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Ser Bebé

«Mi hijo siempre llora cuando me voy», ¿qué hacer?

Aunque a unos les afecta más que a otros, todos los bebés atraviesan esta etapa de miedo a lo desconocido o a alejarse de mamá y lloran en cuanto ella se va. ¿Qué puedes hacer para ayudarlos a transitar esta etapa?

Es lo que se conoce como la fase de la angustia de la separación. Hacia los 8 meses, muchos bebés sociables y abiertos se vuelven más apegados a sus padres (en particular a mamá) y lloran cuando no la ven.

¿Cómo ayudarlo?

1. No lo regañes. Es normal que no quiera que lo cargue otra persona, ni quedarse con ella aunque la conozca.  Incluso las personas conocidas pero que no ha visto últimamente puede incomodarlo en esta etapa de inseguridad.

2. Cuando estés con él en casa, evita dejarlo solo en una habitación, mejor háblale desde donde estés para que sepa que sigues ahí y que enseguida vuelves.

3. Dale libertad para que pueda recorrer la casa solo y que así vaya adquiriendo confianza de explorar otros lugares por sí mismo.

4. Platica con la persona que lo cuida acerca de esta etapa en tu hijo. Es especialmente difícil dejar a tu bebé a cargo de otra persona. Es importante que la persona que lo cuida sea comprensiva, tenga paciencia, sea alegre e imaginativa (sepa cómo distraerlo) y sobre todo, que disfrute de la relación con tu bebé.

5. Antes de irte, es buena idea que te des un rato para estar en el mismo especio con quien cuidará de tu bebé y él, para que él sienta que es alguien de tu confianza. Luego despídete con calma, dale un beso, un abrazo y márchate con tranquilidad.

6.Transmítele serenidad al niño, si le muestras que estás tranquila se sentirá más cómodo, si te ve inquieta,  ansiosa, llorando, preocupada… él llorará más.

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Salud

¿Sientes que vives cansada? Averigua si tienes el Síndrome de la Fatiga Crónica

¿Tu rendimiento habitual ya no es el mismo, realmente te sientes agotada todos los días aunque hayas dormido bien y conforme avanza el día, te sientes con menos energía física y mental? Sí conviene que acudas a un médico lo antes posible para que él valore si sufres de fatiga crónica, o no. 

¿Qué es la fatiga crónica?

Es una inflamación del sistema nervioso central y muscular que acarrea muchos síntomas, tantos que puede llegar a confundirse con otras enfermedades, como la fibromialgia, en la que también está presente la fatiga por una duración de 6 meses o más,  sin una causa evidente.

Este síntoma se basan principalmente en la disfunción endocrinóloga (de las hormonas), inmunológica y neurológica. Si además del tiempo de fatiga te descubres algunos de los siguientes, no dudes en ir con tu médico, tu calidad de vida puede venirse abajo porque sí es una enfermedad discapacitante.

De hecho, esta enfermedad es «crónica» porque el el porcentaje de curaciones es muy bajo, oscila entre un 5-10%. Aunque, existen algunas enfermedades que sí suelen tener tratamiento y que pueden provocar también fatiga: hipotiroidismo, trastornos depresivos graves, trastornos hormonales, la obesidad, etc.

Algunos factores relacionados con la fatiga crónica y que se encuentran en fase de estudio son la edad, el estrés, la respuesta autoinmune ante algunos virus, sustancias químicas, agentes tóxicos y la genética.

Detecta tus síntomas:

  • Limitación en realizar las actividades diarias
  • Dolor de cabeza frecuentes
  • Debilidad
  • Insomnio (trastornos en la cantidad de sueño y en el ritmo de sueño).
  • Deterioro de la memoria
  • Fatiga persistente después del reposo
  • Fatiga intensa después de una actividad física (dolor, fatiga mental y muscular)
  • Depresión
  • Irritabilidad
  • Sensación de pesadez en brazos y piernas (dolor en músculos y articulaciones)
  • Falta de atención y concentración
  • Intolerancia a los olores

¿Cómo tratar la fatiga crónica?

No tiene cura, se atienden los síntomas para prevenirlos con las siguientes acciones:

  1. El ejercicio no debe ser excesivo ni de alto impacto.
  2. La alimentación es básica para una mejor calidad de vida.
  3. La vida social activa y sana es indispensable para no caer en la sensación de aislamiento.
  4. Es esencial redistribuir las tareas de la casa o del trabajo; delegar y no «obsesionarse» con la perfección y obligación.
  5. Las técnicas de relajación son vitales para reducir el estrés.
  6. Y cuando se esté bajo días de mucho trabajo o estrés, es necesario evitar las actividades intensas no obligatorias.

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Ser Mamá

Lo que debes saber de la fertilidad a los 40 años

Tienes 35 años o más y ¿quieres un segundo bebé? Quizá tu médico ya te ha platicado acerca de las condiciones, probabilidades, riesgos… de la fertilidad a los 40 años. ¿Y esto te causa algunos temores para cumplir tu deseo de un segundo bebé? Te presentamos una opción que podrías considerar para hacer este sueño realidad.

Es un hecho que conforme la edad “avanza” hay una mayor probabilidad de tener embarazos de riesgo o dar a luz a niños con alguna alteración cromosómica. Aún así, probablemente sabes de alguna amiga que ha aplazado su maternidad aun pasando los 35 años por distintos motivos, por realización profesional, trabajo, asuntos financieros o hasta no tener pareja estable. Tú misma, quizá, has aplazado el tener un segundo bebé por disfrutar bien a bien el primero, por tu trabajo, porque te divorciaste de tu anterior pareja, o porque antes no querías pero ahora ya.

9 argumentos que necesitas considerar antes de decidir tener un segundo hijo

Como sea, en medio de este panorama, el congelamiento de óvulos es una alternativa para tener hijos en el momento que desees.

La congelación de óvulos implica extraer óvulos y criopreservarlos para su utilización a futuro en un procedimiento de reproducción asistida, específicamente en una fertilización in vitro (la fecundación en laboratorio de un óvulo por un espermatozoide y luego transferirlo al útero materno, donde se desarrollará para convertirse en un bebé).

Así que cuando estés decidida a embarazarte, tu médico descongelará tus óvulos en función de tu ciclo menstrual. Con un estudio se procede a la fertilización in vitro (los óvulos son inyectados con semen de la pareja para aumentar las probabilidades de fecundación).

¿Cómo sabes si eres candidata a utilizarlo?

Si quieres aplazar el embarazo unos años más (después de los 35) si has sido diagnosticada con cáncer, tienes baja respuesta ovárica o si eres propensa a la llegada de la menopausia antes de los 40 años.

¿Cuánto tiempo pueden mantener congelados tus óvulos?

Toda una vida. Normalmente, los criobancos hacen contratos de cierto número de años según lo requieras, pero ten la seguridad de que gracias a las técnicas de vitrificación, los óvulos pueden conservarse por mucho tiempo en buenas condiciones.

¿Cuánto te costaría?

Varía de una mujer a otra en función de la edad y las condiciones médico-ginecológicas particulares (tener un solo ovario o endometriosis) o si estás completamente sana.

¿Cuándo puedes considerar congelar tus óvulos?

Desde que eres mayor de edad es posible.

¿Cuál es el número ideal de óvulos para ser congelados?
De 15 a 20 óvulos maduros.

¿EN QUÉ CONSISTE ESTE PROCESO? CRIOPRESERVACIÓN PASO A PASO

1. Realízate una valoración médica ginecológica y hormonal con un especialista.

2. Inicia un tratamiento con medicamentos para estimular la función ovárica y hacer madurar al menos 10 óvulos.

3. Cuando tus óvulos estén lo suficientemente maduros, te realizarán una aspiración transvaginal.

4. Una vez aspirados, los folículos se evalúan y preparan en el laboratorio.

5.Luego, los folículos son colocados en una cámara de congelación que será monitoreada.

6. Los óvulos son almacenados en un criobanco, donde permanecen durante los años que quieras esperar.

Por Armando Ayala

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Ser Mamá

Ser multitask, una habilidad femenina que te puede enfermar

Es cierto: las mujeres nos tenemos que dividir en más de dos partes cada vez que cuidamos a nuestros hijos, estamos en el trabajo, en la escuela, en el gimnasio, con la familia…  y otras actividades. ¡No hay tiempo de hacer una por una! Necesitamos ser multitask.

Sin embargo, expertos advierten que: “ser multitask all time, podría poner en riesgo tu salud física, mental y emocional”, así lo advierte Earl Miller, profesor de Neurociencia del MIT.

¿Cuáles son las consecuencias? Cansancio excesivo, mal humor, problemas de memoria, estrés y frustración al no cumplir una o más tareas, entre otros.

Aquí te damos 7 consejos para dejar a un lado ser una mamá multitask y puedas llevar una vida ordenada y más relajada:

-Distingue las cosas importantes de las urgentes: hay cosas que, a pesar de su importancia, pueden esperar un poco. ¡Date el tiempo necesario para hacerlas!

-Ordena tus objetivos: dale sentido a tu vida y dale prioridad a aquello que quieras cumplir primero.

-Sé humilde: en ocasiones queremos probar que podemos hacerlo todo, pero lo único que lograremos será frustrarnos. Toma las cosas con calma y acepta que tienes límites.

-Date tiempo para ti: muchas veces nos olvidamos de descansar y relajarnos por cumplir ciertas tareas. Recuerda que un tiempo sólo para ti también es muy importante para cuidar de tu salud y bienestar.

-Aprende a delegar actividades: pierde el miedo y olvida eso de “si no lo hago yo, no sale bien”. Delega pequeñas actividades a tus hijos. Recuerda que ellos están en una etapa de aprendizaje y no todo tiene que salir perfecto.

-Confía en los demás: para poder descansar, también es necesario confiar en que los demás harán su parte. No hipervigiles las actividades de otros.

-Planea: si tienes un control más preciso de todas tus actividades, se te hará mejor y más fácil cumplirlas.

Por Josselin Melara

 

 

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Ser Mamá

«No existe el sexo débil», lo que debes enseñar a tu hijo varón

El sexo débil no existe. Sin duda, esta es una lección que las mismas mujeres debemos dar a nuestros hijas e hijos. ¿Porque nosotras? Las mujeres llevamos la batuta de la educación de los hijos. No porque los hombres no se inmiscuyan, la realidad es que cada vez los hay más ocupados en esta tarea; sin embargo, las cifras evidencian que muchas mujeres en México están dedicadas al hogar, mientras los hombres son los proveedores:

De acuerdo con la Encuesta Nacional de los Hogares del INEGI, en 2017, los hogares donde la jefa de familia es mujer es de 28.5%, frente al 71.5% donde es el hombre. De hecho, aún cuando las mujeres trabajan, los números indican que ellas terminan dedicando su tiempo no solo al trabajo, sino, además a las tareas del hogar y al cuidado de los hijos:

«De las mujeres que trabajan el 92% tendió la cama el día anterior (contra el 34% de los hombres que trabajan, y el 55% de los hombres que no trabajan), lavar los baños (77% vs 21% de hombres que trabajan y 15% de los que no trabajan), barrer (87% vs. 40% y 47%), hacer las compras (86% vs 60% y 67%), preparar la comida (90% vs 41% y 50%), lavar la vajilla (92% vs. 35% y 48%), cuidar a los niños (68% vs 38% y 11%)», estudio realizado por Instituto de Ciencias Sociales y Disciplinas Proyectuales de Voices! Research and Consultancy y Fundación UADE.

Bajo este contexto, es evidente que nosotras tenemos en nuestra manos no solo la crianza de nuestros hijos, sino su futuro y el tipo de persona que será. Por ello, es tan importante que ante un clima social en el que la mujer está siendo violentada por los hombres (casos de feminicidio, violencia intrafamiliar, trata, violaciones, acoso sexual…), nosotras mismas comencemos a educarlos con otros valores, unos de mayor respeto, tolerancia y amor hacia los demás, hacia la mujer y hacia ellos mismos.

En nuestras manos está el cambiar la realidad que estamos viviendo; sí, el gobierno debe garantizar nuestra seguridad, aunque no deberíamos necesitarlo, es lo que necesitamos en lo inmediato. pero algo podemos hacer nosotras mismas y empecezar por cambiar nuestra propia realidad: formemos desde niños hombres afianzados en nuevas ideas de género, llenos de amor al prójimo y con otra visión de su masculinidad.

Lo que necesitas enseñarle:

  1. Que la mujer, aunque no es igual que él en lo biológico, puede lograr lo mismo que él, porque también se lo merece.
  2. Que hay mujeres que serán más inteligentes o hábiles que él y eso no lo hace menos.
  3. Que su valor no disminuye si una mujer paga la cuenta o es la proveedora de la familia, o si él es quien cuida a los hijos y se dedica a las labores del hogar.
  4. Que hombres y mujeres tienen las mismas responsabilidades en casa, en la familia, en el trabajo, en la escuela, donde sea.
  5. Que las mujeres pueden vestirse como quieran, que nadie debe faltarles al respeto, que pueden divertirse, salir con amigas y también con amigos.
  6. Que la mujer puede decirle «no quiero casarme», «no quiero tener hijos,»no quiero tener sexo contigo», «no quiero ser tu novia»…y habrá que respetar su decisión.
  7. Que tanto hombres como mujeres tienen el poder de decidir lo que mejor consideren conviene a su vida.
  8. Que las mujeres son seres individuales, con pensamientos, emociones y un criterio propio; que no tiene que estar de acuerdo siempre con su opinión.
  9. Que cada mujer tiene su propio mundo de vida; tienen familia y amigos con quienes compartir su tiempo, sueños propios que realizar, hobbies, su profesión, actividades profesionales, proyectos… Que el mundo de la mujer no es su pareja o esposo.
  10. Que la mujer no está para servir al hombre; porque el hombre es capaz de responsabilizarse de sí mismo como ella.

Por Felipe Salinas