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Padres e Hijos

Consejos para leer con tu hijos pequeños

Leer estas recomendaciones te ayudarán para hacer de la lectura un hábito en tus hijos y también les servirá para gozar de la magia que los libros llevan dentro.

Leer despierta la imaginación de los niños y niñas y además es una práctica que si se lleva a cabo desde los primeros días de la infancia potenciará el desarrollo intelectual y emocional de los menores.

La lectura les abrirá múltiples mundos y panoramas que solo podrán encontrar en los libros. Pero hay ocasiones en las que esta tarea se les dificulta a los padres ya sea por la inquietud de los hijos o por la inexperiencia de los que son papás primerizos.

A continuación te presentamos algunos consejos para leer con tus hijos pequeños y dejar en ellos el buen hábito que la lectura representa, pues ésta les ayudará a desarrollar habilidades cognitivas que la televisión o el mundo digital no estimulan.

Procura leer con tu hijo antes de que él vaya a la cama. Solo no esperes demasiado tiempo para empezar la lectura. A los pequeños que están muy cansados les es difícil concentrarse. Lee con ellos después de la ducha nocturna o al terminar la cena. No lo fuerces, la hora de la lectura debe ser un tiempo feliz donde pueda despejarse de trajín de la vida cotidiana.

Elige libros divertidos y llenos de colores brillantes e imágenes entretenidas. Los libros más atractivos para ellos son los que pueden sostener con sus manitas, de fácil lectura y con historias placenteras llenas de ilustraciones. Esto les ayudará a familiarizarse con el hábito y querrán devorar más y más libros conforme vayan creciendo.

Canta con ellos y ponle ritmo a la lectura. Muchos libros  infantiles están escritos de manera que pueden ser cantados. Esto implica que deberás aplaudir, cantar, entonar y llevar el ritmo para lograr tu cometido. Sin duda este tipo de lectura les encantará a tus hijos pequeños y esperarán con ansias la hora de leer.

Al momento de leer con tu pequeño métete en el papel de los personajes, habla con la intensidad necesaria conforme la situación en la que se encuentre el protagonista. Si tienes que gritar hazlo, si tienes que hablar bajito hazlo. Esto le enseñará a tu pequeño a reconocer los diferentes ambientes que se viven en la aventura de leer y le será más ameno el momento.

Muévete, haz gestos, brinca, rueda, salta si es necesario. Esto te ayudará a tener la atención de tu hijo sin correr el riesgo de aburrirlo. La simple interacción entre usted, su hijo y un libro le envía al niño un poderoso mensaje acerca de la lectura.

TEXTO: RODRIGO GONZÁLEZ