Categorías
Celebs

Anahí confesó porqué se comió su placenta tras el parto de su pequeño Manuelito

Ahora que Anahí decidió emprender una nueva aventura y lanzar su libro Valiente en honor a las mujeres que están embarazadas, la exRBD hizo una impactante revelación.

La famosa compartió el método que siguió tras dar a luz al pequeño Manuelito: comer su placenta.

Anahí aseguró que desde que supo que estaba embarazada se puso a investigar todo sobre el tema y decidió optar por esta técnica que han practicado varias estrellas del medio del espectáculo como Kim Kardashian, Alicia Silverstone, Mayi Bialik y Jennifer López.

“Yo si me metí hasta el fondo desde el primer momento, me metí a estudiar todo y aprender y a leer, conectarme. Y bueno, las propiedades de la placenta las explicamos muy bien en el libro, te llena de vitamina k, te ayuda a recuperarte mucho más rápido, a que el útero se contraiga más rápido”, dijo Anahí durante la conferencia de prensa en la que presentó su libro.

Anahí hace una impactante revelación sobre su parto
INSTAGRAM

«CADA QUIÉN HAGA CON SU PLACENTA LO QUE QUIERA«

“Yo creo que como lo digo ahí en mi libro, es una decisión muy personal, también la comida, también la crema, si quieres pararte de cabeza o no, es súper personal, pero yo creo lo que dije ahorita, que si iba a contar mi historia la tenía que contar completa, así que ya cada quién haga con su placenta lo que quiera”, agregó para dejar en claro que no pretende convencer a nadie de hacerlo.

Asimismo, Anahí compartió como dejó atrás sus proyectos musicales para dedicarse a su faceta como madre: “Con todo el disco encima y la disquera presionándome y dije ‘estoy embarazada, y saben ¿qué? No hay disco, no hay disquera, no hay contrato, no hay nada más importante para mí en este momento”.

Categorías
Embarazo

Sin estrés en el hospital

Siempre es atemorizante ingresar a un hospital, aunque sea por una razón feliz: ¡EL NACIMIENTO DE TU HIJO!

 

Por Mayra Martínez Asesoría Dr. Ernesto Crespo, ginecólogo

 

Es normal que tengas un montón de dudas: no temas preguntarle al médico o enfermeras, pues recuerda que tus días en el hospital son para que descanses y te acostumbres a tu hijo. Aquí unos tips para relajarte ante las situaciones de conflicto más comunes.

 

MIEDO AL DOLOR: es normal que sientas angustia ante el dolor del parto, pero la mayoría de las mamás relatan que olvidaron todos los dolores en cuanto tuvieron a su hijo en brazos. Si tienes miedo al dolor, tanto en el parto como en los días posteriores, conviene que se lo comentes a los profesionales en el hospital y que resuelvas con los anestesiólogos cualquier duda que te surja.

 

LACTANCIA: al principio no resulta fácil darle el pecho al recién nacido. Es probable que no sepas en qué posición colocarte (la enfermera te indicará cómo hacerlo), a lo mejor se te hincha el pecho y tienes dolor o el bebé se queda dormido en cuanto empieza a comer, o pide de nuevo a los 15 minutos… Tip de los expertos: procura estar tranquila, relajada y en una postura cómoda, de preferencia con la espalda apoyada.

 

SOBREDOSIS DE INFORMACIÓN: Tu mamá, suegra o tías, todas te darán consejos sobre cómo dar el pecho, cómo cambiarle el pañal, bañarlo… esta cantidad de información, en especial en las mamás primerizas, podría confundirte e incrementar tu ansiedad. Ante cualquier inquietud, no dudes en recurrir al pediatra.

 

 

DEMASIADAS VISITAS: procura alternar las visitas para que tu recién nacido y tú puedan descansar. Ten una actitud positiva e intenta sacar el mayor partido a esos días en el hospital en los que tu única obligación es recuperarte y disfrutar del bebé.

 

NECESIDAD DE DESCANSO: será mayor si te hacen cesárea. Tendrás un estrés añadido, derivado de tu paso por el quirófano, sobre todo si la intervención quirúrgica no estaba programada y te la realizaron de urgencia. Por fortuna, el tiempo que permaneces internada en el hospital es cada vez menor. Lo habitual en un parto natural son 48 horas y, en caso de cesárea, no suelen superarse los cuatro días.

 

SEPARACIÓN DEL BEBÉ

Aunque todo haya salido de maravilla, en la mayoría de los hospitales separan a tu bebé de ti para realizarle un reconocimiento pediátrico. Que tarden en traerte al pequeño no significa que exista algún problema. También es habitual que, durante la estancia en el hospital, la enfermera se lleve a tu hijo al cunero para limpiarle el cordón o bañarlo. Si tú lo deseas, el bebé puede pasar contigo la noche en la habitación. Tal vez así te sentirás mucho más tranquila, teniéndolo cerca y, además, de esa forma podrás alimentarlo cada vez que el niño lo demande, desde el principio.

 

ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO POR PRIMERA VEZ EN LA EDICIÓN DE OCTUBRE DE LA REVISTA PADRES E HIJOS

Categorías
Embarazo

¿Miedo al dolor durante el parto?

PENSAR QUE UN PARTO PUEDA SER PLACENTERO SIN USAR ANESTESIA PARECE UNA LOCURA, PERO DIVERSOS ESTUDIOS DEMUESTRAN QUE ES POSIBLE

Edición Jessica López Cervantes Asesoría Laura G. Carrascosa, doctora en Bioquímica

Según los expertos, sólo el hecho de asumir que el par- to es doloroso es suficiente para que discurra con dolor. La explicación es sencilla: cuando comienza un parto, las primeras con- tracciones se sienten como pellizcos casi indoloros. Es entonces cuando debes desconectarte del mundo e iniciar el viaje interior al “planeta parto”. Si te dejas llevar por los temores y te encoges, las siguientes con- tracciones serán más dolo- rosas. Cuanto más dolor, mayor retraimiento, y a más encogimiento, más dolor.

¿POR QUÉ DUELE?

Los músculos del útero no trabajan bien.
• El miedo provoca que los músculos del cuello del útero se mantengan con- traídos y ofrezcan resistencia al movimiento de los músculos que hacen descender al bebé. Como estos tienen que tirar con más fuerza para dilatar, entonces la sensación es aún más dolorosa.

La sangre llega mal útero.
• El miedo activa tu mecanismo de alerta; cuando ello sucede el útero no se considera un órgano esencial, por lo que recibe menos sangre y, con ello, menos oxígeno. Entonces debe trabajar en condiciones más difíciles, bajo estrés y tensión, lo que te genera mucho dolor y otros problemas en el cuerpo.

Las contracciones son menos eficaces.
• Para que las contracciones se den espontáneamente es necesario que el tejido del útero tenga un pH no ácido, pero la falta de oxígeno aumenta la producción de ácido láctico en los músculos y la acidificación del útero produce dolor y contracciones menos eficaces que hacen que los partos se alarguen.

La adrenalina frena el efecto de la oxitocina.
• La oxitocina es una hormona en el parto que facilita el nacimiento y la expulsión de la placenta, pero con el miedo segregas adrenalina, que frena su acción.

¿Miedo al dolor durante el parto?
PIXABAY

CÓMO VENCER LOS TEMORES

ANTES DEL PARTO

• INFÓRMATE. Es una de las mejores armas contra el miedo. Debes conocer a fondo el proceso de parto y saber qué va a suceder, pero no sólo desde el punto de vista fisiológico: también conocer físicamente el sitio donde darás a luz, la manera de proceder de los profesionales, sus protocolos… El diálogo con otras mujeres, una doula o tu pareja también ayuda a ahuyentar los miedos.

• PREPÁRATE. La mujer que no sabe a qué se enfrenta se asusta y el miedo crea un desequilibrio que provoca dolor. Por el contrario, prepararse para el parto y saber qué hay que hacer en cada etapa tranquiliza, ayuda a tener fe en el proceso y colabora con el organismo para dar a luz. Por eso los partos posteriores suelen verse con menos temor, salvo que la primera experiencia haya sido traumática.

DURANTE EL PARTO

• RELÁJATE. Conviene cualquier técnica que te ayude a desconectarte: bailar suavemente, escuchar música, pensamientos positivos (“soy capaz”, “voy a tener un parto fácil”). Date un baño caliente, haz ejercicios relajan- tes, cambia de posición y muévete con libertad, piensa en otra cosa para desfocalizarte de las contracciones… Esto ayuda a alejar el dolor de la mente.

• ESCUCHA TU CUERPO. El buen transcurso del parto no depende de si “como mujer sabes o no dar a luz”o de si alguien te asiste. Tu cuerpo está naturalmente preparado para ello. El problema es que todo esto se desmorona si, como consecuencia del miedo, surge el mecanismo de alerta y huida. Por eso es importante que olvides todas las historias que te han contado y confíes en ti misma, ¡puedes hacerlo!

 

ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO POR PRIMERA VEZ EN LA EDICIÓN DE OCTUBRE DE LA REVISTA PADRES E HIJOS
Categorías
Ser Bebé

De vuelta a casa con tu prematuro, tenle estos cuidados especiales

Si tu bebé nace prematuro, necesitará las mismas atenciones que otro recién nacido, solo que hay que ajustar sus cuidados a su edad.

Cuando un bebé prematuro sale del hospital es porque se encuentra ya recuperado, es decir, mantiene su temperatura estable, es capaz de succionar y deglutir bien, aumenta de peso, no necesita oxígeno y no tiene dificultades para respirar o, si las tiene, son muy breves y no requiere tratamiento.

En cuanto lo den de alta, serán los padres los encargados de proporcionar el cariño y los cuidados necesarios a su hijo. Estos son los mismos que los de cualquier recién nacido, sólo que ajustados a su edad corregida.

Esta se calcula sumando las semanas con las que nació y las que pasa fuera del útero. Por ejemplo, un niño nacido a las 34 semanas de gestación tendrá 37 semanas de edad corregida cuando cumpla 3 semanas después del parto (34 + 3 = 37). El bebé deja de ser prematuro a las 37 semanas de edad corregida.

CUIDADOS Y PRECAUCIONES

Durante las primeras semanas en las que el bebé llega a casa, esta debe mantenerse ligeramente más caliente de los habituales 22 °C. Su mecanismo regulador de la temperatura corporal suele funcionar adecuadamente cuando lo dan de alta. Pero, debido a su poco peso y a que tiene más superficie corporal con relación a su grasa que un bebé a término, puede necesitar ayuda para mantener el calor.

Si no, consumirá calorías para conseguirlo y no ganará tanto peso. Si está inquieto, revisa su temperatura y tócale las manos, piernas y nuca para confirmar que no estén frías. También le perjudica el calor excesivo. Sobre todo en su primer año de vida, estos pequeños necesitan vigilancia especial en la alimentación, el desarrollo y crecimiento y la prevención de enfermedades.

Debes ser especialmente estricta con la aplicación de sus vacunas. El riesgo de infecciones aumenta en los nacidos antes de las 35 semanas de gestación, ya que hasta entonces el paso de anticuerpos de la madre al feto por la placenta es bastante escaso. Los prematuros no sólo necesitan más tiempo para madurar su sistema inmunológico que los nacidos a término, sino que poseen menos anticuerpos de origen materno.

Las infecciones más comunes en estos bebés son las respiratorias y las digestivas. Respecto al desarrollo, siempre debes tener en cuenta la edad corregida. Un bebé nacido cuatro semanas antes, cuando cumpla dos meses tendrá la madurez y crecimiento de un niño de un mes (8-4 = 4 semanas).

DE SU LACTANCIA
Lo ideal es que le des el pecho el máximo tiempo posible. El bebé puede necesitar tomas más frecuentes que un nacido a término, ya que su estomaguito es muy pequeño. O tener menos fuerza de succión y necesitar más tiempo en cada toma, o cansarse y no  vaciar los pechos. Por eso, en las primeras semanas a veces debes usar un tiraleche después de alimentar a tu pequeño y sobre todo, tenerle mucha paciencia.

 

Categorías
Embarazo

¿Por qué se adelanta? Conoce los factores de riesgos del bebé prematuro

Cuando el bebé viene al mundo antes de la semana 37 de gestación se habla de un parto prematuro. La duración media del embarazo, calculada desde el primer día de la última menstruación, es de 280 días (40 semanas). No obstante, los ginecólogos consideran normal que el parto ocurra 15 días antes o una semana después. En México, según cifras del Hospital Infantil de México, 1.5% de los bebés nacen antes de tiempo.

Factores de riesgo

Los partos prematuros se han duplicado en los últimos diez años. Entre las principales causas de este fenómeno destaca el aumento de las mujeres que son madres mediante técnicas de reproducción asistida. En muchas ocasiones no es posible averiguar la causa por la que el bebé nace antes de tiempo. Incluso pueden influir varios motivos a la vez. No obstante, sí se conocen algunos factores que pueden aumentar el riesgo de parto prematuro:

lA FECUNDACIÓN IN VITRO

Implican una mayor posibilidad de embarazos gemelares, y estos, a su vez, constituyen la causa de parto prematuro. De hecho, 20 por ciento de las gestaciones múltiples terminan antes de la semana 37.

LA RAZA

Aunque resulte extraño, la raza es un factor clave que determina el riesgo de dar a luz de manera anticipada. Según un estudio reciente, publicado en la revista The Lancet, estos partos son hasta tres y cuatro veces más frecuentes en las mujeres de raza negra que en aquellas de raza blanca. Además, las primeras tienen mucho más probabilidades de ser madres antes de la semana 28. Por otro lado, las embarazadas muy jóvenes, o de zonas marginadas, suelen someterse a menos controles ginecológicos y, por tanto, presentan más alteraciones que pueden no ser controladas a tiempo y, en consecuencia, pueden desencadenar partos prematuros.

ENFERMEDADES MATERNAS

Si la embarazada tiene algún padecimiento previo como hipertensión, cardiopatías, diabetes,o ha sufrido partos prematuros o abortos anteriormente, el nacimiento también puede adelantarse.

INFECCIONES VAGINALES U ORINARIAS MAL TRATADAS.

La inflamación que genera la infección propicia la producción de prostaglandinas, (hormonas que se encargan de iniciar las contracciones y la Dilatación). Su presencia puede desencadenar el parto antes de lo esperado.

COMPLICACIONES EN EL EMBARAZO

Como sangrados, preeclampsia (cuadro grave asociado a un aumento en la presión arterial), exceso de líquido amniótico, desprendimiento de la placenta uterina o la rotura de la bolsa de agua (por presión fetal sobre las membranas que alojan el lìquido amniótico).

HÁBITOS POCO SALUDABLES

Consumir drogas, bebidas alcohólicas, fumar,cargar objetos pesados e incluso vivir una condición de estrés agudo durante el embarazo, son situaciones que también aumentan el riesgo de parto pretérmino.

Categorías
Ser Mamá

Este es el tiempo en que en realidad tardas en recuperarte del parto

Ya sea parto natural o cesárea, en México las mujeres debemos regresar a trabajar 40 días después del nacimiento de nuestros hijos. ¿Quién dijo que este tiempo era el exacto para recuperarnos? No lo sabemos.

Investigadores de la Universidad de Salford, en Gran Mánchester, Inglaterra, indican que la llamada cuarentena es un mito. De acuerdo a ellos, el cuerpo de la mujer necesita, al menos, un año para regresar a la normalidad luego de tener un bebé.

De hecho, recomiendan que la mujer se quede mínimo tres días en el hospital para un mejor monitoreo; lo que sucede sólo cuando hay complicaciones.

Y es que dicha recuperación no es solo física, también es mental. Recordemos que el cuerpo sufre importantes cambios visibles (aumento de peso), pero también hormonales, y mentales, como la baja de autoestima o bien la depresión posparto, en algunos casos.

Este es el tiempo en que en realidad tardas en recuperarte del parto
PEXELS

La convalecencia resulta agobiante y demandante para la mujer, y no termina con el parto, pues los cuidados del recién nacido alargan estos sentimientos.

El estudio hace hincapié en que este año de recuperación no significa que la mujer deba estar en cama, al contrario, debe comenzar a activarse físicamente y recuperarse mentalmente, para estrechar lazos con el pequeño, sin embargo, los temas laborales o externos a esta relación madre e hijo, no deberían existir.

  

Categorías
Embarazo

Cuidados de la cicatriz de la cesárea

TEXTO: MAYRA MARTÍNEZ

Aunque la intervención ahora es menos invasiva, la herida tarda en cicatrizar. Aquí te decimos cómo cuidarla

La cesárea es una intervención quirúrgica abdominal, su recuperación es más lenta y molesta que en los partos vaginales y deben pasar al menos cuatro semanas para que vuelvas a recuperar tu condición física. Los puntos externos suelen cerrarse en 10 días, pero el proceso de cicatrización interno es lento. En ocho meses la cicatriz externa se convertirá en una línea delgada, pero para prevenir problemas es importante cuidar la zona.

10 CUIDADOS BÁSICOS

1) Mantenla limpia y seca en todo momento.

2) Lava la cicatriz con agua y jabón, sécala con cuidado con una gasa estéril y déjala unos minutos al aire. Si te pusieron grapas, evita las soluciones con yodo.

3) Fortalece tu suelo pélvico en los días siguientes a la operación (contrae y relaja la zona como si te aguantaras un chorro de pipí imaginario).

4) No existen remedios milagrosos que hagan desaparecer una cicatriz de cesárea, pero procura que, al menos durante un año, no reciba nada de sol para que la cicatriz no se oscurezca.

5) Hidrata la zona herida a diario: los geles y cremas disminuyen la inflamación, ayudan en la cicatrización, reducen la coloración, impiden la formación de un queloide (lesión). No hagas esfuerzos extras, aunque consideres que la herida ya está cicatrizada.

 

 

6) Descansa todo lo que puedas y no cargues peso durante toda la cuarentena.

7) Los puntos pueden dolerte al toser, reír o estornudar; protege la cicatriz con las manos y presiona un poco la herida para reducir molestias.

8) Al sentarte o levantarte de una silla, flexiona bien el cuerpo hacia adelante y protege el abdomen con las manos.

9) Al amamantar, pon a tu bebé sobre una almohada para protegerte.

10) Usar una faja ligera puede ayudarte a aliviar las molestias.

MOLESTIAS COMUNES

En las primeras semanas es normal sentir dolor abdominal y percibir una sensibilidad diferente, como si estuviera dormida. A veces se forma un abultamiento alrededor que suele desaparecer con el tiempo o aparecen los entuertos porque el útero debe contraerse para volver a su tamaño normal.

Categorías
Ser Mamá

Todo lo que necesitas saber durante el parto

Por Mayra Martínez

Expulsar a tu bebé es la fase más agotadora (y a veces la más temida) del parto, pero también la más satisfactoria. Sabemos que pensar en cómo nacerá tu bebé y si sentirás dolor te causa estrés, pero piensa en que todo saldrá bien, que gracias a la analgesia epidural será menos doloroso y enfoca toda tu energía para ayudar a tu bebé a nacer: no tengas miedo de hacer todo lo que te indique tu médico. Los expertos responden las dudas más frecuentes.

¿Cómo se sienten las contracciones de parto?
Son más intensas que las de la dilatación y un poco más espaciadas (si al final de la dilatación se producen cada minuto, en el expulsivo aparecen cada dos o tres minutos). Cada espasmo contrae el útero y empuja al bebé hacia afuera.

¿Cuánto duran?

Pueden ser de 20 minutos o hasta de dos horas. Depende del tamaño del bebé, de cómo esté colocado, del tipo de pujido, si es tu primer parto…

¿Cómo se puja?

Cuando comience cada contracción realiza una respiración completa o profunda a fin de oxigenarte bien y prepararte para el esfuerzo. Hay dos tipos de pujidos efectivos:

Pujido bloqueado: haz una inspiración profunda, retén el aire en tus pulmones y flexiona tu tronco hacia el pubis para contraer tu abdomen, aumentar la presión y favorecer la salida del bebé. Es el más usado porque es muy efectivo y rápido, aunque el suelo pélvico sufre.

Pujido espiratorio: es inspirar y espirar lentamente dejando salir el aire por la boca (a veces se produce un tipo de quejido). El tronco, en vez de flexionarse, se estira para que no trabajen los músculos rectos abdominales. Los pujidos expulsivos largos ayudan a que el suelo pélvico se adapte y se distienda más despacio.

¿Cuándo comienzo a pujar?
Cuando tengas una dilatación de 10 cm. Primero inspira profundamente y saca el aire mediante suaves soplidos, mientras dura la contracción, o jadea rápidamente.

¿Y si no quiero pujar?

Puede ocurrir por causas naturales o porque la epidural disminuyó tu sensibilidad; entonces tu médico te dirá cuándo hacerlo.

¿Qué puede hacer mi pareja?
Si tu pareja entra al quirófano, se acomodará a un lado, a la altura de tu cabeza. Desde ahí puede ayudarte a flexionar el tronco, hablarte para estimularte y ver juntos la salida del bebé.

PEXELS

Te recomendamos: Lesiones del bebé en el parto

¿Y la placenta?

Sale entre 10 y 30 minutos después del nacimiento. No duele, únicamente se sienten algunas contracciones que la desprenden del útero y la expulsan. Aunque es raro, puede suceder que no salga espontáneamente; en este caso, el médico la desprenderá con mucho cuidado.

¿Cómo saldrá mi bebé?

La cabeza de tu niño suele mirar hacia el suelo, aunque gira casi de inmediato para permitir la salida del resto del cuerpo. Luego, el especialista limpia la nariz y boca del pequeño para retirar el líquido amniótico. A veces, según el caso y cómo venga acomodado tu bebé, se utilizan herramientas como fórceps, espátulas o ventosa. En estos casos el médico te irá explicando el proceso paso paso y te dirá cómo puedes colaborar mejor.

¿Cuándo se realiza y cómo es la episiotomía?

Un poco antes de la expulsión del bebé se produce un abultamiento de la zona anal y del periné. Cuando la cabeza del bebé se asoma, la doula o el médico, si lo consideran necesario, realizan una pequeña incisión en la zona del periné para evitar desgarros o que te lastimes y así ayudan al bebé a que salga sin problema. Si no te pusieron epidural, te inyectarán anestesia local para realizar el corte.

¿Me sentiré mal después del nacimiento del bebé?

TU CUERPO REACCIONA AL GRAN ESFUERZO FÍSICO Y PODRÍAS PRESENTAR:

•Temblores en todo el cuerpo

•Sensación de frío incontrolable
•Lo ideal es que después de cortar el cordón umbilical coloquen a tu bebé sobre tu pecho: es el momento en que inicia el vínculo especial.

Categorías
Embarazo

Inducir el parto después de la semana 41 puede salvar la vida del bebé

Estudios recientes han comprobado que inducir el parto en las embarazadas que no han dado a luz alrededor de las 41 semanas puede derivar en que tengan menos probabilidades de requerir una cesárea o de tener mortinatos (que el bebé muera dentro del úteto), según información del Instituto de Investigación Médica y de Salud del Sur de Australia y la Universidad de Adelaide.

Los investigadores examinaron datos de 30 ensayos controlados aleatorios con más de 12 mil mujeres embarazadas de países como E.U.A., Reino Unido, China, Noruega, India, Suecia, Tailandia, Austria, Canadá, Finlandia, Francia, Países Bajos, España, Suecia y Túnez. En los ensayos se compararon los resultados de los hospitales que inducen el parto cuando este duró más allá de la semana 41 de gestación, cuando la regla general indica que, si no llegaba de forma natural, las mujeres continuarán esperando hasta que este se produjera.

Los resultados mostraron que la inducción del parto después de la semana 41 redujo el riesgo de muerte infantil en un 67%, lo que significa que la inducción del parto puede prevenir la muerte de bebés por cada 426 partos tardíos, y un 12% menos de probabilidades de terminar en el área de cuidados intensivos neonatales.

Además, las mujeres también presentaron un 8% de probabilidad de tener una cesárea quirúrgica mucho menor que si se induce el parto en la semana 39 o 40 de embarazo.

¿A las cuántas semanas nació tu bebé?

Josselin Melara