Categorías
Salud

Tips para calmar a tu hijo el día de la vacuna

¿Tu bebé suele ponerse muy estresado el día de la vacuna? Las vacunas pueden poner sensible a tu bebé y eso te angustia, sigue estos tips para calmar a tu hijo el día de la vacuna. 

Es normal que cuando lleves a tu hijo a vacunar estés inquieta, la idea de que lo van a inyectar puede ponerte muy nerviosa. Pero debes tener en cuenta que es por su salud.

Para hacer más sencillo este proceso y tu hijo se sienta más tranquilo, te damos las siguientes recomendaciones.

Para calmar a tu hijo el día de la vacuna

1. Cuando vayas a la consulta, lleva un biberón con agua fresca, un chupón de repuesto y su juguete favorito. Trata de estar lo más tranquila que puedas, ya que si tu bebé nota que estás nerviosa, le transmitirás este sentimiento.

2. Vístelo con telas de algodón, evita las prendas sintéticas, ya que estas pueden irritar su piel. Ponle un pañalero de tirantes que no sea necesario quitar para descubrirle el brazo. Procura que la pretina del pantalón sea elástica para que no le apriete. Calcula su toma y dásela una hora antes de la cita, así no tendrá hambre y reduces el riesgo de que vomite.

3. Después de la vacuna, aunque tu bebé no deje llorar debes mantener la calma. Sujeta el algodón que te den, sin masajear, viste a tu hijo y espera 20 minutos cerca del centro de salud para asegurarte de que no tiene ninguna reacción alérgica.

4. No olvides ofrecerle una buena dosis de besos y apapachos.

FOTO GETTY IMAGES

Te invitamos a leer también: 

Vacunas ¿sí o no?

Categorías
Ser Bebé

¿Qué hacer cuando tu bebé se priva?

Algunos bebés, cuando lloran dejan de respirar durante unos segundos; incluso llegan a perder la conciencia durante unos instantes. Como es lógico, te puede llegar a asustar, pero esos espasmos de sollozo no tienen consecuencias para la salud. ¿Qué hacer?

¿Por qué tu bebé se priva?

No está de más averiguar qué situaciones provocan los espasmos de sollozo, porque tenerlas identificadas permitirá en algunas ocasiones adelantarse a ellas. Para eso conviene analizar qué las motivó: ¿el niño se ha dado un golpe? ¿Se ha asustado? ¿No le han dado un juguete o un objeto que quería? ¿Le han llevado la contraria en algo?

Este episodio ocurre generalmente cuando el bebé o niño está enojado, frustrado y, en ocasiones, como respuesta al dolor. Los médicos conocen este cuadro con el nombre de Espasmo del sollozo.

¿Qué ocurre en este espasmo del sollozo?

Inicia con un llanto, que va aumentando junto con una respiración rápida hasta que el bebé deja de respirar. Lo que suele asustar es cuando el bebé se pone morado de los labios o se desmaya. Este episodio dura menos de un minuto, por eso no hay riesgo de que en esta ausencia de respiración haya daño cerebral.

¿Cómo reaccionar si tu bebé se priva?

  • Sobre todo, con sentido común.
  • Mantén la calma e intenta calmar a tu hijo en cuanto notes que su llanto aumenta. 
  • No se trata de conceder a tu hijo todos los caprichos ni de sobreprotegerlo por temor a que se prive, sino solo mantener la calma.
  • Tampoco es necesario soplarle en la cara, echarle agua o levantarlo en alto, como se recomendaba hace unos años, lo que más le ayuda será ver que los padres se mantienen tranquilos.
  • No cedas después de cada cuadro a lo que tu hijo deseaba, porque aprenderá que esta reacción le dará lo que quiera, siempre.
  • Si notas que dura más de un minuto, llévalo a su pediatra para una revisión médica.

FOTO GETTY IMAGES

Te invitamos a leer también: 

4 técnicas para serenarte y poder ayudar a tu hijo en berrinche

 

Categorías
Salud

¿Cómo limpiar a tu bebé para prevenir la dermatitis de pañal?

Para prevenir este malestar a tu bebé, lo primero es saber qué pasa debajo del pañal que causa la llamada dermatitis del pañal, es decir, la irritación en sus pompitas. 

El solo contacto con el agua tiene un efecto de hiperhidratación que trastorna la barrera de protección de la piel y altera su función. Además, la orina tiene amoniaco, que es muy irritante y se forma por la acción de enzimas presentes en las heces. Estas enzimas se activan en un medio ácido, como es la orina. O sea, heces y orina se ayudan mutuamente.

Además, si cubres la zona con un pañal que, por muy suave y absorbente que sea, debilita la piel por el roce…, ¡pobres nalguitas! Con un pañal hermético no es tu bebé el que permanece seco, es el colchón.

¿Cuáles son las dermatitis más comunes?

Son dos. Una es el llamado eritema del pañal: la piel se irrita por la acción de la orina, poniéndose roja y arrugada en todas las zonas que están en contacto con el pañal, mientras que los pliegues quedan normales (si se miran las nalgas de frente, se ve una uve doble roja). Desaparece en cuatro o cinco días con los cuidados apropiados.

Entonces, ¿qué puedes hacer para prevenir la dermatitis de pañal?

Antes de empezar, hay que lavarse las manos . Si no estamos en casa, al menos debemos frotárnoslas bien con una toallita húmeda. En cada cambio de pañal debes que proceder así:

  • Retirar las heces, si las hay, con una toallita o con el propio pañal.
  • Pasar la esponja o la toallita por el abdomen y los muslos, prestando especial atención a los pliegues.
  • A continuación, limpiar los genitales, siempre de delante hacia atrás.
  • Secar la zona con una toalla suave; no hay que restregar, sino dar leves toquecitos. Para secar las nalgas no es necesario dar la vuelta al bebé, podemos levantarlas sujetándolo por los tobillos.
  • Dejarlo retozar unos minutos con las nalguitas al aire.
  • Aplicar una crema hidratante en toda la zona, sin olvidar los pliegues.
  • Colocar el nuevo pañal.

¿Puedes utilizar toallitas o esponja, indistintamente?

Sí, ambas opciones valen. La segunda es más económica, aunque también más incómoda porque requiere preparar y tener a la mano un recipiente con agua y jabón. Además, la esponja se debe mantener muy limpia y cambiarla al menos una vez al mes. En cuanto a las toallitas jabonosas, son higiénicas y muy prácticas, especialmente útiles para limpiar al bebé fuera de casa. El único inconveniente es que, pese a que cada vez son mejor toleradas (son hipoalergénicas), si el niño tiene una piel sensible o atópica, los excipientes de algunas marcas pueden irritar su piel.

¿Qué hay que cuidar en los niños varones?

No se sabe bien por qué, pero los bebés varones acostumbran lanzar su chorrito de pipí al quitarles el pañal, con lo cual la orina se esparce por todas partes. Por eso, hay que limpiar bien la pancita y después continuar hacia las nalgas. Salvo que el pediatra indique lo contrario, los padres no deben intentar retraerle el prepucio durante el aseo.

¿Y en las niñas?

En ellas se debe procurar que los gérmenes que las heces dejan en el ano no tengan contacto con la vulva y la vagina. Por eso, hay que empezar el aseo por el pubis, sin frotar, y seguir hasta las nalgas y los muslos (y nunca al revés). Al ponerle la crema, es más importante cubrir bien toda la zona que preocuparse por si entra un poquito en la vagina.

¿Cada cuánto debemos cambiarlo?

No hay una regla fija. En las primeras semanas el bebé puede utilizar hasta diez o doce pañales por día. Por supuesto, cada vez que esté mojado o haya defecado, hay que lavarle y ponerle un pañal limpio. Como norma general, conviene hacerlo antes de acostarlo por la noche y cuando se despierte por la mañana.

En lo demás hay que tener en cuenta las costumbres del bebé: es mejor cambiarlo después de comer, porque suelen orinar o defecar tras la toma; pero si nuestro pequeño es de los que se queda dormido tomando el pecho o el biberón, entonces será mejor cambiarlo antes. Durante la noche es importante no perturbar su sueño; lo cambiarás sólo si es preciso: si ha hecho popó o está muy mojado.

FOTO GETTY IMAGES

Te invitamos a leer:

Alivia la dermatitis del pañal