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Ser Bebé

Llora y grita, ¿qué le pasa a mi bebé?

Los recién nacidos transmiten sus necesidades a través del llanto y un limitado repertorio de gestos. Aprender a interpretarlos es solo cuestión de tiempo.

Los recién nacidos transmiten sus necesidades a través del llanto y un limitado repertorio de gestos. Aprender a interpretarlos es solo cuestión de tiempo.

Te explicamos cómo ayudarle a comunicarse con lo que le rodea:

 

Recién nacido

 

Le tranquiliza contemplar los ojos de mamá.

 

Se interesa sobre todo por las caras, los contornos y los contrastes.

 

Le gusta la voz de su mami y escuchar canciones suaves cantadas en voz baja.

 

Los ruidos desconocidos y fuertes pueden asustarle.

 

Necesita calma y contacto corporal con los seres queridos.

 

6 semanas

 

Le tranquiliza sentir a mamá cerca.

 

Todo lo conocido le inspira confianza.

 

En este periodo es mejor renunciar a viajes o actividades que lo alteren.

 

3 meses

 

Le gusta aprender a agarrar cosas, apreciar las texturas de diferentes objetos (lana, plástico, tela, madera…), tocar la nariz, los ojos y la boca de mamá.

 

Se entretiene conociendo su propio cuerpo: las manos y los pies, que mira durante largos ratos. Le encanta estar acostado desnudo, patalear, jugar en el agua y hacer sonidos con la boca.

 

6 meses

 

Le fascina jugar a esconder y volver a encontrar. Por ejemplo: papá desaparece detrás de una cortina y vuelve a aparecer de nuevo, la pelota rueda debajo de la mesa y luego está al otro lado.

9 meses

 

Necesita la presencia de mamá. Muchos niños se cuelgan literalmente de las piernas de mamá, se levantan agarrándose a ella y no quieren perder ese contacto corporal. Solo cuando se sienten seguros se animan a explorar su entorno.

 

A partir de ahora se mostrará más reservado en el trato con las personas menos familiares.

 

Es muy importante eliminar todo lo que suponga un peligro para el bebé.

 

Un año

 

El niño puede comunicarse a través del lenguaje corporal y sus primeras palabras. Sigue instrucciones sencillas: "¡Ven aquí!", "¡da esto a mamá!» o «¡busca la pelota!".

 

Es un buen momento para acompañarlo en su conquista del mundo, por ejemplo, llamando las cosas que él mira por su nombre (ventana, calle, pelota…).

 

Cuando señala lo que quiere, es oportuno expresar sus gestos con palabras ("Quieres que te lleve a la ventana"). Jugar a enseñar e imitar.