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Esto le sucede a tu vagina después de nacer tu bebé

Saber qué le sucederá a tu cuerpo te ayudará a sentirte confiada de que pronto todo volverá a lucir bien. En este caso, te platicamos qué le sucede a tu vagina después de nacer tu bebé.

Luego de nueve meses de compartir el mismo cuerpo con tu bebé es inevitable que algunas cosas cambien y otras tantas tarden en volver a la normalidad.

Daño en el suelo pélvico

Se trata de un puente colgante de músculos y ligamentos que cierran la cavidad pélvica; esta parte del cuerpo femenino carece de un ‘músculo fuerte’, sólo está formado por la vagina, el recto y la uretra.

Cuando las mujeres dan a luz es ‘normal’ que esta zona quede lastimada, no únicamente por el esfuerzo que representa sostener al bebé y después expulsarlo, también por los daños que pueden suceder durante la labor de parto. Además, esta área podría quedar sensible sin sanar de forma apropiada.

Hay testimonios de mujeres que aseguran sentir dolor cuando tienen relaciones sexuales por las cicatrices perineales, vagina muy dilatada o hasta filtración de orina durante el sexo.

Es muy común que las mamás no busquen ayuda ante estos síntomas por vergüenza. Lo mejor es acercarse a expertos en la materia, pues incluso con ejercicios y una rutina cuidadosa se puede sanar

Vagina reseca

Tras el embarazo se produce una importante disminución de los estrógenos, las hormonas sexuales, lo que inhibe la lubricación en esta zona y podría causar dolor durante el sexo. Esta condición puede durar algunas semanas y extenderse a la lactancia. Es muy recomendable el uso de lubricante, no sólo durante las relaciones sexuales, sino en cualquier caso de incomodidad.

Estiramiento vaginal

Es normal que la vagina se estire en el embarazo y el parto, pero no debes preocuparte, regresará a su forma normal, o lo más parecido a ella.

Puede ser que puedas sentirla más amplia que antes, pero puedes tratarla con distintos ejercicios físicos. Entre más hijos tenga una mujer, menos es la probabilidad de que la vagina regrese a la normalidad.

Los orgasmos podrían disminuir de intensidad

Está en función del daño que haya sufrido el suelo pélvico y los músculos de la vagina, sin embargo, no es un caso común. Si la lesión es fuerte y no hubo una buena recuperación, las contracciones que produce el orgasmo no serán tan intensas y el placer no será el de antes. Con ejercicios tipo Kegel es posible recuperar la fuerza anterior y continuar con tus orgasmos como si nada hubiese ocurrido.

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Orgasmos en el parto, ¿cómo son posibles?

Parece increíble, pero tu cuerpo tiene esta capacidad de sentir orgasmos durante el parto y muchas posibilidades de lograrlo. Te contamos acerca de experiencia. 

Para muchas mujeres, acostumbradas a asociar ese momento con horas de sufrimiento, gritos y dolorosas contracciones, la idea resulta imposible. Sin embargo, los llamados partos orgásmicos están lejos de ser una fantasía y, en realidad, constituyen uno de los grandes misterios que aún guarda el cuerpo femenino.

Tú puedes ahuyentar el fantasma del dolor y hacer del parto una experiencia físicamente deliciosa. ¿Qué podría ser más maravilloso que dar a luz en medio de una estremecedora sensación de éxtasis?

Cómo definen los expertos el orgasmo en el parto

Se habla de parto orgásmico, cuando en el momento del alumbramiento la mamá experimenta una sensación de placer, plenitud y completud equiparable al del clímax sexual. No es, según quienes la han vivido, una experiencia de gritos, arañazos y revolcones, sino más bien una expresión más suave, delicada y emotiva.

Por otro lado, no se puede ignorar que no se trata de algo común. ¿Será solo para unas cuantas privilegiadas?

Dicen algunos que tal vez la explicación es que las mujeres que han tenido esta experiencia han confundido el dolor extremo con placer, como resultado de una defensa psíquica frente al sufrimiento corporal; o que tal vez se trate de una desviación psicológica.

«Yo sentí un orgasmo en el parto.»

Hace algunos ayeres circuló, primero en foros científicos y luego entre el público en general, un documental que causó todo tipo de opiniones y abrió una polémica que pudo revolucionar paradigmas.

Orgasmic birth muestra las imágenes de Amber Hartnell experimentando un orgasmo sutil a la vez que fabuloso y emocionante, durante el nacimiento de su hijo. Esta joven británica fue filmada por su marido cuando llegó el gran momento. Sorprendidos por lo que ocurrió, ambos decidieron dar a conocer la grabación.

Esto desencadenó una oleada de revelaciones de mujeres, doulas y comadronas afirmando que el hecho no era en absoluto una experiencia aislada.

La zona del placer

Las dudas son muchas. Sin embargo, la antropología ha documentado culturas en las que no existe el dolor en el momento del parto, y sí descripciones de sonrojo. ¿Pero hay evidencia científica? Aunque escasa, la existencia del parto orgásmico se ha venido documentando desde mediados del siglo pasado.

Sexólogos como Albert Kinsey o Shere Hite hablan de ello, al igual que importantes ginecoobstetras como Frederick Leboyer o Beverly Whipple. Esta última fue pionera en el estudio del placer en el alumbramiento durante la década de los 90 y sostuvo que éste se debía a que en el momento en que la cabecita del bebé descendía en el canal de parto, presionaba y estimulaba zonas nerviosas relacionadas con los orgasmos femeninos.

Sucede que los centros sensitivos conectados con el clítoris (un órgano cuya función específica es generar placer), se ramifican hacia una zona más extensa de lo que se pensaba. No obstante, cada vez se conoce más acerca de la complejidad química y superespecializado mecanismo de la sexualidad de las mujeres. Aunque no hay estudios concluyentes, se han comenzado a revelar respuestas asombrosas.

¿Te imaginas traer al mundo a tu bebé en medio del placer que significa un orgasmo, en lugar de entre el dolor del proceso? Es una pregunta que te invitamos a reflexionar lejos de tabúes, al fin y al cabo, existe la creencia de que el nacimiento determina también la primera pérdida para el bebé al tener que dejar un ambiente donde se sentía confortable, por lo que cuando su salida es tranquila, sin complicaciones médicas y, en este caso, en un entorno placentero por parte de mamá, hará una transición armónica del útero al mundo exterior que lo ayudará a adaptarse emocionalmente mejor. 

¿Qué opinas de esta información? Cuéntanos…

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Hay contracciones que no anuncian el parto, ¡aprende a reconocerlas!

¿Sabías que durante el embarazo puedes llegar a sentir contracciones que no necesariamente te anuncian que están entrando a labor de parto? ¿Cómo te darás cuenta? Te ayudamos a distinguir aquellas contracciones que te anuncian que estás por empezar la labor de parto y tu bebé está por nacer.

Las contracciones de parto son movimientos contráctiles (contracción y relajación) del útero.

Las que no son de parto:

  • A partir de la segunda mitad del embarazo puedes notar contracciones suaves, no dolorosas y muy poco frecuentes (la pancita se pone dura, como un balón de fútbol). Son las contracciones de Braxton-Hicks: reacciones normales del útero, que está creciendo y se prepara para el parto.
  • En los días previos al parto, las contracciones ayudan a borrar el cuello del útero, por lo que son más intensas y pueden comenzar con ritmo y desaparecer de repente (se llaman contracciones prodrómicas).

Las que sí son de parto

  • Son intensas, dolorosas y regulares, no paran aunque te quedes en reposo.
  • Las percibes cada cinco minutos, durante un periodo de una hora; señal de que ya debes ir al hospital.
  • Son cada vez más molestas y no ceden ni en reposo. En caso de cualquier duda, es mejor que consultes a tu médico.
  • Las contracciones de parto tienen como función dilatar el cuello del útero para que el bebé pueda pasar por el canal vaginal.
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¿Qué voy a vivir realmente en un parto natural?

No todo parto natural es igual; de hecho, lo que vivas en el tuyo depende, entre otras cosas, del lugar donde se lleve a cabo tu pato, del equipo médico para la atención, sobre todo, de la información y preparación previa que tengas.

Así que, cambiaría esta pregunta por: ¿qué DEBERÍA vivir realmente en un parto natural?

Así, puedo puntualizar que el parto puede y debe ser una experiencia de vida, que reafirme tu confianza en tu cuerpo, su naturaleza, que te deje una huella grata y digna de recordar.

Para ello, es necesario, desde el embarazo te hagas de la información que te proporcione herramientas para tomar decisiones certeras, para lo cual es imprescindible un curso prenatal, que te permita visualizar el parto que quieres vivir y hacerte de las condiciones necesarias, del lugar y del equipo médico para llevarlo a cabo.

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Así alrededor de un parto natural vivirás una experiencia inolvidable rodeada de:

  • Emociones cambiantes . Desde el inicio del trabajo de parto te acompañan emociones que van desde la euforia a la furia, pasando por la alegría, la incertidumbre, la duda y la satisfacción absoluta.
  • Consolidación familiar. Cualquier hombre que acompaña a la mujer en el proceso del nacimiento, puede reconocer la luchadora apasionada que puede llegar a ser, con ello empieza el camino de una crianza en equipo.
  • Atención y protagonismo. Podrás sentir claramente cómo eres el centro de atención, tus necesidades atendidas con cariño y respeto y cuando extiendas la mano, siempre tendrás quien la sostiene. Una doula tiene un rol muy importante para ello.
  • Una sensación de no puedo más. El trabajo de parto significa toparte de frente con un pasillo lleno de puertas hacia lo desconocido y sin certeza del camino que te queda por andar; hay un inminente punto donde sientes que el cuerpo ya no responde y el espíritu quiere quebrar. Sin embrago, ese es el punto de no retorno, donde el sostén de quienes nos acompaña se vuelve crucial, donde basta dar un paso a la vez para alcanzar la cercana meta.
  • Fortaleza y voluntad más allá de lo conocido. Y así llegas, un paso a la vez, un gemido a la vez, una decisión a la vez, con nada más que la convicción y el deseo de conocer al fin a la vida que emerge de tu cuerpo.
  • Satisfacción y recompensa. Al tomar en brazos a ese ser precioso, al recibir con él la nueva vida, a tu nuevo yo, una medalla colgada al cuello imposible de arrancar.
  • ¿Y el Dolor? Sí, existe, existe tenue y llevadero al inicio e intenso y retador en un corto final; se hará chico entre un mar de sensaciones placenteras, que aparecen y desaparecen, tan furioso como pasajero, como las olas en el mar.

Por Geraldine Loredo Fuentes, médico General, doula, educadora perinatal y de lactancia maternal.

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5 cursos que te ayudarán a prepararte para recibir a tu bebé

Hay algunos cursos que a ti y a tu pareja les convendría tomar para vivir este momento del mejor modo: informados, conscientes de lo que ocurrirá y preparados con algunas técnicas para recibir a tu bebé que les facilitarán el proceso.

Asegúrense de tomarlos con profesionistas y en centros bien establecidos y avalados por alguna asociación o institución.

Curso prenatal.

Permite a los padres estar más informados sobre los procesos fisiológicos del cuerpo durante el embarazo y parto, incluso reducir el miedo que puede generarles el nacimiento de su bebé. Además, los especialistas les aclaran las miles de dudas que seguramente tienen y les enseñan técnicas para sobrellevar más tranquilos el momento del parto.

Yoga para embarazadas.

Ideal para que mamá trabaje la conciencia corporal y el respeto a sus emociones para sentirse más conectada consigo misma y con su bebé. Mientras no haya contraindicación médica, se puede iniciar a partir del tercer mes de gestación (semana 14).

Acomodando al bebé.

Este taller consiste en la enseñanza de técnicas de posicionamiento del bebé para evitar cesáreas innecesarias. Desde el inicio del embarazo, estas técnicas y posturas ayudan a que mamá identifique sola en qué posición está su bebé, asimismo, mejoran la flexibilidad de los tejidos, lo cual prepara el cuerpo para el trabajo de parto.

Técnicas de porteo.

Es una de las experiencias más placenteras que existen para ambos padres. Les enseñan cuáles son las reglas de seguridad y los diferentes tipos de porteo para que encuentren el que les conviene. Conocen más del fular, rebozo o mascada flexible, rígido, o de la bandolera, del mei tai, etcétera.

Lactancia.

A pesar de ser algo muy natural, hay veces que la lactancia puede complicarse en un inicio y vale mucho conocer desde ahora todo lo que tiene que ver con ella. Una doula te podrá ayudar mucho en este tema, enseñándote las técnicas correctas para dar el pecho.

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