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Niños desde 3 años tienen ya el control sobre las decisiones de compra en su hogar

¿Es el caso de tu hijo? Los niños entre los tres y los 11 años de edad tienen “considerable o completo control” sobre las decisiones de compra en su hogar, debido a que, cada vez más, sus padres los involucran a la hora de elegir qué comprar.

Este fenómeno ha llevado a los mercadólogos a definir un nuevo nicho. El estudio de la consultora Euromonitor International “Las 10 principales tendencias globales del consumo para 2017” afirma que no son solo niños tecnológicos o a quienes les encanta seguir las tendencias de moda, marcas, lugares… sino que reclaman tenerlo todo, ¡ya!, y lo obtienen.

¿Tu hijo es parte de este nicho?

1. Ya reconoce marcas y pide productos. Incluso, cuando vas con él al supermercado va con el llamado dedo de Colón señalando qué llevar, ¡o es de los que te lleva el producto hasta el carrito!

2. Es berrinchudo cuando no compras lo que te pide e impaciente; quiere las cosas en el momento y cuando él las demanda.

3. Es asiduo del mundo online, se la vive en películas, apps y juegos de internet. Así ha sido incluso desde niño pequeño.

4. Es muy vulnerable a las novedades, si mira algo que le gusta enseguida te dice, ¡cómpramelo, cómpramelo!

5. Tú sueles consultar su opinión en decisiones como a dónde ir a cenar, qué película ver y hasta qué ropa comprarle.

6. Sueles estar muy a la expectativa de darle todo lo que te pida. Nunca hay un no como respuesta para él.

Estos niños han aprendido que su rol en la familia es protagonista y por tanto, sus demandas deben ser atendidas primero. Necesitan asimilar que hay límites, por lo que es mejor que los papás le digan No cuando no puedan darle lo que pide y explicarle la razón, así como enseñarle que los demás también tienen necesidades y gustos por satisfacer. Además, recuerda que tu amor lo sentirá aunque no le compres todo lo que quiere, sino cuando lo abraces, le digas te amo o lo escuches.

Te compartimos estos tips para ponerle límites a tu hijo. 

FOTO GETTY IMAGES

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¡Que a tu hijo no se le olvide la buena ortografía!

Parece que la buena ortografía ha perdido importancia entre la inmediatez que demanda los chats, las redes sociales y demás medios digitales; un nuevo lenguaje ha nacido entre los niños y jóvenes.

Pero, aunque no lo crean ni lo vean, escribir bien es imprescindible para lograr un exitoso puesto profesional en su edad adulta. Por eso, te proponemos  ayudar a tu hijo a que no le olvide la buena ortografía.

¿Un nuevo lenguaje?

Es un hecho, se ha creado un nuevo lenguaje en el que la única norma es la ley del mínimo esfuerzo: «nos vmos sta trd ;-)»; la traducción es «Nos vemos esta tarde (estoy contenta)».

¿Y qué importa, se entiende igual? Es cierto, pero llegará un momento en la vida adulta de tu hijo en que sí importará que escriba una palabra con «s» y no con «z» o con «g» y no con «j». Por eso, poner remedio a tiempo a esta forma de ver la ortografía le ahorrará muchos problemas en el futuro a tu niño, ya sea en la escuela superior o en un trabajo; y los padres pueden ayudar de varias formas.

Tips para enseñarle a no olvidar la buena ortografía

Explícale que si las palabras se escriben así no es por capricho.

Éstas derivan de vocablos antiguos que las han hecho ser como son, así como él descienden de sus abuelos. Por ejemplo, hoja se escribe con «h» no por adorno, sino porque proviene del latín «foja», y con el tiempo la «f» se convirtió en «h» en el idioma español. Dile que es la historia de las palabras la que está en juego.

Despierta su curiosidad por leer sobre las cosas que a ellos les interesan desde que son pequeños (por ejemplo sobre animales).

El hábito de la lectura comienza desde que tu niño no sabe leer y mamá o papá le descubre mundos maravillosos escritos con grafías negras. Después, cuando aprenda a «descifrar» esos signos se sorprenderá de la magia de encontrarse con mundos nuevos por sí solo. Para esto, necesitarás hacerle entender que los libros no son aburridos y predicar con el ejemplo, es decir, leyendo diariamente.

Propón a tu hijo escribir cartas.

 Tal vez ya lograste que lea más, ahora el siguiente paso importante es escribir. Las nuevas generaciones apenas escriben a mano. Antes de que Santa y los Reyes tengan que hacerse de una dirección electrónica, acostumbra a tu niño a escribir pequeñas cartitas para sus amigos, hermanos, tíos, etcétera. Además de que es una buena forma de socializar y expresar afecto, le ayuda a practicar.

Corrige sus errores y haz que los pase en limpio… 

Pero ojo, huye de esa antigua regla que nos hacía escribir 100 veces la misma palabra, solo lograrías que tu hijo odie la ortografía y el español. Con 10 veces basta si pone atención.

Si tu hijo ya usa la computadora, rétalo a escribir sin el corrector.

Pídele que marque (no que corrija) las palabras mal escritas (en el programa se subrayan de rojo o verde) y que trate de averiguar por él mismo la causa, antes de arreglar su escrito automáticamente oprimiendo una tecla.

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