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¿Por qué mi bebé saliva mucho?

¿Por qué mi bebé saliva mucho?

Es normal que los bebés saliven en exceso a partir de que comiencen a salirle los dientes. ¡No te alarmes! Aquí te decimos qué hacer.

¿Por qué mi bebé saliva mucho?

No hay una fecha concreta en la que los pequeños dejan de salivar. En general, suelen hacerlo cuando aprenden a tragar saliva, alrededor del año de edad, y cuando termina la etapa de la dentición, entre los 18 meses y  los dos años. Así que no te preocupes si tu hijo de un año sigue salivando como cuando era un bebé.

¿Qué puedo hacer?

  1. Lo que sí puedes hacer, si el niño babea mucho y moja su ropita, es colocarle un babero. Es importante que su ropa no esté húmeda para que no se resfríe.
  2. También puedes darle algunas mordederas frías (sacadas del refrigerador) para calmar el dolor de la dentición.
  3. Trata de limpiar el exceso de saliva para que no se rocen sus mejillas o le salga alguna alergia.

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Heridas o ampollas

A veces la cantidad de saliva es mínima y un mes más tarde vuelve a aumentar, y eso puede deberse a que al niño le está saliendo un nuevo diente o tiene alguna herida en la boca.

Si notas que tu bebé tiene un incremento en la producción de saliva puede haber algún tipo de infección (de encías, de boca o de garganta). En este caso, llévalo al pediatra.

¿Tu bebé saliva mucho?

Foto: Getty Images

¿Le pasa a tu hijo?

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Alimentos para fortalecer el sistema inmune

En esta época de frío hay un riesgo mayor a padecer distintas enfermedades que pueden afectar a toda la familia, pero más a los niños pequeños; por ello, es importante fortalecer el sistema inmune.

La alimentación es una clave para cuidar de nuestro bienestar y fortalecer el sistema inmune. Aquí te damos una lista de los alimentos básicos para que protejas a tu familia durante esta temporada:

Agua: purifica y elimina toxinas del organismo que pueden atraer bacterias y virus. Procura tomar 8 vasos de agua diarios.

Ajo: tiene propiedades curativas y preventivas, pues evita que los virus ingresen al organismo. Inclúyelo en tus guisados. También puedes tomarlo con un poco de té por las mañanas.

Brócoli: proporciona vitamina E y C, que incrementan las defensas contra diversas enfermedades. Inclúyelo en tus sopas y guisados.

Frutas cítricas: su vitamina C fortalece el sistema inmunológico, desintoxican el organismo y protegen el sistema digestivo. No olvides hacerte un jugo o coctél con estas frutas.

Huevo: rica fuente de proteínas y grasos omega-3, que fortalecen las células del sistema inmunológico. ¡Prepáralo como más te guste!

Miel: sus antioxidantes ayudan a combatir las bacterias causantes del dolor de garganta, infecciones de oído y tos. Tómala con un poco de té o servida en unos ricos hot cakes.

Yogurt: proporciona bacterias buenas para el equilibrio del sistema digestivo. Sírvelo con avena o frutas.

Zanahorias: aportan vitamina A, que ayudan a mantener saludables las membranas mucosas, barrera frente a las infecciones. ¡En jugo es ideal!

Por Josselin Melara

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Remedios antigripa

El invierno es sinónimo de resfriados; con estas medidas podrás prevenirlos y ayudar a tu hijo a aliviarlos

Por Armando Ayala Asesoría Pediatra Nuria Mendoza

¿PUEDEN EVITARSE?

Estos virus afectan a los niños pequeños que en sus primeros años de escolarización pueden pasar hasta cinco o seis procesos virales en los meses más fríos, mientras que un adulto sufrirá tan sólo uno o dos. Es normal y no debes pensar que tu hijo tiene algún problema grave de salud: lo que ocurre es que sus defensas todavía están en desarrollo, no saben cómo vencer a los gérmenes y deben aprender a hacerlo durante los primeros años de vida a base de enfrentarse a las infecciones. De esta forma crean anticuerpos que en el futuro les ayudarán a combatir los padecimientos.

 

TRATAMIENTO

• Los virus no tienen un tratamiento específico, en realidad se curan solos. El catarro suele durar pocos días y la gripa, siete (la tos es más resistente, puede durar hasta dos semanas más).

• Si el niño está cansado, la tos empeora o tiene vómito, el pediatra recomendará un jarabe apropiado a su edad.

• El paracetamol e ibuprofeno bajan la fiebre y atenúan el dolor de cabeza, espalda o piernas. Si la temperatura no baja con fomentos de agua tibia en la frente o un baño de agua tibia, conviene utilizar supositorios.

• Lavados nasales: las gotas o sprays de suero fisiológico hidratan las mucosas.

 

13 CONSEJOS PARA AYUDARLO A SALIR DE LA ENFERMEDAD

  1. No lo obligues a comer, mejor ofrécele con frecuencia pequeñas cantidades de sus alimentos favoritos. Así su estómago no se llena demasiado y no existe el riesgo de que vomite.
  2. Prepara comidas con textura suave, que no le cueste tragar, como purés.
  3. Haz un caldo o sopa casera que, además, le aportan un extra de líquido que hidrata su cuerpo.
  4. Alimentos ricos en vitamina C, sin abusar, pues en grandes cantidades pueden ocasionar diarrea.
  5. Dale a beber agua a menudo.
  6. Eleva la cabecera de la cama o la cuna; con la cabeza más alta que el resto del cuerpo toserá menos y dormirá mejor.
  7. Acostumbra a tu hijo a taparse la boca cuando tosa o estornude, pues los virus se transmiten a través de las gotas de saliva que se quedan en el aire.
  8. Evita el contacto con otros niños o adultos contagiados.
  9. Si tu pequeño está enfermito, mejor no lo lleves a la escuela.
  10. Lávate las manos después de tocar las secreciones (limpiarle la nariz, lagañas…) para evitar que se propague la infección.
  11. Evita que comparta juguetes o cubiertos y lávalos bien.
  12. Es aconsejable vacunar a los niños que corren un mayor riesgo de enfermarse (asmáticos y diabéticos) para protegerlos de posibles complicaciones. Pregunta a tu médico el caso.
  13. Paciencia, ánimo y buen humor. Cuando el resfriado afecta a varios miembros de la familia o ver que tu bebé tose y tose, la situación puede resultar estresante. El consuelo es que las molestias duran pocos días y se resuelven prácticamente solas.
Remedios antigripa
iStock

¿CUÁNDO IR AL PEDIATRA?

• Cuando la fiebre es de 38 oC.
• El bebé es menor de tres meses.
• Al niño le duele el oído o se toca molesto; si es un bebé, puede tener otitis.
• Tiene moco espeso durante más de una semana.
• Presenta dolor de cabeza localizado en puntos concretos, como la frente o bajo los ojos: puede deberse a una sinusitis.
• Su respiración es silbante o presenta dificultad para respirar.

 

LA REALIDAD

Aunque sigan al pie de la letra los consejos de prevención, háganse a la idea de que los niños se acatarran con frecuencia durante los primeros años de vida. El consuelo es que les sirve para fortalecer su sistema inmunológico y podrán defenderse mejor en un futuro próximo.

 

DIFERENCIA ENTRE CATARRO Y GRIPA

»  Se contagian fácilmente por causas estacionales.
»  Son más habituales en los meses fríos.
»  Su origen es vírico, pero provocado por diversos virus.
»  Tu hijo puede sufrir un proceso gripal por temporada, pero puede tener varios catarros en poco tiempo.

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Su primer resfriado

Los meses más fríos del año suelen traer el primer resfriado del bebé; es normal que en su primer año de vida, tu bebé lo padezca

 

Por Armando Ayala

 

Algunas veces los síntomas vienen acompañados de un leve aumento de la temperatura, que te preocupará. Sin embargo, y salvo que se presenten complicaciones, un resfriado no se considera una enfermedad grave. Tu hijo lo superará sin problemas.

 

SÍNTOMAS

La mayoría de estas infecciones virales suelen ser leves y afectan las vías respiratorias altas: nariz y faringe. Los síntomas del resfriado son nariz obstruida, secreciones fluidas, ligera pérdida de apetito, estornudos o tos y, en ocasiones, aumento de la temperatura corporal.

Si tu bebé empeora y presenta los siguientes síntomas, corre al médico, máxime si es menor de seis meses:

Tos persistente

Está intranquilo

Pierde completamente el apetito

Se salta varias comidas

Hace mucho ruido al respirar

Tiene 38 oC de fiebre

 

¿ANTIBIÓTICOS, SÍ O NO?

No existe ningún tratamiento farmacológico contra el resfriado. Los antibióticos sirven para curar las infecciones bacterianas y la causa de los catarros son los virus. Este padecimiento suele resolverse por sí mismo en una semana. Por regla general, los enfermos empiezan a mejorar a partir del cuarto día.

ASÍ SE CONTAGIA

En el ambiente que respiramos hay miles de gérmenes y virus; los pequeños no están libres de contagiarse con alguno. En los primeros 12 meses de vida el sistema inmunológico de tu bebé no está lo bastante maduro todavía y eso lo hace vulnerable.

Por contacto con las manos de personas enfermas (incluidos los hermanos) y, sobre todo, si besan al niño, estornudan o tosen cerca de él.

En la guardería tiene mucho más contacto con los virus, ya que por buena que sea la higiene de la escuela, siempre asiste algún niño enfermo que puede contagiar al tuyo.

 

¡AUXILIO!

Nariz tapada, estornudos, tos, fiebre… ¿cómo ayudarlo?

Si tiene la nariz tapada puedes aliviarlo con un suero fisiológico en cada fosa (disuelven el moco y facilitan la limpieza).

Después extrae las secreciones con una perilla de goma o un aspirador nasal de tubo.

Evita que tu hijo sude: cubrirlo demasiado es un error.

No expongas a tu bebé a cambios bruscos de temperatura.

Si la temperatura de tu casa no supera los 20 o 22 oC, ventila su habitación a diario.

No fumen delante del bebé: el humo del tabaco irrita sus vías respiratorias.

Evita lugares cerrados con mucha gente.

En tu hogar, lávense bien las manos antes de tocar al niño.

No permitas que lo acaricie o bese cualquier persona, y mucho menos quienes estén agripados.

Los bebés que toman leche materna gozan de una mayor inmunidad comparados con aquellos que se alimentan con leche artificial, de fórmula, ya que la primera provee a los infantes de muchas defensas.

Si el ambiente de tu casa resulta muy seco, coloca un humidificador. Este aparato mantiene un grado óptimo de humedad y contribuye a aliviar la nariz tapada.

 

ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO POR PRIMERA VEZ EN LA EDICIÓN DE NOVIEMBRE DE LA REVISTA PADRES E HIJOS