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Beneficios de la siesta en los niños

Todos necesitan un poco de descanso, en especial los recién nacidos. Es por ello que te decimos los beneficios de la siesta en los más pequeños

Todos necesitan un poco de descanso, en especial los recién nacidos. Es por ello que te decimos los beneficios de la siesta en los más pequeños

Dormir la siesta tiene beneficios para el desarrollo de los pequeños, por tanto es un hábito que se debe intentar fomentar. Los niños indudablemente después del descanso se encuentran mejor y hay estudios que han investigado en lo que le pasa al cerebro y cuerpo cuando se toma la siesta, especialmente en los más pequeños que están en pleno desarrollo.

 

Los recién nacidos pasan la mayor parte del día durmiendo. Antes de los seis meses necesitan dormir aproximadamente de 16 a 20 horas cada día, es imposible que todo ese tiempo sea de noche, así que habrá siestas en la mañana. Después, se va reduciendo ese tiempo. Antes del primer año el bebé necesita como mínimo dos siestas diarias, una por la mañana y otra por la tarde.

 

Cuando crecen, entre uno y dos años es probable que eviten una de las siestas anteriores, pero poco a poco, será la siesta de la mañana la que desaparezca más fácilmente. Suelen seguir durmiendo la siesta de la tarde, primero más largas y conforme pasen los meses el tiempo se reduce.

 

Aunque sus necesidades de sueño hacen que se recomiende que los niños duerman la siesta de la tarde como rutina hasta los cinco años, se sabe que esto no siempre es así, bien por el niño, bien porque asisten a la escuela y ahí dejan este hábito.

 

Beneficios de la siesta en los niños

-La siesta facilita la recuperación de la energía física. Puede que de bebés no hagan tanto desgaste, pero en cuanto pasan unos meses no dejan de explorar y moverse.

-Dormirán mejor por la noche. Al descansar a media tarde, no se llega a la hora de dormir de noche con un agotamiento excesivo que altera al niño y tiene dificultades para dormir por la noche.

 

-También se recupera la energía psíquica, eliminando la tensión, con lo cual la mayoría de niños se levantarán de buen humor.

-Dormir la siesta reduce la hiperactividad y la ansiedad de los niños. No dormir la siesta en la infancia está asociado a una conducta más impulsiva y a mayor riesgo de depresión.