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Afrodita, Artemisa, Atenea… ¿qué diosa de la antigüedad te rige como mamá?

Existe la teoría de que las mujeres tienen una serie de deidades protectoras y dadoras de talentos, también de algunas cuantas debilidades; que surgen cuando más las necesitan, por eso, cuando ya son mamás, se transforman en una gran fortaleza dentro de ellas. ¿Te gustaría saber cuál es la diosa de la antigüedad que te está ayudando a ser la mejor mamá? 

Conoce cuáles son tus diosas internas y cómo liberarlas

Perséfone:

Es la joven que deja la niñez para entrar a la vida adulta. Se presenta en todas durante la pubertad y marca el momento de arriesgarnos y experimentar. Riesgo:  quedarse instalada en la eterna adolescente. Solución: empezar a activar a las otras diosas.

Démeter:

Es la madre protectora y nutridora. Se activa cuando damos a luz o cuando soñamos con quedar embarazadas. Riesgo: es un arquetipo muy fuerte en nuestra cultura; se puede convertir en el único objetivo de vida. Solución: activar a Hestia para aprender a atender nuestras necesidades.

Hera:

Es la esposa y dueña del hogar. Vela por la familia. Se activa cuando nos casamos o en periodos en los que necesitamos arraigo, confort y seguridad. Riesgo: si percibe peligro sobre su posición de esposa, puede llenarse de furia y rabia, provocando la caída de lo que tanto le importa. Solución: activar a Atenea para poder desarrollar un pensamiento objetivo y racional que permita el equilibrio.

Artemisa:

Competidora en buena lid, solidaria con las causas femeninas, luchadora social. Amante de la vida natural y sin complicaciones. Esta diosa suele desarrollarse mucho en algunas mujeres y bastante poco en otras. Riesgo: adentrarse demasiado en el mundo femenino, natural o social, olvidando su persona y hasta llegando a odiar lo masculino. Solución: activar las cualidades representadas por Afrodita, Démeter o Hera le permiten obtener un buen equilibrio.

Atenea:

Es nuestra parte racional, la estratega, la líder y guerrera. Está muy dominada por actitudes masculinas y es la que suele hacernos destacaren el mundo profesionalo intelectual. Riesgo: este es otro arquetipo riesgoso porque su fuerza nos puede hacer quedar atrapadas en él. Solución: equilibrar el pensamiento racional con la pasión y emotividad de Afrodita.

Afrodita:

Diosa del amor y la pasión. Ella encarna nuestra cualidad de amante seductora, de mujer que enamora y conquista. Requiere de un compañero sentimental que siempre la haga sentirse bella y amada. Riesgo: buscar satisfacer sólo la parte superficial de esta fuerza y caer en relaciones pasajeras, numerosas y vacías. Solución: equilibrar la pasión con el pensamiento racional de Atenea, el amor maternal de Démeter o el interés social de Artemisa.

Hestia:

Muy espiritual. Deseosa de encontrar las respuestas en su interior. Proclive al misticismo, a lo intuitivo y esotérico. Esta fuerza aparece en momentos de dolor, búsqueda o gran madurez en nuestras vidas. Riesgo: quedar demasiado encerrada en sí misma e ignorar lo que hay alrededor. Solución: un buen contrapeso es activar a Artemisa para dar el sentido práctico y material.

FOTO GETTY IMAGES

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