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10 tips para no perder cabello después del embarazo

¡Y también puedes perderlo en el primer trimestre de tu embarazo! Porque tu cuerpo está bajo muchos cambios hormonales. Pero no te espantes, es normal. Sigues estos tips para no perder cabello ni al inicio ni después del embarazo. 

10 consejos para prevenir perder cabello

1. Usa el shampoo adecuado. 

La secreción de grasa en tu cuero cabelludo aumentará mientras estés embarazada, por tanto lo lavarás con mayor frecuencia. Es muy importante que consigas un producto adecuado de uso diario, que sea lo menos agresivo posible con el pelo.

2. Maneja tu cabello con gentileza. 

Sécalo y péinalo suavemente, evita frotarlo fuertemente con la toalla, de esta manera no lo lastimarás ni debilitarás.

Evita hacer esta siete cosas que debilitan el cabello. 

3. Lleva dieta equilibrada. 

La alimentación es importantísima para la salud de tu cabello. Sigue una dieta rica en frutas y verduras, principalmente aquellas con alto contenido en antioxidantes y flavonoides, que protege el folículo piloso impidiendo la caída del pelo. Debes tener en cuenta beber mucho agua, no lo olvides.

4. Incorpora suplementos nutricionales a tu dieta. 

Toma cápsulas o comprimidos formulados para la caída del pelo en la mujer; éstos estimulan la raíz y fortalecen la fibra capilar.

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5. Usa un acondicionador voluminizador. 

Si tu cabello está suave, menos será la fricción a la hora de que los peines, reduciendo así su caída.

6. Olvídate de tintes y alisantes. 

Estos productos debilitan tu cabello, así que no pienses en ellos durante tu etapa de posparto.

7. Ocupa productos que den densidad y textura al pelo. 

Promueven la sensación de volumen y grosor en tu cabello

8. Deja descansar a la secadora, la plancha y al rizador. 

Si usas en exceso estas herramientas puedes dañar la raíz de tu pelo y provocar su posterior caída. El cabello debes secarlo a una distancia prudente (al menos 20 centímetros) y evitar altas temperaturas del aire.

9. No te hagas peinados muy apretados. 

El usar por mucho tiempo extensiones o ligas, pasadores o similares provocarán la caída de tu cabello .

10. Pide un corte que te dé volumen. 

Te dará una apariencia voluminosa y permitirá la regeneración de tu pelo.

En el segundo y tercer trimestre tu cabello se recuperará y seguro será brillante y voluminoso. Una vez que des a luz, las mismas hormonas que provocan que tu pelo esté tan saludable se reducirán y desencadenarán una nueva pérdida de éste.

Por Víctor Sandoval

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Salud

Evita los daños a la salud causados por la mala calidad del aire

La temporada de calor trae consigo una alta posibilidad de incendios forestales y el humo producto de tales incendios, al mezclarse con el ozono, crea una mezcla de gases y partículas finas que pueden dañar la salud al punto de necesitar hospitalización. Te decimos qué acciones tomar para prevenir los daños del humo por incendios y la mala calidad del aire. 

¿Cómo cuidar de ti y tu familia?

  1. Usa gafas cuando andes por la calle.
  2. Aplica gotas de lágrimas para disminuir el efecto de sequedad.
  3. Usen tapabocas para evitar respirar partículas tóxicas liberadas por la quema de material.
  4. Tomen mucha agua para evitar la sequedad de garganta.
  5. Si viven cerca de la zona donde ha ocurrido algún incendio, coloca telas húmedas en las ventanas para evitar la entrada de partículas.
  6. Mantén las puertas y ventanas de tu casa o departamento cerradas.
  7. Eviten realizar actividad física al aire libre.
  8. Si identificas cenizas en el patio, terraza o balcón, evita que tus hijos jueguen en el suelo. También evita que tus animales de compañía coman en estas zonas.
  9. Al momento de limpiar las cenizas, usa tapabocas y moja el suelo antes de barrer, para evitar que las partículas se desprendan y las inhales.

¿Cómo afecta a la salud el humo por incendios?

Los gases y partículas son inhalados profundamente y llegan a los pulmones. Por lo que además de causar irritación en los ojos, afecta la respiración y podría agravar otras condiciones de enfermedades crónicas, tales como el asma y las enfermedades cardíacas.

El humo de incendios forestales contiene monóxido de carbono, un gas incoloro, inodoro y tóxico. Por eso, no lo detectamos. Pero si en tu ciudad o estado se están viviendo casos de incendios forestales es necesario tomar estas medidas de prevención, aunque el incendio no esté cerca de tu hogar.

Es así porque los contaminantes que emanan del humo de los incendios forestales se esparcen por la localidad debido al viento y  provocan un aumento de las concentraciones de ozono. Así que no se trata solo de la toxicidad del humo, sino de su efecto sobre la calidad del aire.

La Dra. Alexandra Larsen de la Universidad Estatal de Carolina del Norte en los Estados Unidos, ha analizado a largo plazo los efectos que el humo de los incendios forestales tiene sobre la calidad del aire: “los días en que los incendios están activos representan un número desproporcionado de días con niveles elevados de índice de calidad del aire, lo que indica que los aumentos moderados de la contaminación atmosférica regional debidos a grandes incendios y el transporte de humo a larga distancia pueden llevar la calidad del aire a niveles insalubres”.

Ha encontrado que «a medida que la cantidad de incendios aumenta y la superficie quemada es más importante, se torna más preocupante porque la exposición a partículas y gases asociados con el humo de incendios forestales que ingresa a las ciudades puede llevar a las personas a ser hospitalizadas con problemas respiratorios y hasta cardíacos».

¿Quiénes corren mayor riesgo?

  • Quienes padecen enfermedades cardíacas y pulmonares, tales como insuficiencia cardíaca congestiva, angina, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfisema o asma, o aquellos que han padecido anteriormente de un ataque cardíaco.
  • Los adultos mayores y los niños, cuyos pulmones y vías respiratorias aún están en desarrollo y también inhalan más aire por kilo de peso corporal que un adulto; lo mismo ocurre en las mujeres embarazadas.
  • Los fumadores, porque ya tienen una función pulmonar deprimida o una enfermedad pulmonar e inhalar humo puede agravar esta condición.
  • Las personas con infecciones respiratorias como resfríos o gripe.
  • Las personas con diabetes o que hayan padecido un derrame cerebral.

FOTO GETTY IMAGES