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Qué hacer en caso de sufrir quemaduras severas

Ya sea en el hogar, en la escuela o en nuestro lugar de trabajo, podemos estar expuestos a alguna quemadura severa. Estas se dividen en dos tipos: quemaduras de segundo grado y quemaduras de tercer grado.

A continuación, te decimos lo que debes hacer ante cualquiera de estos dos casos. Recuerda: es muy importante que consultes con un especialista, el cual te podrá decir cuál es el tipo de quemadura y los cuidados que necesita.

Quemadura de segundo grado

Estas son ocasionadas habitualmente por derrames o salpicaduras de líquidos calientes. Afecta tanto a la epidermis (capa superficial de la piel) y la dermis (capa de tejido conjuntivo debajo de la epidermis).

La herida ocasionada por esta quemadura se caracteriza por ser de un color rojo brillante y suele ocasionar ampollas.

Estos son los pasos que necesitas seguir para tratar una quemadura de segundo grado:

Baja la temperatura de la lesión: echa agua fría, procurando que esta no caiga de manera directa sobre la quemadura y las ampollas.

Procura que las ampollas no se revienten, pues la función de éstas es proteger la piel mientras se regenera el tejido.

Limpia y desinfecta la quemadura con un jabón especial. Posteriormente, cúbrela.

Si no ha sanado en un par de horas, consulta a tu médico.

Quemadura de tercer grado

Este tipo de quemaduras las suelen producir las sustancias químicas, la electricidad o un contacto prolongado con los líquidos calientes. Todas las capas de la piel suelen verse afectadas, incluso el músculo y el hueso.

Se caracterizan porque la piel tiene apariencia carbonizada, de color marrón o negro. Hay casos en que no se presenta dolor, ya que se produce una destrucción del sistema nervioso de la zona.

Ya que estas lesiones necesitan cuidados especiales, es de suma importancia trasladarse al servicio de emergencias, ya que suelen empeorar e infectarse. Hay que cubrir con gasas limpias hasta que la zona pueda ser tratada por el especialista.

Por Josselin Melara

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Productos inflamables que debes evitar tener en casa

En muchas ocasiones solemos guardar productos, artículos y/o materiales inflamables que pueden ocasionar un accidente en casa. Estos, aunque útiles en cierto momento, se pueden volver una amenaza y es mejor no tenerlos en nuestro hogar.

 ¿Tienes alguno de ellos? Te invitamos a reflexionar y a que revises qué productos no utilizas, pero que pueden ser peligrosos si no los sabes manejar y resguardar con suma precaución, sobre todo, si tienes niños pequeños:

 Limpiadores: los que contienen sustancias como amoniaco, lejía o ácidos son muy dañinos para la piel, los ojos y las vías respiratorias.

 Pinturas: las que son hechas con base en aceite y disolventes.

 Gasolina: reacciona muy fácil al contacto con el fuego, incluso el calor. Además, su ingesta es altamente tóxica.

 Baterías de automóviles: estas contienen ácido.

 Fuegos pirotécnicos: estos han provocado incendios difíciles de apagar. Reaccionan fácilmente ante cualquier tipo de llama.

 Líquido para encender carbón: este puede encender al contacto con el calor.

 Pelotas de ping-pong: aunque parezcan muy inofensivas, estas contienen una sustancia llamada celuloide, extremadamente flamable.

 Espumas de afeitar, productos para el cabello, desodorantes: aunque su uso sea regular, se recomienda utilizar alguna alternativa, ya que el envase es muy flamable. Ante su uso, el envase debe manejarse con mucha precaución y no exponerse al calor.

Por Josselin Melara