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Claves del estrabismo en niños

El estrabismo en niños es más común de lo que crees. Aquí todo lo que debes saber sobre este padecimiento.

El estrabismo en niños es más común de lo que crees. Aquí todo lo que debes saber sobre este padecimiento.

Hay seis músculos en cada ojo que tienen que combinarse para mirar en nueve direcciones: tres para mirar arriba (a la derecha, al centro, a la izquierda), tres de frente y tres abajo. La falta de coordinación en este movimiento da lugar al estrabismo.

 

En la mayoría de los casos de estrabismo en niños existe un problema relacionado con los músculos del ojo. Por alguna razón desconocida, hay músculos hipertónicos o hipotónicos, es decir, músculos más fuertes de lo normal o músculos más débiles; la fuerza de estos seis músculos no está equilibrada y por lo tanto unos tiran más que otros, lo que hace que el ojo se tuerza hacia el lado más fuerte.

 

¿Qué problemas produce el estrabismo en niños?

 

Cuando el niño tiene estrabismo el cerebro recibe dos imágenes diferentes y opta por anular una de ellas. Con el tiempo esto da lugar a un ojo vago (ambliopía). Si no tratamos un ojo vago pronto, el cerebro se acostumbra a mirar por un solo ojo y a ignorar la información que recibe del otro.

 

El resultado es que el niño acaba viendo por un solo ojo, lo que puede convertirse en un problema para toda la vida, porque debido la falta de uso, las vías que llevan información del ojo al cerebro dejan de funcionar. Además, después los seis u ocho años, es muy difícil recuperar la visión de ese ojo vago.

 

El tratamiento del estrabismo es muy importante. Nunca es demasiado pronto para detectarlo ni para tratarlo; de hecho, cuanto antes se diagnostique más sencilla será su recuperación. No hay que olvidar que n o desaparece espontáneamente.

 

Foto: Pinterest

 

¿Cómo tratar el estrabismo en niños?

 

Primero el oftalmólogo hace un estudio de la vista para averiguar si la causa del estrabismo es algún trastorno de refracción (miopía, hipermetropía o astigmatismo). Normalmente el estrabismo está más asociado a una hipermetropía, pero a veces puede estar relacionado con una miopía, por ejemplo, o con una catarata que hace que el pequeño no vea bien por un ojo, deje de usarlo, se debilite y bizquee de vez en cuando. A veces es el estrabismo el que nos avisa de que el niño tiene un ojo vago.

 

Si en el origen del estrabismo existe un problema de vista, la primera medida es ponerle gafas al pequeño. Estas pueden corregir el estrabismo por completo en el 50 o 60% de los casos.

 

En paralelo el médico comprueba si uno de los dos ojos está vago para fortalecerlo y recuperar la visión. Esto se consigue normalmente con el tratamiento de parches. Se tapa el ojo fuerte para hacer trabajar al débil, y esta es una tarea que requiere de constancia y del trabajo conjunto de padres e hijos. Para el niño es incómodo, porque durante el tiempo que lleva el parche puesto solo tiene libre el ojo que ve menos, pero eso le ayuda a recuperar la visión y merece la pena el esfuerzo.

 

Si a pesar de las gafas el pequeño sigue torciendo un ojo, el doctor investigará qué lo está provocando. Casi siempre es un trastorno en los músculos del ojo. En ese caso el médico aconsejará operar y nos explicará las diferentes soluciones quirúrgicas que hoy en día hay a nuestro alcance.