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Así Crece

Ayuda al bebé a dar sus primeros pasos

A partir de los nueve meses nuestro bebé comienza a dar sus primeros pasos, o al menos a intentarlo. Aquí algunas medidas que puedes tomar para ayudarlo.

A partir de los nueve meses nuestro bebé comienza a dar sus primeros pasos, o al menos a intentarlo. Aquí algunas medidas que puedes tomar para ayudarlo.

Lo normal es que todos los niños adopten un mismo patrón antes de aprender a andar:

Comúnmente aprenden a dominar la posición de sentado entre los seis y los ocho meses.

El gateo llega entre los ocho y los diez meses.

El arco del pie para empezar a caminar es más amplio: entre los nueve y los 18 meses.

De un día para otro, el bebé cambiará de perspectiva y empezará a verlo todo desde las alturas, manteniéndose de pie con algún apoyo y le gustará tanto el nuevo mundo, que en poco tiempo se lanzará a caminar.

Aunque es importante no olvidar que cada niño tiene su propio ritmo y no debes comparar unos con otros. ¡Cada bebé es un mundo!

¡Vamos a caminar!

Es importante, que tu peque dé sus primeros pasos en una zona libre de objetos que puedan dañarlo, por ejemplo los muebles sin protección. Las superficies firmes, como el césped o alfombra, lo ayudarán a iniciarse en este importante aprendizaje.

Es inevitable que el peque sufra unas cuantas caídas antes de dominar el equilibrio. Si papá o mamá están presentes, se sentirá seguro a pesar de alguna que otra caída.

En cualquier caso, más vale prevenir que curar: conviene forrar las esquinas de las mesas, tapar enchufes, retirar de su camino objetos que puedan resultar peligrosos…

El corralito

Un apoyo que puede ayudar al niño a desarrollar las funciones motoras es la cuna-parque. Según los expertos en psicomotricidad, reúne todos los elementos necesarios para estimular al niño hasta que dé sus primeros pasos: una estructura sólida, un espacio libre, un suelo agradable y confortable para todo tipo de movimientos y unas mallas o redes con la consistencia suficiente para que el niño pueda agarrarse y conquistar todas las alturas hasta lograr la posición de pie.

Incluso puede dar sus primeros pasos en él, yendo de un extremo a otro y perdiendo el miedo al vacío. Para animarlo a ello, se puede colocar su juguete preferido en un lado del parque y señalárselo para que vaya por él.?Eso sí, solo debes mantener al pequeño en el parque un ratito: él necesita más espacio para investigar, curiosear y recorrer… pasito a pasito.