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¿Mi bebé está creciendo bien?

¿Mi bebé está creciendo bien?

Es una preocupación que tienen los papás primerizos, pero no hay que obsesionarse. Aquí te decimos cómo es el desarrollo de los pequeños, aunque debes tomar en cuenta que cada niño es diferente.

¿Mi bebé está creciendo bien?

En general, los miedos proceden de la sensación que tienes de la capacidad de distinguir o no cuando realmente pasa algo malo con tu hijo. Las preocupaciones más grandes para los papás son saber si…

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¿Por qué no hay que preocuparse?
Un niño alegre y activo raramente padece alguna enfermedad seria o está mal alimentado (la malnutrición siempre afecta al carácter y a la actividad). El que a los padres les parezca más o menos delgado es otra cosa.

Hay que tener en cuenta que los niños no ganan peso de igual manera: engordan más en los primeros meses y lo hacen mucho menos a partir de los 5-6 meses.

Si, además, el pediatra descarta cualquier posible patología, lo mejor es no estar pendiente de si es más o menos delgado que otros de su edad. En estas situaciones suele ser útil indagar cómo era alguno de los padres o familiares cercanos a esa edad.

¿Y si el pediatra me oculta algo?
Con mayor o menor tacto, de forma más o menos explícita, todos los pediatras informan a los padres del estado de salud de sus hijos y, si llega el caso, les hacen saber cuándo algo no va bien, remitiéndoles al especialista oportuno.

Para evitar esta ansiedad, frecuente en muchos padres primerizos, es muy importante ser concreto en las preguntas que haces.

Lo ideal es llevar la consulta bien preparada y escribir en un papel todas las dudas que hayan surgido desde la última visita, cualquier síntoma del niño que te inquiete.

¿Crees que tu hijo está bajo de peso?

Foto: Getty Images

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4 tips para cuidar la cabecita del bebé

4 tips para cuidar la cabecita del bebé

Por Berenice Villatoro y Mayra Martínez

La cabecita de tu bebé es muy frágil y delicada, pero eso no significa que no puedas acariciarla. Simplemente hay que seguir unos sencillos consejos.

Al cargar al recién nacido en brazos es muy importante sujetarle bien la cabeza con una mano tras ella, hasta que el niño sea capaz de sostenerla por sí solo, evitando movimientos bruscos del cuello y zarandeos.

4 tips para cuidar la cabecita del bebé

  1. No se debe nunca sacudir a un bebé, ni jugando ni por enfado ni para que se calme. Lo que nos puede parecer una sacudida suave puede no serlo objetivamente, especialmente si se actúa por irritación, ya que se le puede provocar una contusión cerebral.
  2. Las andaderas son una causa frecuente de golpes en la cabeza en lactantes, por lo que se desaconseja su uso. Pueden ser motivo de accidentes, algunos de gravedad, afectando a la cabeza en el 75% de los casos. La gran movilidad que la andadera le brinda al bebé dificulta que podamos acudir en su auxilio mientras ocurre el accidente. Los estudios demuestran que la mayoría de estos accidentes tienen lugar en presencia de un adulto.
  3. En el coche es fundamental colocar a los niños en sillitas de seguridad de acuerdo a su peso y etapa para que queden correctamente sujetos, por si llegara a haber un accidente, tu hijo estará bien protegido de alguna contusión grave.
  4. Nunca dejes al bebé ni un segundo solito sobre tu cama. Es común que se te olvidó el pañal, ropita, biberón o cualquier cosa y se vuelve «fácil» dejarlo solo un segundo en la cama, pero basta ese segundo para que los accidentes ocurran, porque, por más pequeño que sea tu bebé, se mueve y cuando menos lo esperes, podría caerse y hacerse un grave daño.

Se han reportado miles de casos de recién nacidos con fractura de cráneo debido a esas caídas inesperadas, cuida mucho a tu bebé.

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Cómo cuido el ombligo de mi recién nacido

Cómo cuido el ombligo de mi recién nacido

Los primeros días de nacido el pediatra te indicará los mejores cuidados, pero casi siempre, se recomienda aplicar merthiolate blanco que ayuda a que el área seque más rápido después del baño y siga cicatrizando. No le arde, no te preocupes; el cordón no tiene terminaciones nerviosas.

Cómo cuido el ombligo de mi recién nacido

  1. Evita seguir recomendaciones caseras porque podrían causarle una infección a tu bebé.
  2. No le pongas nada encima del ombligo de tu bebé, colocarle algún objeto podría favorecer la humedad causando alguna infección.
  3. No le aprietes el abdomen con fajas, podría darle cólico y reflujo.
  4. Si evitas que se cierre el orificio umbilical puede ocasionar a la larga una hernia.
  5. Trata de que su ombligo no se jale con la ropa.
  6. No dejes que el ombligo quede debajo del pañal porque puede infectarse con pipí o popó. Dobla el pañal para que quede por abajo de la cicatriz umbilical.
  7. Si el ombligo de tu bebé no se cae de forma natural en los primeros 15 días después de nacer, acude al pediatra para que lo revise.
  8. Lava de formasuave con agua y jabón neutro durante el baño.
  9. Seca muy bien el ombligo para evitar la humedad y cualquier riesgo de infección, lo que debes favorecer en realidad es que el cordón quede bien seco después del baño; puedes usar una toalla o gasa.

Si notas algún tipo de secreción o mal olor del ombligo de tu bebé, corre de inmediato al médico, podría tener una infección, esto es una señal de alarma.

Experta: Dra. Geraldine Loredo Fuentes, Médico general, doula y educadora perinatal y de lactancia maternal.

Foto: Getty Images

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Guía del bebé para papás primerizos

¿Papás primerizos? Estas son las molestias típicas de los recién nacidos, conózcanlas y pónganles remedio, así disfrutarán este periodo con más tranquilidad

Por Mayra Martínez Asesor Dr. Luis Álvarez, pediatra

La mayoría de los malestares que sufre el bebé tienen fácil remedio, la clave es tener paciencia.

SE RASGUÑA LA CARA CON LAS UÑAS

Causa. A partir de los tres meses ya sabe llevarse los objetos a la boca y aprende a rascarse, por lo que puede ser un síntoma de picazón, de que el pequeño tiene un problema de piel. Observa con atención si su cara tiene alteración dermatológica y llévalo con el pediatra.

Solución. Si el pediatra detecta un problema en la piel, suele aconsejar ponerle guantes para que no se lastime y llegue a provocarse eccemas.

SIEMPRE CON MOCOS

Causa. Normalmente son un síntoma de resfriado común provocado por un virus que no suele manifestarse con fiebre. Muchas veces el escurrimiento nasal incomoda más a la mamá que al niño. Limpia con frecuencia su nariz si el flujo le impide respirar bien o comer. Los mocos también pueden ser provocados por un exceso de sequedad en el ambiente.

Solución. Si los mocos están muy secos o pegados y no salen, lo ideal es aplicar suero salino fisiológico en las fosas nasales del pequeño para que se ablanden. Luego, extráelos con un aspirador nasal antes de comer y dormir. Ventila la casa para que circule el aire.

TIRA ALGO UNA Y OTRA VEZ

Causa. De los seis a los nueve meses los bebés empiezan a tomar objetos y tirarlos. ¿La razón? Están probando la causa-efecto y lo hacen con cualquier cosa que tienen cerca.

Solución. Ponerle su objeto favorito con una pinza o cadena. Ten en mente que el juego favorito del bebé es tirar algo para que se lo recojan.

DERMATITIS DEL PAÑAL

Causa. Las pompis se irritan por el contacto de la delicada piel del bebé con las heces y la orina.

Solución. Hay niños que se irritan aunque les cambies el pañal a menudo. En ese caso, lo mejor es dejarlo un rato libre del pañal en cada cambio para que la piel seque bien y luego aplica una crema protectora. Limpia la zona con una gasa humedecida en agua tibia; evita los jabones, ya que aunque están preparados con el pH natural, si se abusa de ellos pueden terminar con las defensas naturales de la piel. También es importante secar los pliegues e ingles. Si lleva irritado dos días, llévalo al pediatra.

SE MUEVE MUCHO EN EL CAMBIO DEL PAÑAL

Causa. El bebé pasa por una etapa de afirmación de su personalidad y eso ocurre por negar la de los otros, sobre todo la de mamá, y se resiste a hacer lo que no les apetece en ese momento. Es una reacción normal.

Solución. Deben mantenerse tranquilos y tomar firmemente al bebé por los pies, pero sin hacerle daño. Le tendrás que poner el pañal como se pueda. Es importante no perderlo de vista: el mayor problema es que al moverse tanto pueda caerse. A veces funciona colgar en el techo un juguete para que se entretenga.

NO SOPORTA EL GORRO

Causa. Es cierto que los niños pierden más calor por la cabeza y que el gorro es muy aconsejable cuando hace frío para prevenir catarros e infecciones, pero el bebé no es consciente de eso: si nota algo extraño, intentará quitárselo.

Solución. Prueba con gorros que se cierran con velcro, pero cuidado con los modelos que tienen cintas porque pueden tirar de ellas y provocarse daño.

BABEA MUCHO

Causa. El babeo suele estar asociado a la salida de los dientes. En ocasiones los infantes babean antes de que salga el primer diente, una señal de que la dentición ya está cerca.

Solución. El babeo excesivo puede irritar la piel; sécale la barbilla lo máximo posible y aplícale crema hidratante.

Guía del bebé para papás primerizos
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MOLESTIAS POR LA DENTICIÓN

Causa. La salida de los dientes puede doler y hacer que los bebés la pasen mal o se quejen más de lo común.

Solución. Dale una mordedera fría (guárdala previamente en el refrigerador). Si la molestia se acompaña de irritabilidad, babeo excesivo y problemas al comer, algunos pediatras recomiendan una dosis de paracetamol, aunque siempre consulta antes a su médico.

SE DESTAPA POR LA NOCHE

Causa. Todos lo hacemos cuando tenemos calor o cambiamos de postura. Lo mismo les pasa a los bebés, que a partir de los seis a nueve meses comienzan a acompañar sus sueños de movimientos con aparente intencionalidad.

Solución. No te obsesiones con tapar al bebé en exceso. Si la temperatura baja por la noche, lo mejor es ponerle siempre una pijama que cubra sus pies y que lo mantenga calientito, incluso si se destapa. Recuerda que no debes impedir su movilidad.

SE MAREA EN EL COCHE

Causa. Los niños no suelen marearse antes de cumplir el año, aunque sí es cierto que algunos vomitan cuando viajan en auto. Esto puede deberse a que no anticipan los movimientos del vehículo, a que tienen un catarro nasal, a que la calefacción o el aire acondicionado están altos o el ambiente muy seco.

Solución. No hay medicación para los bebés. Lo mejor es evitar las temperaturas extremas y no darle de comer justo antes del viaje. Si ya toma sólidos y tiene que desayunar, el yogur es una buena opción.

NO GATEA

Causa. El desarrollo psicomotor de cada pequeño es diferente. Hay niños que gatean enseguida, otros caminan sin haber gateado. Si su desarrollo es normal, acorde a su edad (sujeta la cabeza, se sienta, te mira cuando hablas y sonríe y balbucea) no hay por qué preocuparse.

Solución. No te agobies. Dará sus primeros pasos cuando llegue su momento. En todo caso, puedes estimularlo colocando cerca un juguete que le guste mucho, hablarle de forma alegre y animarlo a que lo alcance.

 

 

ESTE ARTÍCULO SE PUBLICÓ POR PRIMERA VEZ EN LA EDICIÓN IMPRESA DE LA REVISTA PADRES E HIJOS DE ENERO