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El síndrome del niño sándwich: el hijo de en medio

Descubre cómo el hijo de en medio percibe la relación que tiene dentro de su familia,  cómo puede afectarle y cómo conviene que lo trates dentro de la dinámica familiar para que él crezca seguro de tu amor. 

¿Quiénes son los famosos hijos sándwich?

Así se les conoce popularmente a los niños y niñas que ocupan el lugar de nacimiento en medio de dos hermanos.

Ocurre que en toda familia, cada miembro ocupa un lugar especial aunque no se  perciba como tal:  así como papá y mamá son los protectores y proveedores, la fuente de amor, cuidados y supervivencia para los hijos; los niños también toman un rol:

  • el hijo mayor se atribuye un papel de responsabilidad y ejemplo para sus hermanos.
  • el más pequeño es el consentido y el que debe ser más protegido.

¿Pero, qué ocurre cuando un hijo está en medio de esa situación?

Un niño sándwich puede llegar a percibir que ya no es el consentido porque ya ha nacido  alguien más pequeño que él, también que no es lo suficientemente grande para gozar de la valía que tiene su hermano mayor.

Esta situación podría dañar su autoestima y seguridad, pues el papel que representa en su familia es confuso para él: carece de un rol fijo, pues no son «ni el grande, ni el pequeño».

Tal percepción sí puede ser real, pues en ocasiones, por cuidar al más pequeño de la familia y darle más responsabilidades al mayor, por ser justamente «el mayor», papá y mamá pueden llegar a descuidar las necesidades del hijo de en medio.

Esta realidad ocasiona que el niño de en medio aprenda a solventarse por sí mismo, poco a poco, va haciéndose de herramientas físicas y emocionales, para resolver sus necesidades por sí mismo. Por ello, son niños que suelen volverse más  independientes, autosuficientes y desapegados respecto de sus hermanos.

Esta característica genera que las personas, sus padres, lo perciban como un  niño «para nada problemático», seguro de sí mismo, maduro. Sin embargo, aunque su personalidad y carácter sí se haya moldeado bajo estos aprendizajes, no significa que no tenga la necesidad emocional ni que no esté esperando que sus padres las satisfagan.

De hecho, cada uno de tus niños, necesita satisfacer las mismas necesidades psicológicas. Mira cuáles son en esta nota: 

9 necesidades emocionales de tu hijo que debes satisfacer para que sea feliz

Tu hijo de en medio también necesita de tu tiempo y atención, tal y como se la das a sus otros hermanos.

Si tú tienes un pequeño sándwich, te aconsejamos que lo hagas sentir especial llevándolo a alguna actividad que le guste y en la que pueda destacar, así podrá reconocer su individualidad sin entrar en comparaciones con sus hermanos.

Recuerda que cada uno de tus hijos necesita reconocer sus propios dones, habilidades, talentos… autoconocerse para valorarse y tener una autoestima sana:

Potencia su autoestima desde pequeño

Y cuando estén en familia, procura darle su lugar como a sus otros dos hermanos: hazlo sentir que es un niño valioso e importante y que también es el gran amor de tu vida.

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¿Príncipe destronado? Ayuda a tu hijo mayor a adaptarse a la llegada de su hermano

La llegada de su hermano es un cambio muy fuerte para el primer hijo, pero tu amor y paciencia pueden facilitarle el proceso de convertirse en el hijo mayor.

Los niños mayores se adaptan mejor a la llegada del nuevo bebé cuando los papás compensan con atención y tiempo extra la dedicación de las mamás a los recién nacidos. Aquí algunos tips para que tu hijo no se sienta excluido con la llegada del nuevo integrante de la familia.

¿Cómo ayudar a tu hijo mayor a adaptarse a la llegada de su hermano?

1. Permítele tener contacto con el bebé, si es posible desde su nacimiento, explicándole que puede acariciarlo con cuidado para evitar que se lastime, y supervisa siempre que sea así.

2. En el primer encuentro, dirígete al bebé para presentarle a su hermano mayor, mencionando que este es un niño al que toda la familia quiere mucho y del que podrá aprender muchas cosas.

3. Nunca lo rechaces, reprendas bruscamente o corras de la habitación por motivos relacionados con el recién nacido. Si es tosco con el bebé, solo recuérdale que su hermanito es muy chico y necesita que él, como hermano mayor, lo quiera y cuide. Insiste en que por más grande, sabe muchas cosas que el bebé necesita aprender.

4. No lo compares con el bebé de modo que enfatices defectos o virtudes de cualquiera de los dos.

5. Pídele que cuide a su hermanito por periodos cortos, siempre y cuando estés segura de que no tendrá con él una conducta hostil, y muéstrate muy agradecida cada vez que lo haga, si es posible con un pequeño premio, como su postre favorito.

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4 técnicas de relajación para niños y sus beneficios

¿Sientes a tu hijo con frecuencia tenso, ansioso, cansado, o con insomnio? Estas complicaciones no son tema sólo de adultos, un gran número de niños las experimentan debido a las exigencias escolares, sociales (de sus amigos) o por su propia personalidad. Afortunadamente, mediante técnicas de relajación para los niños puedes ayudar al tuyo. 

Si quieres conseguir efectos positivos a largo plazo con estas técnicas, los momentos de relajación deben ser continuos, para que tu hijo vaya tomándolos como algo cotidiano y lo ayuden al desarrollo de su inteligencia emocional, al mismo tiempo, adquiera hábitos saludables que podrá poner en práctica en toda su vida.

Estos son los efectos positivos de las técnicas de relajación para niños:

  • Disminuyen la tensión muscular y mental y les ayuda a canalizar su energía.
  • Reduce la ansiedad
  • Mejora los problemas de sueño
  • Mejora la memoria y la concentración
  • Aumenta la confianza en sí mismo
  • Los ayuda a alcanzar un estado de bienestar general

Mediante las técnicas de relajación puedes lograr que tu hijo sea capaz de reconocer la tensión o ansiedad, o actitudes negativas, como cuando se enoja o se pone agresivos, y sepa cómo responder y actuar cuando esto pase.

4 técnicas de relajación para niños

Respiración

Guíalo en su respiración. Dile que se siente en una posición cómoda y que, en silencio o con música suave, inspire profundamente por la nariz y exhale poco a poco por la boca. Él puede poner una mano en su pecho y otra en el estómago, para observar cual de los dos se mueve.

Relajación del cuerpo

Es un método divertido, entendible y agradable para los niños más pequeños al hacerla como un juego porque debe usar su imaginación. Consiste en tensar y relajar diferentes partes del cuerpo. Para relajar las manos, pide a tu hijo que actúe como si tuviese que exprimir una naranja o limón, para los brazos y pies que haga como si se estuviese hundiendo en el barro, para los hombros que se proteja como lo haría una tortuga, para los brazos que se estire como un gato, para la mandíbula que piense que está mascando chicle, para la cara que intente espantar una mosca sin usar nada más que la cara y para el abdomen que lo tense para evitar que lo aplaste un elefante o que haga como si tuviese que pasar por un espacio muy estrecho.

En la zona de seguridad

Los niños buscan sentirse seguros, por lo mismo, esta técnica les dará mucho confort. Se trata de crear en la imaginación «su lugar seguro»: una casa de madera en la montaña, una selva llena de animales o una playa, en su tipi. Guíalo para que en su lugar seguro ponga elementos de su realidad que le agradan y le transmiten emociones bonitas.

Cantar juntos 

La música es un elemento que estimula las emociones humanas; por ello, una música tranquila puede calmar a tu hijo igual que a ti. Ya sea que le cantes o canten juntos, una canción simple, corta, que le guste y conozca bien y que exija un ligero esfuerzo para controlar el tono y el ritmo ayudará a mejorar el estado de tensión y relajar al infante.

Con información de Psicología y Mente

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Amor de hermanos, ¡un mundo de emociones que los beneficia!

Se creía que la rivalidad y los celos eran los sentimientos predominantes entre los hermanos de corta edad, pero existe todo un mundo emocional entre ellos que beneficia en mucho su desarrollo social. Es que el amor entre hermanos es único.

EL MAYOR

El nacimiento de un hermano convierte automáticamente al niño que había (único o menor, hasta ese momento), en mayor. Ocurre que los padres suelen subirlo un escalón y considerarlo más maduro y capacitado para ciertas tareas; entonces empieza a adquirir virtudes que no le conocías:

¿De dónde le ha salido esa paciencia a la hora de ponerle el suéter a su hermano, hacer una sencilla torre de cubos sólo para que el bebé la derribe, dejarse ganar en una pelea…? ¿Y por qué muestra tan orgulloso a sus amigos a su hermano pequeño? El hermano mayor suele considerar que debe cumplir ciertas expectativas en cuanto al cuidado de su hermano menor, por lo que se muestra más proactivo.

Los papeles están claros y nadie tiene nada que demostrar: el mayor es mayor y tiene garantizada la admiración del pequeño nada más por existir, y el pequeño es pequeño y sólo por eso su hermano entiende que se le dedique más atención, sobre todo si él disfrutó de la atención que necesitaba de sus papás.

EL PEQUEÑO

Los niños con hermanos mayores suelen aprender antes a hablar y algunos también a caminar (sobre todo si el mayor está comprometido con los primeros pasos de su hermano). En general, no hay mayor estímulo para su desarrollo intelectual y psicomotriz que su querido hermano mayor. Lo admira profundamente y, si los padres favorecen una buena relación entre ambos, suele confiar a ciegas y tomarlo como referencia para cualquier cosa.

También admirará a los amigos de su hermano, sus gustos y aficiones: se pasará unos años imitándolo. Los pequeños crecen compartiendo sus juguetes con el mayor (es más, deseando compartirlos), en un mundo menos adulto y más divertido del que probablemente disfrutó su hermano.

Los menores crecen siempre acompañados y el camino para ellos suele ser más sencillo, ya que su hermano ha abierto las puertas: con tu primogénito aprendiste a tener menos miedo y más confianza en las posibilidades de los niños; el pequeño recogerá los frutos de ese trabajo.

ASÍ ES SU AMOR

No es raro ver a un niño ofrecer su chupón a su hermanito que llora; abrazarlo y besarlo tratando de consolarlo. Los niños enseguida desarrollan afecto hacia un bebé: se disgustan cuando se alejan, los saludan cuando vuelven, los prefieren como compañeros de juego y se acercan a ellos buscando seguridad ante la presencia de extraños; además, les encanta imitarlos.

Los expertos opinan que la calidad de la relación entre hermanos varía: aunque siempre habrá una dosis de rivalidad, celos y otra de cariño, la predominancia de uno u otro tipo de sentimientos puede hacer que la balanza se incline del lado conflictivo o positivo. Esto es importante porque el ambiente que los papás creen entre los hermanos desde el principio influirá en su relación futura y en el desarrollo de su personalidad.

Un hermano es un contrincante, claro está: un adversario en los juegos, un rival en los favores de mamá. Pero también es un confidente, un aliado frente a los papás, el amigo más fiel. Todos estos ingredientes, los positivos y los que no son tanto, hacen posible que se fragüe a fuego lento durante los primeros años de vida una relación especial… para siempre.

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