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Ser Bebé

Beneficios de que tu hijo tenga un perro, ¡desde bebé!

¿Tienes un perro y tu bebé está a punto de nacer? Mira los beneficios de que tu hijo tenga un perro, convivir con él le traerá beneficios para su salud.

Una de las dudas más preocupantes de los papás, es saber si es conveniente tener un perro como mascota justo cuando un bebé va a llegar a casa. Algunos han preferido llevar a su mascota a otro hogar en lo que el bebé tiene más edad, o darlo en adopción de manera definitiva. Esto con el objetivo de mantener un ambiente lo más estéril posible para evitar que el bebé se enferme.

Sin embargo, investigaciones realizadas por el Wayne County Health Environment, Allergy and Asthma Lingitudinal Study (WHEALS), demostraron que el sistema inmunológico está creado para ser expuesto a bacterias a gran escala, y por lo mismo, si se minimizan las exposiciones, el sistema inmunológico no llega a desarrollarse correctamente. Las mascotas, especialmente perros y gatos, ofrecen al bebé una exposición bacteriológica que podría beneficiarlo y fortalecer sus defensas.

Además, el tener un perro puede reducir el estrés, la presión arterial y la frecuencia cardiaca, por lo que los niños que conviven con perros desde que son bebés, poseen un mejor bienestar cardiovascular.

Otra razón para que tu bebé conviva con perros la da la Universidad de Cincinnati: los niños que conviven con mascotas son cuatros veces menos propensos a padecer problemas de eczema.

Por Josselin Melara

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Así Crece

Personajes de la vida real que causan miedo a los niños

¿Has dicho a tu hijo que si no se porta bien, el robachicos vendrá por él? Algunos padres se ayudan de personajes fantásticos para enseñar a sus hijos “a cuidarse” o para controlarlos en momentos de riesgo. Aunque a primera vista puede ser algo eficaz, este método puede tener desagradables consecuencias a la larga.

Personajes de la vida real que causan miedo a los niños

EL COCO

Cuenta la leyenda que cuando los niños no quieren dormirse o se portan mal, el Coco va a sus cuartos por la noche a comerlos. Aunque este ser “facilita” el cierre de jornada de muchas familias, la angustia que despierta en los niños no es sana. Ellos necesitan un ambiente de protección que les ayude de manera paulatina y natural a superar sus miedos. Para ello hay que tolerar amorosamente las épocas de mal comportamiento y miedos al dormir, ayudarlos a verbalizar las razones que les hacen tener pesadillas o ser rebeldes y, siempre de los siempres, anteponer su salud mental a la comodidad personal.

EL SEÑOR DE LOS HELADOS

Aunque la intención es enseñar a los niños a cuidarse a sí mismos, el mensaje oculto es que incluso deben cuidarse de quienes quieren agradarles. Desarrolla en el niño una sensación de desconfianza básica que no queremos que se vuelva parte de su personalidad. Más que condicionarlos a temer a los desconocidos, hay que enseñarles a no ponerse en riesgo y a confiar en sus instintos.

Hay que modelarles con el ejemplo las reglas básicas del autocuidado para que adquieran la capacidad de cuidarse a sí mismos cuando estén solos. Luego, hay que recordarles que poseen un “termómetro emocional” que les ayudará a identificar cuándo una persona es o no confiable y qué hacer en cualquiera de los casos. Más que enseñarles a ser recelosos y suspicaces, ocasionándoles problemas de sociabilidad, autoestima y futuras relaciones de pareja, requieren ser impulsados al disfrute de la convivencia social con la conciencia de cuidarse.

EL ROBACHICOS

Es una forma en que las abuelas enseñaban a los nietos a no salir sin permiso de casa, a no separarse de sus padres en lugares públicos y a no hablar con extraños. El costo de no cumplir estas recomendaciones es alto: serán robados y separados de sus padres para siempre; pero no es la forma de inculcar en tu hijo el seguimiento de las reglas de seguridad.

Acompáñalo hasta que sea capaz de hacerlo por sí mismo; de lo contrario, el retraimiento se volverá parte de su personalidad, manifestando miedos e inhibiciones. Asimismo, no poseen la capacidad psíquica ni la experiencia, madurez y/o herramientas emocionales para consolarse o para entender que es un personaje ficticio. Ellos realmente creerán que existe una persona que busca llevárselos. ¡Imagínate vivir con este miedo! Además de una sensación de incapacidad y vulnerabilidad que podría volverse parte de su esencia de manera permanente.

LOS PAYASOS

Su vestimenta es poco común, llamativa y desproporcionada; sus rasgos faciales, acentuados con maquillaje, son exagerados y maniacos. Poseen una sonrisa que de manera inconsciente causa desconfianza, sugiere falsedad. Ahora bien, si tu hijo le tiene miedo a los payasos necesita que lo respetes y comprendas.

Trata de poner en palabras aquella característica que no le gusta, ya sea su ropa, que no sabe quién está debajo del disfraz o cualquier historia que haya escuchado al respecto. Acompáñalo, sé comprensiva y verás que de manera natural se irá desvaneciendo su miedo.

EL DIRECTOR DE LA ESCUELA

La intensidad de este temor tiene mucho que ver con la relación que el niño tenga con sus propios padres y figuras de autoridad cotidianas. Se podría decir que entre más cercano, bondadoso y comprensivo sea un papá con su hijo, mejor relación tendrá con el director, pues poseerá de entrada las mismas cualidades. Por otro lado, entre más distante, colérico e inconstante sea un papá, más miedo y resentimiento le tendrá al director de su escuela.

Si tu hijo presenta este tipo de temor de forma tal que se le complique su asistencia a la escuela o su adaptación con los otros niños, profesores o reglas escolares, vale la pena pensar en la relación que lleva con sus papás, sobre todo con su figura paterna. Si mejorando la relación entre padre-hijo este temor no baja, ten una junta en la escuela para cerciorarte de que todo está bien.

Por Judith Celis, psicoterapeuta y bloguera en padresestrella.com

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Ser Mamá

Situaciones en las que decir NO a tu hijo es lo mejor

Para evitar conflictos, accidentes o malos entendidos, por su seguridad, bienestar, ¡su propia vida!, hay situaciones en las que decir No a tu hijo es lo mejor. Aunque te puedas sentir un poco culpable, tu corazón se haga chiquito o te cueste mucho mucho trabajo el NO. Ante estas situaciones, no cedas. 

Como mamá siempre querrás lo mejor para tu hijo y muchas veces te es difícil darle un no como respuesta. Siempre procuras satisfacerlo en sus deseos sean cuales sean las situaciones.

Pero hay ocasiones en las que es fundamental negarle ciertas cosas. Según la psicóloga infantil Laura Markham, un niño se cierra cuando sus padres le dicen que no a todo, pues sienten que sus iniciativas son descartadas.

Sin embargo, la misma psicóloga recomienda que es esencial imponer límites en ciertas circunstancias y situaciones. Ella te orienta con 8 situaciones en las que deberías mejor decir NO a tu hijo.

Situaciones en las que decir No a tu hijo es lo mejor

Cuando quiere soltar tu mano

Si están de compras en algún supermercado y están por descender del automóvil para acercarse al centro comercial, es de suma importancia no soltar la mano de tu hijo a pesar de que exija lo contrario.

Los niños son muy pequeños y los conductores podrían no verlos. Debes decirle a tu hijo que no puede soltar tu mano hasta que llegue a un lugar seguro.

La psicóloga Markham sugiere utilizar palabras como «No corras en el estacionamiento, no lejos de mí. Podrías morir».

Cuando agrede a alguien mas

Muchas veces los niños son inconscientes de la gravedad de sus actos. Por ejemplo, en ocasiones no se dan cuenta cuando lastiman a un perrito o gatito, por decir un ejemplo.

Cuando así suceda es una situación digna de un rotundo no, pero con un poco de suavidad, por ejemplo: «Pobre gatito, pobre perrito. Sé amable con ellos», recomienda Laura Markham.

Cuando arruina las cosas de alguien más

«Las pertenencias y las cosas de los demás deben de respetarse», orienta a decir la psicóloga.

Cuando le enseñas a tratar con desconocidos

Es fundamental que se le diga a tu hijo  que nunca, bajo ninguna circunstancia, debe irse con desconocidos ni con ningún adulto al cual sus padres no les haya dado la autorización para estar con ellos.

Cuando viajan en avión

Las aerolíneas cubren ciertas normas y reglamentos que se deben de cumplir al pie de la letra cuando de viajar se trata.

Dado que un avión es un área común, los niños no deberán patear los asientos delanteros ni jugar con las mesas ni hacer mucho ruido. Si el menor es muy inquieto, lo ideal es otorgarle algo para que se entretenga.

Un paseo por la cabina es una buena idea siempre y cuando esté permitido.

Por Rodrigo González

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Así Crece

Mi hijo no tiene amigos, ¿tiene algún problema?

Es probable que tu hijo sea tímido o introvertido, pero si ves que no tiene amigos, no juega ni habla con otros niños y que esto lo hace sufrir, debes averiguar qué le causa el problema y, si es necesario, hablar con un psicólogo.

Mi hijo no tiene amigos

Las primeras interacciones son muy tempranas: desde el primer mes de vida ya empieza a sonreír y a hacer gestos casi instintivos. Es a partir del segundo mes de vida cuando lo hace más conscientemente: sonríe cuando está bien, empieza a extrañar, se sorprende, le gusta escuchar la voz de las personas que lo cuidan… A partir de los tres años es cuando comparte juegos con otros niños”, explica la Psicóloga Graci Molines de Siquia.com

“Debemos sospechar que puede tener alguna dificultad cuando no se relaciona en ningún círculo social: en la escuela, con la familia extensa, con vecinos, hijos de tus amigos… Cuando observamos que el ‘no relacionarse’ le produce malestar o sufrimiento y/o está acompañado de otra serie de síntomas físicos o psicológicos. Entonces, es conveniente consultar al pediatra para descartar cualquier problema físico y despejar dudas”, recomienda Diana Vilar, también Psicóloga colaboradora de Siquia.com

¿Hay problemas en casa?

Cuando un niño está mal en el hogar tiende a retraerse, manifiesta retraso en el aprendizaje, problemas emocionales, se muestra irascible con sus iguales e incluso suele tener comportamientos violentos, porque cree que esa es la manera normal de relacionarse. A menudo llega a pensar que tiene la culpa de la mala situación en el hogar y puede sufrir una depresión.

¿Qué más puede aislarlo?

  1. La fobia social. Se manifiesta con sudoración, palpitaciones, tensión muscular, disfunciones intestinales y enrojecimiento de la piel. En ocasiones puede llegar a confundirse con un ataque de pánico.
  2. Quiere estar en lugares donde se siente seguro y con personas conocidas, de su entorno. La manifiesta ante adultos y con niños de su misma edad. Ansiedad por separación. Quien la padece sufre temor al separarse de la persona que lo cuida o incluso del hogar. Siente angustia o miedos excesivos a perderse, a que le pase algo a la persona de apego, a dormir fuera de casa, tiene pesadillas recurrentes con el tema de la separación, dolores de cabeza, náuseas, dolor abdominal…
  3. Trastorno del espectro autista. Se caracteriza por problemas al interactuar con otras personas, intereses restringidos y movimientos repetitivos. El diagnóstico temprano es vital para su tratamiento.
  4. Altas capacidades. Se descubre en bebés muy precoces que sostienen la cabeza antes de cumplir el mes de vida, que dicen su primera palabra antes de los cinco meses y que con seis meses ya responden a su nombre. Pueden tener hipersensibilidad emocional y sensorial y, en ocasiones, también hipersensibilidad psicomotriz (son muy movidos, se agotan muy difícilmente). Además tienen Buena memoria y ofrecen resistencia a la autoridad. Prefieren estar a su ritmo, aunque sea en soledad.

¿Cómo puedes ayudarlo?

  • Fortalécelo. Procura un entorno de seguridad, escúchalo, no lo obligues a hacer lo que no quiere, intenta reforzar su relación con otros niños.
  • Desarrollar vías de comunicación. No sólo las verbales, sino también hay que darle lugar e importancia a la expresión de las emociones.
  • Ampliar los círculos sociales. Compartiendo más actividades con otros papás y niños diferentes a los de la escuela, sin forzarlo a que se relacione cuando no está interesado.
  • Infórmate. Es conveniente que los papás reflexionen, compartan todas sus preocupaciones, aprendan sobre los procesos de desarrollo infantil y que se dejen sorprender por lo maravilloso que es cada niño y niña.

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Salud

4 técnicas de relajación para niños y sus beneficios

¿Sientes a tu hijo con frecuencia tenso, ansioso, cansado, o con insomnio? Estas complicaciones no son tema sólo de adultos, un gran número de niños las experimentan debido a las exigencias escolares, sociales (de sus amigos) o por su propia personalidad. Afortunadamente, mediante técnicas de relajación para los niños puedes ayudar al tuyo. 

Si quieres conseguir efectos positivos a largo plazo con estas técnicas, los momentos de relajación deben ser continuos, para que tu hijo vaya tomándolos como algo cotidiano y lo ayuden al desarrollo de su inteligencia emocional, al mismo tiempo, adquiera hábitos saludables que podrá poner en práctica en toda su vida.

Estos son los efectos positivos de las técnicas de relajación para niños:

  • Disminuyen la tensión muscular y mental y les ayuda a canalizar su energía.
  • Reduce la ansiedad
  • Mejora los problemas de sueño
  • Mejora la memoria y la concentración
  • Aumenta la confianza en sí mismo
  • Los ayuda a alcanzar un estado de bienestar general

Mediante las técnicas de relajación puedes lograr que tu hijo sea capaz de reconocer la tensión o ansiedad, o actitudes negativas, como cuando se enoja o se pone agresivos, y sepa cómo responder y actuar cuando esto pase.

4 técnicas de relajación para niños

Respiración

Guíalo en su respiración. Dile que se siente en una posición cómoda y que, en silencio o con música suave, inspire profundamente por la nariz y exhale poco a poco por la boca. Él puede poner una mano en su pecho y otra en el estómago, para observar cual de los dos se mueve.

Relajación del cuerpo

Es un método divertido, entendible y agradable para los niños más pequeños al hacerla como un juego porque debe usar su imaginación. Consiste en tensar y relajar diferentes partes del cuerpo. Para relajar las manos, pide a tu hijo que actúe como si tuviese que exprimir una naranja o limón, para los brazos y pies que haga como si se estuviese hundiendo en el barro, para los hombros que se proteja como lo haría una tortuga, para los brazos que se estire como un gato, para la mandíbula que piense que está mascando chicle, para la cara que intente espantar una mosca sin usar nada más que la cara y para el abdomen que lo tense para evitar que lo aplaste un elefante o que haga como si tuviese que pasar por un espacio muy estrecho.

En la zona de seguridad

Los niños buscan sentirse seguros, por lo mismo, esta técnica les dará mucho confort. Se trata de crear en la imaginación «su lugar seguro»: una casa de madera en la montaña, una selva llena de animales o una playa, en su tipi. Guíalo para que en su lugar seguro ponga elementos de su realidad que le agradan y le transmiten emociones bonitas.

Cantar juntos 

La música es un elemento que estimula las emociones humanas; por ello, una música tranquila puede calmar a tu hijo igual que a ti. Ya sea que le cantes o canten juntos, una canción simple, corta, que le guste y conozca bien y que exija un ligero esfuerzo para controlar el tono y el ritmo ayudará a mejorar el estado de tensión y relajar al infante.

Con información de Psicología y Mente

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Padres e Hijos

Cómo ayudar a tu hijo a superar la muerte de su mascota

La muerte de una mascota es mucho más difícil para un niño. Conoce cómo puedes ayudar a tu hijo a superar su pérdida.

Cómo ayudar a tu hijo

Hablarle a los niños sobre la muerte no es nada fácil, sobretodo si se ha muerto alguien cercano o de la familia. Muchos de los niños experimentan la muerte por primera vez con la pérdida de alguien sumamente especial para ellos: su mascota.

Desde muy pequeñitos, los niños pueden notar que su perrito, el gato u otro tipo de mascota ya no está en los escenarios cotidianos. Algunos papás optan por decirles que se escapó y que está en un mejor lugar. Según expertos, lo mejor es decirles la verdad para no confundirlo y que piense otro tipo de situaciones que podrían acentuar su dolor.

La mejor manera de ayudar a tu hijo es explicándole que su mascota no va a volver a moverse, a respirar y a comer, pues hasta los 5 años los niños ven la muerte como un estado temporal y reversible, y pueden guardar la esperanza de que su mascota va a volver.

Al enfrentarse con la muerte de su mascota, es natural que los niños muestren tristeza, negación, culpa, temor, frustración y enojo. Algunos pueden llegar a tener otro tipo de secuelas, como mojar la cama, tener pesadillas, falta de apetito o insomnio.

Como padres, es importante que comprendas su dolor y que seas flexibles con sus emociones. Puedes ayudarlo pasando más tiempo con él, compartiendo juegos y viendo películas que lo distraigan y no lo hagan recordar a su mascota constantemente.

Los niños también suelen hacer muchas preguntas acerca de la muerte de su mascota, pues les interesa saber qué pasó con un ser tan querido para ellos: es importante que contestes cada una de sus cuestiones con claridad, evitando mentirle pero también ser gráficos o frívolos.

No es recomendable reemplazar a su mascota inmediatamente, pues los niños deben experimentar un tiempo de duelo, procesarlo poco a poco y cerrar ese ciclo. Esto les ayudará a comprender que los seres queridos, incluso las mascotas, no son algo que se pueda reemplazar fácilmente y que tienen un valor sentimental importante.

Lo mejor es que tu hijo sea el que tome la iniciativa para volver a tener una mascota; aún así, deja pasar un tiempo para que tu hijo termine de asimilar
el vacío que dejó su amigo peludito.

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Padres e Hijos

Sonrisa de alegría, venganza, tristeza; cómo sonríes según tu emoción

La sonrisa es un gesto que pensamos refleja siempre alegría, agrado o felicidad. Sin embargo, algunas veces expresa sentimientos como miedo, ira, desprecio y varios más. Te invitamos a identificar cómo sonríes según tu emoción, te puede ayudar a reconocer cuando tu hijo se sienta triste o enojado para ayudarlo a resolver su emoción y hacerlo sentir mejor, o acompañarlo en su felicidad. 

El primero en intuir que había diferentes tipos de sonrisa fue un médico francés del siglo XIX, llamado Duchenne de Boulogne. A este hombre se le considera uno de los pioneros de la neurología y toda una autoridad en materia de sonrisas.

Tipos de sonrisa  según tu emoción

CUANDO TE SIENTES SATISFECHA, ALEGRE, FELIZ… Se caracteriza porque no solo ríen los labios, sino todo el rostro, especialmente los ojos. Es la más auténtica y también la más poderosa. Cuando la sientes y haces, puedes lograra todo lo que te propongas porque causas un efecto de simpatía, aceptación y buena vibra en los demás.

Cuando te sientes triste pero debes sonreír:

  • La sonrisa miserable. Los labios sonríen de forma ligeramente asimétrica, pero en los ojos hay una profunda expresión de tristeza.
  • La sonrisa de miedo. Ocurre cuando te sientes indefensa y sonríes para demostrar que no tienes planes hostiles frente al otro; se suele hacer ante personas consideradas de estatus superior, como los jefes.
  • Sonrisa de soledad. Se trata de una sonrisa apenas perceptible que a veces se acompaña de una leve expresión de tristeza. Su principal característica es que solo se manifiesta en completa soledad.

Cuando sonríes por compromiso:

  • La sonrisa suprimida. Es una expresión genuina de felicidad, pero la consideras inapropiada y por eso terminas conteniéndola.
  • La sonrisa falsa. Es la típica sonrisa de cortesía de cuando quieres ser amable con los demás; las comisuras de tus labios se levantan, pero tus ojos permanecen inexpresivos.
  • La sonrisa vergonzosa. Cuando te sientes abochornada; viene acompañada de una ligera inclinación de cabeza y, muchas veces, te ruborizas.
  • Sonrisa coqueta. Es una sonrisa que tiene algo de insinuante y, por lo mismo, de enigmática. Casi siempre los ojos se entrecierran ligeramente, mostrando una expresión de picardía.

Cuando sientes rechazo o menosprecio con los otros: 

  • Sonrisa maliciosa. Cuando la desgracia de lo otros, alegran. (Los niños la tienen cuando hacen una travesura y regañan al hermanito o amiguito, por ejemplo).
  • Sonrisa de desprecio. la sonrisa surge, pero el resto de la cara muestra enojo; ocurre cuando sientes venganza.

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Padres e Hijos

Cómo enseñar a tu hijo a relacionarse sanamente consigo mismo

La primera relación que debe funcionar sanamente en la vida tuya y de tu hijo es la de ustedes con ustedes mismos. esto significa ser capaces de reconocer sus necesidades físicas y emocionales, para satisfacerlas. ¿Cómo enseñar a tu hijo a lograr esto, a relacionarse sanamente consigo mismo?

La palabra empoderamiento se ha puesto muy de moda, sin embargo, en la gran mayoría de los casos está mal aplicada, ya que se utiliza como sinónimo de fuerza, liderazgo, exceso de seguridad y hasta podría decirse como un exceso de orgullo y autoridad.

Sin embargo…

el real significado del empoderamiento representa recuperar tu poder, es decir, reconectarte en tus cuatro niveles: físico, mental, emocional y del espíritu.

Significa reconocer que tienes una parte divina, Ser Superior, Supraconciencia, doble cuántico, intuición o Espíritu Santo (como quieras llamarlo) que te une con el Todo y con todos, que es esa parte sabia que sabe perfectamente lo que tú necesitas y te guía cuando se lo permites por estar conectada con la Fuente.

¿Cómo enseñar esta forma de relacionarse consigo mismo a tu hijo? Suena tan metafísico y místico que… quizá te preguntas si es posible que tu hijo lo entienda. Quizá de inicio no. De inicio, tendrás que desarrollarla tú primero para que él lo comprenda a través de tus acciones diarias, porque al final, tú eres su modelo.

De tal manera que es fundamental que desarrolles este trabajo espiritual que muchas veces se deja de lado, hasta el último lugar de la fila de actividades. Este trabajo espiritual es muy sencillo, pero como todo, requiere entrenamiento y disciplina, donde la meditación, la atención plena o Mindfulnes, la respiración, la introspección y la reflexión son necesarias.

Cómo relacionarte sanamente contigo misma y enseñarle a tu hijo a hacerlo

  • Permítete y permítele a tu hijo los ratos de ocio, contemplación, exploración y descubrimiento que hoy en día son tan poco valorados; es decir, evita saturarlo con tanta información y déjalo seer más niño.
  • La alimentación también es importante, ya que lo que consumimos también tiene un nivel vibratorio. Si permites que tus hijos se alimenten de comida chatarra, esas bajas resonancias impactarán su cuerpo de manera negativa, además de no nutrirlo de manera adecuada.
  • Ayúdalo a gestionar sus emociones; también es otra gran herramienta para que tome su poder. Permítele la expresión de las mismas, tomando conciencia que detrás de cada emoción hay una necesidad que debe ser expresada.

Cada emoción tiene una parte química y una parte energética. La parte química impacta directamente a cada una de las células del organismo y son las emociones negativas las causantes de muchas enfermedades y problemas en la vida. La parte energética se radia a través del campo electromagnético del corazón, el cual, es el gran transmisor del cuerpo, impactando directamente a la materia. Si estás vibrando en emociones negativas, esa será tu realidad y el Universo te dará exactamente las emociones que estés vibrando.

Por último, enseña a tu hijo a cuestionar las creencias, la información que recibe del medio ambiente, es decir, desarrollar el juicio crítico. También a asumir la responsabilidad de sus acciones, evitando los juicios condenatorios y la crítica constante hacia los demás. Esto le permitirá comprender que a cada acción le corresponde una reacción, pero aprendiendo a reconocer, responder y reparar sus errores.

Espero que esta información haya sido de utilidad para ti
y te ayude a que tus pequeños tomen su poder.

Por Eli Martínez, especialista en Empoderamiento

www.elimartinezseruno.com Facebook: Eli Martínez Especialista en Empoderamiento maema27@hotmail.com

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Ser Familia

10 cosas que puedes hacer estas vacaciones para darle amor a tu hijo

Aprovecha este tiempo libre en casa, con tu hijo y familia para llenarlos con tu amor, hacerles saber que son lo más importante que tienes en tu vida. Te compartimos estas 10 ideas para darle amor a tu hijo.

¡Es el momento! Ahora que estás tranquila, sin la prisa de la escuela, los deberes en el trabajo, la presión de tu jefe, el tránsito vehicular y todo lo demás de tu cotidianidad, te será más natural transmitirles tu afecto, porque no estas pensando en los miles de pendientes; te sientes más en calma. Así que… respira, trae a tu cabeza los sentimientos bonitos que tu hijo, tu pareja, tu familia te inspira y recuérdales que estás ahí para ellos. ¿Cómo? Es muy fácil…

  1. Deja que duerma contigo en tu cama y abrázalo ahí acostados.
  2. Juega con ellos almohadazos y llénalos de mordizcos, cosquillas y besos.
  3. Salgan a pasear al perro, a llevarlo al veterinario a una revisión, a correr junto con él; báñenlo y revuélquense con él.
  4. Cocinen postres; deja que tu hijo experimente con ingredientes, pregúntale qué le gustaría ponerle a la receta.
  5. Juega con tu hijo a lo que a él le gusta; aprovecha para conocerlo más, pregúntale de sus amigos, pídele que te cuente qué hace en su día a día, qué siente, qué piensa…
  6. Vean películas en casa acurrucados en un sofá, preparen palomitas, mini hamburguesas, papitas, platanitos o camote frito.
  7. Hagan un picnic en casa o campamento con su tipi, cuenten historias chistosas o de miedo, platícale de tu infancia, de tus travesuras, de tus papás, tus amigos…
  8. Invita a los abuelos a desayunar a tu casa o vayan todos a un restaurante; hagan una tarde de cine o una mañana de caminata por un parque; piensa en eso que no has hecho aún con ellos y hazlo junto con tu hijo.
  9. Lleva a tu hijo a la colonia donde vivías de pequeña, muéstrale tu escuela, el parque donde jugabas, tu calle…
  10. Desayunen, coman o cenen en casa, prepara la mesa, ponla bonita, cocina algo especial; se trata de que tu hijo recuerde sus vacaciones como un tiempo en que él, mamá, papá y sus abuelos están unidos, en familia. Y si son solo tú y él, es lo mismo; el caso es que tu niño sienta que las vacaciones son para estar en familia, demostrarse su amor y llenarse de memorias repletas de felicidad.

Y asegúrate de decirle… ¿Sabes que te amo? Pues sí, eres el regalo más sorprendente y maravilloso que la vida me pudo dar. Gracias por ser parte de mi vida. Te amo.

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Así Crece

Mi hijo tiene miedo de ir a dormir, ¿qué hago?

A los dos años de edad es normal que tu hijo tenga miedo de irse a dormir. ¡Tranquila! Aquí te decimos qué hacer.

¿Qué puedes hacer si tu hijo tiene miedo de ir a dormir?

De acuerdo con especialistas, a los dos años los niños pueden manifestar terrores nocturnos que les impidan dormir, incluso tener miedo de hacerlo. Aunque es una etapa normal y pasajera, es importante que tomes en cuenta lo siguiente para que tu hijo pueda dormir tranquilo:

1. Habla con tu hijo durante el día sobre lo que puede hacer cuando se presenta una pesadilla.

2. Regálale un objeto con el que se sienta seguro y cómodo, como un oso de peluche, una cobijita e incluso tu bufanda favorita.

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3. Antes de dormir, apaga las luces de su habitación y habla de las cosas que pueden parecer «terroríficas». Por ejemplo, si su abrigo parece un «fantasma», enséñale que no es así, incluso puedes cambiarlo de lugar para que se sienta más cómodo y seguro.

4. Evita las películas de terror, historias, o programas de televisión, especialmente antes de dormir.

5. Trata de usar una lámpara de noche,  así la habitación no quedará en completa oscuridad.

6. Si tu hijo despierta a mitad de la noche, trata de calmarlo, pero no lo lleves a tu habitación con la intención de calmarlo. Ya que esto dará lugar a la dependencia en lugar de desarrollar su habilidad de independencia.

7. Pregúntale a tu hijo sobre sus sueños y pesadillas, al hablar de ellos lo ayudará a conquistar sus miedos.

8. Felicita a tu hijo cuando se vaya a dormir por «ser valiente».

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