Categorías
Así Crece

9 necesidades emocionales de tu hijo que debes satisfacer para que sea feliz

Para que desarrolle una autoestima sana, tu hijo necesita que lo ayudes a satisfacer estas necesidades emocionales porque así se sentirá valorado, reconocido y amado; sabrá que sus papás lo aceptan tal cual es, que debe aceptarse a sí mismo y asegurarse de que los demás lo respeten.

De acuerdo con la experta en inteligencia emocional Eli Martinez, autora del libro Crea una vida a tu manera, los niños necesitan  tener satisfechas las siguientes necesidades emocionales vitales par desarrollarse de forma sana.

Necesidades emocionales de tu hijo

Necesidad de amor. Le proporciona la seguridad y confianza básica en él mismo y en la vida, así como la conciencia de ser digno de amor por ser lo que es.

Necesidad de presencia. Cuando sus papá lo ignoran, no pasan tiempo con él, no buscan conocerlo como personita con todos sus talentos, virtudes y defectos, es como si no lo vieran y él lo percibe. Esto le crea la idea de que no es digno de que la gente lo tome en cuenta. Por eso es importante que pases tiempo con tu hijo y, sobre todo, aproveches para conectar emocionalmente con él y te sienta presente.

Necesidad de apoyo. El saber que hay alguien allí para él, que le brinda su apoyo y ayuda cuando lo necesita, lo llena de seguridad y confianza para actuar. Muéstrale y déjale saber que te tiene incondicionalmente.

Necesidad de seguridad. No se trata sólo de satisfacer las necesidades fisiológicas como comer o dormir, se refiere a garantizarle el hogar, una familia estable, salud, un ambiente seguro y armónico durante su crecimiento.

Necesidad de validación. Que sienta que está bien ser, sentir y pensar como lo hace; sin experimentar críticas destructivas, maltrato, enjuiciamiento o falta de reconocimiento por sus logros y esfuerzos.

Necesidad de límites. Cuando los niños no tienen límites pueden tener conflictos de impulsividad, o incluso narcisismos cuando adultos. De hecho, el mensaje que recibe el niño ante padres que no saben poner límites es «no me importa lo que hagas”. El mensaje debe ser: «porque me importas yo deseo tu estabilidad y esta es una lección que necesitas aprender».

Necesidad de respeto. Respeto por sus gustos, disgustos, talentos, habilidades, emociones, pensamientos… aunque sea un niño, necesita que le des cabida a su individualidad.

Contacto físico positivo. El contacto humano es indispensable para transmitir el amor; abrazos, caricias, besos, miradas… es parte de la comunicación no verbal y por tanto, una manera decir te amo.

FOTO GETTY IMAGES

Te invitamos a leer también:

Desarrollar un apego seguro desde bebé crea adultos con vínculos afectivos sanos

Categorías
Así Crece

10 cosas que tu hijo necesita de ti para tener un buen desarrollo escolar

Estudiar es el gran reto al que se enfrentan los niños, que tu hijo tenga un buen desarrrollo escolar puede volverse una presión para toda la familia, pues hay muchas expectativas por lo que debe lograr.

¿Qué puedes hacer para apoyarlo realmente? Aquí algunas ideas concretas que puedes aplicar para que su paso por la escuela sea más agradable y relamente lo prepare para la vida.

 

  • Reflexiona sobre las expectativas que tienes respecto el éxito de tu hijo. Desde el momento que supiste que ibas a tener un bebé se formó una imagen en tu mente: tu hijo siendo el mejor deportista, un doctor o el más social de su salón. Esto es totalmente normal, de hecho es parte del proceso, pero en este momento tu hijo ya está aquí, es una persona con habilidades, intereses y dificultades. La escuela te ayudará a conocerlo mejor y a que explote su potencial para que llegue a ser la mejor versión de sí mismo, alcanzando sus propios éxitos y sueños. 

 

 

  • Ayúdalo a encontrar motivación. La escuela es dificil y  los niños no tienen muy claro por qué tienen que asistir y esforzarse. Desde que es pequeño anímalo a asisitr diario y a alcanzar metas a corto plazo como lograr un proyecto que le interesa o compartir algo con los amigos. Conforme vaya creciendo puedes ayudarlo a entender que sus habilidades y conocimientos es lo que le ayudará a abrir muchas puertas. 

 

 

  • Fomenta su curiosidad. La base del aprendizaje y el pensamiento científico es la cuirosidad pues nos mueve a buscar respuestas. Involúcrate en su aprendizaje a través de preguntas de indagación que lo lleven a reflexionar. ¿Por qué la luna siempre está en el cielo pero de día no se ve?, ¿cómo vive la gente en otros países? Y cuando tengan preguntas, investiguen juntos para ampliar su conocimiento.   

 

 

  • Apóyate en sus intereses y habilidades. A veces ponemos la atención en los aspectos que se le dificulan pues son los que despiertan una alerta, pero es muy probable que en la vida tu hijo sobresalga por lo que se le da de manera más natural. Aprovecha esa habilidad o interés, por ejemplo, si no se le dan las matemáticas pero sí la música puedes encontrar la forma de relacionarlas para que, a través de la lectura de las notas entienda las fracciones. 

 

 

  • Encuentra formas de aplicar sus aprendizajes en su día a día. Ver la utilidad de lo que aprende lo llevará a buscar más conocimientos. Si está aprendiendo a sumar, que él pague entendiendo los billetes que debe dar para completar la cantidad, si está aprendiendo los sistemas de medición cocinen un pastel revisando cuántos gramos de cada cosa lleva la receta. 

 

 

  • Hazlo sentir seguro y en confianza. Es importante que tu hijo sienta la tranquilidad de contarte sus logros y sus preocupaciones sin sentir presión o exigencias. Escúchalo, cuando tenga una necesidad apóyalo buscando que poco a poco sea él quien encuentre las soluciones. 

 

 

  • Sean disciplinados. Para alcanzar el éxito escolar se necesita orden, horarios claros de trabajo después de la escuela y mucho esfuerzo. Cuando tenga un logro celébralo con él disfrutando el gozo que viene del trabajo duro. El impulso para ser cada día mejor viene de ahí, no de hacer las cosas por el premio o castigo que espera en casa. 

 

 

  • Mantén una sana comunicación con la escuela. Elegiste ese colegio por una razón y ahora son tu equipo. Cuida no volverte un abogado que va a “luchar” las causas de tu hijo, busca encontrar estrategias juntos.

 

 

  • Apoya sus amistad. Uno de los beneficios más grandes de la escuela es que les permite convivir con otros niños y crear lazos. El juego con sus pares es lo que le permitirá poner en práctica las habilidades sociales que vaya logrando. Busca que tengan momento libres de interacción. Los amigos van más allá del tiempo que pase en esa escuela y se volverán su apoyo incondicional. 

 

 

  • Ayúdalo a descansar. Tu hijo necesita tener momentos de juego, disperción y oscio para poder integrar todo lo que está aprendiendo en la escuela estar listo para el siguiente día. 

 

Por Lic. María Cristina Fernández, Gerente Pedagógico de Advenio.
FOTO GETTY IMAGES

Te invitamos a leer también: 

Lo que sí y no debes hacer cuando ayudas a tu hijo en su tarea

 

Categorías
Así Crece

10 datos curiosos sobre la infancia de tu hijo

Descubre algunos de los datos curiosos sobre la infancia de tu hijo o hija que te ayudarán a conocerlo más a fondo y entenderlo. 

La infancia es probablemente la etapa más feliz de la vida, ya que la fortuna de tener una niñez plena y tranquila es lo que todo niño y niña merece. Durante este periodo, los niños aprenden cientos de cosas del mundo que los rodea y, aunque parezca extraño, lo cierto es que casi siempre tienen prisa en crecer y no disfrutan cada uno de los detalles de la misma.

Por ello, para que siempre valores la infancia de tu hijo, te dejamos algunos datos curiosos que quizá no te has detenido a pensar, pero que forman parte de esa bella época de su vida.

10 datos curiosos sobre la infancia

1. El día que los niños nacen es muy especial, aunque lo comparen con alrededor de 9 a 10 millones de pequeños en todo el mundo.

2. Los bebés no pueden reconocer la cara de sus papás durante los primeros 2 a 3 meses, pero saben que son ellos por su voz y olor corporal.

3. Durante los primeros 2 años de vida, los niños y las niñas aumentan su peso casi un 200%.

4. El cerebro tiene poco más del 50% del tamaño de un adulto cuando los niños y niñas cumplen 2 años.

5. Además de comer, dormir y hacer del baño, una de las cosas que más hacen los recién nacidos es estornudar, lo cual les sirve para limpiar sus vías respiratorias.

6. Las primeras palabras casi bien dichas las repiten casi hasta el año de vida, así como pararse por su propia cuenta, dar los primeros pasos, sentarse con buen apoyo y guardar silencio.

7. Los niños y niñas no comprenden los conceptos de tuyo o mío hasta luego de los 3 años.

8. Entre los 3 y 4 años ya son capaces de comprender que su fuerza hace se muevan las cosas, tal como pedalear en un triciclo, empujar los objetos y arrojar algunos cuantos más.

9. Cuando tienen casi 6 años, ya casi han desarrollado el tamaño total del cerebro. Al menos 90% del de un adulto.

10. Desde que nacen desarrollan un enorme gusto por los alimentos azucarados y dulces de forma instintiva, gracias a su genética, lo cual perdura casi hasta los 15 años de edad.

FOTO GETTY IMAGES

Te invitamos a leer también:

10 cosas extraordinarias de tu bebé que no sabías

Categorías
Padres e Hijos

10 datos curiosos de los gemelos

Estos datos curiosos de los gemelos seguro te van a sorprender. ¡No te los pierdas!

Tener gemelos es una de las cosas más lindas y una doble fortuna para los padres. Es algo mágico y único, tanto como sus características, de las que tanto se ha hablado y estudiado. Si bien pueden existir muchos mitos acerca de los gemelos, existen algunos datos curiosos que a cualquiera sorprenden. Aquí te dejamos algunos de ellos.

10 datos curiosos de los gemelos

1. Los gemelos tienen el mismo ADN, sin embargo, no siempre tienen las mismas características físicas. Muestra de ello es que tienen distintas huellas dactilares.

2. Alrededor del 10% de la población mundial es zurda, de las cuales, 22% son gemelos.

3. Estudios indican que las mamás que tienen gemelos viven más años, son más altas y suelen tener mejor estado de salud que el resto de las mamás.

4. La cuarta parte de los gemelos idénticos presentan «apariencia espejo»; es decir, idénticos en su apariencia, además de que tienen patrones cerebrales muy similares. Lo mismo sucede con sus personalidades.

5. Uno de los signos más frecuentes para diferenciar a dos bebés gemelos cuando nacen es el ombligo, el cual suele ser distinto en ambos.

6. Es mentira que exista el llamado «gemelo malvado». Pero lo que sí pueden compartir es la empatía ante las mismas cosas o personas.

7. Criptofasia es el nombre usado para designar el lenguaje secreto que pueden llegar a desarrollar dos gemelos.

Conoce más de este lenguaje especial de tu gemelos:

El lenguaje secreto de los gemelos

8. La comunicación y entendimiento entre gemelos es algo único, ya que es un vínculo que se desarrolla desde que están en el vientre materno.

9. Cuando los padres son gemelos (especialmente las mamás) tienen casi un 90% de probabilidad de tener hijos gemelos.

10. Si los gemelos reciben los mismos estímulos desde que son pequeños, cuando crezcan es muy común que tengan gustos y estilo de vida similares.

Y tú, ¿conoces algún mito o dato curioso de los gemelos? ¡Cuéntanos!

FOTO GETTY IMAGES

Te invitamos a leer también:

10 nombres para gemelos que amarás

Categorías
Padres e Hijos

¿Cómo ayudar a tu hijo a ser tolerante y por qué es importante?

La tolerancia es aceptar a otros, aunque no compartan nuestra manera de pensar o actuar, siempre que no perjudiquen a nadie. ¿Cómo ayudar a tu hijo a ser tolerante?

¿Y por qué es importante ayudar a tu hijo a ser tolerante?

Como padres nos corresponde transmitir a nuestros hijos una serie de valores que contribuirán a formar su carácter y serán para ellos un punto de referencia en la vida y una fuente de felicidad. No se trata de darles sermones: los pequeños asimilan y aprenden con las palabras, pero también, y sobre todo, observando el comportamiento de las personas que más admiran y aman, es decir, sus papás.

Enséñale estos valores humanos y lo ayudarás a ser tolerante

Solidaridad:

Nace del sentimiento de estar unido a los demás y engloba otros valores como la consideración (tener en cuenta las circunstancias de los demás al pensar en ellos) y la justicia. Ayudar a aquellos que lo necesitan es una acción que nace de la capacidad de ponerse en su lugar. Dado que a esta edad los pequeños comienzan a tener una vida social más activa, es un buen momento para estimularlos a pensar sobre lo que sienten los otros, tanto personas como animales y plantas.

Por ejemplo: “A ese perrito parece que no le gusta que su dueño lo lleve dando jalones de la correa, ¿tú que crees?” o “Vamos a regar esta planta, necesita agua para dar flores”. Podemos mostrarles que, con acciones muy sencillas, ellos también pueden hacer el bien a los demás: “¿Te gustaría llamar al abuelo? Por las tardes está solito, seguro que le haría mucha ilusión escucharte”.

Compasión

Ser sensibles a las desgracias ajenas y mostrar interés por el sufrimiento de los demás, favorecer siempre la resolución de los problemas mediante la paz y la palabra, respetar el medio ambiente y valorar a los demás por el simple hecho de ser personas, son actitudes que no deberían faltar en casa. Se adquiere a través del aprendizaje de otros valores como la humildad, la cooperación y el altruismo.

Humildad

Enseñaremos a los pequeños a ser humildes si les ayudamos a aceptar sus limitaciones y las de los demás, mostrándoles que el valor de las cosas y las personas va más allá de lo que parecen o el dinero que cuestan. Compartir juguetes o cuentos y pedir cosas prestadas, aprendiendo a cuidar lo ajeno y a devolverlo, son acciones que debemos fomentar a esta edad para evitar que den demasiada importancia a sus pertenencias.

Cooperación

Con el trabajo en equipo, los niños aprenden que, si todos aportan un poquito, se obtienen grandes resultados. Por ejemplo, podemos animar a los pequeños en el parque a que entre todos hagan un gran castillo de arena. En casa, es importante acostumbrarlos a cooperar en las tareas domésticas, y a compartir las cosas con cariño, sin esperar nada.

Honestidad

La honestidad nos permite aprender de nuestros errores (porque los reconocemos), relacionarnos con los demás de una manera auténtica (y que nos acepten como somos), y enfrentarnos a la realidad con valentía y confianza en nosotros mismos. Ser honestos va más allá de decir la mentira o la verdad: empieza por uno mismo y por eso lo primero que tenemos que hacer es ayudar a los niños a saber qué es lo que piensan, lo que sienten, lo que quieren… y guiarlos para que obren con coherencia.

Del mismo modo, en la familia, un clima de sinceridad y confianza, donde no haya represalias por decir lo que pensamos y sentimos, facilita que los niños compartan con nosotros sus miedos, dudas y equivocaciones.

Coherencia

Ser coherentes también implica reconocer los errores y pedir perdón cuando es necesario. Esto los ayudará a saber que todos nos podemos equivocar, por lo tanto, podrás ser  tolerantes.  Es nuestra labor ayudar a nuestros hijos a enfrentarse a las consecuencias de sus faltas, como hacerles devolver un juguete que tomaron en el parque.

De esta forma aprenderán que ser honestos a veces requiere un esfuerzo, pero merece la pena. Nuestra actitud en estas situaciones debe ser comprensiva: advirtámosles de los errores cometidos, pero no nos enojemos con ellos. En la vida cotidiana hay muchos momentos en los que podemos ir mostrándoles lo que es la honestidad y animarlos a ejercerla, pero no hay nada como nuestro ejemplo

Amor

Es, entre otras cosas, la capacidad para dar y recibir afecto, y esto se consigue educando a los niños no sólo con la razón, sino también con el corazón. Para los niños, la familia es la primera y fundamental fuente de amor; por eso es bueno hacerles sentir que forman parte de un clan, que son únicos e importantes, y que tienen su lugar en el mundo y el apoyo incondicional de quienes los quieren.

También es primordial que crezcan en un ambiente en el que los afectos se expresen sin miedo, con palabras y gestos de cariño: observar un abrazo o un guiño entre nosotros, una conversación amable por teléfono o una animada reunión es el mejor ejemplo que podemos darles.

Sabiéndose amados, los niños aprenderán fácilmente a ser optimistas y alegres. Esto se fomenta haciendo hincapié en el lado positivo de las situaciones y ayudándolos a superar los inconvenientes, inculcándoles la confianza en sí mismos y en los demás: «Como hemos perdido el autobús, podemos ir paseando y detenernos un rato en el parque». O bien: «Ya verás cómo mañana tu amiga y tú harán las paces».

Otra buena enseñanza es provocar sentimientos positivos en los otros: «Vamos a decirle a papá cuánto lo queremos». La simpatía es una de las mejores virtudes de las personas afectuosas: lograr que nuestros hijos sonrían es el mejor modo de que, en el futuro, puedan hacer felices a los demás.

FOTO GETTY IMAGES

Te invitamos a leer también:

Enseña a tu hijo a ser solidario con estas 7 lecciones

Categorías
Así Crece

¿Tu hijo golpea a sus compañeros de la escuela? Aplica estos trucos

Hasta que aprenda a hablar, es muy probable que tengas un hijo que golpea a otros niños, que recurra a la fuerza para expresar su disgusto. ¿Cómo debes reaccionar? Necesitas intervenir para tratar de controlar las agresiones de tu hijo y ayudarlo a expresar sus emociones.

Sobre todo en los más pequeños, quienes a causa de que aún no son capaces de expresarse con palabras, recurren a los golpes como la única y eficaz vía para manifestar su enfado y sus frustraciones, también para hacer valer sus derechos: cuando otros les arrebatan sus juguetes o destruyen sus construcciones, intentan defenderse como pueden: unos lo hacen pegando y otros, escupiendo, mordiendo, arañando o jalando del pelo.

¿Qué hacer para evitar que tu hijo  golpee a sus compañeros de la escuela u otros niños?

Enseñarle reacciones pacíficas

Si los padres dicen a su hijo que no debe pegar y, al mismo tiempo, lo golpean en la mano por haber roto algo o tomado lo que no debía, el pequeño está recibiendo dos mensajes contradictorios que no hacen sino confundirlo. Los niños aprenden por imitación y necesitan tener un modelo que les enseñe a relacionarse con los demás de una forma socialmente aceptable. Lo que los padres deben transmitir a los hijos es que los conflictos siempre pueden solucionarse de una forma pacífica, mediante el uso de la palabra, y que no hay lugar para las agresiones.

Que diga No

En cuanto el niño empieza a balbucear los primeros vocablos, se le puede enseñar a decir “no” para impedir, por ejemplo, que otros tomen sus juguetes, también, para evitar ser agredido. Esto lo ayuda a expresar su inconformidad sin tener que pasar a la acción, por tanto, es una correcta alternativa a los golpes. Más adelante, se puede ir completando su vocabulario con expresiones como “es mío”, “¡vete!”, “dámelo”, “no quiero” o “¡déjame!” para hacerse respetar.

Desaprobar su conducta

Cuando un niño le pega a otro, basta con que los padres le hagan saber, de forma rápida y clara, que no aprueban sus agresiones. Lo que nunca deben hacer es decirle cosas como “eres muy malo” o “ya no te queremos”. Primero, porque el pequeño necesita tener la seguridad de que el amor de sus padres es incondicional (“te quiero, pero no me gusta que pegues”) y, en segundo lugar, porque si se siente avergonzado, es probable que aumente su enojo y no quiera colaborar.

Dejarlo convivir con otros niños

Su comportamiento tampoco debe ser motivo para prohibirle jugar con otros niños. En realidad, lo esperable en un niño tan pequeño es que todavía no esté preparado para jugar en grupo ni sepa aún compartir sus cosas con los demás. Sería un error pretender lo contrario. Sin embargo, a pesar de ello, el niño necesita la presencia de sus semejantes, ya que solo si tiene la posibilidad de estar en compañía de otros niños, puede aprender también a comportarse en grupo y a respetar a los demás.

Que resuelva solo sus peleas

Conviene conceder a los pequeños la oportunidad de que intenten solucionar a solas sus disputas, pero bajo la mirada atenta de un adulto que pueda actuar de inmediato si fuera preciso. El niño está aprendiendo a ser independiente y a separarse de mamá, debe asimismo aprender a elaborar una rivalidad que es natural en el ser humano. Cuando dos niños se enfrascan en una pelea, siempre que su integridad física no corra peligro, es preferible contar hasta diez antes de intervenir.

Cambiar lo que está haciendo

Una manera realmente efectiva de “frenar” a un niño pegalón sin tener que separarlo del grupo es animarlo a cambiar de actividad. De esta forma, es muy probable que olvide enseguida el motivo de la pelea y se concentre entusiasmado y feliz en el nuevo juego. ¡Y asunto arreglado!

Brindarle un entorno de comprensión

Es, sin lugar a dudas, el mejor antídoto contra la agresividad infantil. Esto nada tiene que ver con permitir que los pequeños puedan hacer todo lo que se les antoje. Una educación excesivamente complaciente y permisiva resulta tan inapropiada y perjudicial para ellos como un ambiente demasiado rígido y autoritario que frustra constantemente todas sus expectativas.

Dejarlo expresar sus sentimientos

Es negativo transmitir a los niños mensajes como “no llores”, “los niños berrinchudos son feos”, “no seas encimoso”; lo mejor es dejarlos expresar libremente sus sentimientos, sobre todo durante el juego: si están alegres, abrazan, acarician y dan besitos a sus muñecos, está bien. Abrazarlos, darles mimos, acariciarlos y besarlos, está bien. Es una forma de enseñarlos a ser amorosos en lugar de agresivos.

Si tu hijo tiene esta conducta, lo mejor es saber si es propenso a convertirse en un niño bully o ya los es: 

 

¿Cómo saber si mi hijo hace bullying?

FOTO GETTY IMAGES

Te invitamos a leer también:

Niños violentos con sus padres, ¿por qué ocurre?

 

 

Categorías
Nutrición

3 tipos de cocción para eliminar el consumo de grasas

Gracias a la cocción de los alimentos, se pueden eliminar toxinas que pueden ser nocivas para la salud, también para eliminar el consumo de grasas. 

Otro beneficio es que mejora el sabor y consistencia de los alimentos, además de que se pueden aprovechar mejor los antioxidantes que contienen.

Posiblemente hayas escuchado que hay alimentos que es preferible consumirlos crudos que cocidos, debido a que se aprovechan mejor sus nutrientes o porque producen mayor saciedad. Esto es cierto, aunque también hay otros los cuales es preferible que pasen por una cocción.

Sin embargo, es importante saber cuál es la mejor forma de prepararlos; es decir, cual es la cocción más indicada.

Aquí te decimos cuáles son los 3 tipos de cocción más saludables:

  1. A la plancha: si estás cuidando tu peso, ¡cocinar a la plancha es ideal para ti! Te recomendamos que, para utilizar esta cocción, tu sartén esté caliente sin que le salga humo, sazonar hasta el final de la cocción para liberar agua, y que las carnes que prepares sean tiernas y estén a temperatura ambiente. Procura utilizar poco aceite, no se pegarán tus alimentos si los retiras a tiempo.
  2. En olla de presión: los alimentos se cuecen más rápido, lo cual permite que los nutrientes se conserven por más tiempo. En este tipo de cocción es crucial el tiempo que le des a cada alimento:
  • Legumbres (lentejas y garbanzos), 20 minutos
  • Verduras y hortalizas, 5 a 7 minutos
  • Carnes, (ternera), 6 minutos; albóndigas, 11 minutos; pollo o cordero, 15 minutos; pescados, 5 minutos.
  1. Wok: es un tipo de sartén empleado para la comida asiática, en el cual se pueden preparar salteados con carnes, verduras y pasta. Su cocción es muy rápida y se necesita muy poco aceite. La recomendación es no introducir ingredientes distintos al mismo tiempo. Se recomienda primero cocinar las carnes y posteriormente otros alimentos, tales como verduras o pastas.

Estos tipos de cocción pueden ser de uso cotidiano, siempre y cuando se utilicen de la forma correcta para que los alimentos no pierdan sus propiedades.

Por Josselin Melara

FOTO GETTY IMAGES

Te invitamos a leer también: 

 

Categorías
Embarazo

¿Realmente en qué te ayuda el hierro durante el embarazo?

Que tu bebé se desarrolle bien y nazca sano es un pensamiento que ronda tu mente, ¡mucho! Por eso importa que lleves una alimentación saludable durante la gestación. Precisamente por esta circunstancia, te vamos a indicar los principales aspectos positivos de comer alimentos ricos en hierro durante el embarazo y por qué este  mineral es tan importante. 

En qué te ayuda el hierro durante el embarazo

Sin lugar a dudas, el principal motivo por el que merece la pena tomar alimentos ricos en hierro es porque el mismo se convierte en un elemento esencial a la hora de prevenir que la mamá sufra anemia.

Y es que es esencial evitarla porque la misma puede traer consigo complicaciones para el embarazo. La mujer puede tener que hacerle frente a mareos, irritabilidad y notable cansancio, sin pasar por alto que su piel adquirirá un tono mucho más pálido. También, la anemia puede provocar problemas con la oxigenación del bebé in utero que puede traer un desarrollo anormal.

https://www.padresehijos.com.mx/salud/como-saber-hijo-tiene-anemia/