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Recorre con tu hijo el puente más largo de Norteamérica

Recorre con tu hijo el puente más largo de Norteamérica y disfruta la espectacular vista con tu familia.

¿Tú y tu familia disfrutan el estar rodeados por la naturaleza? ¿Sus mejores vacaciones son estar alejados de la ciudad y el ruido?

Los bosques son perfectos para estimular la imaginación y la creatividad de los niños porque los invitan a encontrar formas en las ramas y rocas, arriesgarse a saltar troncos o trepar árboles, correr de los monstruos imaginarios, crear historias de duendes y hadas, apreciar la naturaleza, aprender a cuidar a los árboles y a los seres vivos, disfrutar del mundo que nos rodea, conocer nuevas especies…

Recorre con tu hijo el puente más largo de Norteamérica

Hoy, 17 de mayo de 2019 inauguraron el puente Skybridge en la localidad de Gatlinburg, en Tennessee, Estados Unidos.

¿Qué tiene de atractivo?

Gatlingburg es un pueblo en las montañas al este de Tennessee, Estados Unidos, el cual alberga al Parque Nacional llamado Great Smoky Mountans National Park el cual  ofrece muchas atracciones, desde una torre de observación, un teleférico de 3 kilómetros, ski, caminata, observación de aves y osos, ¡todo disfrutando de la naturaleza!

El Skybridge tiene una longitud de 2 kilómetros 230 metros y cruza las montañas Great Smoky Mountains.

Está suspendido a 460 metros de altura.

Es parte del Skylift Park, puedes caminar por el puente y apreciar la gran vista.

Es el puente colgante más largo de Norteamérica.

A la mitad del puente hay una zona en donde el piso es de vidrio y puedes observar hacia abajo la imponente vista.

Otros puentes largos en el mundo

  • El Kelowna Mountain en Canadá.
  • El puente Charles Kuonen en Suiza.

Si tienes miedo a las alturas, será mejor que te abstengas porque a la mitad del puente, tiene piso de cristal que te permite ver hacia abajo, a 460 metros de altura.

¿Te gustaría visitar este puente?

Foto: cortesía Boyne Resorts

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Lo que debes saber de la exposición de Koons y Duchamp antes de llevar a tu hijo

Lo que debes saber de la exposición de Koons y Duchamp antes de llevar a tu hijo

A partir del 19 de mayo de 2019, podrás apreciar en la CDMX una exposición única en el mundo (y que quizá no vuelva a repetirse) llamada Apariencia Desnuda en donde se exhibirá la obra de dos de los artistas contemporáneos más representativos del siglo XX: Marcel Duchamp (sí, el artista francés famoso por la obra “La Fuente” y Jeff Koons (conocido por sus enorme esculturas brillosas de perritos «hechos de globo»).

¿Quién es Marcel Duchamp?

Fue un artista francés que hizo obras en estas corrientes artísticas: Cubismo, Post-impresionismo Expresionismo y Dadaísmo. Sus obras revolucionaron el mundo del arte.

¿Quién es Jeff Koons?

Jeff Koons es un artista estadounidense conocido por generar obras de arte de enorme tamaño y que son tan llamativas por los colores que utiliza ya que parecen hechas del material de los globos metálicos, pero en realidad, se trata de bronce.

Lo que debes saber de la exposición de Koons y Duchamp antes de llevar a tu hijo

  • No podrás soltar a tu hijo de la mano en ningún momento porque ninguna obra puede tocarse. 
  • Las obras están expuestas de tal forma que pareciera que las puedes tocar, pero está prohibido. 
  • Esta vez no hay marcas que delimiten el espacio máximo en el que puedes acercarte a las obras, por lo que deberás tomar tus precauciones y quedarte al menos a 1 metro de distancia si no quieres que los guardias te llamen la atención todo el tiempo. 
  • A diferencia de exposiciones como la que hubo de Andy Warhol, en esta puedes tomar todas las fotos que desees.

Si vas a llevar a niños menores de 15 años, toma en cuenta que en el piso 3
hay obras eróticas explícitas.

Las obras que más le gustarán a tu hijo

La exhibición va del piso 3 al sótano y en cada uno de los pisos hay obras que vale la pena ver con tu hijo.

Piso 3

En el piso 3 está el famoso “Rabbit”, el cual el 15 de mayo de 2019 fue subastado por la cantidad de 91 millones de dólares, además, comparte lugar con la famosa obra “La Fuente” de Marcel Duchamp. Verán obras compuestas por aspiradoras, una pelota de básquetbol, un enorme globo azul en el cual será divertido verse reflejados. PERO TOMA EN CUENTA que a partir de “Metallic Venus” depende de ti si deseas que tu hijo siga el recorrido ya que en la última sala se muestran obras eróticas, hay dos de gran tamaño que son explícitas. Si llevas a un niño pequeño, seguro te hará preguntas o podrá quedarse confundido y tendrás que abordar el tema en casa.

Piso 2

El piso 2 será el que más le divertirá a tu hijo porque es en donde está un Ballon Dog de enorme tamaño acompañado de una enorme escultura multicolor llamada “Play-Doh” y un retrato de la Mona Lisa con una esfera en la que le gustará reflejarse.

Piso 1

El piso 1 también será de los favoritos de tu hijo pues se encuentra “Hulk” y “Lobster” que también son figuras de bronce pero del personaje de Marvel Hulk y de una divertida langosta.

Sótano

En el sótano está la obra del artista Saâdane Afif, un artista francés que ha dedicado su vida a reunir material que hable sobre “La Fuente” de Marcel Duchamp, la sala te sorprenderá porque de techo a piso está adornado con todos los artículos de periódicos y revistas que él ha reunido así como una basta colección de libros.

Más de Jeff Koons

Puedes inspirar a tu hijo en la obra de Jeff Koons para estimular su creatividad e imaginación ya que Jeff Koons desde niño se interesó por el arte, incluso dentro de la exposición hay una foto de él rodeado por material para dibujar.

Jeff Koons apoya al Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados cuyo propósito es combatir los problemas mundiales de secuestro y la explotación infantil.

Apreciar el arte vuelve a tu hijo más sensible y empático con el mundo que le rodea.

¿Qué museo le ha gustado más a tu hijo?

Foto: vista de la exposición Apariencia desnuda: El deseo y el objeto en la obra de Marcel Duchamp y Jeff Koons, aun Museo Jumex, 2019 Foto:Moritz Bernoully.

Disfruta el arte con tu hijo

Qué hacer para que tu hijo disfrute el arte

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Libros que tu hijo de 3 años amará

Si eres mamá de un niño de tres años, estos libros te ayudarán para iniciarlo en el mundo de la lectura. 

De acuerdo a Lizbeth Alvarado, editora de literatura infantil y juvenil de Norma México, “en esa edad requieren libros grandes, livianos y de fácil manipulación. Escuchar la lectura aumenta su atención, les ayuda a identificar sonidos”.

Son adecuados los libros para jugar, con orificios, diferentes texturas, ventanas o incluso sonidos. Las historias deben tener imágenes atractivas, mucho color y un vocabulario rico que aborde situaciones de la vida diaria.

Te dejamos nuestra selección

MIS ANIMALES SUAVECITOS, Xavier Deneux, Editorial, Océano Travesía.

¿Cómo se siente tocar un oso? ¿Y un murciélago? Siluetas de animales con aplicaciones de distintos materiales para que tu hijo se emocione y descubra sensaciones al tacto.

ABECEDARIO, Ruth Kaufman y RaquelFranco, ilustrado por Diego Banki, Editorial El Naranjo.

Las viñetas muestran escenas atractivas para tu pequeño. Es perfecto para abrir hojas al azar, buscar detalles divertidos y comenzar a reconocer letras.

EL DÍA QUE LOS CRAYONES REGRESARON A CASA, Drew Daywalt, ilustrado por Oliver Jeffers, Editorial FCE.

Una historia sencilla que explora sentimientos y reflexiona sobre las primeras responsabilidades de tu niño y reír juntos.

BÁRBARO, Renato Moriconi, Editorial FCE.

Álbum sin texto sobre un audaz guerrero. Ideal para que describan las acciones con sus propias palabras y cuenten la historia de mil maneras.

FOTOS CORTESÍA DE EDITORIALES Y GETTY IMAGES

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¿De qué sirve dar a tu hijo crayolas para que haga garabatos?

Para los adultos, los garabatos y dibujos de los niños pueden ser simples rayones sin sentido, pero en realidad tienen una gran aportación en el desarrollo de tu hijo. De hecho, los padres cada vez se interesan más por los dibujos de sus hijos, los miran con entusiasmo, los enmarcan, los coleccionan; ¿eres de este grupo? 

Si tu respuesta ha sido sí, quizá te ocurra que no es la belleza del dibujo lo que más te cautiva sino su riqueza expresiva, lo mucho que tu hijo dice a través de sus dibujos y garabatos, por lo que sabes que dar a tu hijo crayolas para que haga garabatos y dibujos es un acto que suma mucho a su desarrollo emocional.

DE CRAYOLAS, GARABATOS Y EL DESARROLLO DE TU HIJO

Los niños tienen propensión a dibujar desde muy pronto.

A los 18 meses pueden ya tomar un lápiz o una crayola y hacer los primeros garabatos: trazos desordenados, descontrolados, irregulares y de dirección variable. Estos primeros dibujos suelen salirse del papel y carecen de sentido. El garabato funciona como simple descarga motora para el niño, que obtiene placer con el movimiento. Con frecuencia mira para otro lado mientras hace estos trazos.

Aunque estos garabatos no representen nada, a ellos les resultan divertidos y son una forma de expresión. Algunos padres tratan de encontrar en ellos algo que pueda reconocerse, pero en esta primera etapa es inconcebible que el niño pueda trazar un dibujo de algo real. Y, sin embargo, es importante interesarse por lo que hace, pues él debe sentir que este modo de comunicación es aceptado y valorado por los adultos.

Llega un momento, más o menos a los seis meses de empezar a garabatear, en que el niño descubre que hay una relación entre sus movimientos y los trazos resultantes, y eso es una experiencia muy importante para él. Trata de usar varios colores, le gusta llenar toda la página y probar materiales diferentes: plumón, crayola, lápices de colores… La experimentación predomina sobre la expresión, toma un lápiz de color tras otro, y suele hundir las puntas por la presión.

Con dos años y medio

Ya trata de dirigir y controlar el movimiento de la mano, comienza a respetar los límites de la hoja e intenta cerrar las líneas. La coordinación mejora, el garabato se hace circular y los trazos más controlados. La actitud de los padres y educadores es ahora más importante, pues el niño acudirá a ellos con sus dibujos para que participen de su entusiasmo. Además aparece el simbolismo. Los garabatos siguen sin parecerse a nada real.

Y a los tres años, cuatro años… 

Los niños empiezan a dar nombre a sus creaciones, pues para ellos ya representan personas u objetos («esta es mamá», por ejemplo), aunque con un sentido personal y poco estable. Lo que empezó siendo una pelota puede convertirse sobre la marcha en un caballo y terminar siendo una casa.

La cantidad de tiempo que el niño dedica ahora a esta actividad aumenta. Los garabatos pueden estar bastante bien diferenciados, bien distribuidos por la hoja, y por lo regular describe lo que está haciendo.

Empieza a darse un parecido entre el dibujo y la realidad, aunque la representación de lo real es muy rudimentaria, ya que el niño todavía no tiene noción de distancia, perspectiva ni proporción.

Es ahora cuando la figura humana comienza a aparecer en sus dibujos. Personas que suelen consistir en un círculo con marcas que representan los ojos, la nariz y la boca, que pueden estar en cualquier lugar y posición dentro de ese círculo (al principio, incluso fuera de él).

Estos personajes quizá tengan orejas y pelo, representados de manera rudimentaria, y también unos brazos rígidos que salen directamente de la cabeza. A veces los brazos terminan en unas manos compactas, a modo de mazo, que incluso pueden rematarse con unos dedos que casi nunca serán cinco. Las piernas, si las hay, también salen de la cabeza; suelen ser dos trazos rectos que terminan en unas bolas a modo de pies.

Nos encontramos en lo que suele llamarse la etapa del «renacuajo». A veces ya en estos años aparece el tronco en forma de un rudimentario óvalo o rectángulo, pero todavía no hay cuello. Es frecuente que las figuras estén haciendo algo, pero hay que adivinarlo a partir de otros objetos que tienen al lado (una pelota, por ejemplo) o de los comentarios del niño.

A veces a los cuatro años empiezan a aparecer la ropa y el paisaje. Incluso algunos ya no dibujan cosas aisladas, sino que insinúan contextos, escenas: el hombre puede estar sobre un suelo, bajo un sol, hay un coche que pasa, un árbol…

Así, el interés del pequeño por dibujar personas (suele ser lo primero que pintan) se mantendrá a lo largo de toda la infancia: pasarán de pintar personajes anónimos, a retratarse a sí mismos, a sus padres y hermanos, a sus amigos… Procura no forzar a tu hijo a que le dé nombre o sentido a lo que dibuja, mejor foméntale la libre espontaneidad: sé flexible y no trates de encasillar sus producciones.

Por Felipe Salinas