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Ser Bebé

Mamá entiende

Aún no habla, pero tiene muchos recursos para hacerse entender. Las sonrisas, los pucheros, sus manitas… Todo su cuerpo habla por tu bebé.

Aún no habla, pero tiene muchos recursos para hacerse entender. Las sonrisas, los pucheros, sus manitas… Todo su cuerpo habla por tu bebé.

De verdad que mamá me comprende. Basta alzar los brazos para que ella me cargue. Me froto los ojos y me lleva a la cuna. Le sonrío y me sonríe. Giro las manos y me canta «A la rorro nene»… Los bebés saben hablar sin palabras. Con apenas unos meses, mucho antes de controlar el lenguaje, se hacen entender perfectamente. Sólo hay que estar atentos para comprender sus necesidades, porque una cosa está clara:sus gestos lo dicen todo.

 

El bebé empieza a hablarnos desde el primer minuto de vida

 

El llanto, desde luego, es su mejor arma comunicativa. Pero hay más, muchas más: el cuerpecito encogido cuando le duele algo, la boca que se abre cuando tiene sueño… Los pequeñitos saben cómo expresarles a mamá y a papá lo que necesitan en cada momento. Y a medida que van creciendo, esta capacidad va incrementándose: nuevos y cada vez más complejos movimientos van delatando su estado de ánimo.

 

Carolina, de siete meses y medio, abre los ojos como platos y pone la boca en forma de «o» cuando ve aparecer a papá detrás de la puerta. «Vaya susto que me diste», parece que le está diciendo. Acto seguido se ríe y mueve sus manitas hacia un lado y hacia otro. «¿Quieres que te cante a la rorro niño, mi amor?», le contesta él. Después de un ratito de risas, la niña alza las manos y papá la coge en bracitos: «Sí, ya sé que quieres besos y caricias», vuelve a comentarle.

 

¿Qué ha ocurrido aquí? Que acaban de mantener una conversación, ha sido un diálogo perfecto en el que Carolina ha aprendido una cosa: su padre la entiende. Y papá otra: ¡mi niña me quiere!