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Síntomas en tu cuerpo que no debes pasar por alto

Síntomas en tu cuerpo que no debes pasar por alto

Por Rodrigo González y Mayra Martínez

Hay ciertos síntomas en tu cuerpo que no debes ignorar por el bien de tu salud.

Muchas veces no ponemos atención en diversos síntomas que nuestro cuerpo nos advierte. Nuestro organismo es muy inteligente y busca muchas maneras para advertirnos que algo anda mal.

Síntomas en tu cuerpo que no debes pasar por alto

A continuación te mencionamos algunos de esos síntomas que no debes pasar por alto y que de presentarlos deberás ir con tu médico lo más pronto posible para evitar dificultades médicas en un futuro.

Primero que nada debes de saber que los síntomas son manifestaciones patológicas que sufren las personas enfermas. Un síntoma solo es percibido por la persona que lo padece.

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De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), todo ser humano ha experimentado el dolor, desde el más ligero hasta el un raspón, un dolor de estómago o de cabeza hasta el dolor más intenso como una fractura.

Sin embargo, cualquier malestar o dolor se trata de un síntoma de que algo va mal. Si algo de lo que a continuación te sucede, no esperes mucho tiempo y visita a tu médico de cabecera.

Pérdida de peso

La pérdida de peso no intencional o inesperada puede ser síntoma de algún padecimiento. Se intensifica cuando las personas entran a la etapa de la vejez. Las enfermedades que se asocian a la pérdida no intencionada de peso son las tiroides, enfermedad celiaca, hepatitis C y VIH.

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Dolor crónico

Se llama dolor crónico al dolor diario que tiene una duración mayor a 12 semanas. Este dolor no debe confundirse como consecuencia de la vejez y deberá determinarse la causa para resolverlo de inmediato. De lo contrario los efectos pueden ser fatales.

Tos frecuente

La tos persistente que se prolonga por más de dos meses debe ser tratada por especialistas. Puede tratarse de asma o una enfermedad de reflujo ácido.

Dolor abdominal

Cuando este dolor se presenta en la zona inferior derecha con una duración mayor a 2 días puede tratarse de apendicitis. De ser así deberá asistir urgentemente al médico ya que se requiere de cirugía inmediata.

Sueño excesivo

Dormir más de diez horas diarias puede ser un síntoma de inflamación crónica, depresión o esclerosis múltiple.

Lunares o pecas que cambian de color

No se debe de ignorar un lunar que cambia de color, tamaño o forma. Lo recomendable es que cada año se acuda al dermatólogo ya que este tipo de lunares y pecas pueden estar relacionados con cáncer de piel. El cáncer de piel es el cáncer más común.

No menosprecies los dolores, escucha a tu cuerpo.

¿Tienes algún malestar crónico?

Foto: Getty Images

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¿Cómo saber si tu bebé tiene calor o frío?

Entre las lluvias, los días calurosos, o bochornosos, te decimos cómo puedes saber si tu bebé tiene frío o calor de manera práctica y segura.

Una de las preguntas más frecuentes que escuchamos por parte de los papás, sobre todo cuando son primerizos, es cómo saber si su bebé tiene calor o frío. Quizá el sentidos común nos haga pensar que si nosotros tenemos frío, ellos también; lo mismo para el calor. Sin embargo, debemos comprender que no es la manera correcta.

La temperatura de los bebés no es la misma que la nuestra, en gran medida porque aún no pueden regularla y porque su circulación sanguínea apenas se va desarrollando. Por ello, no es bueno que hagas la comparación. Para determinar la temperatura de tu bebé, más allá de usar un termómetro para saber si tiene frío o calor, lo normal es hacerlo a través del tacto.

La mejor manera de averiguar si necesita más abrigo es tocándole las piernas, los brazos o el cuello. La pérdida de color en las mejillas también puede indicar que el bebé está pasando frío. Aún así, debes tener en cuenta que, debido a su circulación, prácticamente todos los bebés tienen fríos los pies y manos.

Para saber si tu bebé tiene más calor de lo habitual, puedes sentir su pancita y frente, además de que posiblemente sude un poco de su cabeza y esté de mal humor. De se así, lo recomendable es llevarlo a una habitación fresca, quitarle la ropa, darle aire con un abanico y hacerle tomar mucho líquido. Si su temperatura no cambia, usa el termómetro y, de ser necesario, acude con su médico.

FOTO GETTY IMAGES

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Combate la alergia estacional

Con estos tips, combate la alergia estacional. Si presentas durante el día estornudos, lagrimeo, congestión nasal… Pueden que presentes alguna alergia, ¡toma tus precauciones!

¿Qué es la alergia estacional?

Con los cambios de estación, es común la rinitis alérgica, que también es causada por alergenos como el polvo, el moho y el pelo de tu mascota. Cuando respiras alguno de estos alergenos, tu sistema inmunológico libera histamina que viaja en la sangre, causando molestias (mocos, ojos rojos y llorosos, picazón en nariz, boca y garganta, dolor de cabeza, tos, fatiga, urticaria…).

¿Qué hacer para evitar la alergia estacional?

Lava con frecuencia sábanas, almohadas y alfombras.

Toma líquidos abundantes.

Aumenta tu consumo de alimentos cítricos y ricos en vitamina C.

Limpia el moho que se genera en zonas húmedas como el baño, cocina y refrigerador.

Mantén limpia de saliva y orina el espacio en el que vivan tus mascotas.

Evita tener alfombra o tapetes en tu recámara.

Lávate las manos después de acariciar a tu mascota.

Baña seguido a tu mascota.

Si tienes aire acondicionado, cambia con frecuencia los filtros.

Si no se te quitan las molestias en dos días, ve al doctor para que te dé un tratamiento.

¿Has presentado alguno de estos síntomas?

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Cuida a tus hijos de las enfermedades respiratorias crónicas

Las enfermedades respiratorias crónicas (ERC) son padecimientos de las vías respiratorias y otras estructuras del pulmón, y de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) ocasionan hasta 5 millones de casos graves cada año en todo el planeta.

Dentro de las ERC más comunes y que se agravan con infecciones respiratorias, son las alergias respiratorias. Una alergia respiratoria es el resultado de un mal funcionamiento del sistema inmunitario que provoca que el organismo reaccione de manera anormal o exagerada frente al contacto con elementos normales del ambiente, conocidos como alérgenos, sustancias inofensivas transportadas por el aire. Así lo señala el Dr. Gerardo López, alergólogo e infectólogo pediatra, miembro de la Academia Mexicana de Pediatría.

Los principales alérgenos respiratorios son:

-Los ácaros del polvo doméstico

-El polen de pastos y árboles

-El pelo de animales

-El moho

Estos, al ser inhalados, pueden inducir reacciones inflamatorias en la nariz, los ojos, la garganta y los bronquios, lo que se conoce como rinitis alérgica. Esta se clasifica de acuerdo con la frecuencia en la que se presenta, ya sea estacional, que se da únicamente en ciertos periodos de tiempo, mientras que la crónica se manifiesta todo el año.

Los antecedentes familiares de alergias son un factor importante en el desarrollo de la rinitis alérgica, especialmente cuando los síntomas se presentan durante la niñez.

Asimismo, los factores que se han visto involucrados de manera preponderante son:

-Los hábitos alimentarios de las mamás durante el embarazo

-El tipo de nacimiento (natural o cesárea)

-La falta de lactancia completa (al menos 6 meses)

-El uso indiscriminado e innecesario de antibióticos y otros fármacos que se prescriben a los bebés y niños

-La aparición de obesidad, ligada a malos hábitos alimentarios de los mismos

-La contaminación ambiental.

Los ácaros son responsables del 50% de las manifestaciones alérgicas y están presentes en el polvo de casa. Principalmente se encuentran en colchones, almohadas, cortinas, sofás, alfombras y peluches. Un colchón puede contener cerca de 2 millones de ácaros y se pueden encontrar hasta 2.000 ácaros por cada gramo de polvo.

Los síntomas de la alergia a los ácaros aparecen todo el año, pero pueden ser más intensos durante dos períodos clave: primavera y otoño ya que en esas temporadas el ambiente es más cálido y húmedo.

La rinitis alérgica estacional, provocada en gran parte por el polen es considerada la cuarta patología crónica a nivel mundial, según datos de la OMS. Los síntomas son fácilmente reconocibles, ya que afectan especialmente nariz, ojos y faringe.

El paciente alérgico, después de tener contacto con el alérgeno, puede presentar irritación y obstrucción de la nariz, picores y estornudos, lagrimeo y enrojecimiento de los ojos. Otros signos que pueden aparecer son: tos, sensación de ahogo, o erupciones en la piel.

Para prevenir las manifestaciones alérgicas por ácaros se recomienda:

-Mantener las habitaciones ventiladas

-Lavar regularmente peluches, almohadas y cortinas

-Quitar el polvo de los muebles regularmente con un trapo húmedo

Josselin Melara