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La razón por la que tu hijo está aferrado a su juguete

La razón por la que tu hijo está aferrado a su juguete

Por Judith Celis, psicoanalista y psicoterapeuta en padresestrella.com

Si te preguntas por qué tu hijo se niega a soltar un juguete en específico, la respuesta es… está aprendiendo a sobrevivir en el mundo por sí mismo. Es muy común que los niños pequeños se chupen los dedos, se aferren a un oso, un muñeco de peluche o repitan una melodía de manera constante.

Como papás, estas situaciones nos llaman la atención: a veces nos dan gracia y otras nos irritan. Sin embargo, estos objetos o fenómenos son relevantes en su desarrollo emocional.

La razón por la que tu hijo está aferrado a su juguete

Los recién nacidos requieren, para sobrevivir, que mamá o alguien esté cerca para satisfacer todas sus necesidades, tanto físicas como emocionales. En un primer momento no cuentan con una mente que les permita tolerar la espera, solo a partir de repetidas experiencias amorosas y asertivas en la satisfacción de sus necesidades lo asimilan.

Tal repetición ocasiona que el bebé empiece a generar dentro de él la ilusión de que siempre será igual… pero esto no dura mucho. Conforme pasan los meses, mamá empieza a frustrar —de manera inconsciente, natural y paulatina— al pequeño, comenzando el proceso de la desilusión: ahora ella no acude de inmediato a atenderlo y el bebé aprende, poco a poco, a tolerar más la espera y el displacer sabiendo, por experiencia, que la frustración es temporal y él tiene la capacidad de sobrevivir a ella.

Esta ilusión-desilusión es necesaria para el inicio de toda relación entre el niño y el mundo exterior, pero en el ínter, esa almohada que no deja, la frazadita que chupa o el peluche sin el que no puede conciliar el sueño son parte del mundo ajeno a él mismo con el cual está aprendiendo a relacionarse.

Este primer objeto simboliza de cierto modo a su mamá, quien ha dejado de estar al 100 con él para ayudarlo a sobrevivir. Es por eso que mientras su mente acepta esta desilusión, muchas veces su objeto favorito cobra aun más importancia.

Tu relación con su objeto favorito

Él lo elige, nadie puede imponérselo, ni tú misma.

Déjalo ponerlo a prueba: es normal que se enoje y trate de romperlo u olvidarlo, lo aviente desde grandes alturas y hasta intente cortarlo, ¡o triturarlo!

Observa cómo tu pequeño se siente salvaguardado por este objeto: el chupón hace que el niño se sienta satisfecho en cuanto a la alimentación, tal vez la cobijita cubra sus necesidades de contacto y la melodía de una canción de cuna lo haga sentir seguro y acompañado al intentar dormir en medio de la oscuridad.

Tu niño está al tanto de cada cambio que sufre su objeto: si lo vas a lavar o reparar debes avisarle para que sepa que no lo tendrá por un rato.

No intentes quitárselo: es mejor que no haya duelo por este objeto, debe de ir quedando paulatinamente en el olvido. Así supera esta “zona transicional” de manera satisfactoria y funcional.

¿Y si no tiene un objeto favorito?

Tal vez para este momento ya coincidimos en que el objeto y/o los fenómenos transicionales van más allá de un mero capricho de los niños: son tan importantes que ya no habrá un objeto como tal en sus vidas; solo gracias a ellos acceden al juego, la creatividad, el arte, aprendizaje, espiritualidad y cultura.

Cuando por alguna razón se complica el uso cotidiano y libre de estos objetos o fenómenos, se obstruye el desarrollo emocional; hay intolerancia a la separación, manifestándose en adicción, tendencia a las mentiras, búsqueda de satisfacción inmediata y dificultad para estar a solas.

Es importante que respetes este objeto, lo cuides mucho y le des el lugar especial que amerita en el desarrollo mental de tu hijo.

¿Tu hijo tiene un juguete inseparable?

Foto: Getty Images

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Cómo Toy Story 4 empodera a tu hijo o hija

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Recorre con tu hijo el puente más largo de Norteamérica

Recorre con tu hijo el puente más largo de Norteamérica y disfruta la espectacular vista con tu familia.

¿Tú y tu familia disfrutan el estar rodeados por la naturaleza? ¿Sus mejores vacaciones son estar alejados de la ciudad y el ruido?

Los bosques son perfectos para estimular la imaginación y la creatividad de los niños porque los invitan a encontrar formas en las ramas y rocas, arriesgarse a saltar troncos o trepar árboles, correr de los monstruos imaginarios, crear historias de duendes y hadas, apreciar la naturaleza, aprender a cuidar a los árboles y a los seres vivos, disfrutar del mundo que nos rodea, conocer nuevas especies…

Recorre con tu hijo el puente más largo de Norteamérica

Hoy, 17 de mayo de 2019 inauguraron el puente Skybridge en la localidad de Gatlinburg, en Tennessee, Estados Unidos.

¿Qué tiene de atractivo?

Gatlingburg es un pueblo en las montañas al este de Tennessee, Estados Unidos, el cual alberga al Parque Nacional llamado Great Smoky Mountans National Park el cual  ofrece muchas atracciones, desde una torre de observación, un teleférico de 3 kilómetros, ski, caminata, observación de aves y osos, ¡todo disfrutando de la naturaleza!

El Skybridge tiene una longitud de 2 kilómetros 230 metros y cruza las montañas Great Smoky Mountains.

Está suspendido a 460 metros de altura.

Es parte del Skylift Park, puedes caminar por el puente y apreciar la gran vista.

Es el puente colgante más largo de Norteamérica.

A la mitad del puente hay una zona en donde el piso es de vidrio y puedes observar hacia abajo la imponente vista.

Otros puentes largos en el mundo

  • El Kelowna Mountain en Canadá.
  • El puente Charles Kuonen en Suiza.

Si tienes miedo a las alturas, será mejor que te abstengas porque a la mitad del puente, tiene piso de cristal que te permite ver hacia abajo, a 460 metros de altura.

¿Te gustaría visitar este puente?

Foto: cortesía Boyne Resorts

¿Tu hijo ya te dijo «yo puedo solo, mami»?

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