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¿Cómo crece un niño que tiene una mamá tóxica?

Primero, tenemos que definir, ¿quién es una mamá tóxica? En términos generales es una mamá narcisista; lo cual es una patología grave cuyas consecuencias suelen ser malas para los niños. Te explico cómo crece un niño que tiene una mamá tóxica. 

La patología narcisista, es fundamentalmente, una carencia afectiva importante que incapacita a la persona para relacionarse emocionalmente con los demás, no importan las necesidades de los otros, sólo las suyas.

El vacío interior impide dar amor, no se pueden conectar con las necesidades de sus hijos, exige que se comporten de acuerdo a lo que ella necesita, fomenta la imagen exterior y es sumamente cruel si no se cumplen sus demandas.

¿Cómo afecta la mamá tóxica a sus hijos?

Se repite el ciclo, crecen hijos con un gran vacío emocional, viven sintiéndose que nada los hace felices, ni satisface, buscando «algo más» en todos los aspectos de su vida: más dinero, más trabajo, parejas con más belleza, inteligencia, dinero, recursos…

El “amor” queda condicionado a la aprobación del otro (cuando niños, de su mamá), pero nunca llega, nunca es suficiente; así, cuando adultos, pueden buscar parejas que los maltratan y rechazan, tal cual lo hizo mamá; o, ellos son los narcisistas que nunca están contentos con nada porque nada es suficiente para ellos. La empatía no opera, las relaciones son una transacción de vacío (no hay conexión emociona con las personas con quienes se relacionan), ansiedad, necesidad y utilidad (las personas solo le sirven para cumplir sus propósitos o satisfacer sus necesidades momentáneamente, pero luego las desecha).

¿Qué puede hacer la mamá tóxica?

Si consideras que estás sobreprotegiendo a tus hijos, si quieres que hagan lo que tú consideras correcto sin saber o respetar sus necesidades, si no puedes conectarte emocionalmente con ellos, estás muy preocupada por el reconocimiento y el qué dirán; probablemente estás lidiando con algunos rasgos narcisistas.

Sin embargo, no debes sentirte mal, culpable o «mala mamá» por esto. Son cuestiones inconscientes que no hiciste a propósito, puedes cambiarlas en la medida que generes consciencia. No es fácil, pero es posible; no te sientas culpable.

Tú también fuiste niña y eso fue lo que te tocó vivir, tampoco eres la única responsable de la educación de tus hijos, los papás también influyen para bien y para mal.

Atrévete a romper el círculo y busca vivir de otra manera, por tu bien y por los que te rodean, especialmente tus hijos.

La diferencia depende de si te atreves a reconocerlo y trabajarlo en terapia o sigues sufriendo y lastimando.

Por Psic. Iskra Salcido Valle, psicoterapeuta, presidenta de la Asociación de Egresados de Psicología de la Universidad Iberoamericana

FOTO GETTYIMAGES

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