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Anorexia y bulimia, cómo mamá influye en el desarrollo de estas enfermedades

¿Qué relación tienes con la comida? Sueles cuidar en exceso cada caloría que consumes, sentirte obesa cuando te permites un postre, decirte «cosas feas» cuando comes «de más». O, llevar una alimentación saludable sin angustiarte por enflacar, engordar, verte bien… Descubre cómo estas ideas influyen en tus hijos y cómo la anorexia y bulimia pueden ser producto de la relación con mamá.  

¿Sabías que 90% de quienes padecen estas enfermedades son mujeres, contra un 10% de hombres? Por ello se consideran, primordialmente, un padecimiento femenino.

¿Cómo mamá influye en la relación de su hijo con la comida?

Tanto niños como niñas son alimentados fundamentalmente por la mamá, desde alimentarse por el cordón, el pecho materno y hasta la comida de todos los días. Entonces, la relación fundamental entre comida-amor se asocia a la figura materna; de cómo se vaya dando este vínculo, dependerán las posteriores relaciones con la comida.

En la adolescencia las vivencias se reeditan y surgen otros conflictos, la anorexia y la bulimia aparecen alrededor de los 14 y 17 años, la imagen corporal ha cambiado, los aspectos sociales de la “belleza occidental” se suman al conflicto y la mamá refuerza la conducta alimentaria con rechazo a las nuevas formas femeninas de la adolescente… “Estas gorda, deberías bajar de peso, yo siempre fui delgada, ya no comas, etc.

La relación madre-comida se incorpora tan a temprana edad que este trastornos, como la anorexia y la bulimia, se asocian con algunos aspectos psicóticos como la distorsión de la imagen corporal y es tan grave que en muchos de los casos lleva a la muerte.

Porque en el proceso de desarrollo las niñas tienden a identificarse con la madre y los niños con el padre, de ahí que aquellas niñas que han tenido este tipo de conflicto con la madre, se identifican con ella y con su feminidad, pero al mismo tiempo la rechazan al repudiar la comida.

Si la comida se asocia a la vida, habrá una relación sana con ella, si la comida se relaciona con ansiedad y miedo se rechazará. Es decir, la comida es introyectada
en el inconsciente como se vivió a través de la relación con la madre,
de ahí dependerá si se le acepta o se le rechaza.

Psc. Iskra Salcido Valle, psicoterapeuta, orientadora psicológica en el IPN. Presisdenta de la asociación de egresados de psicología de la Universidad Iberoamericana: iskrasalcidovalle@hotmail.com whatsapp: 5587021153

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Salud

Prevé las infecciones que tu perro puede transmitirle a tu hijo

Seguramente este amiguito se ha convertido en un miembro más de la familia; sin embargo, debes tener varias precauciones para prevenir las infecciones que tu perro puede transmitirle a tu hijo o a ti misma. 

La convivencia con un perro (u otro animal de compañía) aporta numerosos beneficios a la familia: por ejemplo, se ha descubierto que ayuda a disminuir el estrés y a mejorar el estado emocional de las personas. Esto se debe a que la compañía de un animalito en casa siempre trae alegría y diversión para todos, sobre todo para los más pequeños del hogar, con quienes tienen una increíble integración.

Además, ayudan a desarrollar en los niños “el sentido de compromiso y responsabilidad. No importa la edad de tu hijo para que tenga un perro o gato siempre y cuando, como familia, tomen juntos las decisiones con respecto al animalito y estén al lado del niño en sus primeros contactos con la mascota”, afirma Fausto Reyes Delgado, Médico veterinario zootecnista y Director médico del Hospital Veterinario UNAM Banfield.

Lo no tan bueno

A pesar de todos los efectos positivos que una mascota genera, también puede transmitir infecciones. Por eso es importante que “antes de llevar un gato o perro a casa primero sea revisado por un médico veterinario, ya que hay enfermedades (llamadas zoonosis) que se transmiten de animales a humanos.

Por ejemplo, los hongos de la piel y los parásitos gastrointestinales o externos son los que comúnmente un cachorro o un ejemplar adulto pueden contagiar a un menor de edad”, comenta el médico Reyes. Solo el veterinario puede determinar los cuidados y medicinas preventivas que se deben tener y utilizar en la mascota para que la convivencia que tenga con tu hijo sea la mejor sin riesgo de que lo contagie de alguna infección.

Infecciones que tu perro puede transmitirle a tu hijo

  • Parásitos gastrointestinales. Principalmente lombrices o protozoarios. Los perros y gatos se acicalan mucho, se lamen la zona genital, el área cerca del ano y el cuerpo; si un menor de edad juega con ellos y les da besos puede adquirir estos parásitos.
  • Garrapatas. Son más comunes en los perros que en los gatos. Pueden transmitir padecimientos como la enfermedad de Lyme, que podría ser mortal tanto para la mascota como para las personas.
  • Toxoplasmosis. Es la más temida de todas, pero para que se transmita del gato al humano tendría que faltar higiene al limpiar su arenero, ya que el parásito que la transmite (Toxoplasma gondii) se excreta por las heces del gato. “Si no hay un buen manejo de las heces, el humano corre un mayor riesgo de contraerlo”.

Cómo prevenirlas

  • La higiene es lo más importante. Si tu perrito orina y defeca dentro de tu casa, recoge las heces y limpia de inmediato el sitio. Coloca las excretas en un lugar establecido para ese fin.
  • Después de jugar con el perro o gato deben lavarse las manos de inmediato.
  • No besen a su mascota. Esto no quiere decir que no la quieran: hay que recordar que se pueden lamer los genitales y la zona perianal, y si los besan, ¡están casi besando esas zonas!
  • Lleva a tu mascota al veterinario dos veces al año para que le aplique las vacunas necesarias y la desparasite. También te dará guías de salud e higiene, indicaciones para su cuidado y el correcto manejo de sus heces.

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Salud

Convulsiones, la urgencia neurológica más frecuente en pediatría

¿Sabías que las convulsiones no necesariamente son producto de la epilepsia? Aunque la causa más frecuente de las convulsiones es la epilepsia, no todas las personas que las padecen tienen esta enfermedad del sistema nervioso. Pero, ¿por qué es necesario que lo sepas? Justamente porque es un caso recurrente en pediatría y porque suele ser difícil saber si una persona está teniendo una convulsión o no. 

La Asociación Española de Pediatría ha definido a las convulsiones como la «urgencia neurológica más frecuente en pediatría». En México, el IMSS desarrolló en 2017 un protocolo para casos de urgencias por convulsiones: «Diagnóstico y Tratamiento DE LA PRIMERA CRISIS CONVULSIVA en Niñas, Niños y Adolescentes». En este documento, el instituto de salud informó que:

«el riesgo de presentar una convulsión es alrededor de 10% en la población general y una segunda crisis convulsiva cerca de 45% en edad pediátrica».

Como notarás, las convulsiones son más frecuentes de lo que se cree. Pueden ocurrir después de un accidente cerebrovascular, un traumatismo cerrado en la cabeza, una infección, como la meningitis, la fiebre, u otras enfermedades. El problema es que las personas suelen desconocer las causas, sobre todo, cómo actuar frente a ellas, incluso, cómo detectar que se está por entrar a una crisis convulsiva.

El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades explica en su sitio wen que «a veces es difícil saber si una persona está teniendo una convulsión porque quien tiene una convulsión puede parecer confundido o verse como si tuviera la vista fija en algo inexistente. Otras convulsiones pueden hacer que la persona se caiga, tiemble y no se dé cuenta de lo que sucede a su alrededor».

Justamente por esto, como las convulsiones son un caso importante de salud, es muy importante que si alguien en tu familia o tu hijo sufre alguna de las condiciones que te contaremos, sepas cómo actuar.

¿Qué son las convulsiones? 

De acuerdo con el Instituto Mayo Clinic, una convulsión es una alteración eléctrica repentina y descontrolada del cerebro que puede provocar cambios en la conducta, los movimientos o los sentimientos, así como en los niveles de conocimiento de quin las sufre.

La mayoría de las convulsiones duran de 30 segundos a 2 minutos; cuando duran más de cinco minutos constituyen una emergencia médica.

Conoce las causas de las convulsiones

  • Concentración baja de azúcar en sangre, una infección, un traumatismo craneal, una intoxicación accidental o una sobredosis farmacológica.
  • Un tumor cerebral u otro problema que afecte al cerebro.
  • Cualquier factor que conlleve una falta súbita de oxígeno en el cerebro o una reducción del riego sanguíneo cerebral también puede provocar ataques convulsivos.

Convulsiones febriles en niños

Los niños menores de cinco años pueden tener convulsiones febriles, que llegana ocurrir  cuando tienen una fiebre moderada o alta, generalmente a partir de 38°C. Sin embargo, estas convulsiones suelen ser de corta duración y en contadas ocasiones provocan problemas graves, a no ser que la fiebre se asocie a una infección importante, como la meningitis.

Los berrinches pueden derivar en convulsiones

Durante los berrinches también puede ocurrir una convulsión, ya que el niño además de adoptar un color azulado o muy pálido, pueden presentar una crisis convulsiva completa, donde se les tensa el cuerpo, pierden la conciencia y dejan de respirar. Ocurre que durante los espasmos del sollozo el niño «bloquea la respiración, por tanto, el paso del oxígeno a su cerebro.

¿Qué puedes hacer frente a una convulsión?

La mayoría de los niños se recuperan muy deprisa (al cabo de pocos segundos o minutos) de las convulsiones y no requieren ningún tratamiento especializado; pero lo mejor siempre es que lo revise su médico.

¿Qué hacer si tu hijo o un familiar convulsiona?

  • Colócalo sobre el suelo en un área segura, acostado sobre el lado derecho.
  • Aleja de él los objetos cercanos.
  • Aflójale cualquier pieza de ropa que lleve alrededor del cuello o de su cabeza.
  • No intentes mantener abierta su boca o colocarle un objeto entre los dientes, tampoco retenerlo o impedir que se mueva.
  • Una vez que la convulsión haya terminado, tranquiliza a tu hijo o familiar con mucha empatía y ternura.
  • Deja que siga acostado hasta que se haya recuperado y quiera moverse por sí mismo.

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Salud

Mitos acerca de cómo hidratar a los bebés (que pueden arriesgar su salud)

En los bebés, el 70% de su cuerpo es agua, es por eso que una deshidratación puede poner en riesgo su vida. Aquí te develamos algunos mitos acerca de cómo hidratar a los bebés.

La hidratación es «el proceso mediante el cual se reemplazan los líquidos que el cuerpo ha perdido por el sudor, la respiración y la eliminación de deshechos del organismo», señala la nutrióloga García. Al mantener bien hidratado a tu bebé le aseguras su buen estado de salud.

Y es que la infancia es una etapa fundamental para el desarrollo intelectual y físico; y el agua constituye más del 60% del organismo, por lo que forma parte fundamental de varios procesos: mantiene la eficiencia de los impulsos eléctricos, regula la temperatura
corporal, elimina sustancias tóxicas del cuerpo y favorece el aprovechamiento de
nutrimentos.

LOS MITOS QUE RONDAN LA HIDRATACIÓN

Además de la leche materna, durante sus primeros meses de vida, el nene necesita agua o tés para estar bien hidratado.

Al contrario, «es importante saber que para un bebé la leche tanto materna como la de fórmula son la fuente más importante y única de hidratación, así como de alimentación. Es decir, un bebé no necesita agua ni té». Por eso se recomienda que las mamás que lactan también tengan una correcta hidratación.

Previo al primer año de edad no se pueden dar otros líquidos. 

Darle a tu bebé pequeñas cantidades de agua simple de los seis a los 12 meses favorece el hábito de consumirla. Lo apropiado «antes de los diez meses, es que el bebé tome el agua en mamila para evitar que ingiera tragos muy grandes. Posteriormente se puede hacer el cambio paulatino de la mamila a un vasito entrenador. Lo ideal es dársela entre las comidas, para evitar que se llene de líquido y ya no quiera consumir otros alimentos que le proporcionarán nutrimentos importantes».

La hidratación sólo se logra con agua.

«De los seis a 12 meses la introducción de alimentos diferentes a la leche también forma parte del aporte de líquidos; las verduras y frutas son ricas en agua que, al incrementar la ingesta de nutrimentos, entre ellos el agua, contribuyen a cubrir la demanda». Pero la leche en esta etapa sigue siendo la principal fuente de hidratación y se complementa con los líquidos que contienen los alimentos que empieza a consumir.

Los niños requieren menos hidratación cuando hace frío.

Esto es totalmente falso, ya que el nivel de agua en el cuerpo se debe mantener siempre. En la época invernal es muy común que como mamás tapemos mucho a los pequeños, sin embargo, esto hace que puedan perder agua por medio de la sudoración. Es importante mantenerlos hidratados en frío y calor.

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Salud

5 tips para el mal olor de pies en niños

Con estos tips puedes eliminar el mal olor en pies de tu hijo, el cual se genera por la presencia de bacterias y sudoración.

El mal olor de pies en los niños puede ser un asunto común durante su crecimiento, principalmente en época de calor o lluvia. Esto se debe a la acumulación de bacterias generadas por el sudor y aceites de la piel que se liberan cuando se usan zapatos y calcetines durante un buen rato.

A mayor acumulación de bacterias, el olor es más intenso y más que una grave consecuencia de salud, puede afectar la autoestima de los pequeños. Por eso…

Te damos unos tips para eliminar el mal olor de sus pies:

1. Higiene. Es importante lavarse muy bien los pies, y entre los dedos, cuando se bañen. Se recomiendan jabones antibacteriales pero suaves para su piel.

2. Ventilación. Entre las actividades de la escuela y las de casa, que tomen un momento para descansar de los zapatos o tenis, con el fin de que sus pies reciban ventilación de manera constante.

3. Eliminar bacterias. Además de lavar perfectamente tenis y calcetines, se recomienda usar un antibacterial para el calzado. Lo más comunes son en spray.

4. Calzado adecuado. El plástico y los materiales sintéticos no permiten que el pie respire, por ello son más propensos a la acumulación de bacterias y mal olor. Elige unos nuevos y evita esos materiales.

5. Calcetines adecuados. El algodón, ciertas lanas y los tejidos especiales que se hacen para los deportistas absorberán la transpiración y permiten que sus pies puedan respirar mejor. Ante el problema, que se cambie por un par nuevo y limpio al menos un par de veces al día.

En la mayoría de las ocasiones el problema se resuelve en pocos días; sin embargo,
si se presenta de manera frecuente es importante acudir con el especialista
para un tratamiento adecuado.

Por Berenice Villatoro

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Ser Familia

¿Cómo ayudar a quien sufre de dolor crónico?

El 85% de quienes padecen dolor crónico manifiestan tristeza, ansiedad y angustia. Estos síntomas dañan su calidad de vida, su autoestima y sus relaciones familiares. Necesitan de ayuda, empatía, comprensión y mucho amor. Si tu pareja, tu papá, mamá o tu mismo hijo está pasando por una situación así, ayúdalo con estos consejos.

Ayudar a quien sufre de dolor crónico

  1. Sigue fielmente las pautas y consejos del médico.
  2. Pide información a especialistas sobre su dolor, por qué le duele y qué lo mantiene. Sí, vuélvete una experta en el tema.
  3. Ayuda a tu familiar a olvidarse un poco del tema, con paciencia y sin reproches o regaños. Escúchalo, pero evita centrar las conversaciones en el dolor.
  4. Fomenta actividades diarias, sociales y de ocio con tu familiar, aunque le cueste, o se niegue: dile que te acompañe, que necesitas su presencia, que es algo que deseas hacer con él…
  5. Si su médico lo permite, hagan una rutina física juntos: caminar por la tarde, una actividad física de bajo impacto, vayan al parque… es un gran “antídoto” contra el dolor.
  6. Ayúdalo a reducir las emociones negativas (tristeza, ansiedad, rabia, frustración, etc.); le permitirá disminuir su percepción del dolor. Se vale enseñarle a trabajar estas emociones. 
  7. Aprende técnicas de relajación para contrarrestar la tensión que el dolor provoca.
  8. Sí, adapta tu vida: piensa en todo lo que puedes hacer para ser solidario con tu familiar, hacerlo sentir acompañado y amado, que es algo que necesita.
  9. Sí, también necesitarás aprender a identificar su posible manipulación; es importante entenderlo porque el sentirse frustrado e insatisfecho es normal en su condición, pero eso no significa que tú debas «sacrificarte».
  10. Si no puedes tú sola, busca ayuda de expertos, médicos, enfermeros, psicólogos.

Fuente: Área Humana, investigación en psicología.

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Salud

Sarampión, conoce a fondo esta enfermedad

El sarampión es una enfermedad grave y tan contagiosa que suele producir epidemias (como la que recientemente se está viviendo en Estados Unidos); aunque, gracias a la vacuna, es prevenible.

Te invitamos a conocer en qué consiste esta enfermedad, sus modos de contagio, el tratamiento y síntomas. Si notas alguno en tu hijo, no dudes en acudir a su pediatra.

Lo que necesitas saber del sarampión

¿Causa?

Virus del sarampión.

¿Cómo son las lesiones?

Manchitas rojas al principio, después se descaman.

¿Dónde están? 

Salen en el tronco y, poco a poco, se van extendiendo a la cara (que tiene el aspecto de estar hinchada) y a las extremidades. En la cara las manchas se acumulan en los mofletes, alrededor de los ojos y detrás de las orejas. En el interior de la boca, en la cara interna de los labios y las mejillas pueden aparecer unos puntitos blancos, del tamaño de la cabeza de un alfiler, que se conocen como manchas de Koplik.

¿Cuánto duran?

Las lesiones se mantienen entre tres y cinco días. Después desaparecen en orden inverso al de su aparición. La recuperación completa se produce entre siete y diez días después del inicio del exantema.

Otros síntomas

Tres o cuatro días antes de la aparición del salpullido, el niño suele tener malestar general, fiebre, tos y dolor de garganta. Otros síntomas típicos del sarampión son molestias en los ojos, hinchazón en los párpados, fotofobia (le molesta mucho la luz) y enrojecimiento de la mucosa de la boca.

Periodo de incubación

El tiempo que transcurre desde que el virus entra en el cuerpo y el niño desarrolla la enfermedad es de entre una y dos semanas.

Periodo de contagio

Comienza unos días antes de aflorar las manchitas y se extiende hasta tres o cuatro días después de su aparición. La fase más contagiosa es antes del salpullido.

Modo de contagio

El sarampión es muy contagioso, se trasmite por vía aérea, a través de los estornudos, las toses y al hablar. Aunque afecta principalmente a niños, también pueden contraerlo adultos que no han sido vacunados ni se han enfermado anteriormente.

Tratamiento

No existe, hay que tratar los síntomas: la fiebre con antipiréticos y compresas frías (el paciente debe tomar muchos líquidos); el picor con crema hidratante; la fotofobia reduciendo la luz ambiental; la tos con antitusígenos.

Complicaciones

Puede llegar a producir conjuntivitis, otitis media (infección de oídos), neumonía y, en raros casos, encefalitis. Estas complicaciones son raras hoy en día. En los adultos el sarampión puede ser muy grave.

Vacuna

Es la llamada SRP o triple viral previene sarampión, rubéola y parotiditis. Es inyectable y se aplican dos dosis, una a los doce meses y la otra a los seis años de edad.

Por Felipe Salinas