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Nunca compartas esto con tu pareja, ¡ni por error!

La confianza entre las parejas es un elemento que no puede faltar para que todo resulte bien hasta que dure la relación, sin embargo, hay algunos detalles que es mejor no compartas con tu pareja, ya que la mayoría de los hombres suele sentirse atormentados con cierto tipo de información.

¿Qué es mejor no compartir con tu pareja?

Detalles sobre tus relaciones pasadas

El peor error que las mujeres cometen es hablar a detalle sobre sus relaciones pasadas. Y es que todos tenemos pasados, tenemos personas que quisimos y que nos quisieron, pero la realidad es que es tema del pasado y recordarlos podría provocar celos y un sentimiento de competencia de tu actual pareja por ser mejor que tu ex ante tus ojos.

Lo que todavía sientes por tu ex

Si consideras que todavía tienes sentimientos importantes hacia tu ex, compártelo con tu pareja, no se merece estar en segundo plano, de hecho, convendría en tal caso que primero superaras esa relación para poder estar emocionalmente disponible para un nuevo amor.

Pero, si de repente extrañas a tu ex, no compartas tal información. Los sentimientos complicados hacia las exparejas son completamente normales, pero muy personales.

Tu atracción hacia otros hombres

Es normal que de repente sientas atracción por algún hombre que te resulte interesante, al final del día eres humana, pero a menos de que sientas algo más allá y seas correspondida, háblalo con tu pareja, si no podrías incomodarlo al decirle cada cinco minutos que te gustó otro caballero.

Defectos mínimos de tu pareja

Todas las personas en el mundo tenemos defectos, es por eso que no tenemos derecho a juzgar a nuestra pareja y menos porque se trata de alguien con quien compartimos todo en la vida; el hacérselos notar a cada momento podría generar falta de seguridad y baja autoestima.

Historial de tu vida sexual

Algunas personas no tienen ningún problema en compartir este tipo de cosas. Pero otros no quieren conocer el historial sexual del otro. Aunque sí deberías compartirle los detalles de tu salud sexual, los pequeños momentos sexys podrían causar problemas. Tu pareja no quiere escuchar sobre todas tus aventuras sexuales, especialmente si fueron muy buenas.

¿Qué le puedo confiar a mi pareja? 

Pasatiempos favoritos, quienes son tus mejores amigos, deseos sexuales, miedos, gustos personales e información con la que te puede complementar y ayudar.

Por Fernando Martínez

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Cuando tu pareja (o tú) tienen «mamitis», ¿qué hacer?

Es cierto que tanto mujeres como hombres buscan mucho la compañía de mamá o le piden con recurrencia su opinión, pero muchas veces ello no significa que no puedan marcar su territorio familiar. ¿Qué hacer cuando tu pareja o tú misma tienen mamitis?

La llamada «mamitis» se caracteriza por la marcada dependencia del adulto hacia la figura maternal. Los expertos en psicología la delimitan como una codependencia emocional en la que ni el hijo o hija, ni la madre, son conscientes de la relación insana que están formando, pues están viviendo en la inseguridad de perder el afecto del otro.

Justo por lo cual, les cuesta trabajo tomar sus decisiones in consultar a su mamá, no hacer caso de lo que ella les indica, desear estar en el nicho materno la mayor parte del tiempo y, por consecuencia, no responsabilizarse de su propia vida ni familia.

De hecho, las mujeres son más celosas de su hogar y por ello se les facilita marcar más límites a las intromisiones. Claro que también puede haber mujeres y hombres que creen que lo que dice su mamá es la ley.

TU TAREA: evitar reclamar, sobre todo, frente a los niños. Ellos pueden sufrir ansiedad cuando ven que su mamá y papá tienen problemas a causa de la abuelita, a quien también quieren mucho, pero al mismo tiempo, que está “dañando” a su familia;
no logran entender el conflicto y comienzan a crear “malas alianzas familiares”, las cuales no deben existir porque les niega la oportunidad de una red familiar amplia y sana.

Cualquiera que sea la situación, lo importante es sentarse como pareja a aclarar los dilemas, decir lo que les molesta y cómo los hace sentir. Quizás a tu pareja le hace falta ayuda, con quién hablar o hay algo que no puede compartir contigo; es una buena oportunidad para preguntarle si necesita que tú hagas más por ella.

Asesoría: Mtra. Lorena Mendoza Sosa, Terapeuta infantil y juvenil en NeuroIngenia.

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Si fortalecer su relación quieren, ¡váyanse a un retiro en pareja!

Sirve para una revisión, retomar la relación, volverle a poner energía, interés y gusto. Estos son 13 grandes motivos que los harán vivir un retiro de pareja; el primero, es un espacio que les dará un nuevo impulso y para fortalecer su relación de pareja. 

¿Para qué irse a un retiro en pareja?

Si están sintiendo que su relación de pareja está fría, andan distantes, pelean con más frecuencia o, simplemente quieren fortalecerla aún más, un retiro de pareja los puede ayudar mucho. El servicio lo dan grupos de apoyo psicólogico especial para parejas; lo realizan a distintos destinos y puedes pagarlo por plazos. Así que, incluso puede ser un plan para una escapada de fin de semana, sin los niños.

Es preventivo de una situación que podría salirse de las manos y que podría llegar a la psicoterapia. O cuando se vive una etapa de cambios por un proceso natural en la evolución de la relación de pareja: llegó el primer hijo, llegó el segundo, o los chicos están en la adolescencia.

13 grandes motivos

  1. Un retiro de pareja es un alto en el camino para retomar fuerza, alimentarse, descansar, redefinir estrategias y luego, seguir adelante.
  2. Se hace una revisión de la historia de la pareja para saber cómo va: cómo se conocieron, por qué decidieron estar juntos, cómo les ha ido en el camino desde que empezaron, si están satisfechos o no… Se recogen los aprendizajes del pasado vivido. Es un recuento para llegar al presente con todo lo que han aprendido en el camino.
  3. Se analiza el presente que están viviendo: quiénes son ahora, cuál es su actual forma de pensar, sus valores en este momento, qué necesitan ajustar en su comunicación, personalidad y sexualidad –que son los tres grandes ejes del éxito de una relación de pareja–, qué tanto ajustan o desajustan como pareja, actualmente.
  4. Experimentan una convivencia grupal en charlas teóricas (aunque luego hacen ejercicios individuales de reflexión) que los beneficia porque se crea una comunidad de aprendizaje, la cual los ayuda a darse cuenta de que no están solos, que otras parejas están viviendo lo mismo, por lo que pueden compartir vivencias y formas de solución.
  5. Se crea un ambiente de mucha confianza entre las parejas asistentes porque todas están ahí por el mismo objetivo: impulsar su relación. Llegan como desconocidos, pero tras compartir un tema, consejos y experiencias crean incluso profundas amistades.
  6. Las parejas acuden para tener un tiempo para ellas y lo obtienen; se dan la oportunidad de saber cómo le está yendo al otro en lo personal y en el proyecto familiar, si está satisfecho, si cree que van por el mismo rumbo, los mismos objetivos y metas, si se siente cómodo y contento en la relación o si le gusta estar con su compañero.
  7. Las parejas logran retomar su complicidad y amistad; hacen equipo. Tal parece que a veces no se percatan de que su pareja es el socio más importante de su vida y de proyecto en común que es la familia. Algunos matrimonos luchan por tener el poder y por imponer su voluntad; no trabajan el concepto de equipo. Es básico aprender a esforzarse en conjunto, a comunicarse en pareja, en pro de un bien común.
  8. Se plantean un proyecto de vida, un futuro juntos: “qué vamos a hacer de aquí en adelante, durante el tiempo que estemos vivos”. Aprenden a plantearse metas para ellos y su familia: “¿a dónde vamos, hacia dónde vamos a caminar?”.
  9. Se vuelven a enamorar de su idea original de cuando se casaron. Se dan cuenta de que la persona que eligieron sigue ahí y que su sueño aún no está perdido; eso les da mucha vitalidad, los entusiama. Revaloran sus recursos y aprendizajes, sus avances logrados en pareja y en lo individual, lo que cada uno ha hecho para que ese proyecto de pareja siga vigente.
  10. Aprenden técnicas de comunicación parar llegar a acuerdos, negociar, ser empáticos, asertivos, expresar sus emociones y lograr intimidad, que significa conocer lo que está pasando dentro de cada uno; cuando lo saben, hay una conexión más profunda.
  11. Se realiza un perfil de la personalidad de cada uno, con el fin de saber cómo son, empatar personalidades e identificar cuál es la forma más adecuada de tratarse el uno al otro para sacar lo mejor de cada uno.
  12. Se busca la conexión sexual mediante ejercicios de sensibilización con musicoterapia, en los que la pareja da rienda suelta a la expresión de su
    sexualidad a nivel emocional y físico.
  13. Las parejas consiguen reconocer que ellas son el sostén de la sociedad, la base de la familia, por lo cual, necesitan mirarse con respeto y admiración, por todo lo que se esfuerzan en construir un espacio positivo y nutriente para sus hijos y ellos mismos.

Muchas parejas se quedan con la foto de la boda; no se dan cuenta de que al paso del tiempo cada uno cambia, no son los mismos; el tiempo ha transcurrido y cada uno ha aprendido, ganado y perdido experiencias. Por ello, necesitan una reconexión.

Fuente: Leticia Sánchez, maestra en desarrollo humano y psicoterapia familiar sistémica.

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¿Son papás separados? Claves para resolver los conflictos de cómo educar a su hijo

Aunque ya no estén juntos, su hijo los une en un equipo de trabajo. Por ello, necesitan llevar a cabo su trabajo en armonía; haciendo equipo en pro de su hijo. Les compartimos algunas claves que los ayudarán a resolver los conflictos de cómo educar a su hijo.

Ser papás ahora que ya no son pareja

Dejar de actuar en pareja es complicado porque después de un tiempo ya se han acostumbrado al otro. Ahora les toca entender que el otro es solo parte de un equipo de trabajo. En este proceso, la introspección ayuda mucho, darse el tiempo de vivir el duelo de la relación también; por ello, necesitan ser pacientes con ustedes mismos, así como muy conscientes de sus acciones y pensamientos porque pueden caer en sentirse con el derecho de pedir del otro algo que ya no es su obligación.

Estos tips pueden ayudarlos:

• El límite de sus peticiones aparece cuando al niño no le afectan, sino a ustedes mismos. Si alguno le presenta al pequeño cinco parejas en dos meses, hay un límite que poner y un tema que hablar; de lo contrario, cabe preguntarse si pudiera ser una intención escondida de poner trabas a la nueva relación del ex.

• Si alguno o ambos se dan cuenta de que no están teniendo la capacidad para negociar, acordar, reflexionar, seguir su vida, pidan ayuda a un profesional para que reciban orientación en esta crisis; este proceso terapéutico será individual. Es necesario que sean sinceros consigo mismos, porque conformar esteequipo de trabajo en pro del bienestar del niño amerita que cada uno tenga al cien toda tu capacacidad de decisión, asertividad, empatía y conciencia para que sea un buen elemento.

• Es válido decir “mejor ya no nos veamos” o tomarse un tiempo y espacio para asimilar que el otro ya no es la pareja. Aunque una cosa es no quererlo ver y otra es cortar la comunicacion, esto no es posible porque siempre habrá muchos acuerdos por hacer.

• Como en cualquier equipo, necesitan mantener una comunicación profunda, dentro de la cual lo más importante es no temer al conflicto. La comunicación no es informar, implica intercambio de opiniones, criterios, expectativas… por lo mismo, requiere de empatía, respeto, tolerancia, negociación.

Esto puede ser angustiante para ambos porque justamente su carencia pudo detonar la separación, además, ustedes vienen del conflicto y es algo que ya no desean más. Sin embargo, es parte natural de la interacción humana; lo seguirán viviendo, por lo que deben aprender a resolverlo: negociar para llegar a acuerdos, así como ceder para acordar.

Es contradictorio, pero lograrlo los ayudará a sacar adelante este proyecto llamado hijo. Les decimos las claves para saber resolver los conflictos:

1.Ejercita la capacidad de transmisión.

Muchas veces pedimos las cosas de formas inadecuadas, sin darnos cuenta de que nuestra entonación, mirada o postura transmiten un mensaje alterno al de las palabras; incluso el momento en que nos expresamos influye en lo que el otro interpreta.

Por eso, en la comunicación importa mucho que nos detengamos a pensar cómo y cuándo decimos las cosas; no es lo mismo “¡necesito que me traigas al niño ahora mismo!” que “te pido por favor que lleguen a las cinco para que el niño y yo podamos prepararnos para la escuela de mañana”.

2. Saber ceder.

En los acuerdos no se puede ganar todo, tampoco se debe perder todo; uno tiene que negociar bajo la idea de que no se va a ir con todo lo que esperaba, tampoco sin nada; se gana y se pierde. Cuando emprendemos una lucha de poder, lo que ocurre es que quien quiere ganar todo, ya la tiene perdido por adelantado.

Su hijo es la misión más trascendente que emprendieron juntos y que continuará durante toda la vida de ustedes y la de su pequeño; ambos serán siempre sus papás y él su hijo, esto nada lo puede deshacer. 

Asesoría: Florencia Bevilacqua, psicoterapeuta

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“Si no hago esto, mi esposo se va a ir», ¿cómo quitarte este miedo?

Detrás de esta frase se esconde un miedo al abandono y una carencia de afecto. Esta es una  explicación del porqué en una relación de pareja puedes creer o sentir que si no eres bonita, esbelta, inteligente…»tu esposo se va a ir». Mira cómo ponerle fin a este pensamiento que puede lastimarte. 

El miedo al abandono es un sentimiento que nace desde la infancia, tal vez porque alguno de los padres o ambos no estuvieron, o porque no se recibió la atención y el amor que todo niño necesita. Entonces, de adultos, se manifiesta el temor permanente de perder el afecto de aquellos que están cerca.

¿Cómo superar este miedo?

  1. Reemplaza este miedo por emociones positivas; cuando lo sientas, no lo evites ni te reclames, piensa en otra cosa que te haga sentir mejor.
  2. Acepta que nadie puede controlar la vida de otra persona, si tu esposo se va a ir, lo hará sin importar tu condición física, emocional, intelectual, económica…
  3. Aprende a confiar en ti misma y ver tus virtudes; la primera en querer estar contigo eres tú misma. Si estás segura de ti, podrás decir: “bueno, él está conmigo porque tengo mucho de valioso; si decide que ya no quiere estar conmigo, lo extrañaré pero saldré adelante sin él”.
  4. Mira tu miedo al abandono de frente, lo sientes y no es malo. Sólo necesitas reconocerlo y observar los momentos en que se activa para que no te traiga problemas del tipo: ceder a la manipulación, estar en relaciones tóxicas, aceptar la violencia… sólo a cambio de afecto y de que no te abandonen.
  5. Evita pensar en lo peor que te puede pasar, o lo peor de los demás o de ti misma. Esto atrae a tu vida negatividad. Enfócate en tus fortalezas y en todo lo positivo que puedes crear para tu vida y la de tu hijo.

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¿Tienes una pareja explosiva? 4 frases para no hacer más grande la pelea con él

¿Al discutir suele encenderse más la chispa con cada palabra que dicen? La psicóloga clínica Natalia Gurdián afirma en su blog que estas frases ayudan a expresar tu queja sobre el comportamiento de tu pareja explosiva pero sin agrandar el problema.

Frases para no hacer más grande la pelea con tu pareja explosiva

1. En mi corazón sé que eres un(a) buen(a) hombre/mujer. Ahora escúchame, por favor.

2. Realmente pienso que eres una persona (generoso/a, amorosa/o, genial…), pero creo que has aprendido a actuar así cuando te enojas. ¿Podemos cambiarlo por favor?

3. Yo sé que cuando explotas no estás tratando de herirme, ¿verdad? Creo que tienes buenas intenciones, pero al parecer simplemente reaccionas.

4. Necesito que me escuches, tu actitud explosiva me asusta. No puedo hablar, me congelo y yo sé que es justo lo que tú no quieres.

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Cómo superar los problemas cotidianos de pareja

La monotonía, la pesadez de los días, las responsabilidades con los hijos, el trabajo, la casa, los gastos… son muchos temas que rondan sus cabeza y es completamente comprensible que tengan «malos días». Solo no permitan que arruinen su bonita vida familiar; te dejamos estos tips para superar los problemas cotidianos de pareja que sin duda, surgen. 

PONLOS EN PRÁCTICA

  1. Comunicar el problema al otro, pedir su ayuda; explicarlo a la pareja y hacerle ver que no sabemos cómo resolverlo. Decidir en ese momento si es un problema que compete a los dos o a uno solo.
  2. Especificar bien el problema, intentar aislarlo del resto de componentes que nos pueden llevar a hacerlo más grande.
  3. Elegir el momento adecuado; evitar plantear un problema cuando el otro está cansado, enfermo, cuando hay otras personas delante o cuando no tenemos tiempo suficiente para dar una solución.
  4. Mantener una postura activa, dando soluciones posibles sin descartar nada de antemano.
  5. No dejar pasar el problema ni convivir eternamente con él.
  6. Tener paciencia y aceptar que todos tenemos problemas y que nos puede llevar algún tiempo dar con la solución más beneficiosa para nosotros.
  7. Aprender a escuchar al otro. No siempre tenemos la verdad absoluta.A veces una
    opinión neutral, de algún amigo o compañero, puede ayudar. Recuerden que los familiares no son neutrales y tenderán a ponerse siempre de un lado de la balanza.
  8. Aceptar que los problemas forman parte de la vida y que casi siempre tendremos algo que resolver.
  9. Ver a mi pareja como a un aliado y no como a un enemigo más al que tengo que combatir.
  10. Considerar que si no pueden solucionar el problema y están enfrascados en una relación de «tú me dices, yo te digo», es mejor solicitar apoyo terapéutico.

Por Felipe Salinas