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Así Crece

Niños introvertidos vs. extrovertidos

Por Judith Celis, psicoterapeuta y bloguera en padresestrella.com

Introvertido o extrovertido, son las formas como tu niño se está relacionando con las personas y el mundo; entenderlas te permitirá darle lo que necesita para, genuinamente… ¡brillar tal como es!

 

INTROVERTIDOS

Su interés se enfoca hacia sus pensamientos y sentimientos interiores.

PROS

• Les gusta llevar una vida ordenada y sus sentimientos suelen estar bajo su control.

• Raramente son agresivos y no necesitan a los demás para estar contentos.

• Piensan antes de hablar y tienden a ser independientes.

• Reflexivos y abordan las situaciones con planeación.

• Conceden gran valor a la confianza; son confiables.

• Les agradan las conversaciones complejas sobre sentimientos e ideas.

• Tienden a ser aficionados a la lectura y a las artes.

• No siguen las convenciones sociales ni estereotipos.

CONTRAS

• Son individualistas, retraídos, reservados y distantes; tienen pocos amigos.

• Pesimistas, desconfían de sus impulsos y se toman muy seria- mente lo que les pasa.

• Se sienten incómodos entre desconocidos y no les gustan las emociones fuertes.

• Su falta de interés por interactuar con la gente se confunde con desprecio.

• Tienden a ser más sensibles, pero no se quejan abierta- mente con facilidad, prefieren alejarse en silencio.

• Tienden a ser inflexibles en sus juicios y con su criterio: de blanco o negro.

• Son criticados y desvalorizados; calificados como antisociales, tímidos, taciturnos, presuntuosos y arrogantes.

CRIANZA

• Hay que comprenderlos (no juzgarlos) y autorizar su retraimiento y/o necesidad de regresar a la tranquilidad.

• Foméntale actividades sociales que lo hagan practicar habilidades sociales sin ofuscarlo; sin que se sienta amenazado o criticado.

• Modélalo de manera realista, pero optimista, que se vale reír- nos de nuestros problemas, de nosotros mismos; también que hay que disfrutar la vida y cada momento al máximo.

• Por medio de cuentos, casos de la vida real, películas o charlas familiares, bríndale herramientas emocionales para que sea asertivo al comunicar sus necesidades, hacerse entender, respetar y escuchar, de suerte que esté mejor preparado para la vida escolar o laboral y que los pocos amigos íntimos que tenga sean honestos, confiables y duraderos.

• Debido al menoscabo constante hacia la introversión, es posible desarrollar una actitud negativa hacia la vida. Para evitar que esto pase, fortalece su autoconcepto: recuérdale continuamente que la introversión es una forma normal y saludable de vivir si así es feliz de verdad.

 

PEXELS

 

EXTROVERTIDOS

Enfocados hacia la vida social, no hacia lo interno.

PROS

• Constante búsqueda de acción, nuevos proyectos, emociones fuertes y cambios.

• Optimistas, despreocupados y contagian el buen humor.

• Tienen muchos amigos.
• Comunican sus ideas y emociones con facilidad. • Aceptados, valorados y recompensados; deseados laboralmente por su “liderazgo” y “don de gente”.

CONTRAS

• Poseen poco control de sus emociones e impulsos.

• Pueden ser agresivos e intolerantes a la frustración.

• Les cuesta la introspección; intolerantes a la sensación de soledad o aislamiento.

• Son dependientes de sus personas cercanas.

•Su moral se basa en la convención social; son influenciables por los otros.

• Los mueven los intereses monetarios y materialistas.

• Pueden descuidar su salud.

• Con tendencia egocéntrica e infantil y un gran contenido de egoísmo inconsciente.

CRIANZA

• Fomenta actividades que lo conecten con su cuerpo, que lo fraternicen con su soledad, que le ayuden a profundizar, a realizar introspección: meditación, yoga, mindfulness, psicoterapia, o lectura, entre otros.

• Equilibra sus actividades extraescolares, que su agenda posea tanto actividades en grupo como algunas en solitario.

• Incúlcale que debe hacerle caso a su “verdadero ser” más que a las exigencias de la sociedad; que es importante ser auténtico y no solo sobrevalorar el éxito social.

• Enséñale con el ejemplo diario una forma responsable y saludable de ser sociable: a controlar sus emociones, ser generoso, empático y buen líder.

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Padres e Hijos

Niños pacíficos, lo que los países, el mundo y la humanidad necesitan

Ser pacífico no es sinónimo de “dejado”, sino antónimo de “conflictivo y auroritario”, de quien no hará guerras. ¡Edúcalo para la paz! El mundo necesita niños pacíficos.

La psicóloga Mariana Rivera, de la Universidad La Salle, explica que cada vez que le enseñas a tu hijo a compararse, le cumples todo lo que desea, promueves que se sienta mejor que los otros o dejas de ponerle límites, le das un mensaje erróneo: le permites creer que es merecedor de todo y que tiene el derecho a hacer lo que sea con tal de conseguirlo. “Así empieza la historia de un chico inconforme que cuando no consigue lo que quiere o no se le trata como piensa que merece, se torna conflictivo y autoritario, provoca problemas”.

Ayudarlo a descubrir su propio valor y aceptar que cada persona es diferente, incluso en el estilo de vida y las posesiones, le dará seguridad y aprenderá a ser feliz sabiendo que se trata de respetar y honrar el mundo que lo rodea. En este sentido, en cuestión de valores, ustedes son su ejemplo, su método de aprendizaje.

Mariana Rivera aconseja encaminar a los niños a la reflexión sobre sus actos y palabras, guiarlos para que se den cuenta del impacto que estos tienen y cómo pueden hacer sentir a los demás a partir de su propia experiencia, de pensar cómo se sentirían ellos mismos si estuvieran ante una situación similar y dar una propuesta para encontrar una solución, lo cual señala, hará de ellos chicos comprometidos con lograr un mundo amable para todos.

Hay quienes piensan que un niño pacífico, que se caracteriza por evitar el conflicto, es un chico al que le cuesta trabajo tomar acción, que suele dejar que los otros abusen de él y que no hará nada al respecto; pero esto es completamente falso.

“Son dos situaciones distintas: un chico consciente de lo que es la paz ni siquiera tiene que llevar esa bandera, sus actos lo distinguen: cumplirá con sus responsabilidades, sin necesidad de que se lo repitan una y otra vez; respetará cuando un adulto le habla, sabrá escuchar y tratará de resolver antes que pelear. Incluso cuando alguien llega a molestarlo, toma otras medidas antes que responder a la agresión, pero esto no significa que sea dejado”, explica Mariana Rivera.

Esto es resultado de su educación, ya que al ser un niño que ha crecido con seguridad en sí mismo, una autoestima sólida, rodeado de afecto y reconocimiento, aprende a valorar lo positivo y negativo de su entorno.

Educar para la paz es equivalente a criar desde el amor, pues es a partir de este que se ponen en movimiento principios valiosos como el respeto, la empatía, la tolerancia, la aceptación hacia uno mismo, los demás y hacia lo que ocurre en nuestro exterior; todo esto determina que ese primer paso para alcanzar la paz, esté dado.