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Ansiedad, el efecto emocional de las redes sociales en niños y adultos

Si te has sentido rechazada, ignorada, poco reconocida, o nada valorada cuando subes a tu facebook o instagram una foto tuya o de tu hijo y no recibes muchos likes, estás viviendo un síntoma del efecto psicológico que las redes sociales están causando en las personas. La dependencia a éstas puede conducir a trastornos de ansiedad, incluso desde edades tempranas. 

En la última década, las redes sociales se han convertido en herramientas elementales para la interacción social y la comunicación, pero el surgimiento de éstas también ha generado nuevos trastornos, como el llamado FoMO (Fear of Missing Out, por sus siglas en inglés), una manifestación moderna del miedo a ser excluido.

Este sentimiento lo viven sobre todo los jóvenes y adolescentes, quienes están formando su autoconcepto, autoestima y amor propio.

De acuerdo con el Dr. Alejandro Nenclares Portocarrero, médico psiquiatra, explica que cada día es más común ver en los jóvenes una dependencia extrema al uso de las redes sociales con diversos fines, entre ellos tener la sensación de pertenencia, aprobación y aceptación de los demás; desde lo que desayunan, el cómo se ven, con quién viajan o a qué fiesta acudieron, entre otros muchos eventos cotidianos que se han convertido material constantemente publicado en búsqueda de popularidad y aceptación.

Una gran cantidad de jóvenes al no recibir aprobación o perder ese sentido de pertenencia vía redes sociales, desarrollan altos niveles de ansiedad y dependencia a estos medios, provocando paradójiicamente alejamiento de sus semejantes, rechazo y daño a la autoestima.

La ansiedad es uno de los trastornos mentales más comunes y de mayor aumento en el mundo y se caracteriza por la presencia de intranquilidad, desesperación, temor y preocupaciones excesivas.

Sin embargo, a medida que las redes sociales se vuelven cada vez más populares y se facilita el acceso a internet, los adolescentes y jóvenes no sólo proporcionan más detalles sobre sus vidas privadas, sino que también de manera crónica incrementan sus interacciones con amigos reales y virtuales que influyen en sus experiencias y comportamientos, se exponen a humillaciones, burlas, daño a su reputación y autoestima,  sin medir las consecuencias que esto puede traer en el plano familiar, social y emocional, comenta.

Aunque hay diversos factores que generan ansiedad como problemas familiares, actualmente la necesidad de aceptación y aprobación por algún grupo social, situación que está directamente relacionada con el uso desmedido de los dispositivos móviles, sea celulares, tabletas o computadoras que generan cada vez menor interacción de manera personal con la gente realmente importante.

A pesar de que existe una alta relación entre los trastornos depresivos y ansiosos, mismos que ocupan los primeros lugares de atención médica en los tres niveles de atención en instituciones públicas de México (alrededor del 7% de la población, entre 3 y 12 años de edad, padece alguna de estas afecciones), generalmente no son diagnosticados durante la infancia y tampoco se les proporciona un manejo integral adecuado.

Por ello, es recomendable que los adolescentes y niños establezcan horarios para conectarse y prioricen las relaciones interpersonales sobre las interacciones digitales.

FOTO GETTY IMAGES

Te invitamos a ver este video en nuestro canal de You Tube: Nuestra experta te da buenísimos consejos para aprender a convivir con tu hijo en medio de la conectividad del mundo actual. Recuerda que no es malo usar ni entretenerte con este medio, tampoco te hace mala mamá, pero puedes aprender a ponerle límites a este comportamiento, en ti y en tu hijo, para que no llegue a afectar sus vínculos afectivos. No te pierdas esta entrevista… 

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Beneficios de los amigos imaginarios

La mayoría de los padres nos inquietamos cuando nuestros hijos hablan solos o aseguran que están jugando con su o sus amigos imaginarios.

Por nuestra cabeza pasan muchas cosas, entre ellos los trastornos mentales; sin embargo, estos “personajes” pueden resultar muy útiles para su desarrollo, siempre y cuando se presenten entre los dos y siete años, pues es la edad del llamado “pensamiento mágico”, de lo contrario es buena idea acudir a un psicólogo infantil.

Los amigos imaginarios pueden ser animales, superhéroes, personas, seres mitológicos, etc. El tipo de ser que defina al amigo imaginario no tiene importancia, pero sí contribuye a:

Hacerlos sentir más fuertes. Tener más “amigos” ayuda a que su autoestima crezca.

Incrementa sus habilidades sociales. Al hablar, jugar y divertirse con ellos, hace que les resulte más fácil entablar relaciones interpersonales con otros niños.

Se expresan. A través de ellos tus hijos pueden expresar sus inquietudes, miedos y gustos; pon atención y ayúdale a solucionar lo negativo y explotar lo positivo.

 

Cabe destacar que cuando los amigos imaginarios aíslan a los niños, presentan conductas agresivas o violentas pueden indicar un problema emocional, y es importante acudir con un experto.