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5 alimentos que debes evitar en el lunch de tu hijo

Aunque el lunch representa sólo el 10% de las calorías que los niños consumen en un día, su función es la de proveer energía a media mañana para que tu hijo siga  aprendiendo. Prepáralo lo más nutritivo posible y evita aquello que no lo nutra. Te compartimos esta lista de alimentos que debes evitar en el lunch de tu hijo. 

Lo que debes evitar en el lunch de tu hijo 

Si lo ves por el tema energético o de calorías estos ejemplos de alimentos son los que NO debes darle a tu hijo.

1. Tacos de canasta. No son un buen lunch porque contienen poca carne (proteína) y mucha grasa. Dos piezas quivalen a 250kcal.

2. Hamburguesas. Tampoco son un buen lunch porque son pesadas para los intestinos por el exceso de grasa (queso, carne, pan) por lo que al niño le costará volverse a concentrar en clases debido a la lenta digestión que tendrá durante las siguientes horas. 1/3 de pieza chica representa 520kcal.

3. Dona de chocolate. Contienen mucha azúcar y a las 2 horas, el niño necesitará comer nuevamente. Una pieza equivale a 300kcal.

4. Sopes fritos. La etapa del kínder y guardería es la de formación de hábitos en alimentación, por lo que acostumbrarlos a comidas demasiado fritas ocasiona obesidad en la vida adulta. Niños que comen alimentos con mucha grasa, difícilmente aceptarán ensaladas o frutas por sus sabores insípidos. Una pieza chica representa 350kcal.

5. Leche con chocolate. Esta bebida es una bomba de azúcar con la cual desatarás su ansiedad desde pequeño. Evita los alimentos procesados o las lechitas comerciales. Mejor dale leche de almendras con cacao y espinacas. Acostúmbralos a sabores naturales desde temprana edad. Un vaso es igual a 370kcal.

¡Ojo!

Todas las comidas son importantes.

Las calorías que tu hijo consuma al día deben guardar cierta proporción dependiendo del tiempo de comida (desayuno, comida, cena y colaciones). Es decir, un niño que necesita consumir 1,000 kcal al día (esto representará el 100% de Kcal de su dieta) debrá distribuir sus calorías de la siguiente manera:

  • El desayuno representa el 25% del total de calorías al día, es decir 250 kcal.
  • La colación 1 representa el 10% del total de calorías al día, es decir el 100kcal.
  • La comida representa el 35% del total de calorías al día, es decir 350kcal.
  • Colación 2 representa tan sólo 10% del total de calorías al día, es decir 100kcal.
  • Mientras que la cena, únicamente representa el 20% del total de calorías al día, es decir 200kcal.

Por Marybel Yáñez, nutrióloga en Sí Nutre

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Te invitamos a preparar estas divertidas ideas de desayunos para tu hijo:

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Nutrición

Comer un huevo diario aumenta la inteligencia, según expertos

Además de tener un sabor delicioso, es muy nutritivo y benéfico; ejemplo: un huevo diario aumenta la inteligencia, según expertos de la UNAM. Y se puede preparar de muchas formas y acompañarse con una gran diversidad de alimentos.

Es más, el huevo es uno de los alimentos de origen animal más valioso, debido a que es rico en nutrientes, tales como proteína, lípidos, vitaminas y minerales.

Un huevo diario

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descubrieron que este alimento puede aumentar el coeficiente intelectual. El estudio consistió en alimentar a niños de bajos recursos de Chihuahua y Sonora con huevo diariamente, descubrieron que su coeficiente intelectual aumentó en comparación con niños que no consumieron de forma diaria este alimento.

José Antonio Quintana, investigador de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, declaró que comer huevo diario no implica un riesgo que afecte los niveles de colesterol: “consumirlo no es nocivo, a menos que se ingieran de cinco a seis huevos al día”.

Así que, toma nota: recuerda incluir huevo en la dieta de tus hijos, el cual puede ayudarlos en su desarrollo escolar.

Por Josselin Melara

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Te invitamos a preparar estos deliciosos desayunos para tu hijo, puedes incluir huevo en ellos:

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Lactancia

Lactancia, ¿hasta cuándo?

Algunas mamás dan el pecho a su bebé pasado el año de edad, ¿beneficia o perjudica al niño? ¿Hasta cuándo es saludable, o no, la lactancia tanto para el bebé como para ti?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad, la introducción de alimentos apropiada a partir de esa edad y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los dos años como mínimo, pues considera que la leche materna es la forma ideal de aportar a los niños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables.

Por otro lado, a los dos años, los niños ya deben comer de todo y de forma equilibrada, porque su alimentación en los tres primeros años de vida determinará cómo será su salud futura.

BENEFICIOS DE LA LACTANCIA MATERNA

Más allá de alimentar o reforzar el vínculo, “la leche materna es el mejor alimento para el bebé por sus demostrados beneficios, tanto a nivel nutricional como inmunológico”, señala la pediatra Marta Díaz. Justamente por ello, mientras estés lactando tu bebé y tú recibirán todos sus beneficios. Recuerda que tú decides hasta cuándo continuar la lactancia o cuándo dejarla.

Entre las ventajas está que reduce el número de infecciones gastrointestinales, otitis, infecciones respiratorias y minimiza las posibilidades de muerte súbita del lactante, menor número de casos de obesidad, dermatitis atópica o asma en los niños que han sido amamantados. Además, reduce en ti el riesgo de diabetes, cáncer de ovario y cáncer de mama.

LO QUE DEBES COMER MIENTRAS SIGAS LACTANDO 

Recuerda que mientras estás en etapa de lactancia debes alimentarte sanamente para pasarle esos valiosos nutrientes a tu bebé:

+CALORÍAS. Come más porque necesitarás un extra de calorías.

MÁS CALCIO Y HIERRO. Consume legumbres, lácteos, huevo y carne (fuente de calcio y hierro).

VITAMINA C. Fruta y verdura cinco veces al día. Los cítricos ayudan a mejorar la absorción de hierro y calcio.

+PESCADO. Es rico en omega 3 y yodo, esencial para un buen desarrollo del bebé.

-GRASAS TRANS. Evítalas tanto como puedas ya que son calorías vacías.

TIPS PARA CUIDAR TU PECHO DURANTE LA LACTANCIA

  • Báñate a diario
  • Usa crema hidratante contra las estrías
  • Evita las grietas: limpia el pezón con tu leche y aplica una crema con lanolina
  • Usa bra de algodón
  • Masajéalo a diario

DUDAS FRECUENTES

1) ¿LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA SUSTITUYE A LA LACTANCIA? No. Se llama complementaria porque la leche (sea materna o de fórmula) es todavía el alimento más importante. Hasta el año un bebé se podría alimentar solo con leche y no pasaría nada. Eso no quiere decir que la alimentación complementaria no sea importante.

2) SI ME REINCORPORO AL TRABAJO, ¿QUÉ HAGO PARA DARLE EL PECHO? La OMS, los centros de salud y las asociaciones de pediatría recomiendan la lactancia materna exclusiva a demanda hasta los seis meses. Si debes regresar a trabajar y deseas seguir con la lactancia, encuentra la forma que más se adecue a ti y a tu ritmo de vida.

3) ¿DEJO DE AMAMANTAR A MI HIJO MAYOR SI TENGO UN RECIÉN NACIDO? No tienes por qué: puedes darle a ambos. De hecho se ha observado que hay leche materna de sobra y que el hijo mayor no “roba” la del recién nacido. Además, favorece el vínculo entre hermanos y, al compartir inmunidad, el más pequeño recibe más defensas.

4) ¿ESTÁ BIEN DARLE PECHO MÁS ALLÁ DE LOS DOS AÑOS? Apóyate siempre en tu pediatra y no dudes en consultarle cualquier duda. Además hay muchos estudios que avalan que no solo la leche materna a edades superiores sigue manteniendo todos sus valores nutricionales, sino que además mejora mientras el niño crece.

Por Odeth Figueroa

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Lactancia

¿Cómo iniciar la lactancia?

Lo ideal es amamantar al bebé en su primera hora de vida, pero si no te es posible, puedes iniciar la lactancia más tarde. Te decimos cómo disfrutar de esta etapa tan especial desde el nacimiento de tu bebé.

 ¿Cómo empezar la lactancia?

1. Conviene iniciar la lactancia a solas o en compañía de una persona cercana que te haga sentir cómoda, o bien con el apoyo de un experto en lactancia.

2. No tengas prisa. Algunos bebés se enganchan rápidamente, pero otros necesitan su tiempo. A veces es bueno disfrutar del contacto con tu hijo, él se va acercando al pezón olfateando y chupando, guiado por su instinto.

3. Ponte cómoda, ya sea acostada en la cama o sentada, con la espalda bien apoyada y el pie un poco elevado sobre un taburete bajo. Puedes dejar al bebé al pecho todo el tiempo que quiera. Cuanto más succione, más estimulará la producción de leche. Las primeras tomas son a veces un poco difíciles, pero luego, en general, los bebés acaban por soltar el pecho cuando no quieren más.

4. Ofrécele el pecho cada vez que esté despierto, activo o emita sonidos. No esperes a que llore, es un signo tardío de hambre y de que tiene poca glucosa en el cerebro.

5. Durante la noche,puedes amamantar acostada; resulta muy cómodo. A veces, al producirse una descarga hormonal de prolactina, a la madre la invade un sueño irresistible, necesario para su descanso y recuperación, y se queda dormida. No pasa nada. No es malo compartir la cama con el bebé siguiendo unas mínimas normas de seguridad.

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Ser Familia

9 argumentos que necesitas considerar antes de tener un segundo hijo

En realidad, tal y como la psicoterapeuta Adriana Tribiño apunta, “nadie más que los padres pueden saber si están preparados o no para tener un segundo hijo, o tercero”. De todos modos, a la hora de tomar la decisión, conviene pensar y anaizar algunas cuestiones, como:

Antes de tener un segundo hijo necesitas considerar que…

  1. Todas las rutinas volverán a cambiar

Traer un nuevo miembro a la familia supone cambiar otra vez el estilo de vida: horas de sueño, más trabajo para papá y mamá, relaciones con las amistades, etc. Sí, pero… es algo por lo que en este caso la pareja ya había pasado anteriormente y en realidad ahora se consideran mucho más experimentados como para hallar el modo de sobrellevar los cambios que un hijo más impondría.

  1. Es pronto para saber si realmente se desea otro

Si se tienen los hijos demasiado seguidos, la madre no está totalmente recuperada y las criaturas suelen nacer más débiles. Sí, pero… esta opinión sólo es cierta en caso de que no se lleguen a esperar siquiera 18 meses. Pero, tal y como ha revelado un estudio reciente de la Universidad de San Francisco, California, publicado por el New England Journal of Medicine, el intervalo ideal entre hermanos es de 24 a 35 meses. Basta ese tiempo para que el cuerpo de la madre se recupere y los niños tengan un buen peso al nacer.

  1. Se necesita más dinero

Llevar a tres niños al colegio a la vez, darles de comer y vestirles es todo un desafío monetario. Y a no ser que se tenga una economía boyante, los tres, tanto los dos anteriores como el nuevo, verán mermada su calidad de vida, sobre todo cuando sean mayores. Sí, pero… es cierto que se necesita más dinero, y también que el dinero no lo es todo en esta vida. Además, los padres veteranos no tienen que hacer una inversión tan grande como los novatos.

Pueden aprovechar la cuna, el coche, el baño, y otras muchas cosas como juguetes y libros de los dos anteriores. Claro que el tercero se convierte así en el eterno heredero de cosas usadas, pero no es tan grave. En cuanto al colegio y la universidad siempre se puede contar con la enseñanza pública, que es gratuita.

  1. El espacio de tu casa

¿Cómo va a caber un tercer niño en una casa en la que hay sólo dos dormitorios? ¿Y qué hacer si se tienen ya dos niños y de pronto llega una niña? Sí, pero… durante el primer año sera más fácil, pues el bebé puede dormir en la habitación de los padres. Pero, sobre todo si es niña, una de las prioridades para los futuros padres será hallar una casa con tres dormitorios.

  1. Salir de viaje o a comer con los tres será una locura

¡Se acabaron los viajes largos y los restaurants los domingos! Si ya con dos era casi imposible salir de casa, con tres sera como en el circo: más difícil todavía. Sí, pero… para salir de viaje todo es cuestión de organizarse. Hacer las maletas con algo de antelación y pedir la colaboración del niño mayor. En cuanto a comer en un restaurante, se trata de algo pasajero pues con un poco de paciencia, en tres o cuatro años los tres niños pueden convertirse en comensales de primera.

  1. Existirá más rivalidad entre los hermanos

La competitividad y celos entre ellos serán mayores si son tres que dos. El mayor y el menor pueden aliarse en contra del mediano y la convivencia doméstica se convertirá en un campo de batalla. Sí, pero… lo importante es que entre un hijo y otro haya al menos tres o cuatro años de diferencia para que el niño tenga tiempo de disfrutar de la atención de sus padres, de ese modo no rivalizará tanto con el hermano recién llegado. Por otro lado, cuando hay tres hermanos se entretienen y divierten más jugando entre ellos.

  1. La ilusión no será la misma que con el primero

El tercero no procura las mismas satisfacciones que los dos primeros porque todas las monerías de los bebés se han convertido en rutinas. Sí, pero… los sentimientos de amor y responsabilidad que se tuvieron hacia los dos hijos anteriores no disminuyen, y tampoco es cierto que a cada hijo no se le quiera tanto como al primero. Sin embargo, lo que sí resulta probable es que los padres no tengan tanta ansiedad ni que consultar todos los manuales sobre parto y lactancia que encuentren en las librerías; pero, en este caso, la experiencia sólo juega a favor.

  1. No será fácil encontrar quién los cuide

Al ser tres, las niñeras preferirán ir a otras casas donde sólo haya uno o dos niños, pues el trabajo será menor. Sí, pero… a veces un solo niño puede dar más trabajo que tres si no está bien educado. Y además el mayor puede representar una ayuda para cuidar y entretener a los pequeños.

  1. Con más niños que adultos, la casa será un caos

Tres niños descontrolados representan un peligro continuo. Mientras uno se cae estrepitosamente por la escalera y el otro juega con la pelota en el salón a punto de romper el televisor, el tercero no parará de llorar porque quiere más biberón o le molestan los dientes.

Sí, pero… no hay que pretender que todo sea perfecto e idílico. Con los niños ya se sabe que la vida es impredecible, así es que lo mejor es no anticipar problemas que todavía no han surgido e ir resolviendo las crisis según aparezcan, una a una.

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Si bien la decisión de tener un segundo necesita ser bien pensada y planeada, un segundo hijo tiene muchos beneficios, sobre todo para los niños, como hermanos. por ello, es importante ayudarlos a tener una relación afectiva sana. 

Crea entre tus hijos una buena relación de hermanos

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Ser Bebé

Hasta el año de edad, esto vivirás al dormir a tu bebé

Esto es a lo que te enfrentarás al dormir a tu bebé, los primeros meses. Aunque, conforme más lo conozcas y aprendas a identificar sus necesidades, sabrás qué hacer para dormirlo y ayudarlo a conciliar el sueño. 

Es bien cierto que a muchos padres les preocupa el sueño del bebé antes de que incluso nazca: «¡Ojalá duerma bien!» o «a ver si hay suerte y nos da mejores noches que su hermana». Los quebraderos de cabeza provocados por las profecías del entorno («aprovechen ahora, que luego no van a pegar el ojo») junto con consejos diversos (y a veces contradictorios entre sí), convierten el sueño en uno de los temas más controvertidos de la crianza en los primeros meses.

Sin embargo…

Cuando conoces a tu bebé es más fácil saber cómo solucionar este tema en cada etapa:

Los primeros tres meses 

Los bebés ya duermen en el útero materno y cuando nacen, su sueño es casi igual al que tenían dentro de la pancita de mamá. Por ese motivo, nuestros esfuerzos en esta etapa deben centrarse en conseguir recrear un entorno con condiciones parecidas a las de su vida dentro del útero materno, para que tu bebé duerma tranquilo y en la cantidad que necesite.

¿Qué puedes hacer? Al igual que en la pancita de mamá, necesita que se le ofrezca comida cuando tiene hambre (la lactancia materna a demanda es lo ideal), mucho contacto físico y balanceo (mecerlo es una excelente idea para calmarlo cuando está inquieto), una temperatura agradable y sonidos monótonos (nanas, cantos, susurros..).

De 4 A 7 meses

El bebé va creciendo y madurando, por lo que su sueño también. En esta etapa, en la que ya diferencia el día de la noche, tu bebé hará un par de siestas diurnas y por la noche dormirá un periodo de tiempo más largo. El número total de horas de sueño se reduce (entre diez y quince horas diarias), pero se van concentrando en la noche, lo que te permitirá disfrutar de sus lindezas durante el día y, por la noche, descansar un poco más. Aun así se trata de una fase bastante inestable y con frecuentes despertares.

¿El motivo? En primer lugar, se incrementan las fases del sueño (de dos a cuatro), por lo que hay una maduración neurológica que conlleva cierta adaptación. Y en segundo lugar, las experiencias diurnas van adquiriendo unos tintes mucho más movidos: tu bebé ya puede sentarse (por lo que su campo visual cambia por completo, ¡ahora puede ver algo más que el techo!) o agarrar cosas con las manos, y sus relaciones con los demás son más intensas y recíprocas (ya sonríe cuando se le saluda, hace ruiditos cuando mamá le susurra tiernas palabras, etc.).

El resultado de todo ello es que los niveles de atención y excitación alcanzados durante el día (además del tono muscular, que se incrementa por el desarrollo postural), son más complicados de regular que durante la noche.

De 8 A 12 meses

Alrededor de los ocho meses aparece en los bebés la angustia de la separación (algunos pequeños la manifestarán con más intensidad que otros), por lo que aquellos que hasta ahora habían dormido más o menos bien, puede que ahora empiecen a tener más despertares. Y es que la necesidad de comprobar que tiene cerca a mamá es suficiente para que todo su cuerpo se ponga en alerta solo con dejar de «olerla» en la misma habitación pueden inquietarse.

Si a esto le sumamos que comienzan a asomar los primeros dientecitos y que el gateo (o el comienzo de la locomoción) le da acceso a todos los rincones del mundo (y no quiere dejar de explorar ni de día ni de noche), tienes como resultado un sueño que no termina de ser tranquilo ni estable, aunque hay bebés que precisamente por el desgaste diario, comienzan a dormir ahora mejor –y, a veces, por un mayor periodo de tiempo–.

Uno de los cambios más significativos asociados a sus nuevas habilidades motoras es precisamente que se mueven mucho más por la noche: dan patadas, reptan por la cama (amaneciendo, casi siempre, justo al revés de como se acostaron), se giran sobre sí mismos e incluso se ponen de pie, cosa que altera el sueño… ¡pero de los padres! Por eso en esa etapa la opción de cuna pegada a la cama de los mayores suele ser la preferida.

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Conocer los estados del sueño de tu bebé también te permitirá ayudarlo a dormir mejor. 

Conoce las estados del sueño de tu bebé para ayudarlo a dormir mejor

Crear un ambiente y hábitos adecuados le permitirán conciliar el sueño profundo, ¡más pronto! Te invitamos a ver este video con tips para lograrlo. 

 

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Así Crece

Mi hijo no tiene amigos, ¿tiene algún problema?

Es probable que tu hijo sea tímido o introvertido, pero si ves que no tiene amigos, no juega ni habla con otros niños y que esto lo hace sufrir, debes averiguar qué le causa el problema y, si es necesario, hablar con un psicólogo.

Mi hijo no tiene amigos

Las primeras interacciones son muy tempranas: desde el primer mes de vida ya empieza a sonreír y a hacer gestos casi instintivos. Es a partir del segundo mes de vida cuando lo hace más conscientemente: sonríe cuando está bien, empieza a extrañar, se sorprende, le gusta escuchar la voz de las personas que lo cuidan… A partir de los tres años es cuando comparte juegos con otros niños”, explica la Psicóloga Graci Molines de Siquia.com

“Debemos sospechar que puede tener alguna dificultad cuando no se relaciona en ningún círculo social: en la escuela, con la familia extensa, con vecinos, hijos de tus amigos… Cuando observamos que el ‘no relacionarse’ le produce malestar o sufrimiento y/o está acompañado de otra serie de síntomas físicos o psicológicos. Entonces, es conveniente consultar al pediatra para descartar cualquier problema físico y despejar dudas”, recomienda Diana Vilar, también Psicóloga colaboradora de Siquia.com

¿Hay problemas en casa?

Cuando un niño está mal en el hogar tiende a retraerse, manifiesta retraso en el aprendizaje, problemas emocionales, se muestra irascible con sus iguales e incluso suele tener comportamientos violentos, porque cree que esa es la manera normal de relacionarse. A menudo llega a pensar que tiene la culpa de la mala situación en el hogar y puede sufrir una depresión.

¿Qué más puede aislarlo?

  1. La fobia social. Se manifiesta con sudoración, palpitaciones, tensión muscular, disfunciones intestinales y enrojecimiento de la piel. En ocasiones puede llegar a confundirse con un ataque de pánico.
  2. Quiere estar en lugares donde se siente seguro y con personas conocidas, de su entorno. La manifiesta ante adultos y con niños de su misma edad. Ansiedad por separación. Quien la padece sufre temor al separarse de la persona que lo cuida o incluso del hogar. Siente angustia o miedos excesivos a perderse, a que le pase algo a la persona de apego, a dormir fuera de casa, tiene pesadillas recurrentes con el tema de la separación, dolores de cabeza, náuseas, dolor abdominal…
  3. Trastorno del espectro autista. Se caracteriza por problemas al interactuar con otras personas, intereses restringidos y movimientos repetitivos. El diagnóstico temprano es vital para su tratamiento.
  4. Altas capacidades. Se descubre en bebés muy precoces que sostienen la cabeza antes de cumplir el mes de vida, que dicen su primera palabra antes de los cinco meses y que con seis meses ya responden a su nombre. Pueden tener hipersensibilidad emocional y sensorial y, en ocasiones, también hipersensibilidad psicomotriz (son muy movidos, se agotan muy difícilmente). Además tienen Buena memoria y ofrecen resistencia a la autoridad. Prefieren estar a su ritmo, aunque sea en soledad.

¿Cómo puedes ayudarlo?

  • Fortalécelo. Procura un entorno de seguridad, escúchalo, no lo obligues a hacer lo que no quiere, intenta reforzar su relación con otros niños.
  • Desarrollar vías de comunicación. No sólo las verbales, sino también hay que darle lugar e importancia a la expresión de las emociones.
  • Ampliar los círculos sociales. Compartiendo más actividades con otros papás y niños diferentes a los de la escuela, sin forzarlo a que se relacione cuando no está interesado.
  • Infórmate. Es conveniente que los papás reflexionen, compartan todas sus preocupaciones, aprendan sobre los procesos de desarrollo infantil y que se dejen sorprender por lo maravilloso que es cada niño y niña.

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Padres e Hijos

Sonrisa de alegría, venganza, tristeza; cómo sonríes según tu emoción

La sonrisa es un gesto que pensamos refleja siempre alegría, agrado o felicidad. Sin embargo, algunas veces expresa sentimientos como miedo, ira, desprecio y varios más. Te invitamos a identificar cómo sonríes según tu emoción, te puede ayudar a reconocer cuando tu hijo se sienta triste o enojado para ayudarlo a resolver su emoción y hacerlo sentir mejor, o acompañarlo en su felicidad. 

El primero en intuir que había diferentes tipos de sonrisa fue un médico francés del siglo XIX, llamado Duchenne de Boulogne. A este hombre se le considera uno de los pioneros de la neurología y toda una autoridad en materia de sonrisas.

Tipos de sonrisa  según tu emoción

CUANDO TE SIENTES SATISFECHA, ALEGRE, FELIZ… Se caracteriza porque no solo ríen los labios, sino todo el rostro, especialmente los ojos. Es la más auténtica y también la más poderosa. Cuando la sientes y haces, puedes lograra todo lo que te propongas porque causas un efecto de simpatía, aceptación y buena vibra en los demás.

Cuando te sientes triste pero debes sonreír:

  • La sonrisa miserable. Los labios sonríen de forma ligeramente asimétrica, pero en los ojos hay una profunda expresión de tristeza.
  • La sonrisa de miedo. Ocurre cuando te sientes indefensa y sonríes para demostrar que no tienes planes hostiles frente al otro; se suele hacer ante personas consideradas de estatus superior, como los jefes.
  • Sonrisa de soledad. Se trata de una sonrisa apenas perceptible que a veces se acompaña de una leve expresión de tristeza. Su principal característica es que solo se manifiesta en completa soledad.

Cuando sonríes por compromiso:

  • La sonrisa suprimida. Es una expresión genuina de felicidad, pero la consideras inapropiada y por eso terminas conteniéndola.
  • La sonrisa falsa. Es la típica sonrisa de cortesía de cuando quieres ser amable con los demás; las comisuras de tus labios se levantan, pero tus ojos permanecen inexpresivos.
  • La sonrisa vergonzosa. Cuando te sientes abochornada; viene acompañada de una ligera inclinación de cabeza y, muchas veces, te ruborizas.
  • Sonrisa coqueta. Es una sonrisa que tiene algo de insinuante y, por lo mismo, de enigmática. Casi siempre los ojos se entrecierran ligeramente, mostrando una expresión de picardía.

Cuando sientes rechazo o menosprecio con los otros: 

  • Sonrisa maliciosa. Cuando la desgracia de lo otros, alegran. (Los niños la tienen cuando hacen una travesura y regañan al hermanito o amiguito, por ejemplo).
  • Sonrisa de desprecio. la sonrisa surge, pero el resto de la cara muestra enojo; ocurre cuando sientes venganza.

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Especiales

Actividades divertidas para las vacaciones

Para que tu hijo use toda la energía y entusiasmo que este periodo le despierta porque quiere divertirse a lo grande y hacer muchas cosas, checa estas ideas de actividades divertidas para las vacaciones que puede hacer. 

El verano es un momento perfecto para pasar tiempo en familia y en las vacaciones, los niños tienen tiempo para hacer actividades que cuando están en la escuela son difíciles de llevar a cabo. No necesitas romperte la cabeza para mantenerlos divertidos, te damos una guía con actividades sencillas para pasar horas divertidas.

Actividades divertidas para las vacaciones

Dibujo y pintura: Una excelente opción para que los pequeños desarrollen su creatividad e imaginación. El pintar cerámica favorece la expresión, desbloquea la creatividad, desarrolla la autoestima y ayuda a la relajación.

Manualidades: Contribuye a desarrollar sus habilidades motrices y les da la oportunidad de echar a volar la imaginación. Los pedagogos infantiles coinciden en que estimulan y refuerzan los presos mentales.

Practicar repostería: Es una buena forma de estrechar lazos con los niños y transmitirle costumbres, habilidades o secretos de nuestra familia y les ayuda a reconocer sabores, colores y texturas.

Practicar juegos de mesa: Son actividades que estimulan diversos aspectos de la personalidad del niño, como la paciencia, la concentración, la lógica, la capacidad de deducción, la tolerancia a la frustración y saber aceptar la derrota en el juego limpio.

Realizar papiroflexia: Esta divertida actividad incentiva la imaginación, desarrolla la destreza manual y coordinación, así como la paciencia y constancia, mejora la memoria, desarrolla la concentración visual y mental, refuerza la autoestima, los relaja y ayuda a comprender conceptos espaciales como arriba y abajo.

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Salud

Tips para que sigas cuidando tu salud en vacaciones

Las vacaciones siempre son muy esperadas por chicos y grandes, pues es tiempo muchas ocasiones de visitar lugares paradisiacos con los amigos o con la familia y, por supuesto, relajarse. Y justo por esto, se suele descuidar la rutina de alimentación, el ejercicio y los hábitos saludables. Te damos estos tips para que para que sigas cuidando tu salud en vacaciones. 

Ana María González, nutrióloga certificada por el Colegio Mexicano de Nutriólogos, te comparte algunos sencillos consejos para que tus vacaciones sean súper saludables.

  1. No descuides tu ingesta de verduras y frutas.

Con las temperaturas tan altas lo que más se antoja es algo fresco, te proponemos incluir en tu alimentación verduras y frutas, las ensaladas siempre son una buena opción y las frutas puedes comerlas solas o en algunas ocasiones en jugo sin azúcar.

  1. No te saltes comidas.

Ya sea que salgas o te quedes en casa, es importante que realices tres comidas principales y dos colaciones o refrigerios durante el día. A donde sea que vayas, puedes prepararte u ordenar alimentos saludables, por ejemplo, fruta y yogurt para el desayuno, pescado o pollo (sin freír) y arroz para las comidas y un sándwich para la cena. Entre comidas los bastoncitos de verdura o las semillas con frutos secos son una excelente solución para no pasar hambre.

  1. Mantén tu organismo bien hidratado.

Durante los días calurosos perdemos más líquidos a través del sudor, por lo que es de suma importancia que evitemos sentir sed, hidratarnos constantemente para evitar los principios de deshidratación que en principio son difíciles de identificar. Es conveniente tener siempre a la mano una botella que puedas rellenar con agua natural, o bien, bebidas bajas en calorías. También hay alimentos ricos en agua, como sopas frías, caldos, verduras y frutas que pueden ayudarte a mantener tu cuerpo hidratado durante esta temporada.

  1. Protégete del sol.

Nadar en la alberca, ir al mar, los juegos o ejercicio a la intemperie e incluso realizar una caminata por la ciudad, son actividades que, por supuesto, hay que aprovechar en esta temporada, sin embargo, es imprescindible que unos 20 minutos antes de salir te apliques bloqueador solar, así evitarás quemaduras y te protegerás de los rayos del sol, si la actividad es de más de 3 horas vuelve a aplicarlo

  1. Descansa… activamente.

Una de las cosas que sin duda no hacemos en la rutina de todos los días es descansar; tomar un descanso y dormir temprano pareciera imposible entre las actividades diarias, pero durante las vacaciones debemos darnos un espacio para descansar. Sin embargo, cuando estamos sin movernos mucho tiempo, nuestros niveles de energía van bajando, así que una manera divertida y saludable de pausar es movernos más.

Una caminata por algún parque cercano, visitar un museo, jugar más con los niños o nuestras mascotas, etc. También es un excelente momento de hacer más ejercicio, practicando algún deporte acuático, salir a bailar o paseo en bicicleta, etc. Al movernos más y realizar actividad física ¡descansa nuestra mente y recargamos energía! Recuerda acompañar estás actividades con un refrigerio y bebidas saludables.

Aunque son días de descanso y nos olvidamos de la rutina, es importante que continuemos consintiendo nuestro cuerpo para gozar de buena salud pues en vacaciones es común que nos descuidemos y comamos cualquier cosa rápida
o de poco valor nutrimental. Con estas recomendaciones, seguramente disfrutarás de unos grandiosos días y, lo mejor, es que estarás cuidándote mientras disfrutas. ¡Felices vacaciones!

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