Categorías
Embarazo

Aumentan las semanas de licencia de maternidad para las mujeres mexicanas

El Senado mexicano aprobó ampliar las semanas por licencia de maternidad. Actualmente la Ley Federal del Trabajo señala una licencia de maternidad de seis semanas anteriores y seis posteriores al parto; ahora las madres trabajadoras tendrán derecho a disfrutar de un descanso de siete semanas anteriores y siete posteriores al parto.

La Comisión para la Igualdad de Género, que preside la senadora Martha Lucía Micher Camarena, aprobó por unanimidad el dictamen que modifica la fracción II del artículo 70 de la Ley Federal del Trabajo.

Además, este dictamen, avalado previamente por la Comisión de Trabajo y Previsión Social, establece que a solicitud de la mujer, previa autorización escrita del médico de su institución de seguridad social o, en su caso, del servicio de salud que le otorgue su empresa, podrá transferir hasta cinco de las siete semanas de descanso previas al parto para después del mismo.

Y en caso de que su bebé haya nacido con cualquier tipo de discapacidad o requieran atención médica hospitalaria, el descanso podrá ser de hasta catorce semanas posteriores al parto, previa presentación del certificado médico correspondiente.

FOTO GETTY IMAGES

Te invitamos a leer también: 

Beneficios del reposo durante el embarazo

 

Categorías
Especiales

¿Tu hijo ya te tomó la medida? Contesta este test y ponle solución

¿Deseas saber a ciencia cierta si tu pobre angelito ya te tomó la medida? Lee y contesta con sinceridad este test…

El arte de educar a los hijos tiene sus secretos, ya que en ocasiones no crees que tu pequeño pueda llegar a probarte con sus actitudes, pero ten cuidado, ya que estás frente a un maestro que te está poniendo a prueba día a día para ver hasta dónde puede o no ganar terreno.

Por esta razón, te aconsejamos que contestes este test, así sabrás si le estás poniendo los límites correctos o tienes que jalarle las riendas.

En la tienda de autoservicio tu hijo te pide que le compres un juguete, pero tú le dices que en ese momento no puede comprarlo, él comienza a hacer un enorme berrinche, al grado que tú ya no puedes seguir haciendo tus compras por tratar de calmarlo.

a) Lo miras a los ojos y le dices: «no te compraré el juguete que quieres, deja de llorar y ayúdame a seguir comprando», mientras tratas de distraerlo y le das un momento para que se tranquilice.

b) Comienzas a gritarle cosas como: «deja de llorar, ¡no te compraré nada!», «guarda silencio o te daré una nalgada para que tengas motivos para llorar».

c) Le compras el juguete de inmediato con tal de evitar un berrinche y que te deje comprar en paz.

Estás en casa jugando con tu hijo cuando, de repente, decide que quiere jugar con otra cosa, pero no hace el menor intento por guardar su juguete y sacar uno nuevo:

a) Le recuerdas que para sacar otro primero debe guardar el que está fuera de su lugar. Dejándole claro que si no lo hace, no podrá jugar con nada más.

b) Intentas que levante los juguetes tirados, pero pese a tu enojo y tus gritos él termina por sacar el juguete deseado y tú levantas el que dejó tirado.

c) Nunca has logrado que levante nada, así que con el fin de no tener problemas, los guardas tú.

Estás de visita en casa de algún familiar, y tu hijo no quiere comer lo que le han servido, por lo tanto tú:

a) Le pides que pruebe antes de decir no y le adviertes que si no come en ese momento, deberá esperar hasta la cena.

b) Lo obligas a comer entre pleitos, gritos y berrinches.

c) Le pides que coma, pero él ya te ha dejado claro que no le gusta y no lo hará, así que se lo permites para no pasar una vergüenza delante de la gente.

Vas en el coche manejando, pero tu hijo no quiere permanecer sentado en su lugar:

a) Le pides que se quede en su silla y no se levante porque es peligroso. Pero como no te obedece, buscas un sitio para detenerte, sentarlo y aclararle que no irán a ningún lado si no permanece sentado.

b) Le gritas «¡siéntate!» pero por supuesto no te obedece, así que sigues discutiendo, gritando sin conseguir nada poniéndose en riesgo porque ni él se sienta ni tú puedes concentrarte para manejar sin distracciones.

c) Le dices que se siente, le pides que por favor te haga caso ya que es peligroso, pero como no lo hace dejas de discutir y solo te preocupas por llegar rápido advirtiéndole que será la última vez que vaya contigo (cosa que no cumplirás).

No quiere ir a la escuela y entonces…

a) Tratas de levantarlo haciéndole cosquillas y aunque te insiste que no quiere ir, le dejas claro que tendrá que cumplir con su obligación y en la tarde le permitirás dormir una siesta si es que sigue cansado.

b) Lo vistes medio dormido, mientras está llorando y reclamando que no quiere ir, pero le dices que va a ir le guste o no y entre gritos y llantos terminas arreglándolo.

c) Intentas vestirlo, pero en verdad llora tanto y está en medio de tal berrinche, que decides que por un día que no vaya a la escuela no va a pasar nada, al fin va en preescolar.

Es hora de irse a acostar, pero tu pequeño está viendo un programa en la televisión y no quiere ir a la cama en ese momento así que tú:

a) Revisas cuánto tiempo le falta al programa y lo dejas que termine de verlo, aclarándole que por esta ocasión le permitirás que termine de verlo si en cuanto acabe se va a la cama sin protestar, pues de no ser así, la próxima vez no lo dejarás hacerlo.

b) Comienzas a discutir con él para que se vaya a la cama, pues tiene un horario para hacerlo y no es hora de seguir viendo tele, pero como no te hace caso, le apagas la tele y no le das opción alguna, más que irse en ese instante a la cama.

c) Lo dejas que termine ese programa de televisión para que después se pueda ir a la cama, pero al terminar ese programa ya quiere ver el siguiente y comienza a llorar porque no se lo permites, así que dejas que se quede dormido viendo la tele para poder llevarlo a la cama sin contratiempos.

RESPUESTAS

5 o más respuestas A: ¡FELICIDADES!, estás tratando de marcar muy bien los límites, dejándole claro a tu pequeño hasta dónde puede llegar consecuencias que pueden tener sus actos.

5 o más respuestas B: Date un tiempo fuera antes de actuar con tu pequeño, puesto que no estás tratando de marcar límites sino de IMPONERLOS, y con esto lo que ocurre en él es una mayor rebeldía, puesto que no logra entender por qué tiene que hacer lo que tú quieres y no lo que él prefiere. Te compartimos estas reglas para ponerle límites. 

5 o más respuestas C: Ya se te subió a la barbas, ¡sin lugar a dudas!, tu pequeño es quien lleva las riendas de su vida y de la tuya, lo cual resulta alarmante. Pero, ¡tranquila, todo tiene remedio!, te recomiendo que comiences por dejar bien claro quién es la mamá y quién el hijo. Esto lo podrás hacer, siendo concreta en lo que pides y cumpliendo lo que dices, si le has explicado que tiene que levantar sus juguetes, deberá hacerlo, no hay otra opción. Revisa estas frases claves para pedir a tu hijo lo que quieres de él ¡y te haga caso!

FOTO GETTY IMAGES

Te ayudará leer también:

Pon límites sin llorar en el intento

 

Categorías
Así Crece

Niños desde 3 años tienen ya el control sobre las decisiones de compra en su hogar

¿Es el caso de tu hijo? Los niños entre los tres y los 11 años de edad tienen “considerable o completo control” sobre las decisiones de compra en su hogar, debido a que, cada vez más, sus padres los involucran a la hora de elegir qué comprar.

Este fenómeno ha llevado a los mercadólogos a definir un nuevo nicho. El estudio de la consultora Euromonitor International “Las 10 principales tendencias globales del consumo para 2017” afirma que no son solo niños tecnológicos o a quienes les encanta seguir las tendencias de moda, marcas, lugares… sino que reclaman tenerlo todo, ¡ya!, y lo obtienen.

¿Tu hijo es parte de este nicho?

1. Ya reconoce marcas y pide productos. Incluso, cuando vas con él al supermercado va con el llamado dedo de Colón señalando qué llevar, ¡o es de los que te lleva el producto hasta el carrito!

2. Es berrinchudo cuando no compras lo que te pide e impaciente; quiere las cosas en el momento y cuando él las demanda.

3. Es asiduo del mundo online, se la vive en películas, apps y juegos de internet. Así ha sido incluso desde niño pequeño.

4. Es muy vulnerable a las novedades, si mira algo que le gusta enseguida te dice, ¡cómpramelo, cómpramelo!

5. Tú sueles consultar su opinión en decisiones como a dónde ir a cenar, qué película ver y hasta qué ropa comprarle.

6. Sueles estar muy a la expectativa de darle todo lo que te pida. Nunca hay un no como respuesta para él.

Estos niños han aprendido que su rol en la familia es protagonista y por tanto, sus demandas deben ser atendidas primero. Necesitan asimilar que hay límites, por lo que es mejor que los papás le digan No cuando no puedan darle lo que pide y explicarle la razón, así como enseñarle que los demás también tienen necesidades y gustos por satisfacer. Además, recuerda que tu amor lo sentirá aunque no le compres todo lo que quiere, sino cuando lo abraces, le digas te amo o lo escuches.

Te compartimos estos tips para ponerle límites a tu hijo. 

FOTO GETTY IMAGES

Categorías
Ser Familia

15 consejos para demostrarle amor a tu hijo

15 consejos para demostrarle amor a tu hijo, quizá la forma de expresar cariño a tu hijo no es la más adecuada, mira aquí cómo reforzar su autoestima y la comunicación en casa.

Lo que debes hacer como papá

Como papá tu misión es estar al pendiente de tu hijo y a la vez, saber cuándo soltarlo para que sea una persona feliz e independiente, siempre de la mano del amor, paciencia y empatía.

15 consejos para demostrarle amor a tu hijo

1. Abrázalo al regresar a casa antes de hacer cualquier otra cosa.
2. Dile cumplidos acerca de su apariencia para reforzar su autoestima.
3. Ofrécele ayuda cuando esté cansado.
4. Avísale si un día llegarás tarde por él.
5. Pregúntale si quiere algo de la tienda y llévaselo.
6. Ofrécele sus alimentos y bebidas favoritas (que sean nutritivas).
7. Tómale fotografías en ocasiones especiales y ponlas en un lugar especial de la casa.
8. Cuando hablen, bájate a su nivel, tócale las manos y míralo a los ojos.
9. Pregúntale cómo se siente en varios momentos del día, al despertar, al salir de la escuela, después de comer…
10. Siempre dile “por favor” y “gracias”.
11. Evita cualquier tipo de violencia.
12. Reconoce sus emociones y ayúdale a canalizarlas mejor.
13. Ayúdale a resolver conflictos hablando.
14. Maneja límites, no permitas que tod en tu casa sea «sí» o «no».
15. Habla con él sobre estrategias para manejar los problemas cotidianos.

Asegúrate de que en tu casa exista un equilibrio para que todos los miembros de la familia vivan en armonía.

¿Cómo le demuestras a tu hijo que lo amas?

Mira cómo reforzar la autoestima de tu hijo

Categorías
Especiales

Aprende a decir a tu hijo «No» con autoridad, pero sin imponer

Evita gritos y sermones: con hechos, tu hijo debe entender por qué debe comportarse de un modo determinado. ¡Sí es posible educar y decir a tu hijo “No” con autoridad, pero sin imponer! Mira estas sugerencias.

Todos los niños necesitan límites (normas sencillas de comportamiento) claros, precisos y coherentes. Gracias a ellos tu hijo aprende a discernir entre las conductas apropiadas y las que no lo son, algo básico para vivir en sociedad.

Es importante aprender a decir “no” sin ser autoritario, de una manera que tu niño pueda entender. Recuerda que una buena disciplina fomenta la autoconfianza y el respeto por uno mismo y los demás, la clave está en ser coherente, hablar, evitar gritos innecesarios y demostrarle cuánto lo quieres.

Lo que debes hacer:

  • Sé consecuente con actitudes, palabras y gestos: la coherencia generará la confianza necesaria para que tu hijo te respete.
  • No prometas una cosa que no lleves a cabo.
  • Intenta que tu pareja y tú estén de acuerdo en cómo educar al niño.
  • Mantén una buena comunicación, aunque tu hijo sea pequeño.
  • Sean sinceros con tu hijo.
  • No impongas el “porque lo digo yo”.
  • Contesta honestamente sus preguntas y si no sabes algo, admítelo y encuentra con él una solución.
  • Escucha a tu pequeño.
  • Conecta, míralo a los ojos y responde a sus sentimientos.
  • Evita las peleas.
  • Valida sus emociones. Quiérelo mucho, dile que te importa y dale mucha confianza. Es esencial durante sus primeros seis años de vida.
  • Ponle límites de acuerdo a su edad, explícale el porqué de cada uno.
  • Transmítele valores de vida acordes a tus propias creencias.

ESTE ARTÍCULO SALIÓ PUBLICADO EN LA EDICIÓN IMPRESA DE PADRES E HIJOS EN ABRIL DE 2019, FUE REDACTADO POR MAYRA MARTÍNEZ.

Categorías
Especiales

4 claves para motivar a tu hijo a seguir las reglas

Difílcilmente tu hijo va a seguir las reglas que pongas en casa si no le ofreces algo a cambio. Es verdad: motivar a tu hijo necesita una recompensa. 

Sin embargo, esto no significa que tal recompensa o motivación deba ser material. En el libro El cerebro del niño explicado a los padres , el Dr, Álvaro Bilbao aclara que los refuerzos que realmente sirven a los padres se relacionan con el reconocimiento, tiempo y cariño, no con lo material y la comida:

«Evita ofrecer a tu hijo recompensas o premios a cambio de su compotamiento
y, por el contrario, ayúdalo a sentirse satisfecho
cuando hace lo que le pediste o se porta adecuadamente». 

Motívalo a seguir las reglas

  1. Recompénsalo cuando notes un progreso en su comportamiento, una nueva actitud nueva y positiva; cuando repare un error o quiera compartir un juguete o su comida por que así le nació.
  2. Dale su recompensa inmediata a la acción positiva que veas; así su cerebro asociará su conducta reciente con la recompensa (un abrazo o un gracias): «oh, esto es lo que mami quiere que haga y por ello me da su amor».
  3. Divide por metas chiquitas y recompensas chiquitas un objetivo mayor; es generarle pequeñas satisfacciones, además de constancia y la virtud de la paciencia; esto lo ayudará también a conseguir metas a largo plazo cuando adulto. Por ejemplo, si quieres que ponga su rops en el cesto, haz un calendario y cada día que sí lo haga, pon un carita feliz en la fecha, o en su frente, o dale el beso del «bien hecho, amor».
  4. Recompensa el cambio. No esperes a que tu hijo tenga la conducta correcta para recompensarlo; motívalo cuando haga las cosas un poquito mejor o un porquito menos mal que los días anteriores. Y dile: «que vayamos a caminar juntos es porque hoy no molestaste a tu hermano», por ejemplo.

¡Ojo! La recompensa debe darle una sensación agradable y bonita para tu hijo;

¡eso sí que lo motivará!