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Haz el Saludo al Sol con tu hijo y llénense de alegría

Con esta serie de asanas se divertirán y aprovecharán todos los beneficios que su cuerpo recibe gracias al yoga. Aprendan juntos a hacer el Saludo al Sol, llénense de buena vibra y de alegría. 

Enseñar yoga a los niños es una práctica que en países como Francia, Noruega o Alemania ha llegado incluso a las aulas escolares, donde se incorpora como una disciplina más.

En México aún sigue siendo una actividad extraescolar, pero empieza a ser cada vez más demandada. Entre otras cosas por los beneficios que aporta a los más pequeños.

Beneficios del yoga 

  • Aprenden a ser conscientes de su cuerpo.
  • Eliminan el cansancio y la ansiedad a través de los estiramientos y la respiración.
  • Como otras prácticas deportivas, el yoga aumenta su autoestima, disminuye el estrés y les ayuda a dormir mejor.
  • Aumentan sus defensas, al trabajar el sistema endocrino.
  • Fortalece y flexibiliza el cuerpo y la mente, además de mejorar la coordinación y el ritmo.
  • Produce bienestar. Los niños se sienten alegres y optimistas.

¿A partir de qué edad tu hijo puede hacer yoga?

Es mejor a partir de los tres años. Si tu pequeño yogui no tiene más de un par de años de edad, asimismo imite bien la postura de la tortuga o de la serpiente, no quiere decir que ya esté listo para acudir a una clase de yoga. Aunque puedan acompañar a sus madres o padres en las clases para bebés, en éstas quien realmente practica es el adulto.

No es sino a partir de los tres años cuando tu hijo ya está preparado para seguir una clase sin dispersarse. Por eso, los profesores aconsejan que no comiencen antes de esa edad. Cuando llegan a los cinco años, ya se encuentran más que listos para disfrutar plenamente de esta disciplina.

Ya sólo queda vestirlos para la ocasión. Basta con que sea ropa cómoda, así que con unas mallas y una camiseta estarán perfectos (como tienen que descalzarse, no hace falta llevar zapatos deportivos). Ahora sí, está listo para su primera sesión de yoga.

¿Cómo hacer el Saludo al Sol?

  1. Párense con los pies rectos, mirando hacia delante, las manos apuntan hacia abajo; enseguida suban las manos y junten las palmas a la altura del pecho, en posición de oración. Respiren.
  2. Inhalen y suban los brazos arriba; inclínense hacia atrás, llevando la cadera hacia delante. Exhalen y vayan hacia los pies.
  3. Coloquen las manos al lado de los pies y lleven la pierna derecha hacia atrás; levanten la cabeza y estiren la espalda, con las manos aún apoyadas. Inhalen.
  4. Con las manos apoyadas en el suelo, exhalen y lleven la pierna izquierda hacia atrás para colocarse en la postura del perro boca abajo. Levanten la cadera todo lo que sea posible y miren hacia su ombligo.
  5.  Apoyen las rodillas en el suelo y lleven hacia atrás las caderas, apoyándolas en los talones, dejando las manos colocadas hacia delante.
  6. Deslicen el cuerpo hacia delante, apoyen la barbilla, el pecho y por último el abdomen. Dejen sus manos apoyadas a la altura de los hombros y suban el tronco, arqueen la espalda hacia atrás. Tomen aire.
  7. Coloquen sus pies para levantar las caderas hacia arriba y realizar la postura del perro boca abajo, estiren la espalda.
  8. Mientras inhalan lleven la pierna derecha hacia delante, cerca de sus manos, y dejen la izquierda extendida con la rodilla apoyada hacia atrás, levanten la cabeza y estiren la espalda.
  9. Den un gran paso con la pierna izquierda para colocarla al lado de su otra pierna, y estiren las piernas. Suban con la espalda redonda, inhalen.
  10. Pongan las manos en oración hacia su pecho y expulsen todo el aire.

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Te invitamos a conocer más de los beneficios del yoga:

Beneficios del yoga para ti y tu bebé

 

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Fomenta en tu hijo el sentido del humor

Reír y provocar risa es uno de los mejores inventos para socializar y lidiar con situaciones difíciles. El sentido del humor te ayuda a no tomarte las situaciones de vida tan a pecho y tener una actitud positiva para dar solución a los conflictos que se te presenten. Por eso, es importante fomentar en tu hijo el sentido del humor. 

Fomenta en tu hijo el sentido del humor

Un niño con sentido del humor es capaz de hacer amistades duraderas, ser querido por sus iguales y extender esa «buena onda» a sus relaciones adultas para administrar con mayor éxito las frustraciones, evitar los conflictos y, en definitiva, sufrir menos y disfrutar más. Además, el sentido del humor está relacionado con la inteligencia, la autoestima, la creatividad y la resolución de problemas.

Al principio…

En los primeros meses la risa de los bebés se estimula con juegos físicos (cosquillas, etc.,) pero muy pronto, a los seis o siete meses, cuando los bebés empiezan a entender un poco el mundo que les rodea, les encanta ver lo conocido dado la vuelta, es decir, comienzan a disfrutar de la esencia misma del humor.

Cuando los pequeños se dan cuenta de algo «chistoso» es una señal clara de que están desarrollando habilidades intelectuales importantes. Por eso es buena idea celebrar sus risas.

Guapo como papá, gracioso como mamá

Los papás y mamás que se ríen fácil y frecuentemente con sus hijos entienden que el humor es una herramienta sin igual a la hora de relacionarse con sus pequeños, y muy útil también para imponer disciplina evitando el conflicto.Además, la complicidad que crean las risas y los buenos momentos es una especie de lenguaje íntimo.

¿El sentido del humor se aprende o hereda?

Algunos niños parecen haber nacido con un carácter chispeante y positivo y otros en cambio parecen serios desde chiquitines, sin embargo los expertos en psicología infantil afirman que el humor puede ser enseñado y aprendido. En esto se parece a un músculo que debe ser trabajado regularmente. Y no se trata de apuntar al peque a un curso de monólogos para bebés? el truco: ser su mejor modelo. Esto no quiere decir añadir a la ya difícil tarea de ser padres la obligación de ser graciosos. Es mucho más sencillo y liberador: permitirnos hacer el ridículo (sí, eso que nos pide el cuerpo a veces y nuestro mundo adulto nos coarta).

Sin prisa (pero con risa)

Lo bueno de la paternidad es que tenemos años para desarrollar nuestro propio sentido del humor mientras nuestro público crece: podemos empezar con un material sencillo de humor físico cuando son bebés, para luego pasar a cantar ?Que llueva, que llueva? con una ridícula voz de pato, continuar con una escena en la que nos ponemos un zapato en la cabeza y un sombrero en el pie.

La casa familiar no tiene que convertirse en un programa de comedia pero conviene recordar que ser padres no tiene que ser grave ?con tanto consejo sobre cómo cuidar al bebé- y que hay mucho espacio para el juego y la diversión.

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