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Padres e Hijos

5 acciones de los papás que generan ansiedad en sus hijos

La ansiedad, estrés, miedos, inseguridades y problemas de conducta son cada vez más frecuentes en los niños. Y una de las causas que se ha encontrado son algunas acciones de los papás. Te compartimos cuáles son estas acciones para que revises si podrías estar haciendo alguna de ellas. 

Aunque todas estas acciones de los papás  son sin querer y con el afán de proteger a sus hijos, recuerda que los extremos pueden ser contraproducentes.

Estas acciones resultan tóxicas en la crianza y aquí te decimos cuáles son:

La sobreprotección

Ésta les causa daños emocionales a los pequeños y los hace ser incapaces de hacer algo por sí mismos, por lo que son desconfiados y el tener que intentar algo, sin ayuda de mamá o papá les genera ansiedad y sentimientos de inseguridad. Debemos protegerlos, pero darles libertad de explorar, de vivir, de conocer y de tomar sus propias decisiones.

Permisividad

Cuando los padres permiten que los niños hagan lo que quieran también puede ser una causa de ansiedad ya que en el fondo tienen un sentimiento de abandono emocional por parte de sus padres así como una poca atención en sus obligaciones como padres y eso lo resienten los niños.

Autoridad implacable

Es el polo opuesto de la permisividad y en estos casos una autoridad fuerte hace que los niños sientan ansiedad porque no les permitirán ser ellos mismos, quieren hacer cosas pero todo les causa miedo por ser regañados y  también sentirán abandono emocional porque pensarán que su criterio y sus opiniones nunca son correctos.

Constantes críticas

Las críticas constructivas hacen en los niños y adultos que aprendan y crezcan, pero cuando son agresivas y constantes no resultan para nada benéficas. La crítica constante en forma de acusación, comparación o señalamiento negativo genera sentimientos de inseguridad e incapacidad a los niños. Además, será tanta su inseguridad que dejarán de esforzarse para lograr nuevas metas.

No dejarlos decidir

Hay que permitir a los niños que sean capaces de poder dar su opinión y tomar sus propias decisiones siempre teniendo una comunicación directa con él, así ellos se sentirán que son importantes para la familia.

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¿Qué hacer cuando tu bebé se priva?

Algunos bebés, cuando lloran dejan de respirar durante unos segundos; incluso llegan a perder la conciencia durante unos instantes. Como es lógico, te puede llegar a asustar, pero esos espasmos de sollozo no tienen consecuencias para la salud. ¿Qué hacer?

¿Por qué tu bebé se priva?

No está de más averiguar qué situaciones provocan los espasmos de sollozo, porque tenerlas identificadas permitirá en algunas ocasiones adelantarse a ellas. Para eso conviene analizar qué las motivó: ¿el niño se ha dado un golpe? ¿Se ha asustado? ¿No le han dado un juguete o un objeto que quería? ¿Le han llevado la contraria en algo?

Este episodio ocurre generalmente cuando el bebé o niño está enojado, frustrado y, en ocasiones, como respuesta al dolor. Los médicos conocen este cuadro con el nombre de Espasmo del sollozo.

¿Qué ocurre en este espasmo del sollozo?

Inicia con un llanto, que va aumentando junto con una respiración rápida hasta que el bebé deja de respirar. Lo que suele asustar es cuando el bebé se pone morado de los labios o se desmaya. Este episodio dura menos de un minuto, por eso no hay riesgo de que en esta ausencia de respiración haya daño cerebral.

¿Cómo reaccionar si tu bebé se priva?

  • Sobre todo, con sentido común.
  • Mantén la calma e intenta calmar a tu hijo en cuanto notes que su llanto aumenta. 
  • No se trata de conceder a tu hijo todos los caprichos ni de sobreprotegerlo por temor a que se prive, sino solo mantener la calma.
  • Tampoco es necesario soplarle en la cara, echarle agua o levantarlo en alto, como se recomendaba hace unos años, lo que más le ayuda será ver que los padres se mantienen tranquilos.
  • No cedas después de cada cuadro a lo que tu hijo deseaba, porque aprenderá que esta reacción le dará lo que quiera, siempre.
  • Si notas que dura más de un minuto, llévalo a su pediatra para una revisión médica.

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Padres e Hijos

¿Cómo crece un niño que tiene una mamá tóxica?

Primero, tenemos que definir, ¿quién es una mamá tóxica? En términos generales es una mamá narcisista; lo cual es una patología grave cuyas consecuencias suelen ser malas para los niños. Te explico cómo crece un niño que tiene una mamá tóxica. 

La patología narcisista, es fundamentalmente, una carencia afectiva importante que incapacita a la persona para relacionarse emocionalmente con los demás, no importan las necesidades de los otros, sólo las suyas.

El vacío interior impide dar amor, no se pueden conectar con las necesidades de sus hijos, exige que se comporten de acuerdo a lo que ella necesita, fomenta la imagen exterior y es sumamente cruel si no se cumplen sus demandas.

¿Cómo afecta la mamá tóxica a sus hijos?

Se repite el ciclo, crecen hijos con un gran vacío emocional, viven sintiéndose que nada los hace felices, ni satisface, buscando «algo más» en todos los aspectos de su vida: más dinero, más trabajo, parejas con más belleza, inteligencia, dinero, recursos…

El “amor” queda condicionado a la aprobación del otro (cuando niños, de su mamá), pero nunca llega, nunca es suficiente; así, cuando adultos, pueden buscar parejas que los maltratan y rechazan, tal cual lo hizo mamá; o, ellos son los narcisistas que nunca están contentos con nada porque nada es suficiente para ellos. La empatía no opera, las relaciones son una transacción de vacío (no hay conexión emociona con las personas con quienes se relacionan), ansiedad, necesidad y utilidad (las personas solo le sirven para cumplir sus propósitos o satisfacer sus necesidades momentáneamente, pero luego las desecha).

¿Qué puede hacer la mamá tóxica?

Si consideras que estás sobreprotegiendo a tus hijos, si quieres que hagan lo que tú consideras correcto sin saber o respetar sus necesidades, si no puedes conectarte emocionalmente con ellos, estás muy preocupada por el reconocimiento y el qué dirán; probablemente estás lidiando con algunos rasgos narcisistas.

Sin embargo, no debes sentirte mal, culpable o «mala mamá» por esto. Son cuestiones inconscientes que no hiciste a propósito, puedes cambiarlas en la medida que generes consciencia. No es fácil, pero es posible; no te sientas culpable.

Tú también fuiste niña y eso fue lo que te tocó vivir, tampoco eres la única responsable de la educación de tus hijos, los papás también influyen para bien y para mal.

Atrévete a romper el círculo y busca vivir de otra manera, por tu bien y por los que te rodean, especialmente tus hijos.

La diferencia depende de si te atreves a reconocerlo y trabajarlo en terapia o sigues sufriendo y lastimando.

Por Psic. Iskra Salcido Valle, psicoterapeuta, presidenta de la Asociación de Egresados de Psicología de la Universidad Iberoamericana

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Conoce las consecuencias de sobreproteger a tu hijo

Conoce las consecuencias de sobreproteger a tu hijo

Nadie dijo que ser papá o mamá era fácil, sin embargo, debes poner atención a tus conductas, ya que con tu ejemplo, tu hijo va forjando su propio futuro.

Conoce las consecuencias de sobreproteger a tu hijo

Un error muy común en la crianza es la sobreprotección, ya que confunden a veces se confunde el cuidado con la invasión, es un tipo de autoengaño en donde se piensa que no quieres que tu hijo pase por una misma situación que tú o un miedo a que cometan errores que tú cometiste en el pasado.

El resultado

Lo único que lograrás al estar tan al pendiente de sus acciones es formar un niño débil, flojo, inseguro e incapaz de afrontar los problemas de la vida real.

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Las consecuencias

Como papá o mamá siempre deciden por él o le dicen qué hacer y qué  no, tu hijo podría no tener…

  • Aficiones
  • Metas
  • Sueños que cumplir 

También puedes hacer que tu hijo crea que es torpe, incapaz o inútil y eso lo perseguirá toda su vida.

Características de los niños sobreprotegidos

  1. Desarrollan menos competencias emocionales y tienen más dificultades para resolver conflictos, porque ya lo hacen sus padres.
  2. Hacen amigos, pero les cuesta fidelizarlos, porque no están acostumbrados a ceder. 
  3. Carecen de tolerancia a la frustración. 
  4. Le ponen poco empeño a sus actividades.
  5. Muy pocas cosas los satisfacen.

Si le has hecho creer a tu hijo que es el centro del universo, podría convertirse en un niño narcisista con baja autoestima y poca confianza en sí mismo.

Tu hijo necesita aprender a solucionar los problemas por sí solo. Un niño sobreprotegido es más dependiente y manipulable, no sabe tomar decisiones y en lo general puede ser víctima de bullying.

¿Sueles sobreproteger a tu hijo?

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Ser Familia

9 errores comunes de crianza

9 errores comunes de crianza

Ser papá y mamá no es fácil, pero con estos consejos, disfruta más de tu maternidad y paternidad para vivir en una familia feliz, llena de respeto y mucho amor.

9 errores comunes de crianza

1. Consentir en exceso

Si le resuelves todo, sólo le quitas la oportunidad de aprender por sí mismo, puedes volverlo intolerante y probablemente se deprima en la adolescencia, ya que el mundo real no le dará todo lo que pide.

2. Dar un mal ejemplo

No es válido pedirle a tu hijo autocontrol, si vas en el tráfico gritándole a los demás o peleándote por el paso. Sé congruente y más consciente de tus acciones, en especial, las que realizas enfrente de él.

3. Creer que es un niño perfecto

Asumirlo generará que él crea que todas sus acciones y actitudes son buenas y que merece todo, puedes hacerlo arrogante e irresponsable. Es mejor que sepa que todos tenemos errores y defectos.

4. Querer ser su mejor amigo

Si le permites todo por ser “buena onda”, puedes llevarlo a un comportamiento no deseado cuando crezca. Piensa en que tú eres la mamá o papá y debes enseñarle a ser responsable.

5. Desautorizarte

Si uno le pone ciertos límites o castigos al niño y el otro no los respeta, se aprovechará de estas discrepancias y crecerá haciendo lo que quiera. Tengan una buena comunicación como pareja al momento de educar.

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6. Sobreprotección

Deja a tu hijo ser niño; equivocarse, jugar, caerse, lastimarse, levantarse y curarse. Enséñale que toda causa tiene un efecto para que esté consciente de sus acciones, si no, será dependiente e inseguro.

7. Castigar

Si le aplicas un castigo y se lo levantas (no permites que lo cumpla), generarás que el niño note cierta incongruencia en la autoridad y entonces no entienda que ciertas cosas que hace son incorrectas.

8. Elogiarlo por todo

Es normal sentirte orgulloso, pero creer que cualquier cosa que hace es extraordinaria y que ningún otro niño lo hace, no es muy bueno, sólo harás que cuando cometa un error, se vaya al otro extremo, ¡pensará que es el peor!

9. Compararlo

Si le dices “debes portarte mejor, así como… ” o “deberías de aprender de tu hermano”, el niño se percibe como “malo”. Estas frases impactan negativamente en él; lo hacen sentir no querido, además, generan celos y envidia.

Tú eres el ejemplo de tu hijo, ¿cómo quieres que sea en un futuro?

¿Has incurrido en alguna de estas situaciones?

TEXTO: Arturo Rosas, psicólogo clínico de NEUROingenia

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Así Crece

Niños desde 3 años tienen ya el control sobre las decisiones de compra en su hogar

¿Es el caso de tu hijo? Los niños entre los tres y los 11 años de edad tienen “considerable o completo control” sobre las decisiones de compra en su hogar, debido a que, cada vez más, sus padres los involucran a la hora de elegir qué comprar.

Este fenómeno ha llevado a los mercadólogos a definir un nuevo nicho. El estudio de la consultora Euromonitor International “Las 10 principales tendencias globales del consumo para 2017” afirma que no son solo niños tecnológicos o a quienes les encanta seguir las tendencias de moda, marcas, lugares… sino que reclaman tenerlo todo, ¡ya!, y lo obtienen.

¿Tu hijo es parte de este nicho?

1. Ya reconoce marcas y pide productos. Incluso, cuando vas con él al supermercado va con el llamado dedo de Colón señalando qué llevar, ¡o es de los que te lleva el producto hasta el carrito!

2. Es berrinchudo cuando no compras lo que te pide e impaciente; quiere las cosas en el momento y cuando él las demanda.

3. Es asiduo del mundo online, se la vive en películas, apps y juegos de internet. Así ha sido incluso desde niño pequeño.

4. Es muy vulnerable a las novedades, si mira algo que le gusta enseguida te dice, ¡cómpramelo, cómpramelo!

5. Tú sueles consultar su opinión en decisiones como a dónde ir a cenar, qué película ver y hasta qué ropa comprarle.

6. Sueles estar muy a la expectativa de darle todo lo que te pida. Nunca hay un no como respuesta para él.

Estos niños han aprendido que su rol en la familia es protagonista y por tanto, sus demandas deben ser atendidas primero. Necesitan asimilar que hay límites, por lo que es mejor que los papás le digan No cuando no puedan darle lo que pide y explicarle la razón, así como enseñarle que los demás también tienen necesidades y gustos por satisfacer. Además, recuerda que tu amor lo sentirá aunque no le compres todo lo que quiere, sino cuando lo abraces, le digas te amo o lo escuches.

Te compartimos estos tips para ponerle límites a tu hijo. 

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Padres e Hijos

Escuelas-bosque, ¿imaginas a tu hijo estudiando en medio de árboles y ríos?

Es una nueva tendencia en países como Dinamarca y Alemania que pretende armonizar la convivencia del ser humano con la naturaleza. Las escuelas-bosque son una propuesta pedagógica que traslada a los niños a un ambiente donde puede sentirse libre, experimentar más sensaciones y aprender de la mano de la naturaleza. 

Los beneficios demostrados de las escuelas-bosque

Según nota de Pijama Surf, existen actualmente por lo menos seis escuelas de este tipo en Cataluña, España. Los estudiantes suelen tener de 3 a 6 años y se utilizan elementos naturales como piedras, semillas y animales para enseñar cosas que van desde «las matemáticas hasta lenguaje o psicomotricidad, sin pupitre alguno». Los beneficios que se han encontrado:

  1. Más contacto con la naturaleza y menos uso  de la tecnología o la mediatización.
  2. Incrementa la confianza y la resiliencia de los niños.
  3. Los niños se vuelven conscientes de su entorno. Empiezan a saber los nombres de las plantas, a entender el comportamiento de ciertos animales y, posiblemente, incluso de ciertos fenómenos naturales.
  4. Contrarresta el ensimismamiento que suele ser parte de una sociedad individualista o de una crianza «sobreprotectora».
  5. Fomenta que los niños exploren el mundo.

¿Qué opinas de estas escuelas, te gustaría que tu niño pudiese asistir a una de ellas? 

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Así Crece

«No quiero que mi hijo sufra», evitar a tu hijo las «emociones feas» le dificulta madurar

Esto fomenta la dependencia emocional, que se traduce en la dificultad para enfrentar una vida adulta en la que la persona debería ser responsable de sí mismo, de sus emociones, pensamientos y acciones, así como de generarse bienestar. ¿Has dicho o pensado alguna vez esta frase: «no quiero que mi hijo sufra»?

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Lauren Feiden, especialista en padres e hijos, dice que intentar que los niños no tomen riesgos o cometan errores, o no experimenten las llamadas “emociones negativas”, como la tristeza, el miedo, el dolor, la frustración, los puede privar de aprender habilidades esenciales para la vida.

La experta argumenta que estas emociones a las que solemos catalogar como «negativas o feas» son parte de la exitencia, todos las sentiremos en algín momentos de la vida, por lo que es mejor reconocerlas, aceptarlas y saber encauzarlas. De hecho, es bajo el influjo de tales emociones que aprendemos más de quienes somos y de lo que podemos hacer, que adquirimos más fortaleza y recursos para resolver la vida.

En este sentido, la especialista advierte que cuando los niños son sobreprotegidos por su padres, o estos les evitan la frustración, el dolor, el sentir miedo, por ejemplo, les privan la lección de manejar sus propios problemas, por lo que cuando adultos podrían padecer ansiedad, autoestima baja, o incluso, asumir que los demás son los responsables de su existencia y ser esta la norma con la cual siempre debe ser tratado.

Probablemente seas una mamá o papá sobreprotector si…

  • Haces cosas por él: le cortas la comida, le cargas la mochila, le atas las agujetas, aunque él puede solo, incluso lo hace cuando no estás.
  • Necesitas saber absolutamente todo: lo que hace, piensa, siente, experimenta. Le preguntas a él todo el tiempo, o acudes con su profesora o abuela a diario para saberlo.
  • Te sobreinvolucras con su escuela. Tratas de que tenga los mejores maestros o esté en la mejor clase; probablemente estás en todos los grupos de Whats de papás solo para echarle un ojo.
  • Lo “rescatas” de situaciones difíciles o incómodas: si tiene miedo de hablar con personas nuevas y se esconde detrás tuyo, tú hablas con ellos expresándoles lo que él quiere decir.
  • Sientes ansiedad de que pueda equivocarse, de que algo o alguien lo lastime, de que se sienta triste, prefieres “resguardarlo”.

Fuente: Psyciencia

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Así Crece

Razones para no dar a los niños dispositivos móviles caros

Con el afán de dar lo mejor a los hijos, algunos padres les compran juguetes, ropa, accesorios, calzado y hasta dispositivos móviles de marcas muy caras. La pregunta es si tal acción suma al bienestar que todo papá y mamá buscan para su niño, o no. 

Los expertos en psicología argumentan que «acostumbrar» a los niños a objetos demasiado sofisticados o caros es un arma de doble filo, ya que si bien de alguna manera reciben el mensaje de que «ellos se merecen lo mejor», por otro, dado que no se lo están dando a sí mismos, sino que lo obtienen a través de su «padres proveedores», se les limita la lección del esfuerzo.

En su portal de psicología, Laura Esteban explica que «el control de los impulsos, la espera, la constancia, la creatividad, el esfuerzo, la motivación se desarrollan conjuntamente a la aceptación de lo que no puede ser, lo que no se puede tener. Esperar tener o ser lo que no se puede, impide poder hacer lo que sí está en nuestras manos crear, propiciar o lograr para acercarnos más a como querríamos ser».

En este sentido, enseñar a los niños a aspirar a tener «lo mejor» por su propio esfuerzo los ayuda a adquirir recursos para generarse bienestar a sí mismo, en la vida. Por ello, te compartimos algunas razones por las cuales no es recomendable darles siempre lo más caro, si no enseñarlos a «trabajar por obtenerlo».

Razones para no darle lo más caro

  1. A corto y largo plazo termina provocando apatía, desgano y desmotivación por conseguir logros con su propio esfuerzo.
  2. Les crea una incapacidad para tolerar la frustración.
  3. Pueden convertirse en adultos acostumbrados a que otros les solucionen los obstáculos o los provea.
  4. No valoran el esfuerzo de los demás ni las atenciones que puedan tener con ellos.
  5. Aprenden que dar objetos caros es la forma de demostrar amor y que las personas valen por los objetos que dan.
  6.  Aprenden a valorarse a sí mismos a partir de lo que pueden proveer y como, al mismo tiempo, asimilaron que ellos «están para recibir», tal incoherencia los lleva a mantener un conflicto interno de creencias contrapuestas que merman su autoestima.

Por Felipe Salinas