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7 beneficios emocionales para tu hijo de los disfraces

Descubre las siete lecciones que tu hijo aprende con este divertido momento. El juego en la infancia es indispensable para que tu hijo logre un adecuado desarrollo socio-emocional. Por ello es necesario incorporar tiempos de juego libre en sus agendas y poner a su alcance ciertos elementos, como los disfraces. Conoce varios de sus beneficios emocionales para tu hijo. 

Beneficios emocionales de los disfraces

1) Usar disfraces fomementa su IMAGINACIÓN.

Gracias a ellos pueden ser maquinistas de un ferrocarril, superhéroes, bailarinas, un animal… porque alientan su creatividad, un crecimiento muy importante en su capacidad para solucionar problemas. No necesitas grandes atuendos para que se dejen llevar por sus fantasías; incluso un tubo de papel de baño puede bastar para representar su mundo interior.

2) Tener una infancia feliz, llena de gratas experiencias y constantes sensaciones de gozo son la base de la SALUD MENTAL.

Cuando tu hijo juega libre y con alegría, su bagaje de buenos momentos crece y se consolida. Bríndale espacios seguros en los que dé rienda suelta a su imaginación sin regaños o peleas; donde grite, cante, trepe y corra sin riesgos.

3) Fomenta la EMPATÍA. Sólo poniéndose en el papel de otro -el personaje-puede entender las emociones que vive.

Cuando un niño se disfraza de papá o maestra y se percata de que poner orden entre otros niños no es algo tan fácil, se sensibiliza e invita a que sus acciones resulten menos egocéntricas. Lo anterior facilitará su adaptación familiar, escolar y social.

4) Permiten METABOLIZAR emociones que, aunque normales, los pequeños viven como agresivas.

Un ejemplo: cuando un niño se descalabra y posteriormente juega al doctor por semanas. Si permites este tipo de juegos y pones a su alcance material para que actúe sus fantasías angustiosas, tanto la intensidad como la repetición desaparecerán poco a poco.

DE VEZ EN CUANDO MAQUÍLLATE O PONTE UN SOMBRERO Y ÚNETE A LOS JUEGOS DE TU HIJO: NO SÓLO PASARÁS UN BUEN RATO Y CONECTARÁS CON ÉL, TAMBIÉN ENTENDERÁS MÁS QUÉ CRUZA POR SU MENTE Y LOGRARÁS AMARLO MÁS.

5) Utilizar disfraces es una de las formas en que tu hijo manifiesta emociones voraces, ENVIDIOSAS y hasta agresivas sin consecuencias, de manera lúdica e inofensiva.

Al jugar con disfraces puede practicar hasta dónde se siente cómodo siendo amoroso, agresivo, rebelde, curioso, locuaz e incluso intrépido: también puede expresar su ternura a través del juego.

6) Los niños, por medio del juego de roles, buscan identificarse con CUALIDADES de personas o personajes.

Una niña juega a ser la Mujer Maravilla y rescata a sus hermanos, o un niño se disfraza de bombero y entra sin miedo a una casa en llamas para salvar a una mascota en apuros; ella se identifica con la autonomía e inteligencia del personaje y él con la valentía que observa en el bombero.

7) Fomenta en tu hijo una AUTOESTIMA sana y elevada.

Gracias a estos juegos un día es un exitoso restaurantero; otro, un cantante y luego un espía encubierto que vence a la peor red de malandrines del planeta. Al vivir este tipo de juegos como su realidad, cada éxito, reto superado y miedo conquistado se vuelven parte de un autoconcepto positivo y fortalecido ahora y cuando sea adulto.

Por Judith Celis, psicoterapeuta y bloguera en padresestrella.com

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Fomenta en tu hijo el sentido del humor

Reír y provocar risa es uno de los mejores inventos para socializar y lidiar con situaciones difíciles. El sentido del humor te ayuda a no tomarte las situaciones de vida tan a pecho y tener una actitud positiva para dar solución a los conflictos que se te presenten. Por eso, es importante fomentar en tu hijo el sentido del humor. 

Fomenta en tu hijo el sentido del humor

Un niño con sentido del humor es capaz de hacer amistades duraderas, ser querido por sus iguales y extender esa «buena onda» a sus relaciones adultas para administrar con mayor éxito las frustraciones, evitar los conflictos y, en definitiva, sufrir menos y disfrutar más. Además, el sentido del humor está relacionado con la inteligencia, la autoestima, la creatividad y la resolución de problemas.

Al principio…

En los primeros meses la risa de los bebés se estimula con juegos físicos (cosquillas, etc.,) pero muy pronto, a los seis o siete meses, cuando los bebés empiezan a entender un poco el mundo que les rodea, les encanta ver lo conocido dado la vuelta, es decir, comienzan a disfrutar de la esencia misma del humor.

Cuando los pequeños se dan cuenta de algo «chistoso» es una señal clara de que están desarrollando habilidades intelectuales importantes. Por eso es buena idea celebrar sus risas.

Guapo como papá, gracioso como mamá

Los papás y mamás que se ríen fácil y frecuentemente con sus hijos entienden que el humor es una herramienta sin igual a la hora de relacionarse con sus pequeños, y muy útil también para imponer disciplina evitando el conflicto.Además, la complicidad que crean las risas y los buenos momentos es una especie de lenguaje íntimo.

¿El sentido del humor se aprende o hereda?

Algunos niños parecen haber nacido con un carácter chispeante y positivo y otros en cambio parecen serios desde chiquitines, sin embargo los expertos en psicología infantil afirman que el humor puede ser enseñado y aprendido. En esto se parece a un músculo que debe ser trabajado regularmente. Y no se trata de apuntar al peque a un curso de monólogos para bebés? el truco: ser su mejor modelo. Esto no quiere decir añadir a la ya difícil tarea de ser padres la obligación de ser graciosos. Es mucho más sencillo y liberador: permitirnos hacer el ridículo (sí, eso que nos pide el cuerpo a veces y nuestro mundo adulto nos coarta).

Sin prisa (pero con risa)

Lo bueno de la paternidad es que tenemos años para desarrollar nuestro propio sentido del humor mientras nuestro público crece: podemos empezar con un material sencillo de humor físico cuando son bebés, para luego pasar a cantar ?Que llueva, que llueva? con una ridícula voz de pato, continuar con una escena en la que nos ponemos un zapato en la cabeza y un sombrero en el pie.

La casa familiar no tiene que convertirse en un programa de comedia pero conviene recordar que ser padres no tiene que ser grave ?con tanto consejo sobre cómo cuidar al bebé- y que hay mucho espacio para el juego y la diversión.

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Beneficios de que tu hijo tenga osos de peluche

Beneficios de que tu hijo tenga osos de peluche

Por Josselin Melara y Mayra Martínez

Los osos de peluche son un lindo detalle que tu hijo puede recibir en cualquier época del año. No sólo se trata de un juguete, también es un buen compañero de juegos con el que tu hijo se sentirá identificado y con confianza.

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Beneficios de que tu hijo tenga osos de peluche

¿Quieres darle su primer oso de peluche? Aquí te damos 7 buenas razones para hacerlo:

  1. El tacto con ellos les produce una sensación de bienestar y de compañía. Evitará sentirse solo.
  2. Regulan su presión arterial, pues ver un objeto conocido les trae calma.
  3. Desarrollan sus emociones y creatividad, ya que le dan a su oso una personalidad empática.
  4. Los ayudan a expresar sus alegrías, inquietudes, miedos y deseos, pues su oso de peluche actúa como un confidente seguro y fiel.
  5. Lidian más fácilmente con los cambios emocionales, como el fin de la lactancia o el paso hacia la guardería.
  6. Se sienten protegidos y acompañados, lo que les ayuda a desarrollar seguridad en sí mismos.
  7. Los osos de peluche son de los primeros compañeros de juego de los niños, lo que le brinda habilidades sociales.

Los osos de peluche brindan alegría, calma y confianza a los niños.

¿Cómo se llama el oso de peluche de tu hijo?

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Ayuda a tu hijo a estimular su imaginación…

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10 reglas de oro para jugar con tu hijo

10 reglas de oro para jugar con tu hijo

Por Berenice Villatoro y Mayra Martínez

Descubre la importancia del juego para el buen desarrollo de tu bebé.

El juego es la actividad primordial en la vida de tu hijo, pues no juega solo para divertirse, sino también para aprender. Además, muchos médicos lo consideran como termómetro de la salud: un niño que juega está sano física, mental y emocionalmente. A través del juego, los chicos aprenden a relacionarse con el mundo, desarrollan su imaginación, imitan a otros niños y a sus papás. También ponen en marcha muchos factores como el lenguaje, desarrollo mental, movimiento, capacidad social, etc.

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10 reglas de oro para jugar con tu hijo

  1. Conéctate con tu pequeño a través de la mirada y las caricias.
  2. Revisa si está en el momento adecuado para jugar, primero debe haber comido, dormido bien y, si es el caso, tener limpio su pañal.
  3. Busca un área iluminada y en la que ambos se sientan cómodos.
  4. Apaga los aparatos que pueda robar tu atención. Recuerda que toda tu atención debe estar enfocada en tu hijo y la hora del juego.
  5. Pon música tranquila o alegre que los haga bailar.
  6. Usen ropa cómoda para jugar en el piso.
  7. Conviértete otra vez en niña y echa a volar tu imaginación.
  8. Busca sacarle una carcajada a tu hijo; lo guardará en su memoria como una gran experiencia compartida.
  9. Tomen turnos, pues esto le enseña a respetar a los demás.
  10. Procura el factor sorpresa y estimular su lenguaje.

Jugar con tu hijo te da la oportunidad de conocer cómo y qué piensa, escúchalo con atención.

¿Cuál es el juego favorito de tu hijo?

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5 razones para llevar a tu hijo al parque

5 razones para llevar a tu hijo al parque, ¡que le traerán felicidad a toda la familia!

Por Berenice Villatoro y Mayra Martínez

El parque es uno de esos lugares que de niños todos adoramos, que de jóvenes frecuentamos y que como adultos, siempre regresamos, pero ahora con nuestro hijo. Es cómplice y testigo de muchas de nuestras aventuras en la infancia.

Descubre los diferentes beneficios de ir al parque con tu hijo.

5 razones para llevar a tu hijo al parque

  1. Los juegos del parque (resbaladilla, gusano de aros, columpios, sube y baja, etc.) ayudan a desarrollar habilidades motoras y coordinación a los niños. Esto también les permite ser más independientes y autónomos.
  2. Es el lugar perfecto para hacer amigos, pues aun cuando no conozcan a nadie, los niños siempre se mostrarán empáticos ante la oportunidad de jugar en pequeños grupos, con lo cual se refuerzan sus conductas empáticas y sociales, también su autoestima al ver que es capaz de llevarse bien con otros.
  3. Ir al parque es el pretexto perfecto para convivir en familia, hacer deportes juntos y promover mejores hábitos de vida. Además, es una buena manera de conocer mejor a los pequeños.
  4. Estar en contacto con la naturaleza es vital para el desarrollo emocional de los pequeños, así descubren nuevas sensaciones y son capaces de desarrollar mejores maneras de expresar sus sentimientos.
  5. Los niños pueden aprender muchas cosas en un parque, más allá de actividades físicas o recreativas. Puedes despertar en ellos un interés científico sobre animales, plantas, piedras, etc.

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Cada que puedas, lleva a tu hijo al parque, le darás la oportunidad de vivir experiencias que recordará toda su vida.

¿Hay un parque cerca de tu casa?

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¿Por qué los niños sólo deben dedicarse a disfrutar de su infancia?

Sin trabajo, sin responsabilidades de adultos, sin tener que tomar grandes decisiones; los niños necesitan cuidado, protección, seguridad, afecto, contención, orientación, diversión, estabilidad… Sólo dedicarse a disfrutar de su infancia. ¿Por qué? Te lo contamos. 

Dejad que los niños jueguen

La infancia es el periodo en el que desarrollamos los soportes físicos, intelectuales, afectivos que nos permitirán desenvolvernos como seres independientes, ya sin la contención de una mamá y de un papá, sino como personas autosuficientes.

Por ello, es justo la etapa en la que necesitamos adquirir todos los recursos posibles que nos ayuden a lograr este destino: el convertirnos en adultos sanos en todos los aspectos. Es un momento decisivo.

Piensa cuando escuchas decir a alguien «viví una infancia difícil», cómo es esa persona, le cuesta trabajo expresar sus emociones, o no. Ahora piensa en aquella persona que con una sonrisa dice «yo disfruté y jugué mucho cuando niño», probablemente ahora de adulto es alguien con mayor estabilidad emocional.

Es que durante la infancia es cuando ocurre nuestro mayor crecimiento, no solo a nivel esquelético o muscular, gracias a la nutrición que papá y mamá nos proporcionan, es cuando aprendemos a generar nuestros vínculos afectivos y sociales, también donde nos vamos construyendo a nosotros mismos (nuestra personalidad y carácter) a través de todas las experiencias que vivimos: no es lo mismo un niño que tuvo que trabajar para solventar las carencias familiares, un niño que vivió en un orfanato,  un niño que disfrutó el seno familiar y el calor de un hogar, el amor de sus padres y toda la diversión y aprendizajes del juego.

Mira este estudio acerca del impacto de la infancia feliz en los adultos sanos. 

El maestro Osho decía acerca de la infancia : «Si un niño es capaz de disfrutar su infancia, podrá disfrutar de su juventud y de su edad adulta, y finalmente podrá disfrutar de su muerte. Todo empieza por el principio».

Como papá y mamá tienes un importante tarea: formar un adulto mucho mejor de lo que eres tú mism@. Quizá no puedes ayudar a todos los niños del mundo, pero sí puedes hacer mucho con tu niño, tu hijo. Te invitamos a ayudarlo, ¿cómo?

Tips para ayudar a tu hijo a disfrutar su infancia:
  • Permítele simplemente disfrutar, ¡di no al montón de actividades extraescolares!
  • Ayúdalo a desarrollar sus talentos, es importante, pero no quieras saturarlo de obligaciones. 
  • Dale y respeta su tiempo de juego, y juega tú con él.
  • Estimula su imaginación y creatividad.
  • Conócelo a fondo, platica mucho con tu hijo.
  • No lo controles ni sobreprotejas; respeta su autenticidad.
  • Llévalo a conocer lugares nuevos, bríndale experiencias que enriquezcan su intelecto pero también su corazón.
  • Sé afectuosa con él; dale seguridad emocional, que sepa que estás para él incondicionalmente.
La infancia finaliza a los 7 años aproximadamente, después viene la llamada pubertad; una etapa en la que tu hijo tendrá otras necesidades necesidades emocionales, pero que podrás resolver muy bien si su infancia la vivió constructivamente. 
Con información de Psicología y mente, blog especializado en psicología.
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Beneficios de jugar Tetris

Beneficios de jugar Tetris para el cerebro

El videojuego Tetris fue creado por el ingeniero ruso Alexey Pazhitnov en 1984, es uno de los más jugados y populares del mundo.

¿De qué trata el Tetris?

Es un juego de rompecabezas o puzzle en donde piezas van cayendo en la pantalla y debes hacer que todas tengan un sitio para formar filas e ir eliminando piezas para ganar puntos y avanzar de nivel.

Beneficios de jugar Tetris 

Jugar Tetris requiere que se usen varios procesos cognitivos como:

  • Atención
  • Memoria
  • Coordinación
  • Destreza
  1. Fortalece el pensamiento crítico
  2. Propicia la coordinación de movimientos
  3. Pone al cerebro a funcionar
  4. Ayuda a pensar en mejores soluciones a problemas
  5. Se aprende a pensar más rápido
  6. Estimula la memoria
  7. Mejora la concentración
  8. Estimula la observación
  9. Desarrolla la creatividad
  10. A tener paciencia

Enseñanzas de vida más allá del juego

Que nada entra a la fuerza

Que cuando se forza algo, pierdes

Es básico para ordenar cosas

Que a veces los errores o mala racha se acumulan

Si hay vacíos, se pueden llenar

Intentarlo una y otra vez es la clave

No desesperarse

No sale todo a la primera

Se aprende de los errores

Los videojuegos ayudan al desarrollo cerebral, recuerda, nada es con exceso. 

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«¿Me haces avioncito, papi?», conoce los juegos que pueden lastimar a tu hijo de 5 años

Disfruta con tu hijo pequeño juegos acordes con su edad; poco a poco su cuerpo irá madurando y podrás dar mil marometas juntos, cuantas veces quieran. Estos juegos pueden lastimar a tu hijo.

Juegos que pueden lastimar a tu hijo pequeño

Cuántas veces has tomado a tu pequeño de un brazo y una mano para hacerle avioncito, o lo has lanzado al techo para cacharlo al caer, o lo has tomado desde sus muñecas para levantarlo y subirlo mientras él ríe a carcajadas porque le encanta el movimiento. Muchos papás se han divertido así con su hijo pequeño.

Sin embargo, en esta clase de juegos, existe un tema: hay juegos que implican ciertos movimientos que pueden causar a los niños un daño en su cuerpecito, incluso irreversibles. Los hacemos sin intención de lastimarlos, por supuesto, pero con el desconocimiento de lo correcto e incorrecto. Quizá no nos damos cuenta de que ellos no son adultos, sino personitas aún en pleno desarrollo: su organismo y su cuerpo todavía no han terminado de madurar, por lo tanto, son susceptibles de salir lastimados.

El doctor Carlos Jorge González Flores, médico especialista en rehabilitacion ortopédica y jefe del servicio de rehabilitación en Sports Clinic nos ayudó a entender por qué estos juegos no son recomendados para que papis y niños se diviertan, sobre todo, por lo menos no antes de que sus hijos cumplan cinco años de edad, pues todavía sus cuerpos no resistirían fuertes impactos.

“Papá, ahora hazme avioncito al revés, más alto, más alto”.

Los niños quieren aventuras, aprendizajes… pero los adultos somos responsables de su seguridad. Hasta que su cuerpo soporte juegos más rudos o de mayor intensidad, lo adecuado es jugar con ellos de forma suave, sin correr el riesgo de consecuencias catastróficas, como algún traumatismo, que puede ser desde algo muy simple como una contusión hasta algo más grave como una fractura múltiple o incluso, cráneo-encefálica o vertebral.

Aventarlo hacia arriba y cacharlo, llevarlo en caballito corriendo, tomar su cabecita o cuerpo para sacudirlos…

¿Qué problema ocasionan?

El mayor es el síndrome del bebé sacudido. Consiste en un sangrado dentro del cerebro del niño. Ocurre porque todos los vasos sanguíneos a nivel cerebral son muy endebles, sobre todo durante el primer año de vida. Cuando estos vasos son expuestos a un estrés exarcebado (como una fuerte e intensa sacudida), se daña algo que se llama matriz germinal (un tejido altamente vascularizado que da origen a las neuronas); esta es la que al sangrar provoca daños severos en la calidad de vida del peque.

Las lesiones

Hemorragias en la retina que pueden derivar en ceguera, daños de la médula espinal y el cuello, fracturas de las costillas y otros huesos. También le pueden generar deterioro mental de intensidad variable y alteraciones posteriores como retraso mental o motriz, epilepsia y parálisis cerebral (que pueden no ser aparentes sino hasta los seis años de edad).

¿Por qué lo lastimarían?

Los músculos del cuello del bebé son débiles y la cabeza es grande y pesada; no tienen bien desarrollados la musculatura, por ello, no tienen toda la fuerza para controlar el cuello sobre la cabeza. Las sacudidas hacen que el frágil cerebro salte para adelante y para atrás dentro del cráneo y sufra contusiones, hinchazón y hemorragia, que pueden causar daños cerebrales graves permanentes, o la muerte.

Cuando la lesión ocurre, el niño…

• Se mostrará con irritabilidad extrema y letargo; no tendrá apetito.

• Tendrá problemas para respirar, convulsiones, vómito, piel pálida y puntos de sangre en los ojos.

Avioncito, tomarlo de las manos para levantarlo y bajarlo, columpiarlo de los brazos.

¿Qué problema ocasionan?

La dislocación de un hueso llamado radio en el codo del peque; se rompen ligamentos que hay a nivel del codo. Esta afección se llama codo de niñera. Se presenta sobre todo en menores de cinco años cuando se les jala del brazo o de la muñeca con demasiado fuerza.

Lesiones

Una vez que el codo se disloca, es probable que lo haga de nuevo, especialmente en las tres o cuatro semanas posteriores a la lesión. Además, en algunas ocasiones requiere de tratamiento quirúrgico, dependiendo de qué tan desplazado esté el hueso. No suele tener complicaciones a largo plazo, aunque sí hay casos en los que puede quedar alguna limitación en la movilidad del codo.

¿Por qué lo lastimarían?

Las articulaciones y estructuras circundantes de los peques son muy sensibles y poco maduras hasta antes de los cinco años, entonces son más propensas a lesionarse.

Cuando la lesión ocurre, el niño…

• Llorará de inmediato y se negará a usar el brazo debido al dolor en el codo.

• Sostendrá el brazo ligeramente doblado a la altura del codo, presionando celosamente contra la zona abdominal.

• Moverá el hombro, pero no el codo.

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Niño afgano baila feliz con su nueva prótesis

Niño afgano baila feliz con su nueva prótesis, ¿lo viste?

Esta noticia y video le ha dado la vuelta al mundo y no es para menos, se trata del baile feliz que da el pequeño Ahmad, un niño afgano de cinco años que gracias a la ayuda del Centro Ortopédico de la Cruz Roja en Kabul, Afganistán, recibió una nueva prótesis.

 

Niño afgano baila feliz con su nueva prótesis

El pequeño Ahmad baila feliz al recibir la prótesis de la pierna derecha y es la cuarta prótesis que recibe en toda su vida.

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Ahmad vive con su familia en un poblado al sur de Kabul en donde son constantes los combates armados.  Cuando apenas tenía ocho meses de nacido, él y su hermana recibieron impactos de balas y fueron amputados y Ahmad recibió su primera prótesis cuando tenía un año.

 

Según datos de la ONU, en 2018 900 niños fueron heridos por un arma de fuego en Afganistán.

¿Conoces el caso de algún pequeño que haya recibido una prótesis?

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¿Tu hijo no quiere convivir con los demás niños?

Convivir con las personas y afianzar lazos afectivos con quienes convivimos día a día, es una fuente de felicidad y, en el caso de los niños, determina la mayor parte de sus pensamientos y emociones en la vida adulta. Pero, si has notado que a tu hijo no le gusta estar con otros niños o adultos, no te preocupes de más. Existen razones que son muy naturales en su desarrollo.

Por ello, es importante hacer una revisión de las razones por las cuales un niño no quiere convivir con los demás y, que ofrezcas a tu hijo un modelo de confianza en el mundo, herramientas para desenvolverse que le permitan establecer relaciones saludables y placenteras. No, no es muy pronto para hacerlo, es justo el momento oportuno.

Vamos, juega con los demás

Cuando se trata de la socialización de los hijos no hay puntos medios: o te parece bien que se pasen el día jugando solos o te preocupa profundamente socializarlos, para lo cual resulta imprescindible llevarlos a la guardería, pasearlos por el parque cada vez que puedas y acudir a todos los eventos donde haya padres con hijos.

Sin embargo, hasta los dos años los pequeños se centran casi exclusivamente en la vida familiar (aunque le enriquecen todas las relaciones), y a partir de esta edad cada niño «despierta» a los demás cuando está preparado. No se puede forzar. Por lo mismo, no te debe extrañar que hasta esta edad, solo quiera estar en los brazos de papá o de mamá.

En este caso, no permitas que tu preocupación de que no aprenda a relacionarse, te lleve a transmitirle ideas equivocadas de sí mismo. Cada vez que, al verlo jugar solo, le insistes para que juegue con otro niño, le estás transmitiendo que hay algo malo en su actitud, cuando no es así en absoluto.

Como en todos los aspectos de la vida, cada pequeño tiene su ritmo y da el siguiente paso cuando se siente preparado para hacerlo. Si a tu nene de dos años no le interesan los demás, no hay nada de qué preocuparte. Si a tu pequeño de cuatro años no le interesan los demás, entonces sí debes preguntarte qué está pasando y tomar cartas en el asunto.

Felipe Salinas