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Ser Mamá

Estudios demuestran que la voz de mamá genera felicidad en sus hijos

¿Qué sientes cuando tu mamá te habla? Esa emoción de seguridad ocasionada por la sensación de protección que tu mamá te despierta es la misma que siente tu hijo. Por ello, no solo es capaz de reconocer tu voz de mamá, también de sentir paz, confort y felicidad cuando la escucha.  

Tu voz es un abrazo para su corazón

Un estudio de la Universidad de Chicago reveló que tan solo con escuchar la voz de mamá a través del teléfono los hijos segregan oxitocina, la hormona de la felicidad.

El estudio se hizo en tres grupos de niñas entre 12 y 17 años de edad, quienes estaban bajo una situación estresante. El primer grupo recibió una llamada de su mamá, el segundo, un abrazo de su mamá y el tercero no tuvo ningún contacto con ella.

Los resultados: el primer y segundo grupo tuvieron un incremento de oxitocina, lo que les generó la sensación de bienestar y alivio. Mientras que las chicas del tercer grupo no manifestaron reacción alguna, incluso cuando habían visto una película emotiva.

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Padres e Hijos

Miniguía contra mentiras de mamá y papá

¿Has tenido que decirle pequeñas mentiras blancas a tu hijo y luego, te has sentido mal contigo misma? La mayoría de los padres lo han hecho:

«regreso cuando termine tu caricatura (para que te puedas ir al trabajo),
tu papá se fue de vacaciones (cuando tú y él se enojaron), o Charly se fue
con sus amigos de fiesta (cuando su perrito ya murió)».

Pero esta reacción es normal porque todos los padres desean el bien para sus hijos, que no lloren ni sientan dolor. Sin embargo, quizá no sea una creencia tan benéfica porque tu hijo puede sentirse confundido al descubrir la verdad.

Por ello, los psicólogos recomiendan decir la verdad a los niños, siempre pensando en su edad y que esto es mejor que enseñarle a decir mentiras. Además, porque al final, decirle mentiras solo causa angustias, guardan tras de sí un secreto y siempre debes estar recordando lo que dijiste para no delatarte. Es algo cansado, ¿no?

Pero, ¿cómo hablarle con la verdad?

  • Sin darles detalles; lo puedes confundir entre tanta información.
  • Aclarando su duda concreta; así comprende mejor la respuesta.
  • Filtrando la información que consideras entenderá de acuerdo a su edad.
  • Preguntándote “qué tengo que decirle y si eso le va a aportar algo o lo va a afectar”.
  • Siguiendo tu intuición acerca de qué es lo mejor para tu hijo.
  • Infomándote del tema que quieras abordar con él.

Y, si ya le mentiste, qué puedes hacer

Primeros auxilios para casos mentirosos: Para esas ocasiones en las que se te salga una mentirita inconsciente, recurre a este consejo:

Aunque la consigna es no mentir, eres humano y puedes equivocarte. Tampoco se trata de sobreexigirte; nunca serás un padre o madre perfecto. Aprovecha este “desliz” para enseñar a tu peque que está bien equivocarse, aunque hay que reconocerlo, ofrecer disculpas y corregir.

  1. Escoge un momento tranquilo, normal, cotidiano; verá que no pasa nada, que equivocarse es válido, algo natural.
  2. Debes explicarle tu error en un tono muy casual, nunca solemne, porque lo interpretaría como algo grave.
  3. Usa una fórmula como esta: “amor, te acuerdas que el otro día te dije que… yo quiero decirte que a veces los adultos nos equivocamos… lo dije sin pensar. Me gustaría aclararte que eso fue una mentira, pero la verdad es que…. Lo siento.

 

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Ser Bebé

Acciones diarias para estimular la Inteligencia Emocional de tu bebé

Desde que tu bebé pisa este mundo debes enseñarle progresivamente, primero a nombrar las emociones básicas, luego a interpretarlas correctamente y a controlar aquellas que conlleven consecuencias negativas; así estimulas su inteligencia emocional

Por ejemplo, cuando tu hijo se sienta contento, triste o enojado, díselo y anímalo a que preste atención a los gestos de cada emoción, a lo que produce cada una de ellas, no importa que aún no sepa hablar. En seguida, un paso más adelante será que se fije en las emociones de los demás, en cómo se sienten, para que pueda llegar a compartir emociones y entienda su importancia dentro de las relaciones sociales.

La psicóloga Fátima Ortiz recomienda algunos de los ejercicios que puedes realizar con tu bebé en casa, pero hace hincapié en el hecho de que debes estar tranquila y serena antes de llevarlo a la práctica.

Directo a  sus emociones

Pon música relajante

Si tienes una que le ponías a tu hijo cuando aún no nacía, mejor. Recuéstate boca arriba, coloca a tu bebé sobre tu pecho para que escuche tu corazón y se remonte a la etapa prenatal, cuando se sentía seguro y confiado. Este actividad se hace normalmente dentro de una alberca, si tú tienes acceso a una, podrás hacerlo.

Arrúllalo y cántale

De esta forma fortaleces los vínculos afectivos. Hay infinidad de canciones de cuna, rondas y rimas infantiles que puedes encontrar en libros, internet o CD. Si es posible, mueve tus brazos y piernas al son de la canción.

Coloca a tu bebé sobre una sabanita o cobija

Toma dos extremos y pídele a tu esposo o alguien más que agarre los otros dos extremos, mézanlo como si se tratara de una hamaca.

Habla con tu bebé siempre que puedas

Describe en voz alta todos los pasos que realizas mientras te lavas las manos, te vistes, recoges la recámara o aseas la casa. Al recitar rimas populares o poemas infantiles, exagera la entonación.

Todas las emociones pueden combinarse dando lugar a infinidad de sentimientos,
y todos son útiles. Por ejemplo, los tres últimos, nos ayudan a cambiar o intentar modificar las situaciones que nos perjudican.
Por eso, por más negativo que parezca un sentimiento, es importante que
tu hijo lo experimente y aprenda a manejarlo en forma adecuada.

Por Felipe Salinas

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Así Crece

¿Cómo enseñar a un niño a resolver sus problemas él solo?

En realidad, nunca estará solo, porque tiene el apoyo de su mamá y de su papá. Pero, es importante que tu hijo vaya aprendiendo a ser independiente y resolver sus problemas, que a esta edad suelen ser del tipo: mi hermano rompió mi juguete, mi amigo ya no me habla, perdí mi lapicera, o hasta un niño en la escuela me molesta.

Con esto no debes creer que los problemas de tu hijo son «pequeños o de poca importancia». Para él, cada una de sus vivencias tienen un carácter muy emocional porque recuerda que aún no reconoce ni puede poner bajo control sus emociones, por eso los niños tieneden a reaccionar impulsivamente e intensamente.

Tampoco significa que por muy pequeño que sea tu hijo, debes resolverlos tú imponiendo tu autoridad. Debes intervenir lo menos posible, observar cómo se desenvuelve y acudir si demanda tu apoyo. En estos casos es mejor que lo guíes con preguntas para hacerle pensar en soluciones:

«¿Qué crees que podemos hacer para que Laura se enconte contigo?». Le ayudarás a encontrar respuestas, fomentarás el diálogo y la comprensión del otro. Tu actitud es vital. Si un niño le quita la pelota al tuyo y le recomiendas: «Ahora se la quitas tú y no juegues más con ese niño», le estarás enseñando a abandonar las relaciones al primer desacuerdo.

Es posible, incluso, que él no le hubiera dado importancia a que le quitaran el juguete. O que sí le interesó y no supo cómo recuperarlo. No obstante, la mayoría de las veces los niños resolverán solos sus conflictos.

Ayuda a tu hijo a…

  • Expresar sus opiniones y sentimientos: «Últimamente siempre te pones de malas a la hora de ir a dormir, ¿quieres que hablemos y busquemos una solución?». «Me parece que no te gusta que hable por teléfono mientras estamos juntos, ¿quieres que lo platiquemos?».
  • Decir «no» con educación y respeto. Si no quiere ir a visitar a la abuelita, debe sentirse libre de poder manifestarlo sin que nadie lo presione ni se enoje. Tu labor es enseñarle a decir «no» con respeto, sin enojos: «No quiero ir, abuelita, muchas gracias, pero ahora no se me antoja».

Por Felipe Salinas

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Así Crece

¿Tu hijo no quiere convivir con los demás niños?

Convivir con las personas y afianzar lazos afectivos con quienes convivimos día a día, es una fuente de felicidad y, en el caso de los niños, determina la mayor parte de sus pensamientos y emociones en la vida adulta. Pero, si has notado que a tu hijo no le gusta estar con otros niños o adultos, no te preocupes de más. Existen razones que son muy naturales en su desarrollo.

Por ello, es importante hacer una revisión de las razones por las cuales un niño no quiere convivir con los demás y, que ofrezcas a tu hijo un modelo de confianza en el mundo, herramientas para desenvolverse que le permitan establecer relaciones saludables y placenteras. No, no es muy pronto para hacerlo, es justo el momento oportuno.

Vamos, juega con los demás

Cuando se trata de la socialización de los hijos no hay puntos medios: o te parece bien que se pasen el día jugando solos o te preocupa profundamente socializarlos, para lo cual resulta imprescindible llevarlos a la guardería, pasearlos por el parque cada vez que puedas y acudir a todos los eventos donde haya padres con hijos.

Sin embargo, hasta los dos años los pequeños se centran casi exclusivamente en la vida familiar (aunque le enriquecen todas las relaciones), y a partir de esta edad cada niño «despierta» a los demás cuando está preparado. No se puede forzar. Por lo mismo, no te debe extrañar que hasta esta edad, solo quiera estar en los brazos de papá o de mamá.

En este caso, no permitas que tu preocupación de que no aprenda a relacionarse, te lleve a transmitirle ideas equivocadas de sí mismo. Cada vez que, al verlo jugar solo, le insistes para que juegue con otro niño, le estás transmitiendo que hay algo malo en su actitud, cuando no es así en absoluto.

Como en todos los aspectos de la vida, cada pequeño tiene su ritmo y da el siguiente paso cuando se siente preparado para hacerlo. Si a tu nene de dos años no le interesan los demás, no hay nada de qué preocuparte. Si a tu pequeño de cuatro años no le interesan los demás, entonces sí debes preguntarte qué está pasando y tomar cartas en el asunto.

Felipe Salinas

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Padres e Hijos

Ventajas de que tu hijo sea Boy Scout

Si a tu hijo lo están invitando a participar en un grupo de Boy Scouts, te damos 5 buenas razones para que tu hijo se inscriba a los boy scouts. ¡Tiene sus grandes ventajas!

  1. Socializa en un grupo fuera del entorno familiar: según el portal de Scout Sur, los scouts se vuelven tu segunda familia, debido a su sana convivencia, trabajo en equipo y mucha diversión.
  2. Conoce y aprecia mejor su entorno: debido a que la mayoría de sus actividades son al aire libre, tu hijo podrá apreciar mejor su entorno, y cuando salen de campamento tendrá la posibilidad de explorar y desconectarse del resto del mundo (sin tablets ni videojuegos).
  3. Desarrolla autonomía e independencia: debido a las actividades propias de los Boy Scouts, tu hijo tendrá la facilidad de resolver problemas por sí mismo (desde coser un botón hasta aprender a cocinar poco a poco).
  4. Hace ejercicio: ¡los Boy Scouts no pueden estar quietos! La mayoría de sus actividades son muy dinámicas, por lo que tu hijo se mantendrá en muy buena forma.
  5. Mejor estabilidad emocional: debido a que los scouts se plantean objetivos, obstáculos y metas concretas, tu hijo tendrá un enfoque de la vida más optimista y ayudará a su salud emocional.

Joselin Melara

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Ser Pareja

La importancia que tiene en los hijos la inteligencia emocional durante un divorcio

Los divorcios suceden y sucederán, hay que aceptar eso en primer lugar. Cuando hay hijos en un matrimonio que se dirige a una separación, son ellos los que más lo van a padecer, inevitablemente.

Ahora bien, tomando en cuenta ambas premisas, la inteligencia emocional que debe existir en los integrantes de la pareja es importantísima en aras de que los hijos, principalmente si son pequeños, no resientan tanto la separación de sus padres.

Podremos pasarlo por alto al estar sumergidos en el estrés que implica un divorcio, pero los menores son muy receptivos a las emociones que se manifiestan en casa.

PEXELS

Por supuesto que los hijos le costará trabajo entender que sus padres ya no están juntos, pero les resultará menos difícil hacerlo si los ven bien, respetándose. Deben ambos propiciar un ambiente sano que transmita el mensaje de que “todo va a estar bien”.

La comunicación con ellos también es con fundamental. Explicar por qué uno de los padres se irá de casa ayudará a los niños a no generar sentimientos de angustia y abandono.

Recuerda que los menores acostumbrados a presenciar peleas entre sus papás tienden a ser introvertidos, depresivos e incluso agresivos. Para ellos la manera de afrontar las situaciones será por medio de discusiones

Si estás en al borde de una separación lo mejor es que platiques con tu pareja la importancia de lo que le transmiten a sus hijos; apelen a su mayor grado de madurez y trátense con la mayor de las cortesías, porque si bien no les resulta sano permanecer juntos, que su distanciamiento sea lo menos tóxico para ellos.

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Así Crece

Juegos que ayudan a desarrollar la inteligencia emocional de tus hijos

La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer lo que sentimos, cómo afecta lo que pasa en nuestro interior y los efectos que tendrá sobre nuestra conducta; en esencia es tener conciencia de nuestro yo emocional, lo que nos permite relacionarnos mejor con las personas que nos rodean.

En los últimos años, se ha hecho más el interés en ella, debido a los altos indices de estrés y falta de convivencia entre los adultos, y aunque nada está perdido para nosotros, son nuestros hijos para quienes es más sencillo hacerlo, pues son una esponja que absorbe conocimiento.

Si quieres que tus hijos sean personas asertivas en inteligencia emocional puedes ayudarlos desde casa con sencillos juegos que los harán a desarrollar su inteligencia emocional.

CARAS-EMOCIONES

Ya sea a través del clásico juego de caras y gestos, o bien con tarjetones que tiene dibujos de rostros (hay algunos a la venta), tus peques deberán adivinar qué sentimiento les recuerda. Pregúntale por lo rasgos que detecta en dicha cara, y luego pasa al plano emocional: ¿qué siente?, ¿qué le pasa? y ¿cómo llegaría a una solución? De ser posible dile que ejemplifique en su vida diaria ese sentimiento y que te cuente qué hizo para solucionarlo, así, además, conocerás un poco de las preocupaciones de tus hijos.

SEPARAR EMOCIONES

Usa un par de contenedores pequeños para que tus hijos hagan dibujos o escriban en un papel situaciones que los ponen felices y otras que no, así colocarán las buenas en un contenedor y las malas en otro. Después, en familia, pueden sacarlas y hablar de lo que les está sucediendo y dar opciones para dejar de sentirse mal o promover aquellas que los motivan.

PEXELS

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DOMINÓ

Usa el clásico dominó y coloca sobre las fichas una emoción y en la otra la situación que la genera, puedes encontrar ejemplos en la web. Además de jugar y relacionar emociones con situaciones, puede generar un debate entre la familia sobre las razones.

MÚSICA-PINTURA

Está comprobado que la música es capaz de provocar emociones, así que no dudes en proveer a tus hijos con un gran lienzo de papel, ponerles distintos tipos de música y ver qué dibujan con cada una de ellas.

Dedica unos minutos todos los días a las emociones de tus hijos, únete a las dinámicas y trabaja también en tu salud emocional.

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Así Crece

Ejercicios de meditación para niños

Los niños que practican la meditación son más creativos, toda vez que logran abrirse al inconsciente de la mente, que es donde nacen los pensamientos originales. Además, al desarrollar su conciencia corporal, logran percibir la tensión excesiva y relajarla; se concentran mejor en lo que hacen, manteniendo su interés en determinada tarea hasta que la finalizan; se conocen mejor y son más conscientes de su enorme potencial que de sus limitaciones.

Pueden apaciguar la ansiedad, la preocupación y otros estados emocionales que habitualmente tienden a inhibir la expresión de su creatividad. De hecho, expertos aseguran que durante las sesiones de meditación desciende el ritmo cardiaco, la tensión arterial y los niveles de estrés, todo lo cual repercute en una mayor o menor tendencia a la creatividad.

A continuación te proponemos algunos ejercicios básicos para que empieces cuanto antes a entrenar a tu pequeño en el maravilloso arte del control mental; están dirigidos a desarrollar su cretividad, que ya de por sí es innata en él porque es una capacidad de todo ser humano.

Ejercicio 1: «La casita»

Objetivo: estimular la creatividad.

¿En qué consiste? Pide a tu hijo que se recueste boca arriba y cierre los ojos. Invítalo a imaginar la figura de una casita dibujada a lápiz en una gran hoja de papel blanco. Ahí están la puerta, las ventanas… Ahora la casita es de colores y tiene un jardín alrededor, con árboles, flores y un lago. Después llegan los pájaros, las ardillas que corren por el pasto y trepan por los árboles. El sol brilla y llena el jardín de luz, y unos niños salen a jugar. Asegúrate de que no abra los ojos durante el ejercicio y al terminar la anterior descripción del paisaje, permítele expresar qué más sucede en «la casita».

Ejercicio 2: «El retrato»

Objetivo: entrenar su poder para visualizar.

¿En qué consiste? Dile que imagine una fotografía de su personaje de cine o televisión favorito, o bien de un amiguito o de algún miembro de la familia. Recuérdale que, como es «una foto», el personaje no se puede mover ni hablar, y guíalo para que observe cada uno de sus cejas, ojos, cada lado de su nariz, la boca, las mejillas, el cuello…La simple concentración en determinada imagen, lo ayudará de aquí en adelante a ser más observador de los detalles a su alrededor.

Ejercicio 3: «¿Qué suena?»

Objetivo: echar a volar su imaginación a través de los estímulos auditivos.

¿En qué consiste? Piensa en cinco o seis estímulos sonoros, como por ejemplo el que produce el chorro del agua de una llave, una tetera hirviendo, una secadora de pelo, gotitas de agua cayendo sobre una cubeta de plástico, una bolsa de celofán que se frota, la piel al ser rascada, el soplar para inflar un globo, etcétera.Ahora pide a tu pequeño que cierre los ojos mientras tú reproduces determinados ruidos o sonidos. Acto seguido, anímalo a adivinar de qué se trata.

 

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Ser Bebé

Decirle No a llevarlo en brazos también le da una importante lección

Aunque llevarlo en brazos genera un vínculo especial entre los padres y su hijo, la cuestión es ceder justo lo necesario: saber si tu hijo requiere brazos demasiado a menudo y si es capaz de soportar un no por respuesta.

Es muy cierto que a veces no exigen brazos por necesidad, siempre que los piden los desean, ¿y quién puede decir que la necesidad es un argumento de más peso que el deseo?

Pero, aunque es importante abrazarlo para vincularlo mejor a mamá o a papá, darle seguridad emocional, también lo es permitirle experimentar el malestar para que aprenda a tolerarlo.

Él necesita que lo ayudes a que soporte las esperas y el cumplimiento de sus deseos; a tolerar la frustración. 

A los dos años, su nivel de comprensión del lenguaje es avanzado, y ya puede entender que tú también estás cansada. Pero que lo entienda no es razón suficiente para que deje de pedirte que lo cargues. Su autocontrol es escaso y no puede soportar su malestar, a pesar del tuyo.

En cualquier caso, explícaselo, porque algunas veces resulta que… ¡funciona!