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Ser Familia

Medios hermanos, ¿qué hacer para que se lleven bien?

Para que los medios hermanos desarrollen una buena actitud entre ellos, dependerá en gran medida de la sensatez de los papás para unir a la familia. ¡Toma nota!

Actualmente, la estructura de algunas familias está integrada por adultos divorciados, separados o viudos en las cuales tienen cabida los hijos menores o adolescentes de cada uno. Sin embargo, un medio hermano puede aparecer en la vida de un niño generando una completa revolución en la estructura familiar a la que estaba acostumbrado.

La edad en la que los medios hermanos se conozcan, puede ser determinante para que la relación funcione o no en el futuro. Asimismo, las circunstancias en las que los padres se encuentren, cuando este encuentro ocurra, también puede ser un factor de influencia.

Las posibles combinaciones son muy complejas:

  • Una pareja con hijos que se divorcia y él o ella vuelven a casarse y tienen hijos con la nueva pareja.
  • Un niño que era hijo único que repentinamente ya es «hermano mayor», «el de en medio» o «hermano menor» porque su papá se casó con una mujer que ya tenía hijos más grandes o más chicos que él, y ahora tiene que vivir con ellos o convivir los fines de semana con ellos, cuando antes era un tiempo que pasaba sólo con su papá.

Las relaciones entre medios hermanos son particularmente difíciles, ya que los niños muchas veces no entienden del todo las razones que los papás les pueden dar. Además, de la presencia de la variante de la convivencia cotidiana o esporádica de la relación.

¿Qué hacer para que se llevan bien?

1. No impongas el afecto. Las relaciones se construyen con base en la convivencia a lo largo del tiempo para crear lazos afectivos. No por decreto de mamá o papá.

2. Dales su espacio y su tiempo para que ellos construyan gradualmente su propia relación, con sus propias reglas, tiempos y dinámicas.

3. Genera los espacios para estar juntos, pero siempre considerando y respetando las edades e intereses de cada uno. No lleves a espectáculos infantiles al adolescente «para que conviva con su hermanito», tampoco pongas al pequeño a ver aburrido cómo el adolescente está conectado mandando mensajes desde su celular.

4. Considera los posibles celos. Conflictos no resueltos con los padres que los medios hermanos empeoran al contrastar la calidad de relación que ellos pueden tener con sus papás.

Recuerda, que el tiempo que otorgues y el respeto para que ellos generen sus propios vínculos entre sí, dependerá si ellos eligen crear una relación sólida a largo plazo, aunque tampoco es raro observar relaciones lejanas entre ellos cuando han crecido y no están obligados a compartir momentos con sus padres, por más que estos hayan tratado de unirlos.

Procura buenos momentos compartidos, convivencia divertida
y respetuosa, tal vez así, puedas lograr más.

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Ser Pareja

¿Cuándo iniciar una nueva relación de pareja después del divorcio?

¿Cuándo iniciar una nueva relación de pareja después del divorcio?

Para abrir de nuevo la puerta al amor y formar una nueva relación de pareja, hay que darse un tiempo, analizar los errores cometidos para no repetirlos y tener claro qué se espera en esta oportunidad.

¿Cuándo iniciar una nueva relación de pareja después del divorcio?

Volver a iniciar una nueva relación de pareja después del divorcio no es fácil, pero tampoco imposible. La vida es corta, y tras una ruptura sentimental de nada sirve prolongar el duelo más de lo necesario, por miedo a enamorarse otra vez.

Uno de los temores más comunes al comprometerse por segunda vez es que la nueva persona tenga los mismos defectos que la anterior. Por eso es habitual buscar lo contrario de lo que se ha tenido. Sin embargo, inconscientemente, nos sentimos atraídos siempre por el mismo tipo de persona. Por eso es muy importante analizar muy bien en qué falló la otra relación.

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Preguntas que debes hacerte

En lugar de alimentar nuestros temores, lo que debemos hacer es tratar de no incurrir nuevamente en patrones conductuales equivocados. “Tenemos que preguntarnos si sabíamos que nuestra primera pareja era tacaña, coqueta o dominante antes de casarnos.

¿Nos molestaba ya entonces? ¿En ese caso, por qué seguimos con ella? ¿Acaso pensábamos que podríamos cambiarla? Asumir que nadie cambia fácilmente nos prepara para elegir mejor a nuestra nueva pareja o al menos para llegar a acuerdos con ella sobre lo que estamos dispuestos a dar y transigir”, dice la psicóloga Margarita García.

“Las personas que han tenido una o incluso dos relaciones, están mejor preparadas para prevenir los problemas que surgen en una convivencia que quienes nunca se atrevieron a comprometerse y permanecen solteras a una edad avanzada”, señala la experta.

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Analizar los errores

Al analizar los errores cometidos y hablar de ellos con la nueva pareja, se previenen conflictos que podrían surgir en la nueva relación. También es importante llegar a acuerdos sobre los aspectos que nos llevaron a la ruptura sentimental, antes de emprender una vida en común.

Cuando la nueva relación esté más afianzada no hay que evitar, por ejemplo, hablar de si se quiere tener hijos, de cómo afrontarán los gastos comunes, de si aceptarán que el otro salga sólo con sus amigos, de cómo son las relaciones con la anterior pareja, etc.

¿Tienes una nueva pareja?

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Ser Pareja

Los 10 errores más comunes que generan peleas de pareja

Pueden generarse serias peleas de pareja cuando cada una de las partes trata de obtener la mayor ganancia personal y cuando no existen reglas claras para resolver los problemas.

Ocurre que cada vez que hay una disputa, los poderes de la pareja se ponen en juego y aparecen toda una serie de errores en la actitud que cada uno toma y que impiden la resolución y el final positivo para ambos y la familia.

¿Cuáles son estos errores?

Te los compartimos para que puedas estar atenta cuando aparezcan, poner un alto y decirte a ti misma: «espera, esto no está bien, esto puede dañar la relación; es mejor tranquilizarme y cambiar el modo como estoy enfrentando la discusión».

  1. Esperar a que la pareja adivine lo que quiero y necesito; a que se adelante a mis deseos antes de formulárselos; a que renuncie a su vida personal y me coloque en el centro de su existencia.
  2. Responsabilizar de mis frustraciones al otro; por ejemplo, de los cambios que he tenido que hacer en mi vida.
  3. Competir por quién es más o menos, mejor o peor, quién le debe más o menos al otro; quién es esto, aquello u lo otro; quién es el que más pone para mantener viva la relación.
  4. Ser infiel al proyecto en común, pero no entendido exclusivamente como las relaciones sentimentales o sexuales con otra persona, sino en su totalidad. Para no perjudicar nuestra vida en pareja hemos de mantenernos leales al compromiso adquirido: trabajar día a día para reavivar ese proyecto común, intentar que esa ilusión inicial, ese amor, crezca, o al menos se mantenga y la vida resulte gratificante para ambos.
  5. Acumular, sin sacarlos a la luz y sin comentarlos de forma relajada, desaires, desacuerdos, enfados, reproches, faltas de respeto y desilusiones.
  6. Dudar de la otra persona. Las fisuras por falta de confianza suponen el inicio del resquebrajamiento de la pareja. Es difícil, y muy duro, amar a alguien de quien se duda.
  7. Renunciar a formular nuestras quejas y necesidades de forma clara, concisa y directa.
  8. Hay que dejar de lado la ironía, el sarcasmo, la crítica destructiva, el grito, el insulto, la ridiculización, la descalificación o el desdén al dirigirnos a la otra persona.
  9. Culpar a la pareja de todo cuanto no ha salido como esperábamos.
  10. Relegar las relaciones sexuales.

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Padres e Hijos

¿Qué duele más a un niño: el abandono de papá, o mamá?

Suponemos que el abandono de una madre sucede menos y el dolor de un hijo al perderla sería mayor con relación a la ausencia del padre, sin embargo, cualquiera de los dos vínculos y/o pérdidas pueden ser igualmente dolorosas. Por ello, frente al abandono de papá, o de mamá, lo importante es saber orientar al niño para transitar bien por esta pérdida. 

Una de las circunstancias que más tememos los seres humanos es la pérdida del amor de alguien,  puede ser equiparado con el miedo a la muerte y para los niños tiene que ver con la pérdida del amor de quien los cuida, es decir, sin ese amor no habría cuidados ni alimentos, eso significaría la muerte, de ahí la importancia y significado que los niños dan a sus padres; existen, sobreviven, se reconocen y comprueban su existencia gracias a ellos, sus cuidadores principales.

En este sentido, perder cualquiera de los dos vínculos puede ser igualmente doloroso para un niño. Un buen padre puede desarrollar un gran vínculo con sus hijos, al igual que una madre podría abandonarlos. La pérdida del ser querido genera dolor, no importa si fue el padre o la madre, la diferencia en cómo se enfrenta ese dolor, dependerá de cómo lo maneje la persona que quedó al cuidado del niño.

Cómo ayudar a un niño frente al abandono de papá, o mamá

  • Primero que nada, necesitas entender que está pasando por un momento doloroso, negar el dolor sólo empeora las cosas, distorsiona la realidad y, por lo tanto, la oportunidad para afrontar el problema.
  • El dolor es una reacción a la pérdida, el duelo es cómo se procesa ese dolor.
  • Negar lo que está pasando no sirve, impide llegar al duelo, solamente genera aislamiento y soledad.
  • Al aceptar el dolor, podrás entender el de tu hijo, habla con él, permítele que exprese lo que siente, compártele que a ti también te está doliendo; hablar de ello da la oportunidad de acercarse, compartir, empatizar y por lo tanto crecer. Ya perdieron un padre o madre, que no sientan que te pierden también.
  • No le digas mentiras ni inventes fantasías, no generes falsas esperanzas, la realidad, aunque sea dolorosa, le ayuda a enfrentar los problemas, no le digas “pronto volverá” “se fue de viaje”,
  • Por último, ¡BUSCA AYUDA! La terapia es la mejor manera de comprender lo que está pasando y poder ayudar a tu hijo, el abandono es un suceso muy doloroso para toda la familia y necesita ser tratado de manera profesional.

Por Psic. Iskra Salcido Valle, psicoterapéuta. Presidenta de la asociación de Egresados de psicología de la Universidad Iberoamericana. iskrasalcidovalle@hotmail.com

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Ser Mamá

¡Tus hijos podrían parecerse a tu exnovio!, dice la ciencia

Si lo último que deseas es tener algo que ver con ese exnovio con el que terminaste mal, podría ser que tu peor pesadilla se convierta en realidad y lo tengas presente ¡en tus hijos!

Esta historia de terror tiene que ver con la telegonía, teoría bautizada por el biólogo alemán August Weissman en el siglo XIX. De acuerdo con este científico, cuando los espermatozoides logran llegar al útero pueden impregnar óvulos inmaduros, que luego son absorbidos por el organismo de la mujer.

Este código genético absorbido puede perdurar y, por tanto, en el embarazo logrado ser registrado en la carga genética del bebé, pues la madre ya lo tenía. Y así es como tu hijo puede llegar a tener rasgos físicos de tu expareja.

La esencia de la teoría es incluso mucho más antigua, pues el filósofo Aristóteles había planteado que la herencia de una persona podría estar influenciada por las parejas previas con las que la mamá tuvo relaciones sexuales.

En 1820 se comprobó en Inglaterra que dos crías de caballos árabes contaban con características de una antigua pareja de la yegua de la que habían nacido: una quagga, subespecie de la cebra común que hoy está extinta.

Todavía no es momento de temer al extremo, pues hasta ahora la teoría sólo se ha comprobado en animales, particularmente en moscas.

¿Qué opinas de esta información, mamá? ¿Tu hijo te ha recordado a tu expareja, alguna vez?

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Ser Pareja

Así debes de explicarle a tu hijo tu separación de pareja

Así debes de explicarle a tu hijo tu separación de pareja

Por Miguel Soria y Mayra Martínez

Te dejamos algunos consejos para explicarle a tus hijos sobre una separación de pareja.

¿Es tu caso?

¿Y los hombres, qué sienten cuando terminan una relación de pareja?

Así debes de explicarle a tu hijo tu separación de pareja

En general, el divorcio es muy traumático para los hijos, pero si los cónyuges consideran insoportable no separarse, mantenerse juntos supondría un engaño para todos, una farsa familiar y, probablemente, los niños sufrirían mucho más viendo discusiones diarias y una falta de amor o cariño patente, que si el divorcio se consumara.

Está claro que el divorcio puede significar un dolor difícil de superar para los hijos.

Por este motivo, ante todo, hay que evitar meter a los niños dentro del conflicto. Es importante para su estabilidad emocional, que los padres sepan diferenciar entre el rol de pareja y el papel de papá y mamá.

Consejos para hablar de divorcio con tu hijo

  1. Comenta la situación con claridad. Explica a tu hijo que papá y mamá ya no pueden y no desean vivir juntos y, que a partir de ahora, vivirán en distintas casas.
  2. Explícale qué es la separación y sus consecuencias. Habla con tu hijo de la realidad de la separación, teniendo el cuidado de no culpabilizar a nadie.
  3. Consolida lazos de amor y cariño. Asegura repetidamente a tu hijo que ambos los aman igual o más que antes.
  4. Respeta la rutina de tu hijo. Mantén sin cambios la rutina habitual de tu hijo: domicilio, entorno, relaciones con los amigos, colegio, horarios, etc.

Si estás atravesando por una separación, pide ayuda a un experto para manejar de la mejor forma la situación.

¿Te estás separando de tu pareja?

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Ser Pareja

¿Y los hombres, qué sienten cuando terminan una relación de pareja?

Creemos que los hombres son insensibles frente a una ruptura amorosa. Lo ciertos es que si bien reaccionan distinto porque su cerebro opera distinto del de la mujeres, a nivel emocional, justamente esta manera de operar les dificulta procesar sus emociones y vivir el duelo. Esto es lo que dicen los estudios.

Los hombres cuando terminan una relación de pareja

Es normal pensar que cuando los hombres terminan una relación de pareja no sienten dolor. Pero lo cierto es que también sufren, incluso hay casos en los que caen en depresión.

¿Qué hacer cuándo se sufre depresión o para ayudar a alguien con depresión?

Según señala un estudio realizado por la Universidad Binghamton de Nueva York, los hombres tienen una sensación de liberación cuando rompen una relación. Por eso, las mujeres solemos creer que «son insensibles».

Es común que salgan con sus amigos, comiencen a conquistar chicas, pronto retomen actividades de soltero. Sin embargo, estas reacciones son solo una manera de «maquillar» sus sentimientos de dolor; de «tapar sus emociones».

Con las mujeres sucede lo contrario: ellas reflejan su tristeza inmediatamente y la depresión no se hace esperar. Pero en cuanto superan el trago amargo, retoman sus actividades sociales: salen y se divierten nuevamente.

La investigación que te mencionamos, señaló que los hombres tienden a vivir su duelo de manera retardada y por tanto les toma más tiempo en superarlo. Porque, primero negaron su realidad, además de que culturalmente y socialmente est{a mal visto que 2el hombre se tire a la tristeza y por una mujer».

Lo mejor siempre ante una pérdida es darse un periodo para vivir el duelo, armonizar las emociones y retomar fuerza para estar sano y, en su momento, si se desea, volver a crear una relación de pareja más sana, consciente y sabia.

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Padres e Hijos

La razón por la que tu hijo está aferrado a su juguete

La razón por la que tu hijo está aferrado a su juguete

Por Judith Celis, psicoanalista y psicoterapeuta en padresestrella.com

Si te preguntas por qué tu hijo se niega a soltar un juguete en específico, la respuesta es… está aprendiendo a sobrevivir en el mundo por sí mismo. Es muy común que los niños pequeños se chupen los dedos, se aferren a un oso, un muñeco de peluche o repitan una melodía de manera constante.

Como papás, estas situaciones nos llaman la atención: a veces nos dan gracia y otras nos irritan. Sin embargo, estos objetos o fenómenos son relevantes en su desarrollo emocional.

La razón por la que tu hijo está aferrado a su juguete

Los recién nacidos requieren, para sobrevivir, que mamá o alguien esté cerca para satisfacer todas sus necesidades, tanto físicas como emocionales. En un primer momento no cuentan con una mente que les permita tolerar la espera, solo a partir de repetidas experiencias amorosas y asertivas en la satisfacción de sus necesidades lo asimilan.

Tal repetición ocasiona que el bebé empiece a generar dentro de él la ilusión de que siempre será igual… pero esto no dura mucho. Conforme pasan los meses, mamá empieza a frustrar —de manera inconsciente, natural y paulatina— al pequeño, comenzando el proceso de la desilusión: ahora ella no acude de inmediato a atenderlo y el bebé aprende, poco a poco, a tolerar más la espera y el displacer sabiendo, por experiencia, que la frustración es temporal y él tiene la capacidad de sobrevivir a ella.

Esta ilusión-desilusión es necesaria para el inicio de toda relación entre el niño y el mundo exterior, pero en el ínter, esa almohada que no deja, la frazadita que chupa o el peluche sin el que no puede conciliar el sueño son parte del mundo ajeno a él mismo con el cual está aprendiendo a relacionarse.

Este primer objeto simboliza de cierto modo a su mamá, quien ha dejado de estar al 100 con él para ayudarlo a sobrevivir. Es por eso que mientras su mente acepta esta desilusión, muchas veces su objeto favorito cobra aun más importancia.

Tu relación con su objeto favorito

Él lo elige, nadie puede imponérselo, ni tú misma.

Déjalo ponerlo a prueba: es normal que se enoje y trate de romperlo u olvidarlo, lo aviente desde grandes alturas y hasta intente cortarlo, ¡o triturarlo!

Observa cómo tu pequeño se siente salvaguardado por este objeto: el chupón hace que el niño se sienta satisfecho en cuanto a la alimentación, tal vez la cobijita cubra sus necesidades de contacto y la melodía de una canción de cuna lo haga sentir seguro y acompañado al intentar dormir en medio de la oscuridad.

Tu niño está al tanto de cada cambio que sufre su objeto: si lo vas a lavar o reparar debes avisarle para que sepa que no lo tendrá por un rato.

No intentes quitárselo: es mejor que no haya duelo por este objeto, debe de ir quedando paulatinamente en el olvido. Así supera esta “zona transicional” de manera satisfactoria y funcional.

¿Y si no tiene un objeto favorito?

Tal vez para este momento ya coincidimos en que el objeto y/o los fenómenos transicionales van más allá de un mero capricho de los niños: son tan importantes que ya no habrá un objeto como tal en sus vidas; solo gracias a ellos acceden al juego, la creatividad, el arte, aprendizaje, espiritualidad y cultura.

Cuando por alguna razón se complica el uso cotidiano y libre de estos objetos o fenómenos, se obstruye el desarrollo emocional; hay intolerancia a la separación, manifestándose en adicción, tendencia a las mentiras, búsqueda de satisfacción inmediata y dificultad para estar a solas.

Es importante que respetes este objeto, lo cuides mucho y le des el lugar especial que amerita en el desarrollo mental de tu hijo.

¿Tu hijo tiene un juguete inseparable?

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Ser Pareja

¿Se separaron? 5 reflexiones que te ayudarán a superar tu relación

Dice el psicólogo Walter Rizo que más vale una buena separación que un mal  matrimonio. Aunque para llegar a tal conclusión hace falta un trabajo individual muy fuerte, para que puedas superar tu relación e iniciar la siguiente etapa sana; libre de rencor, consciente de tu decisión y convencida de que es lo mejor tanto para cada uno de ustedes, como para tu hijo.

Más vale una buena separación que un mal  matrimonio

En este trabajo de reflexión, existen algunos factores involucrados que te invitamos a analizar para reconocer en qué falló cada uno, comprenderse, perdonarte a ti misma y a tu ex; también para evaluar qué necesitas para esta transición.

1. La historia de cada uno marca una influencia fuerte e inconsciente en su separación; alberga motivaciones silenciosas que los llevaron a actuar y sentir de determinada forma: alguno o ambos provienen de padres divorciados, de niños se sintieron abandonados, vivieron infidelidad, celos, relaciones tóxicas…

2. Sus rasgos de personalidad funcionan como una virtud, también como un obstáculo. Quizá ahora se den cuenta de que su intolerancia o ira los ha llevado a la crisis en varias ocasiones.

3. Las razones de los conflictos. Nadie tiene la culpa total, no fue una relación de uno solo; necesitan encontrar la mayor objetividad posible para no cargar culpas ni a sí mismos ni al otro.

4. Su historia como pareja. Así como vivieron tiempos caóticos, tuvieron varios felices; unos y otros ahora pesan en su emocionalidad, pero reconocerlos les permite valorar el esfuerzo que ambos hicieron para que la pareja y sus proyectos se concretaran y funcionaran.

5. Factores externos. No es igual cuando se tiene el apoyo familiar que si no, tampoco si están en un empleo estable que cuando hace mucho se dejó de trabajar. Algunas situaciones los harán sentir fuertes, otras bastante vulnerables y temerosos. El consejo es identificarlas para darles una solución.

Hacer estas cinco reflexiones te ayudará a poner en claro en qué fallaste tú pero también en qué falló tu expareja y asignarle a él su responsabilidad sin sentirte la mala del cuento. Además, saber tus errores te permitirá corregirlo, crecer y quizá, si así lo deseas, más delante formar una nueva relación de pareja, o en su defecto, enriquecer tu sabiduría para guiar a tu hijo hacia su bienestar emocional. Estamos contigo. 

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Ser Pareja

Si fortalecer su relación quieren, ¡váyanse a un retiro en pareja!

Sirve para una revisión, retomar la relación, volverle a poner energía, interés y gusto. Estos son 13 grandes motivos que los harán vivir un retiro de pareja; el primero, es un espacio que les dará un nuevo impulso y para fortalecer su relación de pareja. 

¿Para qué irse a un retiro en pareja?

Si están sintiendo que su relación de pareja está fría, andan distantes, pelean con más frecuencia o, simplemente quieren fortalecerla aún más, un retiro de pareja los puede ayudar mucho. El servicio lo dan grupos de apoyo psicólogico especial para parejas; lo realizan a distintos destinos y puedes pagarlo por plazos. Así que, incluso puede ser un plan para una escapada de fin de semana, sin los niños.

Es preventivo de una situación que podría salirse de las manos y que podría llegar a la psicoterapia. O cuando se vive una etapa de cambios por un proceso natural en la evolución de la relación de pareja: llegó el primer hijo, llegó el segundo, o los chicos están en la adolescencia.

13 grandes motivos

  1. Un retiro de pareja es un alto en el camino para retomar fuerza, alimentarse, descansar, redefinir estrategias y luego, seguir adelante.
  2. Se hace una revisión de la historia de la pareja para saber cómo va: cómo se conocieron, por qué decidieron estar juntos, cómo les ha ido en el camino desde que empezaron, si están satisfechos o no… Se recogen los aprendizajes del pasado vivido. Es un recuento para llegar al presente con todo lo que han aprendido en el camino.
  3. Se analiza el presente que están viviendo: quiénes son ahora, cuál es su actual forma de pensar, sus valores en este momento, qué necesitan ajustar en su comunicación, personalidad y sexualidad –que son los tres grandes ejes del éxito de una relación de pareja–, qué tanto ajustan o desajustan como pareja, actualmente.
  4. Experimentan una convivencia grupal en charlas teóricas (aunque luego hacen ejercicios individuales de reflexión) que los beneficia porque se crea una comunidad de aprendizaje, la cual los ayuda a darse cuenta de que no están solos, que otras parejas están viviendo lo mismo, por lo que pueden compartir vivencias y formas de solución.
  5. Se crea un ambiente de mucha confianza entre las parejas asistentes porque todas están ahí por el mismo objetivo: impulsar su relación. Llegan como desconocidos, pero tras compartir un tema, consejos y experiencias crean incluso profundas amistades.
  6. Las parejas acuden para tener un tiempo para ellas y lo obtienen; se dan la oportunidad de saber cómo le está yendo al otro en lo personal y en el proyecto familiar, si está satisfecho, si cree que van por el mismo rumbo, los mismos objetivos y metas, si se siente cómodo y contento en la relación o si le gusta estar con su compañero.
  7. Las parejas logran retomar su complicidad y amistad; hacen equipo. Tal parece que a veces no se percatan de que su pareja es el socio más importante de su vida y de proyecto en común que es la familia. Algunos matrimonos luchan por tener el poder y por imponer su voluntad; no trabajan el concepto de equipo. Es básico aprender a esforzarse en conjunto, a comunicarse en pareja, en pro de un bien común.
  8. Se plantean un proyecto de vida, un futuro juntos: “qué vamos a hacer de aquí en adelante, durante el tiempo que estemos vivos”. Aprenden a plantearse metas para ellos y su familia: “¿a dónde vamos, hacia dónde vamos a caminar?”.
  9. Se vuelven a enamorar de su idea original de cuando se casaron. Se dan cuenta de que la persona que eligieron sigue ahí y que su sueño aún no está perdido; eso les da mucha vitalidad, los entusiama. Revaloran sus recursos y aprendizajes, sus avances logrados en pareja y en lo individual, lo que cada uno ha hecho para que ese proyecto de pareja siga vigente.
  10. Aprenden técnicas de comunicación parar llegar a acuerdos, negociar, ser empáticos, asertivos, expresar sus emociones y lograr intimidad, que significa conocer lo que está pasando dentro de cada uno; cuando lo saben, hay una conexión más profunda.
  11. Se realiza un perfil de la personalidad de cada uno, con el fin de saber cómo son, empatar personalidades e identificar cuál es la forma más adecuada de tratarse el uno al otro para sacar lo mejor de cada uno.
  12. Se busca la conexión sexual mediante ejercicios de sensibilización con musicoterapia, en los que la pareja da rienda suelta a la expresión de su
    sexualidad a nivel emocional y físico.
  13. Las parejas consiguen reconocer que ellas son el sostén de la sociedad, la base de la familia, por lo cual, necesitan mirarse con respeto y admiración, por todo lo que se esfuerzan en construir un espacio positivo y nutriente para sus hijos y ellos mismos.

Muchas parejas se quedan con la foto de la boda; no se dan cuenta de que al paso del tiempo cada uno cambia, no son los mismos; el tiempo ha transcurrido y cada uno ha aprendido, ganado y perdido experiencias. Por ello, necesitan una reconexión.

Fuente: Leticia Sánchez, maestra en desarrollo humano y psicoterapia familiar sistémica.

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