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Niños que se autolesionan, ¿por qué se hacen esto?

Primero que nada, me gustaría establecer que la autolesión es una manifestación de que algo que está pasando, algo en la vida del niño está siendo intolerable y lo manifiesta a través de las lesiones. Te invito a conocer las razones de los niños que se autolesionan. 

Entre más pequeño es un ser humano, más le cuesta expresar lo que siente, por ello, lo niños tienden a manifestarse de manera simbólica, a través del juego y los dibujos. Pero cuando algo pasa que excede la capacidad del niño para comunicarse por estos medios, surge otro tipo de canal por el cual se expresa, uno que es fuerte, difícil y doloroso; pero que sirve al propósito de comunicar las emociones de lo que le está pasando.

Y es importante hacer caso a esta llamada de atención.

Generalmente, con un manejo adecuado, los niños que se autolesionan no pasarán a mayores, pero si no se atienden, podría ser un disparador de situaciones más graves en la adolescencia.

La autolesión cumple dos propósitos:

  • Analgésico: ofrece una sensación de control y alivio de culpas
  • Comunicativo: transmite un mensaje que simboliza un estado emocional.

Puede ser un autocastigo (que lleva un mensaje por haber hecho algo mal, como tallarse en la piel la palabra “tonto”) y/o para comunicarse con otras personas; como venganza, la manifestación de algún abuso, o un desesperado grito de auxilio y compasión.

Las vivencias que más se relacionan a la autolesión son las siguientes:

  • Violencia intrafamiliar
  • Ser víctima de abuso o haber presenciado uno
  • Pérdida de algún miembro de la familia
  • Sufrir algún tipo de intimidación, como cuando uno de los padres amenazan al niño con no ver al otro padre.
  • Abandono
  • Alguna enfermedad incapacitante
  • Abuso de sustancias por parte de los padres.
  • Ser elegidos como cuidadores de sus hermanos menores o algún familiar enfermo.
  • Bullying
  • Estrés escolar.

Los puntos anteriores explican las razones por las cuales un niño puede autolesionarse y las lesiones son la manifestación del dolor que está sintiendo.

¡Por favor! No hagas caso omiso si tu hijo o hija, está lesionándose.

Algunos adultos dicen: “no le hagas caso, quiere llamar la atención” Ahora yo te diría: por favor, hazle caso, si quiere llamar la atención es porque algo está pasando y no sabe cómo comunicarlo. Llamar la atención no es un capricho, en una petición de auxilio, no lo dejes pasar.

Por Psic. Iskra Salcido Valle, psicoterapeuta, orientadora psicológica en el IPN, presidenta de la Asociación de Egresados de Psicología de la Universidad Iberoamericana: iskrasalcidovalle@hotmail.com

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¿Cómo crece un niño que tiene una mamá tóxica?

 

 

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¿Cómo crece un niño que tiene una mamá tóxica?

Primero, tenemos que definir, ¿quién es una mamá tóxica? En términos generales es una mamá narcisista; lo cual es una patología grave cuyas consecuencias suelen ser malas para los niños. Te explico cómo crece un niño que tiene una mamá tóxica. 

La patología narcisista, es fundamentalmente, una carencia afectiva importante que incapacita a la persona para relacionarse emocionalmente con los demás, no importan las necesidades de los otros, sólo las suyas.

El vacío interior impide dar amor, no se pueden conectar con las necesidades de sus hijos, exige que se comporten de acuerdo a lo que ella necesita, fomenta la imagen exterior y es sumamente cruel si no se cumplen sus demandas.

¿Cómo afecta la mamá tóxica a sus hijos?

Se repite el ciclo, crecen hijos con un gran vacío emocional, viven sintiéndose que nada los hace felices, ni satisface, buscando «algo más» en todos los aspectos de su vida: más dinero, más trabajo, parejas con más belleza, inteligencia, dinero, recursos…

El “amor” queda condicionado a la aprobación del otro (cuando niños, de su mamá), pero nunca llega, nunca es suficiente; así, cuando adultos, pueden buscar parejas que los maltratan y rechazan, tal cual lo hizo mamá; o, ellos son los narcisistas que nunca están contentos con nada porque nada es suficiente para ellos. La empatía no opera, las relaciones son una transacción de vacío (no hay conexión emociona con las personas con quienes se relacionan), ansiedad, necesidad y utilidad (las personas solo le sirven para cumplir sus propósitos o satisfacer sus necesidades momentáneamente, pero luego las desecha).

¿Qué puede hacer la mamá tóxica?

Si consideras que estás sobreprotegiendo a tus hijos, si quieres que hagan lo que tú consideras correcto sin saber o respetar sus necesidades, si no puedes conectarte emocionalmente con ellos, estás muy preocupada por el reconocimiento y el qué dirán; probablemente estás lidiando con algunos rasgos narcisistas.

Sin embargo, no debes sentirte mal, culpable o «mala mamá» por esto. Son cuestiones inconscientes que no hiciste a propósito, puedes cambiarlas en la medida que generes consciencia. No es fácil, pero es posible; no te sientas culpable.

Tú también fuiste niña y eso fue lo que te tocó vivir, tampoco eres la única responsable de la educación de tus hijos, los papás también influyen para bien y para mal.

Atrévete a romper el círculo y busca vivir de otra manera, por tu bien y por los que te rodean, especialmente tus hijos.

La diferencia depende de si te atreves a reconocerlo y trabajarlo en terapia o sigues sufriendo y lastimando.

Por Psic. Iskra Salcido Valle, psicoterapeuta, presidenta de la Asociación de Egresados de Psicología de la Universidad Iberoamericana

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¿Te cuesta trabajo ser cariñosa con tu pareja (o con tu hijo)?

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5 factores que pueden afectar la vida emocional de tu hijo en su adultez

Sin darte cuenta, o saberlo ni pensarlo, podrías estar cayendo en algunas acciones que pueden afectar la vida emocional de tu hijo y que podrían determinar su bienestar en su edad adulta. Te invitamos a descubrirlas y reconocerlas.

Los especialistas en la mente humana dicen que «niñez es adultez»; es decir, las experiencias de vida durante los primeros años de un niño son determinantes en su vida como adulto, así como en su bienestar físico y psicológico.

En este sentido, la forma en que un niño recién nacido hasta los 7 años se relaciona con sus padres determinará cómo será su calidad de vida y bienestar en el futuro. pero ocurre que en el día a día podrías no ser completamente consciente de algunas acciones que podrían dañar a tu hijo.

A veces, los niños interpretan acciones de lo adultos desde su mundo imaginativo, fantasioso o literal, dándoles un significado que papá y mamá no desean. Por eso, es importante saber cuáles son los factores que más determinan el bienestar emocional de tu hijo.

5 principales tipos de acciones que podrían afectar la vida emocional de tu hijo

Rechazo. Al vivir y sentir el rechazo, el niño vive con la idea equivocada respecto al derecho a existir o vivir. Este sentimiento se intensifica cuando el rechazo proviene del progenitor del mismo sexo y ocurre cuando el bebé, por ejemplo, llega por sorpresa, porque los papás lo están viviendo como un fastidio o porque hay un verdadero rechazo por parte de uno de ellos.

La forma en que el rechazo o maltrato emocional afecta en su vida adulta son: huir de las situaciones desagradables, ser poco sociable, abandonar lo que inicia y desapego a las cosas y personas.

Abandono. Sucede cuando los padres están ausentes la mayoría del tiempo o ante la llegada de un nuevo hermanito. También, ocurre cuando el niño es aislado en una parte de la casa la mayor parte del tiempo.

El niño que sufre este tipo de maltrato emocional genera pensamientos de soledad y abandono. Su personalidad se orienta a ser retraído, a rechazar el contacto con los demás y ser dramático ante hechos sin importancia.

Humillación. Avergonzarlo, gritarle o compararlo. Este tipo de maltrato emocional infantil se da tanto en el ámbito familiar como social, y se hace más fuerte cuando este tipo de abuso emocional provienen de la madre.

Los principales sentimientos que acompañan a este tipo de maltrato son abandono, comparación y baja autoestima. Además, en su edad adulta suele ser orgulloso, rígido y masoquista.

Traición. En este tipo de maltrato emocional se genera un sentimiento de envidia hacia los demás por no merecer lo que tienen.

La personalidad que genera este tipo de maltrato piscológico en su vida adulta es la de ser muy estricto, rígido y difícil de cambiar su manera de pensar. Así, como controlador sobre los demás para así evitar ser traicionado. También, se forma una personalidad de carácter fuerte para justificar su capacidad de control y sus miedos, como disociarse de sí mismo y perder a su pareja.

Injusticia. Este tipo de maltrato emocional se origina en un entorno familiar donde los padres son fríos en sus relaciones y demasiado estrictos. También, por exigir demasiado al hijo.

Este tipo de maltrato piscológico conlleva pensamientos de comparación con los demás y con ciertos indicios de auto-sabotaje. La persona adulta suele proyectar fuerza, poder y es extremadamente ordenado, perfeccionista y sólo confía en sí mismo.

Sin duda, es importante analizar cada uno de estos factores, reconocerlos
y hacer todo lo posible por sanarlos en su niñez y a tiempo. 

Por Berenice Villatoro

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La delgada línea entre los castigos y el maltrato, ¡identifícala!

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La delgada línea entre los castigos y el maltrato, ¡identifícala!

Te compartimos este análisis de los castigos más frecuentes que los padres aplican a sus hijos, para que puedas identificar aquellos errores que como padres solemos cometer. Regina Ojeda, especialista en psicología de niños y adolescentes en Neuroingenia, nos explicó los pros y contras de cada uno.

Quitarle o prohibirle sus juguetes

Inútil… Es un castigo que no le implica un esfuerzo, es decir, tú le quitas su juguete y él es tan creativo que tomará otro o decidirá divertirse con una caja o correteando al gato. No te funcionará.

A menos que… Lo condiciones: “No vas a usar este juguete hasta que recojas todos los demás”. De esta forma tu niño sabrá que existe una solución para su problema: que si hace tal cosa volverá a tener su juguete, por tanto se esforzará en guardar los otros. Si no le pones este esfuerzo de por medio no tomará interés en hacer lo que le indicas porque no encuentra una recompensa: “Si te quito tu carro es porque no has terminado tu tarea, entonces, cuando la termines, te lo devuelvo”. Necesitas darle un sentido a su consecuencia.

Tú no, él sí

Puede funcionar… Lo que más ayuda para cambiar una conducta es reforzar lo positivo; muchas veces los niños se esfuerzan en cumplir algo con tal de obtener lo que quieren: “Los dos tienen que recoger sus juguetes, quien lo acabe primero podrá comer postre”. Pero el secreto de esta consecuencia es plantear bien su sentido y cumplirla; así, el niño que no termine se motivará al ver que el otro ya se está comiendo su postre.

Contraproducente… Cuando la consecuencia no está bien planteada o se va a aplicar mucho tiempo después: ya quedaron que el domingo irán todos al cine, pero el martes previo tu niño no se comió las verduras y le dices: “Tú no irás con nosotros”; realmente no tiene ninguna relación causal y sólo puede hacerlo sentir rechazado. Aplica esta consecuencia cuando necesites que haga una acción particular, aprovecha las cosas que le gustan para que resuelva eso que deseas; como un premio.

Prohibirle jugar con sus primos

Depende… Cada niño es un caso distinto. Si tu hijo es tímido, un castigo como este no servirá: “Me porto mal y me quitan lo que no me agrada, me va superbién”. En cambio, si es muy sociable, claro que te funcionará porque lo estarás reprimiendo de algo que le interesa y por lo cual sí se esforzaría para tener o no perder. No existe una receta de cocina en cuestión de castigos, por ello necesitas conocer bien a tu hijo y su entorno, para que identifiques qué sí le implica un esfuerzo.

No

Cuando le evitas una lección. La convivencia es esencial para el desarrollo de los niños porque les enseña a comunicarse. Retomemos el caso del niño tímido: las actividades en grupo le permitirán manejar su estrés y sentirse cómodo consigo mismo. Ahora hablemos de un niño pegalón: nunca va a modificar su conducta si no lo exponemos ante los demás y le enseñamos otro modo de enfrentar su frustración.

Siempre y cuando tenga relación directa con la conducta que deseas modificar: “No terminaste tu tarea por irte a jugar con tus primos, así que la próxima vez que te inviten no irás con ellos a jugar”. Pero si es: “No te comiste la sopa de verduras y por eso no vas con tus primos”, no tiene un sentido, tu hijo no captará la relación entre su conducta y la consecuencia ni el esfuerzo que debe hacer: en la primera sabrá que está mal no cumplir su responsabilidad, por lo que ahora estará primero su obligación; en la segunda, no siempre necesitará comerse la sopa para salir a jugar con los primos.

Retirarle la actividad que más le gusta

Inútil… No le estarías enseñando un mejor comportamiento. Por ejemplo, si tu niño se porta mal en la clase de futbol, cancelarla no soluciona nada porque cuando vaya a otra actividad volverá a portarse mal. Es necesario describirle la conducta inadecuada: “No obedeces al profesor, muerdes a tu compañero…”; en vez de quitarlo de lo que hace, ayúdalo a entender que esto es incorrecto, a enfrentar su error y solucionarlo. Para lograrlo, la consecuencia tiene que ser clara: “Estás pegándole a tus compañeros de tu clase, no irás dos días y les tendrás que ofrecer una disculpa”.

Ponerle una actividad que no le gusta

Contraproducente… Sólo le va a causar enojo y rebeldía, no le dejará un aprendizaje significativo y, en cambio, le estarás transmitiendo que está bien reaccionar con venganza: “No te cambiaste cuando te dije, ahora tendrás que darle de comer al perro”; es un desquite. Recuerda que cada vez que le pones una consecuencia le enseñas que así es correcto reaccionar: no le gusta sacar la basura, pero es su tarea, entonces le estás enseñando a enfrentar la frustración; esta situación sí tiene una lección.

La ley del hielo

Nunca… Cuando se establece sin explicación y se alarga incluso por un día o más, es ineficaz. Es una forma errónea de enseñar a tu hijo a resolver los conflictos, pues lo que aprende es a evadir los problemas y a ejercer violencia emocional sobre otros. Además, le envías el mensaje de que “es malo” en lugar de especificar que su acción fue la incorrecta.

Aunque… Depende de cómo la utilices: cuando estés en realidad enfadada y quieras que tu hijo entienda que sus actos son inaceptables está bien que le suprimas la palabra, pero siempre diciéndole en el momento: “Estoy muy enojada y por eso no quiero hablar contigo ahora”. Cuando estés tranquila, siéntate y explícale qué hizo mal o qué te lastimó.

El castigo está hecho para corregir una acción negativa del niño, por ello debe aplicarse bajo el concepto de consecuencia. El maltrato físico o emocional jamás será bueno para educar a un niño, pues lejos de corregir una conducta, le crea miedos y creencias negativas acerca de él mismo y de cómo relacionarse con el mundo que lo rodea.

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Gracias a una app de geolocalización, un papá salva a su hija de ser violada

¿Tu hija o hijo tiene en su celular alguna app que te ayude a localizarl@? ¿Le has pedido que te envíe su localización cuando salga con sus amigos, vaya a llegar más tarde a casa o tenga una actividad distinta de la habitual? Esta historia es un buen ejemplo de cómo estas apps de geolocalización pueden ser de gran ayuda para cuidar de tu hij@ y familia. 

Gracias a una app de geolocalización

A través del portal de Televisa News nos enteramos de esta historia. De acuerdo con la nota publicada el 11 de junio, cuando el padre de Debbie Ford, de 25 años de edad, se percató de que el viaje en Uber de su hija estaba retrasado, la buscó de inmediato por medio de una aplicación de geolocalización; una vez que la identificó, acudió al lugar donde la situaba y descubrió que el conductor estaba abusando sexualmente de ella.

Esto sucedió en la ciudad de Baltimore, en Maryland, Estados Unidos, el sábado pasado, después de que la chica saliera de su trabajo y quien declaró que ella siempre pedía el servicio de Uber «para llegar segura a su destino, pero en esta ocasión no fue así».

De acuerdo con la nota mencionada, «Uber calificó este caso como “espantoso” e indicó que trabajará con la Policía para investigar el abuso sexual que sufrió Debbie Ford».

Asimismo, que el conductor de Uber fue identificado como Joshua Jamaal Robinson, de 31 años de edad, quien está acusado de violación, fue detenido y encarcelado, sin derecho a fianza.

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¿Cómo ayudar a tu hijo después de sufrir un acto de delincuencia?

 

 

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¿Por qué los niños sólo deben dedicarse a disfrutar de su infancia?

Sin trabajo, sin responsabilidades de adultos, sin tener que tomar grandes decisiones; los niños necesitan cuidado, protección, seguridad, afecto, contención, orientación, diversión, estabilidad… Sólo dedicarse a disfrutar de su infancia. ¿Por qué? Te lo contamos. 

Dejad que los niños jueguen

La infancia es el periodo en el que desarrollamos los soportes físicos, intelectuales, afectivos que nos permitirán desenvolvernos como seres independientes, ya sin la contención de una mamá y de un papá, sino como personas autosuficientes.

Por ello, es justo la etapa en la que necesitamos adquirir todos los recursos posibles que nos ayuden a lograr este destino: el convertirnos en adultos sanos en todos los aspectos. Es un momento decisivo.

Piensa cuando escuchas decir a alguien «viví una infancia difícil», cómo es esa persona, le cuesta trabajo expresar sus emociones, o no. Ahora piensa en aquella persona que con una sonrisa dice «yo disfruté y jugué mucho cuando niño», probablemente ahora de adulto es alguien con mayor estabilidad emocional.

Es que durante la infancia es cuando ocurre nuestro mayor crecimiento, no solo a nivel esquelético o muscular, gracias a la nutrición que papá y mamá nos proporcionan, es cuando aprendemos a generar nuestros vínculos afectivos y sociales, también donde nos vamos construyendo a nosotros mismos (nuestra personalidad y carácter) a través de todas las experiencias que vivimos: no es lo mismo un niño que tuvo que trabajar para solventar las carencias familiares, un niño que vivió en un orfanato,  un niño que disfrutó el seno familiar y el calor de un hogar, el amor de sus padres y toda la diversión y aprendizajes del juego.

Mira este estudio acerca del impacto de la infancia feliz en los adultos sanos. 

El maestro Osho decía acerca de la infancia : «Si un niño es capaz de disfrutar su infancia, podrá disfrutar de su juventud y de su edad adulta, y finalmente podrá disfrutar de su muerte. Todo empieza por el principio».

Como papá y mamá tienes un importante tarea: formar un adulto mucho mejor de lo que eres tú mism@. Quizá no puedes ayudar a todos los niños del mundo, pero sí puedes hacer mucho con tu niño, tu hijo. Te invitamos a ayudarlo, ¿cómo?

Tips para ayudar a tu hijo a disfrutar su infancia:
  • Permítele simplemente disfrutar, ¡di no al montón de actividades extraescolares!
  • Ayúdalo a desarrollar sus talentos, es importante, pero no quieras saturarlo de obligaciones. 
  • Dale y respeta su tiempo de juego, y juega tú con él.
  • Estimula su imaginación y creatividad.
  • Conócelo a fondo, platica mucho con tu hijo.
  • No lo controles ni sobreprotejas; respeta su autenticidad.
  • Llévalo a conocer lugares nuevos, bríndale experiencias que enriquezcan su intelecto pero también su corazón.
  • Sé afectuosa con él; dale seguridad emocional, que sepa que estás para él incondicionalmente.
La infancia finaliza a los 7 años aproximadamente, después viene la llamada pubertad; una etapa en la que tu hijo tendrá otras necesidades necesidades emocionales, pero que podrás resolver muy bien si su infancia la vivió constructivamente. 
Con información de Psicología y mente, blog especializado en psicología.
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Tipos de violencia en niños que debemos prevenir

Enseña a tu hijo los posibles riesgos que puede correr frente a situaciones que impliquen algún tipo de violencia o abuso en niños. Te decimos qué tipos de abusos y violencia necesitas prevenir por su bien. 

Violencia en niños

Entre los diferentes tipos de abusos y violencia a niños se puede reconocer la negligencia, maltrato físico, abandono, maltrato psicológico, abuso sexual, explotación sexual comercial, explotación laboral, matrimonio forzado y maltrato económico.

Asimismo, situaciones que no necesariamente se dan en una constante convivencia cara a cara, también se pueden dar a través de herramientas tecnológicas como lo son redes sociales, teléfonos, computadoras e Internet en general, en las que se pueden presentar algunos tipos de abuso o violencia como cyberbulling, grooming y/o pornografía.

Es importante comprender que estos tipos de abuso y violencia no son ajenos a nuestro país, ya que México se encuentra entre los países con mayor grado de violencia en la sociedad, no solo a nivel infantil sino en general.

De acuerdo con un estudio realizado por la OCDE nos encontramos en el primer lugar a nivel mundial en casos de bullying, del cual 22% ocurre online. Esta es la razón por la cual debemos tomar conciencia y medidas para prevenir que nuestros pequeños queden expuestos. ¡Debemos cuidarlos!

Por Berenice Villatoro

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¿Cómo criar, cuidar y proteger a tu hijo entre tanta violencia?

 

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Los niños no pueden casarse, la ley prohibe el matrimonio infantil en México

Gracias a un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación con el que se reformó el Artículo 148 y otros del Código Civil Federal, se estableció los 18 años como edad mínima para contraear matrimonio en toda la República mexicana, excepto Baja California.

¡No más matrimonio infantil! Con esta reforma quedaron derogadas diversas disposiciones que permitían el matrimonio a partir de 16 años para los hombres y 14 años para las mujeres, así como la posibilidad de que autoridades locales y familiares concedieran dispensas o consentimiento para que se llevara a cabo.

Este hecho salvaguarda los derechos de los niños y niñas en México y les garantiza la posibilidad de vivir libres de violencia física, sexual y económica; de vivir en condiciones de bienestar.

El 21 de marzo pasado, la Comisión de Derechos de la Niñez y de la Adolescencia, que preside la senadora Josefina Vázquez Mota, aprobó por unanimidad diversas modificaciones al Código Civil Federal para prohibir el matrimonio infantil a nivel nacional, lo cual significó que todos los estados de la República deberían adecuar sus legislación al respecto. El dictamen también fue aprobado en la Cámara de Diputados.

De esta manera, se otorga la protección a niñas, niños y adolescentes para considerarlos sujetos de derechos, y al mismo tiempo se reconoce el derecho del hombre y la mujer a contraer matrimonio y fundar una familia siempre que tengan la edad y condiciones requeridas para ello.

Datos en México que demuestran la importancia de esta prohibición

  • México ocupa el octavo lugar en matrimonios infantiles a nivel mundial.
  • En 2015, 24 mil 338 niñas, niños y adolescentes contrajeron matrimonio.
  • Cuatro de cada cinco niñas menores a 15 años se casan con hombres mayores de 17.
  • Una de cada cinco mujeres se casa antes de cumplir 18 años y  49%o de las menores que contraen nupcias sufre violencia física y 68% violencia sexual.

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Conoce los derechos de los niños

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¿Cómo criar, cuidar y proteger a tu hijo entre tanta violencia?

Estamos viviendo tiempos marcados por la violencia, tanto a nivel mundial como local. Violencia que no respeta nada y cuya sombra se extiende sobre todos por igual, por lo que es imposible no pensar en nuestros niños y en cómo protegerlos. Y justamente es lo que te invitamos a descubrir. 

Una de las acepciones de infundir es “causar en el ánimo un impulso moral o afectivo”; justamente, al no poder protegerlos desde lo externo con un escudo, la idea es fortalecerlos internamente.

Quizá nuestra percepción sea que la violencia se ha incrementado en años recientes; pero si nos detenemos a pensarlo, hemos escuchado de muerte y destrucción a través de crímenes, guerras, masacres, hambrunas, etc. desde siempre, pues el ser humano es así.

En nuestra naturaleza está la creación y la destrucción. No obstante, es nuestro deber proteger a los más vulnerables; o en todo caso, ayudarlos a procesar la exposición a la violencia cuando no podemos evitarla.

Una de las primeras áreas que se ve afectada ante sucesos violentos es el sentido de seguridad interno. Tanto adultos como niños pueden sentirse desolados, con una aflicción que se traduce en angustia. ¿Qué podemos hacer cuando no es posible evitar que nuestros niños se enteren o hasta padezcan las consecuencias de actos violentos que afecten nuestra ciudad, colonia, familia o comunidad? Infundirles seguridad.

¿Cómo?

  1. Recordemos que lo más importante siempre será reconocer y poner en palabras aquello que nos causa malestar; pues hablar de las cosas que nos hacen sufrir nos ayuda a “digerirlas” y que nos hagan menos daño. Además, esto requiere tiempo y a veces lo que necesitamos es detenernos para asimilar la experiencia.
  2. También es importante llevar a nuestros hijos a reflexionar sobre los actos violentos, sobre su posible origen y propósito. Claro que habrá que usar un lenguaje y tal vez metáforas adecuadas para su edad, que permitan expresar que no está bien eso que ha sucedido, pues callar lleva a conceder y eso legitima la violencia.
  3. Para algunas personas, es preferible negar lo que ha pasado o restarle importancia, pero no es recomendable. Los niños son perspicaces e intuitivos y casi siempre se dan cuenta de que algo grave ha ocurrido. Si no lo hablamos con ellos, les negamos la oportunidad de confirmar que su percepción era correcta y de tratar de entender, lo cual puede ser fuente de afectaciones psicológicas posteriormente.
  4. Si en definitiva sentimos que no podemos hablar del tema con los niños, podemos pedir ayuda a algún familiar cercano y suficientemente sensible o bien, acudir con un psicoterapeuta calificado. No tenemos que ser superhéroes.
  5. Tener presente que aún cuando los eventos nos sobrepasen, siempre habrá algo que podamos hacer para compensar, reparar, subsanar o mejorar la situación.
  6. Eso nos conduce a tomar una actitud resiliente. Desde la perspectiva psicoanalítica, la resiliencia se puede entender como la capacidad de superar la adversidad y salir fortalecido/a de ella. En el caso de sucesos violentos, puede ayudar a recuperar la sensación de bienestar el hacer un repaso de aquello que sí tenemos, de lo que no hemos perdido, lo que puede continuar.
  7. El apapacho siempre brinda consuelo. Si nuestro hijo nos pide abrazo, cercanía física, “piojito”, etc., es porque los necesita y darlos también puede resultarnos reconfortante.

Si después de un evento violento observas conductas raras en tu hijo,
necesitarás buscar ayuda profesional.

Patricia Osuna @PatriciaOsunaPsicoanalista

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¿Quieres que tu hija sea “una mujer perfecta” o una mujer feliz?

Algunas de tus conductas pueden estarle enseñando a tu hija a ser la mujer perfecta, aquella que solo siendo «impecable» es aceptada y amada. Te invitamos a identificarlos y cambiarlos.

Ocurre que tenemos muy arraigados patrones conductuales que aprendimos desde niños y que sin desearlo, los enseñamos a los hijos. Revisa si tienes alguno de estos hábitos; te invitamos a cambiarlos por una propuesta que ayudará a tu hija a ser más ella, genuina y feliz. 

Le enseñas a ser la mujer perfecta cuando…

Hábito: Tratas de evitar pleitos con tu pareja o que los miembros de tu familia se enojen. Con esta conducta, tu hija aprende que que el enojo y el conflicto son malos, por lo que cuando adulta hará hasta lo imposible por «mantener la paz» aunque ella sufra maltrato.

Lo que puedes hacer: haz espacio para el enojo, tanto el tuyo como el de los demás. Deja que tu hija esté enojada, trata de no terminar las peleas entre tus hijos, mejor oriéntalos a tratarse con respecto y resolver los conflictos con acuerdos.

Hábito: Necesidad desesperada de ser puntual. Tu hija aprende a no tolerar las imperfecciones de otros, quizá, ni siquiera la de ella misma.

Lo que puedes hacer: Deja de actuar como si llegar tarde fuera una catástrofe. Evita apresurar a tu hija para que llegue a tiempo a la clase de baile y no te obsesiones con llamar para avisar que van tarde.

Hábito: Necesidad compulsiva de arreglar todo en casa constantemente: los cojínes, el papel de baño, el suelo reluciente… Tu hija aprende a preocuparse demasiado por la imagen y por la apariencia de las cosas, en lugar de por su estado interior y necesidades.

Lo que puedes hacer: deja que el desorden se acumule por un periodo más largo, delega responsabilidades al resto de la familia.

Hábito: Rara vez tienes tiempo para ti misma. Tu hija aprende a sacrificar sus necesidades por los demás.

Lo que puedes hacer: haz más por ti misma, di no la próxima vez que en la escuela te pidan hacer algo que no puedes y toma actividades para ti.

¿Qué significa ser la mujer perfecta? En realidad, nadie es perfecto y cuando las personas crecen con tan alta expectativa, suelen sentirse muy insatisfechas consigo mismas y frustradas al darse cuenta que por más que hagan es un objetivo imposible. Porque cada persona tiene su parámetro de perfección.
Entonces, puede llegar a caer en buscar complacer a todos excepto a sí misma, incluso aceptar violencia con ta de ser aceptada. 

Fuente. Rachel Simmons. La maldición de la niña buena.

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