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Ser Bebé

Jugar con tu recién nacido, ¡sí se puede! Sigue estos tips

¿Piensas que como está chiquito no puede jugar? Pues sí puede y debes hacerlo. Los niños aprenden todo lo que necesitan a través del juego. Solo sigue estos consejos para jugar con tu recién nacido y divertirse mucho.

Aunque tu recién nacido no pueda atrapar una pelota, ya puede divertirse.

  1. Recuerda la moderación, es seguro jugar con un bebé nacido unos días atrás, pero limita cada sesión a unos cinco minutos; demasiado juego podría irritarlo.
  2. Los juegos de imitación son un buen comienzo: saca la lengua o haz una «o» con la boca, mantenla por unos segundos y mira si tu bebé intenta imitarte.
  3. Sigue su ritmo. Él te dirá si tiene ganas de jugar o no: si trata de levantar la cabeza o mirarte, si su ojos y expresión son vivaces, es buen momento para interactuar. Si llora, se retuerce, retira la mirada, parece aburrido, o sus ojos y expresión parecen apagados, no hagan nada y tomen un descanso.
  4. Pon algo de música. Sus oídos son bastante sensibles al ruido, así que eso lo mantendrá atento, pero mantén bajo el volumen.
  5. El mejor momento para el juego físico es cuando el bebé está activo y alerta; leer u otras actividades más lentas son oportunas cuando se encuentra tranquilo.
  6. Elige un momento en que puedas dedicar toda tu atención a tu bebé y no juegues con demasiado vigor luego de que haya comido.
  7. Encuentra un sitio al nivel de tu bebé, recostado de espaldas o sobre tu estómago, en el suelo o la cama.
  8. Sé paciente, poco a poco él tendrá mayor interacción contigo.
  9. Usa mucho estímulo facial y verbal, sonrisas, risas; aunque no entiende palabras, tu bebé va identificando el sentido, la intención de lo que dices.
  10. Asegúrate de dar apoyo a su cabeza desde atrás en todo momento y evita movimientos repentinos cuando lo manipules.

Fuente: Armin A. Brott. Voy a ser papá. Editorial Aguilar.

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Ser Mamá

¿Mamá a los 40 años?, ¡Todo lo que necesitas saber antes de concebir!

Hoy en día convertirse en mamá es una decisión que cada mujer tiene derecho a tomar de manera individual o en pareja, ya que al traer un nuevo bebé al mundo, surgen un gran número de responsabilidades y cuidados.

Se sabe que la edad adecuada para que una mujer quede embarazada es entre los 25 y 35 años, pues su organismo se encuentra funcionando de manera correcta y existen menos probabilidades de que se presenten complicaciones.

Después de los 35 años, hay mayores riesgos en el embarazo y durante el parto, pues aumentan las probabilidades de complicaciones durante la gestación, riesgo de aborto y anomalías cromosómicas en el bebé.

A partir de los 40 años, la gestación genera una sobrecarga mayor en órganos como el páncreas y el hígado, aumentando la posibilidad de sufrir enfermedades que afectan en el embarazo como la diabetes gestacional o la hipertensión.

Pero no todo es malo, porque probablemente hay mujeres que no tuvieron la oportunidad de embarazarse durante la edad promedio, y esto no les cierra la posibilidad de convertirse en mamás un poco más tarde.

Hay que tomar en cuenta que muchas mujeres mayores de 40 años tienen muy buena salud, gracias a su correcta alimentación, realizar ejercicio constante y llevar a cabo chequeos médicos continuos, por lo que los riesgos del embarazo disminuyen, su organismo se encuentra en buenas condiciones, lo cual puede ser valorado también por el médico especialista.

Una vez que la futura mamá tenga luz verde para embarazarse, bastará con seguir al pie de la letra todas las indicaciones del médico, como acudir a citas mensuales o cada que lo considere necesario.

Por otra parte, debes estar muy tranquila durante los nueves meses de gestación, ya que ayuda a que el organismo y el bebé no se alteren, complementar con una correcta alimentación, claro, ¡sin dejar de lado tus antojos!, pues son parte fundamental de estar embarazada y realizar ejercicios que el especialista te puede sugerir.

Probablemente te causa un poco de miedo que cuando tu hijo tenga 10 años, tu estarás cumpliendo los 50, situación que te traerá muchas interrogantes y es totalmente normal, lo que puedes hacer es acercarte a mujeres conocidas con el mismo tema, para que te compartan como lograron solucionar esos miedos.

¡También puedes acudir con el psicólogo para que te asesore y no te atormentes por algo tan maravilloso como ser madre!

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Ser Mamá

Claves para mantener sano a tu bebé (Parte 2)

DE NUESTRO CONTINUO CONTACTO CON LOS EXPERTOS EN CUIDADO INFANTIL, TE COMPARTIMOS LAS MEJORES IDEAS PARA QUE TU PEQUEÑO CREZCA SANO

Edición: Jessica López Cervantes

Ser mamá primeriza no es fácil, máxime cuando por doquier circula tanta información –a menudo contradictoria– sobre los cuidados que requiere un bebé. Calma: no necesitas correr de un consejero a otro para mantener la buena salud y bienestar de tu hijo; con seguir estos sencillos tips tendrás frente a ti al niño más sano y feliz del mundo.

Ve la primera parte de esta guía aquí.

13. DALE ALIMENTOS FRESCOS O COCIDOS AL VAPOR

Prefiere las papillas de vegetales frescos o al vapor; conservan mejor su valor nutrimental (en especial los minerales) porque son susceptibles a la ebullición.

14. IMPÚLSALO A MOVERSE

Arrastrarse, gatear y caminar motiva a tu bebé para que se mantenga activo. Aun desde tan tierna edad, el ejercicio es vital para una mejor función respiratoria y el óptimo desarrollo de sus huesos y músculos.

15. LLÉVALO A SUS REVISIONES MÉDICAS

Problemas de la vista, de la audición y del desarrollo en general pueden ser difíciles de detectar sin la intervención de un profesional de la salud, así que no dudes en llevar a tu hijo a consulta cada mes durante su primer año de vida, cada tres meses durante el segundo año y cada seis meses a partir de su tercer cumpleaños.

16. UN MASAJE

Un buen masaje representará múltiples beneficios para tu hijo: mejorará su sueño, ayudará a su digestión, aliviará los molestos cólicos, aumentará su tono muscular y, por si fuera poco, le hará sentirse cerca de ti, ¡el niño más querido y consentido!

17. DALE MUCHOS VEGETALES

La regla de oro es que cada día varíes el color de los vegetales que incluyes en su dieta para que así tenga acceso a la gama completa de vitaminas y minerales presentes en este grupo de alimentos. No olvides las coles de Bruselas y el brócoli, que le aportarán el calcio necesario para su crecimiento.

18. PASÉALO AL AIRE LIBRE
Es una excelente idea para pasar juntos un rato agradable. Al sacarlo también entrenarás su resistencia a los resfriados y estimularás su aprendiza- je del entorno en general.

Claves para mantener sano a tu bebé (Parte 2)
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19. NO LE PONGAS SAL A SU COMIDA
Eliminar el uso de sal en la comida que das a tu bebé evitará sobrecargar la función de sus riñones y favorecerá buenos hábitos alimenticios. Evita que el exceso de sal se cuele a su organismo a través de alimentos procesados como tocino y salchicha: en general, evita los embutidos.

20.MANTENLO FRESCO NO LE PONGAS SAL A SU COMIDA
Eliminar el uso de sal en la comida que das a tu bebé evitará sobrecargar la función de sus riñones y favorecerá buenos hábitos alimenticios. Evita que el exceso de sal se cuele a su organismo a través de alimentos procesados como tocino y salchicha: en general, evita los embutidos. Antes de los 18 meses es difícil que un bebé regule su propia temperatura corporal y, por otro lado, el exceso de calor se ha asociado a la muerte de cuna. Conserva una temperatura ambiente en casa de 20 a 22 oC.

21. APLÍCALE TODAS SUS VACUNAS
Mantenlo al día en materia de inmunizaciones. Las vacunas son lo más efectivo –y barato– que tenemos hasta ahora para prevenir enfermedades infecciosas… al menos en sus formas más severas.

22. PROTEGE SUS OÍDOS

Reduce el riesgo de infecciones en los oídos de tu bebé procurando mantenerlos lo me- nos húmedos posible. Sécaselos muy bien después del baño diario.

23. QUE NO SE DUERMA CON EL BIBERÓN

Tomar la le- che mientras está adormilado y acostado puede provocar que tu hijo se atragante; recuerda, además, que durante el sueño hay menos salivación, lo cual de cierta manera deja desprotegidos sus dientes frente a la acción de las bacterias que producen las molestas caries.

24. ELIGE SUS ALIMENTOS CON CUIDADO
Evita darle alimentos que contengan colorantes artificiales, en especial rojos y amarillos, pues se asocian a problemas de comportamiento –hiperactividad– y a reacciones alérgicas en la piel.

25. ¡RÍE CON ÉL!

¿Sabías que la risa estimula el sistema inmunológico? Reír disminuye los efectos negativos del estrés físico y mental, a la vez que favorece la producción de endorfinas –hormonas que, de manera natural, combaten el dolor–. Ahora ya lo sabes: date un tiempo para enseñar a tu hijo a echarse unas buenas carcajadas cada día.