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7 formas para criar niños y niñas independientes y seguros

Sentirse seguros de sí mismos les permitirá lograr sus sueños y metas. Y esto nos es cuestión de género; tanto niños como niñas merecen tener una vida llena de satisfacción, bienestar y felicidad. Mira cómo lograr criar niños y niñas independientes y seguros.

Ayuda a tu hijo a convertirse en una persona independientes y segura de sí misma, capaz de cuidar de sí; ¡eso lo hará también saber cuidar de los otros, en el mundo!

Hazle saber que es capaz de cualquier cosa

¡Ayúdale a darse cuenta de sus fortalezas! Es lindo decirle lo hermosa o guapo que es, pero además hazle saber que es inteligente, capaz y con un enorme potencial para hacer realidad sus sueños.

Celebra sus logros

Todos los niños necesitan ser valorados, ¡hazlo tanto con tu hijo como con tu pequeña! Y también busca la oportunidad para demostrarle que es capaz de hacer lo mismo que cualquier otro niño o niña. Cuéntale de importantes mujeres médicos, científicos, líderes, empresarias y políticas; o de exitosos bailarines, gimnastas, músicos, artistas…

Fomenta su independencia

Anímalos a probar cosas nuevas, arriesgarse a nuevos retos y que intenten resolver las cosas por sí mismos. Hazle saber que confías en él o ella, en sus decisiones y en que es capaz de hacer lo que le apasione. ¡Si descubres una habilidad por algo, como un deporte, las matemáticas o la ciencia, ¡busca actividades que refuercen su talento!

Deja que falle

¡De los errores también se aprende! Puedes enseñarle que no siempre será fácil, pero debe confiar en sus propias capacidades y aprender a manejar la decepción, esto le  ayudará a intentarlo de nuevo.

Déjalos pensar

Según una obra del Dr. Janet Rose Wojtalik llamada Los Siete Secretos de Parenting Girls, sugiere que los padres pidan las opiniones de sus hijos sobre cualquier tema: ¿Qué piensas de eso? ¿Por qué crees que pasó? ¿Cómo darse cuenta de eso? Tu atención y aprobación le darán la confianza para expresar sus pensamientos siempre.

Equidad en casa

Tu hijo e hija son tus mejores imitadores. Cuando las niñas ven a que su padre participa en las labores de la casa, asumen que el género  no importa y el trabajo de una familia debe ser equitativo. Si tu hijo ve que papá respeta el trabajo de su mamá, existe amor entre ustedes y su mamá es una imagen de independencia, ¡él se convertirá en un hombre fuerte e independiente, capaz de valorar al género femenino, además.

Darse a respetar

Aunque es un tema muy importante para niñas y niños, hazles saber que su cuerpo es su templo, su mayor tesoro y que nadie puede lastimarlos. ¡La violencia no debe estar permitida, ni de juego!

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Cómo enseñar a tu hijo a relacionarse sanamente consigo mismo

La primera relación que debe funcionar sanamente en la vida tuya y de tu hijo es la de ustedes con ustedes mismos. esto significa ser capaces de reconocer sus necesidades físicas y emocionales, para satisfacerlas. ¿Cómo enseñar a tu hijo a lograr esto, a relacionarse sanamente consigo mismo?

La palabra empoderamiento se ha puesto muy de moda, sin embargo, en la gran mayoría de los casos está mal aplicada, ya que se utiliza como sinónimo de fuerza, liderazgo, exceso de seguridad y hasta podría decirse como un exceso de orgullo y autoridad.

Sin embargo…

el real significado del empoderamiento representa recuperar tu poder, es decir, reconectarte en tus cuatro niveles: físico, mental, emocional y del espíritu.

Significa reconocer que tienes una parte divina, Ser Superior, Supraconciencia, doble cuántico, intuición o Espíritu Santo (como quieras llamarlo) que te une con el Todo y con todos, que es esa parte sabia que sabe perfectamente lo que tú necesitas y te guía cuando se lo permites por estar conectada con la Fuente.

¿Cómo enseñar esta forma de relacionarse consigo mismo a tu hijo? Suena tan metafísico y místico que… quizá te preguntas si es posible que tu hijo lo entienda. Quizá de inicio no. De inicio, tendrás que desarrollarla tú primero para que él lo comprenda a través de tus acciones diarias, porque al final, tú eres su modelo.

De tal manera que es fundamental que desarrolles este trabajo espiritual que muchas veces se deja de lado, hasta el último lugar de la fila de actividades. Este trabajo espiritual es muy sencillo, pero como todo, requiere entrenamiento y disciplina, donde la meditación, la atención plena o Mindfulnes, la respiración, la introspección y la reflexión son necesarias.

Cómo relacionarte sanamente contigo misma y enseñarle a tu hijo a hacerlo

  • Permítete y permítele a tu hijo los ratos de ocio, contemplación, exploración y descubrimiento que hoy en día son tan poco valorados; es decir, evita saturarlo con tanta información y déjalo seer más niño.
  • La alimentación también es importante, ya que lo que consumimos también tiene un nivel vibratorio. Si permites que tus hijos se alimenten de comida chatarra, esas bajas resonancias impactarán su cuerpo de manera negativa, además de no nutrirlo de manera adecuada.
  • Ayúdalo a gestionar sus emociones; también es otra gran herramienta para que tome su poder. Permítele la expresión de las mismas, tomando conciencia que detrás de cada emoción hay una necesidad que debe ser expresada.

Cada emoción tiene una parte química y una parte energética. La parte química impacta directamente a cada una de las células del organismo y son las emociones negativas las causantes de muchas enfermedades y problemas en la vida. La parte energética se radia a través del campo electromagnético del corazón, el cual, es el gran transmisor del cuerpo, impactando directamente a la materia. Si estás vibrando en emociones negativas, esa será tu realidad y el Universo te dará exactamente las emociones que estés vibrando.

Por último, enseña a tu hijo a cuestionar las creencias, la información que recibe del medio ambiente, es decir, desarrollar el juicio crítico. También a asumir la responsabilidad de sus acciones, evitando los juicios condenatorios y la crítica constante hacia los demás. Esto le permitirá comprender que a cada acción le corresponde una reacción, pero aprendiendo a reconocer, responder y reparar sus errores.

Espero que esta información haya sido de utilidad para ti
y te ayude a que tus pequeños tomen su poder.

Por Eli Martínez, especialista en Empoderamiento

www.elimartinezseruno.com Facebook: Eli Martínez Especialista en Empoderamiento maema27@hotmail.com

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11 formas en que los hombres pueden llegar a ejercer la violencia

Los modos de ejercer la violencia pueden ser muy sutiles, casi imperceptibles y pueden dañar tu salud emocional, mental y física. Te decimos cuáles son las formas en que alguien puede ejercer la violencia; asegúrate de no practicarlas tú ni permitir que las apliquen contigo.

Formas de ejercer la violencia

El competidor celoso. Siempre intenta quedar por encima de las mujeres poniendo en tela de juicio todo lo que dicen, así provoca discusiones continuas en un intento de tomar el control y demostrar su superioridad.

El volcán. Es el pasivo-agresivo, engañosamente tranquilo, pero a punto de entrar en erupción mortal. Lo guarda todo, nunca dice lo que siente. Si está triste o molesto tú no lo sabrás, pero mientras tanto lleva un exhaustivo registro mental de todo, y cuando se llena y ya no puede más, explota.

El sabelotodo. Es arrogante y presuntuoso, está seguro de que él tiene todas las respuestas. Siente que es más listo que los demás, que sus opiniones y convicciones morales son las únicas que valen y las que debería adoptar todo el mundo.

El mentiroso. Suele ser seductor, manipulador e infiel. Es siempre muy halagador y muy cortés. No confíes nunca en lo que dice. Se dedica a alimentar tu ego. Pero ojo, tiene una habilidad única para cambiar el sentido de tus palabras, darle vuelta a un argumento y utilizarlo en contra de ti.

El obsesivo del control. Furioso y déspota, se dedica todo el tiempo a controlarte diciéndote lo que tienes que hacer y cómo tienes que hacerlo. Te intimidará con su enojo e ira, llegado el punto, incluso, puede mostrarse agresivo en algunas ocasiones.

El entrometido. Es sizañoso y traidor. Intenta manipular cualquier situación e incluso a ti misma para aprovecharse y conseguir que hagas las cosas a su manera, te parezca o no. No es nada diplomático y se aferra con decisión a sus opiniones.

La víctima. Es tan autodestructivo que lo ve todo negro. Siempre ve la parte negativa de las cosas y espera lo peor. Se ve a sí mismo como una víctima indefensa que no puede hacer nada para cambiar su situación. Culpa a los demás por lo que le sucede.

El espantapájaros. Es débil y sin iniciativa. No es proactivo. Incapaz de tomar una decisión sobre algún asunto y se ve arrastrado por la opinión de la gente. Vive con miedo y nunca creará ningún conflicto ni se reivindicará a sí mismo ni a ningún otro.

El narcisista. Egocéntrico, su lema es: yo, mi, a mí, conmigo y para mí. Su preocupación es él mismo. Él es el centro del universo y espera que tú lo consideres así. Lo único que le importa de ti es lo que le afecte o tenga algo que ver con él.

El congelador emocional. Es frío y no muestra ninguna emoción. Deja ver muy poco de sí mismo y es un hombre de muy pocas palabras. Así que nunca sabes lo que piensa o realmente siente. No es, en absoluto, una persona que inicie las conversaciones.

El sociópata. Este es el tipo más tóxico y peligroso. Tiende a ser desorganizado. Algunos de sus rasgos particulares son: locuacidad y encanto superficial, sensación de autovalía, mentira patológica, entre otros. Son personas muy trastornadas que pueden causar un gran daño o incluso amenazar la vida.

Una esperanza

Es importante que la persona que identifica que está encadenada en una relación violenta sepa que hay una salida. Pero es necesario que reconozca que, como cualquiera, tiene debilidades y fortalezas y que requiere asumir la responsabilidad de trabajar en su propia autoestima, es decir, valorar el conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que forman su personalidad. Para ello necesita:

  1. Aceptar lo que es.
  2. Aprender a poner límites; una frontera que marca hasta dónde permite que alguien entre a su territorio emocional y que también limita su actuar en el aspecto emocional de los otros.
  3. Cambiar hábitos que le hacen mucho daño.
  4. Aprender a autovalorarse, nunca es tarde.
  5. Encontrar las razones para sentirse valiosa y también los espacios para ser respetada y valorada.

Existen terapias y grupos de reflexión o autoayuda que pueden acompañar este proceso. Aunque nunca se llegará a ser perfecto, es importante renovarse y repararse a sí mismo para lograr una auténtica aceptación y superación. 

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«No existe el sexo débil», lo que debes enseñar a tu hijo varón

El sexo débil no existe. Sin duda, esta es una lección que las mismas mujeres debemos dar a nuestros hijas e hijos. ¿Porque nosotras? Las mujeres llevamos la batuta de la educación de los hijos. No porque los hombres no se inmiscuyan, la realidad es que cada vez los hay más ocupados en esta tarea; sin embargo, las cifras evidencian que muchas mujeres en México están dedicadas al hogar, mientras los hombres son los proveedores:

De acuerdo con la Encuesta Nacional de los Hogares del INEGI, en 2017, los hogares donde la jefa de familia es mujer es de 28.5%, frente al 71.5% donde es el hombre. De hecho, aún cuando las mujeres trabajan, los números indican que ellas terminan dedicando su tiempo no solo al trabajo, sino, además a las tareas del hogar y al cuidado de los hijos:

«De las mujeres que trabajan el 92% tendió la cama el día anterior (contra el 34% de los hombres que trabajan, y el 55% de los hombres que no trabajan), lavar los baños (77% vs 21% de hombres que trabajan y 15% de los que no trabajan), barrer (87% vs. 40% y 47%), hacer las compras (86% vs 60% y 67%), preparar la comida (90% vs 41% y 50%), lavar la vajilla (92% vs. 35% y 48%), cuidar a los niños (68% vs 38% y 11%)», estudio realizado por Instituto de Ciencias Sociales y Disciplinas Proyectuales de Voices! Research and Consultancy y Fundación UADE.

Bajo este contexto, es evidente que nosotras tenemos en nuestra manos no solo la crianza de nuestros hijos, sino su futuro y el tipo de persona que será. Por ello, es tan importante que ante un clima social en el que la mujer está siendo violentada por los hombres (casos de feminicidio, violencia intrafamiliar, trata, violaciones, acoso sexual…), nosotras mismas comencemos a educarlos con otros valores, unos de mayor respeto, tolerancia y amor hacia los demás, hacia la mujer y hacia ellos mismos.

En nuestras manos está el cambiar la realidad que estamos viviendo; sí, el gobierno debe garantizar nuestra seguridad, aunque no deberíamos necesitarlo, es lo que necesitamos en lo inmediato. pero algo podemos hacer nosotras mismas y empecezar por cambiar nuestra propia realidad: formemos desde niños hombres afianzados en nuevas ideas de género, llenos de amor al prójimo y con otra visión de su masculinidad.

Lo que necesitas enseñarle:

  1. Que la mujer, aunque no es igual que él en lo biológico, puede lograr lo mismo que él, porque también se lo merece.
  2. Que hay mujeres que serán más inteligentes o hábiles que él y eso no lo hace menos.
  3. Que su valor no disminuye si una mujer paga la cuenta o es la proveedora de la familia, o si él es quien cuida a los hijos y se dedica a las labores del hogar.
  4. Que hombres y mujeres tienen las mismas responsabilidades en casa, en la familia, en el trabajo, en la escuela, donde sea.
  5. Que las mujeres pueden vestirse como quieran, que nadie debe faltarles al respeto, que pueden divertirse, salir con amigas y también con amigos.
  6. Que la mujer puede decirle «no quiero casarme», «no quiero tener hijos,»no quiero tener sexo contigo», «no quiero ser tu novia»…y habrá que respetar su decisión.
  7. Que tanto hombres como mujeres tienen el poder de decidir lo que mejor consideren conviene a su vida.
  8. Que las mujeres son seres individuales, con pensamientos, emociones y un criterio propio; que no tiene que estar de acuerdo siempre con su opinión.
  9. Que cada mujer tiene su propio mundo de vida; tienen familia y amigos con quienes compartir su tiempo, sueños propios que realizar, hobbies, su profesión, actividades profesionales, proyectos… Que el mundo de la mujer no es su pareja o esposo.
  10. Que la mujer no está para servir al hombre; porque el hombre es capaz de responsabilizarse de sí mismo como ella.

Por Felipe Salinas