Categorías
Nutrición

Consume estos alimentos y evita la anemia

¿Te detectaron anemia en el embarazo? A veces, aparece en el embarazo pero con estos alimentos evita la anemia y los peligros para ti y tu bebé.
La clave: incrementa tu consumo de hierro.

Con el embarazo, tu metabolismo cambia y tu cuerpo requiere más nutrientes para alimentar a tu bebé en gestación.

¿Qué es la anemia?

La anemia es una insuficiencia de glóbulos rojos (dificultad para transportar oxígeno).

Hay varios tipos de anemia:

Gravídica: los glóbulos rojos disminuyen por el aumento en el volumen sanguíneo.

Megaloblástica: es un déficit de vitamina B12, hay mayor probabilidad de que mujeres vegetarianas lo presenten.

Deficiencia de ácido fólico: trabaja con el hierro en la formación de los glóbulos, si hay un déficit se complica esta acción.

Síntomas de anemia

Si presentas uno o varios de estos síntomas, ve con tu médico de inmediato.

Fatiga

Palpitaciones

Somnolencia

Taquicardia

Sudoración

Palidez

Dificultad para respirar

Pérdida de sangre (requiere hospitalización inmediata)

¿Cómo sé si tengo anemia?

Además de presentar alguno de los síntomas descritos, los análisis de sangre que te haces cada mes durante el embarazo indican tus niveles de hemoglobina.

¿Cómo afecta mi embarazo?

El tipo y grado de anemia determinan los problemas:

Cuando las cantidades de hemoglobina y glóbulos rojos están por debajo de los valores normales, el diagnóstico apunta a un embarazo de alto riesgo. Puede haber sufrimiento fetal o riesgo de parto prematuro. Incluso podrías padecer preeclampsia, infecciones urinarias o riesgo de infecciones posparto.

Todas las mujeres podrían presentar anemia durante el embarazo, pero estos son los factores de riesgo:

* Mujeres que no llevaban una buena alimentación antes del embarazo

* Mujeres que vomitan con frecuencia

* Si tienes muchos mareos los primeros meses de gestación

* Si has tenido varios hijos en menos de dos años

* Si tu embarazo es gemelar o múltiple

* Si de adolescente tuviste menstruaciones abundantes

* Ser mamá adolescente

Recomendaciones

Realízate todos los estudios médicos que tu médico señale, por lo general, la anemia aparece en la semana 20 de embarazo, cuando aumenta tu volumen sanguíneo y tu bebé necesita más hierro.

Consume más alimentos ricos en hierro

CARNES: res, cerdo…

AVES: pollo, pavo…

PESCADOS: pescados azules, mariscos, sardinas y anchoas.

VEGETALES: de hojas verdes, col, brócoli…

LEGUMBRES: habas, chícharos, frijoles y semillas.

PAN: pasta, arroz y cereales integrales.

YEMA de huevo y nueces.

FRUTAS: elige las que son ricas en vitamina C, como naranja, fresa, toronja, ya que favorecen la absorción del hierro.

Ten en mente que bebidas como tés y café dificultan la absorción del hierro, tómalos después de una hora de consumir alimentos ricos en hierro.

Si tienes un déficit de hierro, tu medico te recomendará lo que es mejor para ti y tu bebé, sigue al pie de la letra todas las indicaciones.

¿Te han detectado anemia en el embarazo? ¿Qué dice tu doctor?

Categorías
Embarazo

Cómo evitar un parto prematuro

Se produce antes de la semana 37 de embarazo; si tu hijo nace antes de tiempo, puede presentar problemas de salud. Sigue estas recomendaciones para cuidarte

Por Mayra Martínez

Si tu niño nace antes de tiempo podría sufrir complicaciones como síndrome de dificultad respiratoria, hipertensión pulmonar, anemia, problemas de nutrición (un sistema digestivo inmaduro), inflamación intestinal, sangrado cerebral, hipoglucemia y alteraciones en la vista o lesiones oculares graves…) En muchas ocasiones se les coloca una sonda de alimentación a través de la nariz o la boca hasta el estómago. En el caso de bebés muy prematuros o enfermos, la alimentación se realiza a través de una vena hasta que el infante está lo bastante estable como para recibirla en el estómago. Tu bebé tendrá que estar en la incubadora por algún tiempo, rodeado de tubos y máquinas que le ayuden a salir adelante.

Prevenir el adelanto

Algunas de estas causas se pueden prevenir, otras se pueden diagnosticar y tratar a tiempo para impedir que el parto se adelante. En otros casos no se consigue determinar la causa.

Aliméntate bien

Come diario de una a tres pie- zas de fruta, al menos una ración de verdura o ensalada y evita el exceso de grasas saturadas (carnes rojas) y azúcares refinados (pan dulce, jugos comerciales…). Es importante que consumas una gran cantidad de ácidos grasos omega 3 (pescado azul, nueces, calabaza, vegetales de hoja verde oscuro…).

Indicaciones médicas

Tu doctor te recetará algún suplemento de ácido fólico durante al menos un mes antes del embarazo para evitar que el bebé tenga problemas del tubo neural. Mucha atención. Debes estar atenta a cualquier señal de amenaza de parto, descansar mucho y consultar ante cualquier duda, por mínima que sea.

Ve al dentista

Es importantísimo: un mal estado de la dentadura puede desencadenar un parto prematuro. Lo ideal es dejar perfectos tus dientes antes de la gestación.

Evita el cansancio y el exceso de trabajo

Necesitas dormir al menos ocho horas por la noche y realizar una pequeña siesta si es posible. Si estás embarazada no debes hacer un sobreesfuerzo para intentar mantener un rendimiento físico e intelectual como el que tenías antes de la etapa.

Lleva una vida tranquila

Si estás estresada tienes cuatro veces más posibilidades de tener un niño prematuro. Las hormonas se alteran y las defensas están más débiles para luchar contra una posible infección. Es útil practicar algún método de relajación o ir a clases de yoga si tu médico lo indica.

Acude a todas las consultas

Permite detectar los problemas que pue- dan surgir y tratarlos a tiempo. Para identificar un embarazo de alto riesgo es imprescindible tener un adecuado control prenatal y así llevar el parto a buen término.

Cómo evitar un parto prematuro
iStock

SÍNTOMAS DE ALERTA

¡SI SIENTES ALGUNO, CORRE AL DOCTOR!

• Contracciones. Tu abdomen se endurece con regularidad y la tensión aumenta de manera progresiva. Así no sean dolorosas, son lo bastante intensas como para percibirlas y te obligan a interrumpir tus actividades.

• El flujo vaginal cambia su aspecto, está acompañado de sangrado o es de un tono rosado o marrón.

•Comienzas a experimentar una presión en la pelvis, como si el bebé estuviera empujando hacia abajo.

•Tienes un dolor intermitente en la parte inferior de la espalda y también puede presentarse asociado con el endurecimiento del abdomen.

• Sufres de cólicos o dolores similares a los que tenías antes o durante los días de tu menstruación.

 

ES IMPOSIBLE SABER CON EXACTITUD LA CAUSA DE LOS PARTOS PREMATUROS, PERO LAS MÁS FRECUENTES SON:

•Enfermedades renales, cardiacas, diabetes, anemias severas o alteraciones tiroideas no tratadas

•Embarazos múltiples o miomas uterinos

•Infecciones de las vías urinarias durante el embarazo

•Mala implantación de la placenta

•La edad materna: menos de 16 años o mayor de 35 años

•Preeclampsia

•Diabetes gestacional

•Hábitos tóxicos: tabaquismo, alcoholismo y uso de drogas

•Mala nutrición antes y durante el embarazo

•Presión arterial alta

•Presencia de proteína en la orina después de la semana 20

•Estrés físico

•Malformaciones fetales

•Un traumatismo (golpe fuerte, accidente de coche…)

 

ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO POR PRIMERA VEZ EN LA EDICIÓN DE NOVIEMBRE DE LA REVISTA PADRES E HIJOS