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¿Cómo tu cuerpo produce la leche materna?

¿Te preguntas si tu cuerpo producirá la suficiente leche para tu bebé, o ¡si la producirás!? No te angusties tanto con este tema, tu cuerpo es sabio y por supuesto que estará listo para alimentar a tu bebé. Mira cómo tu cuerpo produce la leche materna.

Cómo tu cuerpo produce la leche materna

Pronto serás mamá y tu cuerpo ya se está preparando para producir leche materna desde el embarazo; para que puedas alimentar a tu bebé y darle los nutrimentos que necesitará para sobrevivir fuera del entorno amniótico de tu útero y pancita.

A partir del  nacimiento de tu bebé, la producción de leche materna comenzará con la primera leche llamada calostro, de consistencia espesa y densa.

Esta primera leche contiene los nutrientes y energía que tu bebé necesita durante los primeros tres a siete días. Se produce en pequeñas cantidades, pues el estómago de tu bebé es muy pequeño, aproximadamente del tamaño de una cereza y le caben unos cinco a siete mililitros a la vez.

La leche comienza a cambiar a partir del tercer día hasta convertirse en la leche que se denomina «madura», es la que se ve más líquida y blanca. Para entonces el estómago de tu bebé es del tamaño de un durazno y le cabrán unos 47 a 60 mililitros a la vez.

En tan solo una semana, el estómago de tu bebé se hará muy grande pero sigue siendo chiquitito. De la misma manera con la rapidez con la que se llena, se vacía, y por eso estará alimentándose constantemente ¡día y noche! De tal forma que entre más succione, tú tenderás a producir más leche.

Nunca le hará falta leche materna ni tú dejarás de producirla

Ocurre que durante el embarazo, los alvéolos (las células que producen la leche materna), se están preparando para trabajar. Pero es hasta que el bebé succiona que la hormona prolactina aumenta, junto con la oxitocina, para que los músculos pequeños del seno se contraigan y trasladen la leche por los conductos. Este movimiento de la leche se denomina «reflejo de bajada de la leche».

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Síntomas del embarazo que no deben pasar desapercibidos

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Las náuseas, el cansancio y la ausencia de menstruación son sólo los síntomas más populares de la etapa temprana del proceso de gestación.

Síntomas del embarazo que no deben pasar desapercibidos

En realidad existen otras señales importantes que debes tomar en cuenta si sospechas que podrías estar embarazada. Son signos que no suelen ser tomados en cuenta, pero los profesionales en salud femenina los explican todo el tiempo.

En la publicación Managing Complications in Pregnancy and Childbirth: A guide for midwives and doctors por parte de la OMS se habla sobre ellos de manera breve, ya que se trata de señales usuales que no deben alarmar a la paciente.

Comida con sabor a metal

Si comenzaste a percibir algunos alimentos con sabor a metal o continuamente tienes esa sensación en la boca, has adquirido la alteración conocida como disgeusia. En general no es algo para alarmarse, es un síntoma común en el primer trimestre de embarazo y tiene su origen en el aumento en los niveles de estrógeno, lo cual ocurre de manera natural para nivelar tu gusto y olfato en esta nueva etapa.

Dolor de senos

Un síntoma muy común entre la 10° y 14° semana es presentar dolor en los pechos, pueden secretar un líquido semi transparente por el pezón. Se trata de una etapa temprana de la leche materna y se le conoce como calostro.

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Cabello increíble

De nueva cuenta el aumento en los niveles de estrógeno hace de las suyas, aunque esta vez con un síntoma que no es molesto. Entre el primer y segundo trimestre, el estrógeno prolonga la fase de crecimiento del cabello, evitando su caída y fortaleciendo la raíz. Desafortunadamente no es un efecto permanente, disfruta de un cabello más fuerte que nunca sólo durante esta etapa, volverá a la normalidad después de tener a tu bebé.

Encías más rojas

Las encías de forma natural deben tener un color rosa pálido. No obstante los cambios de niveles en la progesterona y los estrógenos cuando se entra en estado de gestación, producen un aumento del flujo sanguíneo que puede derivar en enrojecimiento e inflamación en esta parte del cuerpo. Recuerda mantener una adecuada higiene bucal en todo momento.

Es importante que comuniques todos estos síntomas a tu médico, para que te revise y tu embarazo no corra ningún riesgo.

¿Has tenido alguno de estos síntomas?

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Consejos para tener senos firmes

Consejos para tener senos firmes

Aquí te decimos cómo minimizar las estrías, grietas y prevenir la flacidez.

Durante el embarazo y tras el parto, tu pecho experimentará cambios: aumentará de tamaño y se volverá más sensible a la aparición de grietas durante la lactancia. Si antes no le habías prestado demasiada atención, este es un buen momento para aplicar algunos cuidados. Es importante que elijas los productos adecuados y consultes a tu médico sobre las precauciones que debes tomar antes de ponerte cualquier producto mientras estés en etapa de lactancia.

Consejos para tener senos firmes

En primer lugar debes saber que no siempre se va a producir “una caída de pecho” tras la lactancia. “Depende de muchos motivos. Por ejemplo: si has hecho ejercicios específicos para pectorales, si cuando quedaste embarazada tenías el peso correcto o si utilizaste un bra adecuado en cada momento del embarazo.

Lo mejor es la prevención y el ejercicio, ya que favorecen la circulación sanguínea y mantienen el tono muscular, además de corregir posturas y aliviar la tensión en la espalda.

También ayuda darse duchas alternas con un poco de agua caliente y mucha fría, tanto en los senos como en el escote.

Grietas en los pezones

Las grietas durante la lactancia tampoco tienen por qué aparecer, pero si lo hacen pueden convertir el momento de amamantar en una experiencia dolorosa. Se producen por la continua humedad en la zona y porque la succión del bebé reblandece la piel del pezón, por lo que se forman pequeñas fisuras, a veces imperceptibles, pero dolorosas.

Para evitarlas, hidrata la zona, procura que el bebé cubra toda la areola con su boca y adopta una posición correcta para amamantar.

Evita las estrías

A pesar de que algunas mujeres gozan de una piel muy elástica y con una gran capacidad de adaptación y regeneración, lo normal es que con el aumento de peso que se produce durante el embarazo y la lactancia, y la posterior disminución del mismo, la piel se rompa y aparezcan las estrías. Depende de tu tipo de piel, pero si se sube mucho de peso, la mama acumula grasa y es con este gran aumento de volumen cuando se estría, aunque se percibe mejor cuando la mama vuelve a su estado de poslactancia.

Aplicar productos específicos y tener una buena hidratación puede ayudar a minimizar las estrías.

Lleva una vida sana

La dieta variada y equilibrada también puede convertirse en tu aliada para regenerar la piel del pecho, preservar la elasticidad y evitar subir demasiado de peso.

Algunos alimentos, como espinacas, zanahorias, perejil o aceite de hígado de bacalao son buenos para tu piel. Contienen vitamina A, responsable de la elasticidad, regeneración y capacidad de contracción de esta. La vitamina E (aceite de oliva, cereales o semillas germinadas) ayuda a estimular el equilibrio hormonal, refuerza el tono muscular y las paredes de los vasos sanguíneos.

Los especialistas se inclinan por una dieta equilibrada en la que predominen las frutas, verduras, alimentos ricos en fibra y en grasas mono y poliinsaturadas, como el aceite de oliva o el salmón. Evita alimentos precocidos; bájale a los dulces o grasas trans ya que dañan tu corazón.

Hidrátate

Puede prevenir que las fibras de colágeno y elastina se rompan con facilidad, así como la aparición de estrías.

Haz ejercicio

Un movimiento que ayuda mucho a tonificar el pecho es el siguiente: junta las palmas de las manos a la altura del pecho, manteniendo los brazos en ángulo recto, y ejerciendo presión contando hasta cinco.

Ten una postura correcta

Pon el cuerpo del bebé de cara al pecho y el pezón a la altura del labio superior. Así permitirás que el pequeño succione con el cuello recto, que su lengua quede debajo de la areola y el pezón en la parte superior de su boca. Cuando tenga la boca muy abierta sujétalo contra el pecho firmemente. Sabrás que está tomando bien cuando las primeras chupadas, las que estimulan la secreción de oxitocina y la producción de leche, son rápidas, superficiales y sus mejillas se abomban.

Usa un bra especial

Debe ser de tirante ancho para que el hombro soporte más cómodamente el peso. La copa, de preferencia sin aros, con escasas costuras y, si las tiene, que no pasen por encima del pezón. De algodón y sin relleno.

Debajo de éste puedes usar un bra sin copas con efecto corrector de postura de la zona dorsal.

Experta: Elisa Fernández, propietaria de la marca NightBra

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Cuidar tus senos para que tengan una apariencia sana, es posible, sigue todos estos consejos.

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Mitos de la lactancia

¿Acaba de nacer tu bebé? Seguro tienes muchas preguntas y dudas, aquí resolvemos los mitos de la lactancia más comunes.

A veces lo que te dicen amigas, familiares y conocidas te confunde y te hace dudar, estos son los mitos de la lactancia más comunes.

Amamantar es doloroso

Si tu bebé esta en una posición correcta con tu pezón y areola, no debes sentir dolor. La boca de tu bebé debe estar bien abierta y sus labios cubriendo todo el pezón, la mayor parte de la areola debe quedar dentro de su boca, si tu bebé succiona sólo del pezón, te provocará dolor.

No puedo embarazarme y amamantar

No existe explicación médica que diga lo contrario, puedes amamantar a tu bebé mientras estás embarazada, sólo debes encontrar una posición cómoda. De cualquier manera, consulta a tu ginecólogo.

Debo tener un horario para alimentar a mi bebé

Tratar de tener un horario fijo a la lactancia es uno de los errores más grandes. Tu recién nacido debe alimentarse mínimo ocho veces al día, no trates de poner horarios, tu bebé debe tomar leche a libre demanda sino, interfieres con el ritmo natural de bajada de la leche.

Puedo cambiar de seno sin que lo haya vaciado

La recomendación es que le des un solo seno hasta que lo desocupe, y luego pasarlo al otro. En promedio un recién nacido queda bien alimentado en 40 minutos.

Comer mucho mejora la calidad de la leche

No necesitas comer en exceso, tu alimentación debe ser balanceada. Lo recomendable es tomar más líquidos.

Durante la lactancia, ¿puedo tomar café?

Evita el café y las bebidas de cola pues la cafeína puede producir trastornos del sueño y nerviosismo en tu bebé.

Los cítricos cortan la producción de la leche

Esto es falso, su aporte de vitamina C y ácido fólico, son ideales durante el embarazo y la lactancia.

Dar pecho ayuda a bajar rápido de peso

Esto es real, aunque no esperes un resultado inmediato. Esto se empieza a notar en tres meses más o menos. ¿A qué se debe? A que la grasa que se acumula en el embarazo, puede servir para darte la energía que necesitas para amamantar.

Si mi bebé tiene una mala posición, ¿puedo sufrir grietas en los pezones?

Es cierto, si tu bebé está en una mala posición al comer y te agarra mal del pezón y la areola al lactar, puede lastimar tus senos.
TIP: después de cada toma, humedece tus pezones con leche o aplica una crema rica en vitaminas que sea especial para lactar.

Si tuve una cesárea debo poner rápido el bebé al pecho, de lo contrario no tendré leche

Tras una cesárea se podría retrasar la producción de la leche. ¿Por qué? Porque la oxitocina, hormona encargada de producir las contracciones en el parto, cumple con dos funciones que sirven para la lactancia:

* Indica a la prolactina que empiece a producir leche materna

* Estimula los conductos y bombea la leche

No te preocupes, si tuviste cesáarea, la bajada de la leche se retrasará, por eso, colocas el bebé al seno lo más pronto posible para estimular la producción de oxitocina y prolactina.

Si tengo pezón plano o invertido tendré problemas al lactar

Es cierto que para tu bebé es más fácil alimentarse de un seno con un pezón prominente, pero si tienes una técnica de lactancia adecuada (el bebé no sólo se prensa de tu pezón, sino de toda la areola). Date masajes para ayudarte a crear el pezón o usa pezonera de plástico en lo que se te forma el pezón para que tu bebé no te lastime.

Si tengo senos pequeños no produciré tanta leche

Esto es falso, el tamaño de los senos no indica la cantidad de leche que producen. El tamaño sólo determina la cantidad de tejido graso que tienen, no por la leche que producen. No te preocupes, el tamaño de tus senos producirá suficiente leche para tu bebé.

Lo mejor para una lactancia feliz es relajarte y disfrutar el momento con tu hijo, no te preocupes, lo estás haciendo bien, confía en ti.

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