas que sea una persona capaz de aportar bienestar al  mundo, necesita que le enseñes valores humanos, como el respeto, la generosidad, tolerancia o la solidaridad. Y como todo aprendizaje, también este debe comenzar en casa.

La solidaridad desde casa

Sé amorosa

Entre más cariño le des, más afecto será capaz de dar. Concede. Salte de tu perspectiva, pon tu energía en otros y haz testigo de ello a tu pequeño. Comenta con él la experiencia y escucha sus puntos de vista. Dale amor puro. Evita compensarlo con juguetes o regalos, pues lo que tu chiquillo necesita es de tu tiempo y atención por sobre todas las cosas. Deja los presentes para fechas preestablecidas y evita regalarle objetos costosos, máxime si él ni siquiera te los ha pedido.

Enséñale a reconocer su entorno

Las otras personas, el medio ambiente, la vegetación, las estrellas… Es necesario que se dé cuenta de que no sólo existe él, sino que coexiste con estos elementos, a los cuales, por tanto, debe reconocimiento y respeto, a fin de mantener la armonía del todo.

Entrénalo en el arte de escuchar

El objetivo no es que sea un experto recabando información acerca de quienes le rodean, sino que sea capaz de percibir el grado de bienestar y las necesidades de los otros.

Háblale del respeto

Hazle saber que la naturaleza ha proyectado a las personas de manera diferente en cuanto al físico, talentos, preferencias, etcétera, pero, al ser esencialmente seres humanos, no hay mejores ni peores, de modo que todos merecemos respeto y vivir en armonía.

Revisa tus valores y actitudes

¿Tratas a otros con respeto? ¿Qué tanta importancia das a la empatía, la compasión y la justicia? ¿Pierdes el control con facilidad y gritas o usas la violencia física? Si hay deficiencias en cuanto al manejo de estos conceptos básicos, la enseñanza nunca podrá ser efectiva, pues no se puede enseñar lo que no se sabe.

Sé compasiva con sus sentimientos

Cuando tu pequeño se sienta triste o enojado, refleja sus sentimientos y enfatiza los ángulos importantes del asunto: Sé que estás enojado porque no conseguiste ese juguete, pero es peligroso y recuerda que lo más importante es tu seguridad.

Neutraliza influencias nocivas

La exposición excesiva de tu hijo a los medios audiovisuales, en forma directa o a través de otros niños que la viven, entraña el riesgo de sabotaje, pues mensajes equivocados que aparecen en ellos pueden afectar de forma negativa su comportamiento. Reduce el tiempo que tu chiquito ve la televisión, a 30 minutos diarios, como máximo.

FOTO GETTY IMAGES

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Tips para enseñar a tu hijo a reciclar

Una de las formas de cuidar a la Tierra es reciclando aquellos materiales que pueden volver a utilizarse. Y como papás, puedes enseñarle a tu hijo a reciclar y no desperdiciar. Estamos en una época en que cuidar el Planeta Tierra es primordial, pues es nuestro único hogar y está llenos de tesoros que debemos conservar.

Para que tu hijo aprenda a reciclar, te dejamos los siguientes tips:

  1. Enseña a separar los residuos: es muy fácil. Sólo tienes que seguir la regla de los colores: -Verde para orgánicos -Gris para inorgánicos
  2. Separa aparatos y otros componentes: si se ha descompuesto algún celular, cargador o hay pilas que ya no sirven, enséñale a tu hijo que existen depósitos especiales para ellos, y que no van en la basura común.
  3. Espacios especiales para el reciclaje: puedes elaborar unos botes especiales para los residuos con formas geométricas y colores para que los identifiquen mejor: un triángulo verde para los orgánicos y un cuadro gris para los inorgánicos. Distribuye los botes para orgánicos en el baño y la cocina, y los inorgánicos en el resto de la casa.
  4. Crea un memorama: haz un juego memorama con piezas de cartón verdes y grises para que aprendan a diferenciar entre orgánicos e inorgánicos.
  5. Hagan dibujos en ambas caras del papel.
  6. Reutilicen materiales de la escuela: como como colores, sacapuntas y cosas que todavía puedan servir.
  7. No usen envoltura para los regalos, o hagan lindas envolturas reciclando papel (un mood es el papel periódico, que los hace ver muy originales y divertidos).

Si tu hijo aprende a reciclar, se convertirá en una persona más consciente y responsable de su entorno, que sin duda es una herencia invaluable.

Por Josselin Melara

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Niños pacíficos, lo que los países, el mundo y la humanidad necesitan

Ser pacífico no es sinónimo de “dejado”, sino antónimo de “conflictivo y auroritario”, de quien no hará guerras. ¡Edúcalo para la paz! El mundo necesita niños pacíficos.

La psicóloga Mariana Rivera, de la Universidad La Salle, explica que cada vez que le enseñas a tu hijo a compararse, le cumples todo lo que desea, promueves que se sienta mejor que los otros o dejas de ponerle límites, le das un mensaje erróneo: le permites creer que es merecedor de todo y que tiene el derecho a hacer lo que sea con tal de conseguirlo. “Así empieza la historia de un chico inconforme que cuando no consigue lo que quiere o no se le trata como piensa que merece, se torna conflictivo y autoritario, provoca problemas”.

Ayudarlo a descubrir su propio valor y aceptar que cada persona es diferente, incluso en el estilo de vida y las posesiones, le dará seguridad y aprenderá a ser feliz sabiendo que se trata de respetar y honrar el mundo que lo rodea. En este sentido, en cuestión de valores, ustedes son su ejemplo, su método de aprendizaje.

Mariana Rivera aconseja encaminar a los niños a la reflexión sobre sus actos y palabras, guiarlos para que se den cuenta del impacto que estos tienen y cómo pueden hacer sentir a los demás a partir de su propia experiencia, de pensar cómo se sentirían ellos mismos si estuvieran ante una situación similar y dar una propuesta para encontrar una solución, lo cual señala, hará de ellos chicos comprometidos con lograr un mundo amable para todos.

Hay quienes piensan que un niño pacífico, que se caracteriza por evitar el conflicto, es un chico al que le cuesta trabajo tomar acción, que suele dejar que los otros abusen de él y que no hará nada al respecto; pero esto es completamente falso.

“Son dos situaciones distintas: un chico consciente de lo que es la paz ni siquiera tiene que llevar esa bandera, sus actos lo distinguen: cumplirá con sus responsabilidades, sin necesidad de que se lo repitan una y otra vez; respetará cuando un adulto le habla, sabrá escuchar y tratará de resolver antes que pelear. Incluso cuando alguien llega a molestarlo, toma otras medidas antes que responder a la agresión, pero esto no significa que sea dejado”, explica Mariana Rivera.

Esto es resultado de su educación, ya que al ser un niño que ha crecido con seguridad en sí mismo, una autoestima sólida, rodeado de afecto y reconocimiento, aprende a valorar lo positivo y negativo de su entorno.

Educar para la paz es equivalente a criar desde el amor, pues es a partir de este que se ponen en movimiento principios valiosos como el respeto, la empatía, la tolerancia, la aceptación hacia uno mismo, los demás y hacia lo que ocurre en nuestro exterior; todo esto determina que ese primer paso para alcanzar la paz, esté dado.