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Consejos para ser mejor mamá

Consejos para ser mejor mamá

La maternidad hace que a veces sintamos que estamos caminando por una cuerda floja, haciendo equilibrio sobre un precipicio.

Consejos para ser mejor mamá

Ser mamá es una experiencia muy intensa. Todos los días, prácticamente desde que te enteras que estás embarazada y durante varias etapas de la vida, te harás esta pregunta: ¿cómo puedo ser una mejor mamá?

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Estos aspectos pueden ayudarte a serlo sin morir en el intento…

  1. Comprende que todas cometemos errores. Esto no significa que seas negligente, sino que simplemente eres humana.
  2. Confía en ti misma, en tus valores y las capacidades que has desarrollado. Ten la certeza de que a pesar de que ser madre es algo nuevo para ti, podrás resolver las situaciones a las que te enfrentes, siempre de una manera exitosa.
  3. Evita compararte, ya sea con la vecina, tu mamá, tu hermana o con algún contacto de Facebook, no califiques tus esfuerzos en función de lo que hace alguien más.Las redes sociales están llenas de imágenes de «mamás perfectas», que han bajado de peso en seguida luego de dar a luz, que no tienen problemas de crianza y que están siempre sonrientes. No te dejes llevar por esta pantalla que podría esconder algún conflicto.
  4. No te exijas más de lo que puedes, nadie nació sabiendo, lamentablemente, en muchas ocasiones la sociedad nos exige demasiado. La idea es relajarte en medio de las tormentas, darte un respiro y brindar lo mejor de ti, cosa que no lograrás si estás midiéndote o juzgándote a cada momento.
  5. Permítete llorar o sentir enojo. Deja que cada cosa siga su curso dando lo mejor de ti pero sin querer la perfección, sin pretender que las cosas se resuelvan de una vez y para siempre o tener la respuesta para todo.
  6. Acepta los problemas como desafíos y así lograrás el equilibrio emocional.

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Tip por salud mental

A veces olvidamos que todos cometemos errores y que buscamos la perfección, lo que puede llevarnos al desequilibrio y hacernos sentir muy mal. La perfección no existe, sólo podemos procurar ser mejores cada día y atender las necesidades de nuestros hijos de la mejor manera posible.

Cierra los ojos y respira, tú tienes la fuerza para salir adelante y ser siempre una mejor mamá.

¿Qué haces para ser mejor mamá cada día?

Foto: Getty Images

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25 consejos para disfrutar tu maternidad, ¡aún más!

Para disfrutar tu maternidad hace falta, sobre todo, aceptarte como una mami real, una mamá imperfecta, una mamá-mujer-persona, que comete errores y aprende de ellos. Estos consejos son justamente para ello, para mejorar día con día y fortalecer la relación con tu hijo. 

La perfección no existe, pero ¿puedes ser cada día mejor?

Sí, sin duda; la maternidad es una travesía de amor. Las circunstancias podrán ser distintas y las habrá más y menos felices, pero lo que marca la diferencia es tu amor por tu niño. ¿Qué esperan tu hijo y pareja de ti? ¿Te exiges demasiado? ¿Qué es una mamá perfecta?

La perfección varía según la mires, aunque casi podríamos decir que no existe. Una buena mamá no actúa según una ilusión, sino que lo hace considerando lo que es bueno para su pequeño; entiende que su función en la vida de su niño va más allá de complacerlo. Es el verdadero trabajo de una mamá: darle al hijo amor suficiente para ser una persona plena y capaz de amar a otros (algún día, a sus propios hijos).

25 consejos para ser cada día una mejor mamá

Expresa tu sentir

Elogia y reconoce sus pequeños logros (que guarde sus juguetes o se lave las ma- nos antes de comer sin que se lo pidas). Cuando haga algo que no te agrade, dícelo de forma clara y directa, sin enfados ni gritos. Tus palabras son necesarias para nutrir la vida interior de tu hijo.

Escúchalo

Suspende lo que estés haciendo y presta atención a lo que te platica tu niño sin interrumpir ni desaprobar; permite que exprese sus dudas, sentimientos y opiniones.

Platica

Cuéntale lo que has hecho durante tu día, cuáles son las golosinas que más te gustan, tus colores predilectos, tus libros y personajes de película favoritos, la música que te encanta… Durante unos minutos evita las correcciones y órdenes, sostén una conversación divertida.

Juega

Al menos 30 minutos cada día, juega a las muñecas, los carritos, escondidas, luchas, futbol, videojuegos… Entrégate a la convivencia, vuelve a ser niña; te divertirás y disfrutarás mientras creas escenas entrañables en la memoria de tu hijo.

Regala

De vez en cuando sorprende a tu hijo con un presente simbólico: una pelota, un globo, un postre, un chocolate… Es una demostración de lo especial que es para ti y lo mucho que piensas en él y lo amas.

Abraza

Cada vez que cargas, besas, abrazas o mimas a tu pequeño, le ayudas a construir su seguridad emocional y le permites experimentar de manera más palpable, literalmente, tu amor y calidez emocional.

Ríe
Cuando sonríes con tu hijo le das una imagen positiva, él se percibe como una persona agradable y digna de amor. Los niños que ven a sus papás reír habitualmente desarrollan una personalidad más segura, optimista y capaz de enfrentar los problemas de forma más creativa.

Presúmelo

Sin exagerar, habla bien de tu hijo frente a otras personas. Destaca sus logros o aspectos positivos (lo bien que dibuja, su disposición para ayudar en los quehaceres de la casa…) justo cuando pueda escucharte. Así le recuerdas lo mucho que vale.

Tómalo en cuenta

Involúcralo en decisiones siempre que sea posible (dónde pasar el fin de semana o las vacaciones, la ropa que usará…). Pídele algún consejo: le harás sentirse importante.

Léele
Los beneficios si le lees a tu hijo: adquiere más vocabulario, desarrolla su imaginación y fomentas la lectura. Tienen una cercanía emocional que producirá entre ustedes un vínculo fuerte y duradero.

Cumple tus promesas

Si no lo haces, lastimas su corazón porque acabas con la confianza que te tiene. Si las cumples, construyes respeto y admiración por ti; necesario para sentirse seguro.

Crea un álbum

Que no sólo incluya fotos: también anexa recortes, boletos de espectáculos, estampas de personajes consentidos y hasta envolturas de sus golosinas favoritas. Todo será un fiel testimonio de lo mucho que disfrutaste su infancia.

Acompáñalo

No faltes a los eventos escolares en los que tenga alguna participación; ninguna presencia le dará más confianza que la tuya para hacer su mejor papel.

Acéptalo

No lo compares: le estarás negando su derecho a ser diferente y lo harás sentirse inadecuado, inseguro e infeliz.

Expande su mundo

Bríndale experiencias enriquecedoras y diferentes a lo que ya conoce: algún pasatiempo o arte, visitar lugares interesantes (museos, restaurantes, parques, ciudades, países…), convivir con otros niños, familiares o amigos, usar juguetes poco comunes o tener contacto con libros innovadores. Estimularás su inteligencia y conocimiento del universo.

Sé un ejemplo

Conviértete en una fuente de inspiración para tu pequeño.

Dosifica lo material

Los excesos materiales dañan a tu hijo y le impiden valorar lo que recibe; se volverá egoísta, arrogante, malagradecido, desobediente y dependiente.

Discúlpate

El estrés puede hacerte reaccionar mal ante las travesuras infantiles más inocentes. Si es el caso, di “lo siento” y practica técnicas de relajación (como la respiración profunda), duerme lo suficiente y establece rutinas.

Comparte

¿Cuál es tu pasatiempo favorito? Invita a tu hijo a practicarlo contigo; será una excelente oportunidad para estar más tiempo juntos, acrecentar la afinidad y divertirse.

Interactúa

Cuando sea posible, involucra a tu hijo en actividades de la vida real que no representen peligro: regar las plantas, alimentar mascotas, doblar la ropa… Se sentirá feliz de ayudar, cobrará conciencia de sus habilidades, desarrollará la virtud de la solidaridad y tendrá la oportunidad de superar retos; siempre dale las gracias cuando termine.

Acepta tus errores

Permitirle a tu hijo saber tus carencias, defectos y virtudes es una forma de decirle: “tú puedes llegar más lejos que yo”. Le enseñas que la vida está llena de imperfecciones y aun así es preciosa.

Guíale

Es importante enseñar a tu hijo a esforzarse, ser perseverante y eficiente; guiarlo para que conozca y se genere el éxito. También es necesario hacerle sentir que tiene derecho a cometer errores y aprender de ellos; que del fracaso puede adquirir varias lecciones y crecer.

Cuídate

Rescata a la mujer que vive en ti, más allá de ser mamá. Es vital que te sien- tas atractiva, bonita, seductora… te permitirá crear una buena relación con tu familia y contigo misma.

  • Recupera tu cuerpo. No renuncies a él ni lo entregues irremediable- mente a la maternidad.
  • ¡No cortes tu cabello! Muchas mujeres lo hacen con el pretexto de que no tienen tiempo para arreglarlo. Consérvalo sano: te dará más fuerza y seguridad.
  • No descuides tu arreglo personal. Ocúpate por lucir bonita y sexy porque eso te pondrá en sintonía.

Sé congruente

Para generar en tu hijo la autosuficiencia, la capacidad de tomar decisiones y que se comporte de acuerdo a lo que considera correcto y apropiado, debes evitar criticar a otras personas y dirigirte con rectitud ante los retos de la vida.

Confronta tus miedos

Todos los tenemos, ¡y está bien! De inicio, es una lección para tu niño, pues los miedos no se evitan: se confrontan y se aprende a vivir con ellos. Hacerlo es lo que da fuerza interior.