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Los niños descansan mejor si duermen con la luz apagada

Los niños son más sensibles a la exposición luminosa; por tanto, las luces de su cuarto pueden afectar su descanso.

Los niños son más sensibles a la exposición luminosa; por tanto, las luces de su cuarto pueden afectar su descanso.

La revista especializada Physiologal Reports, publicó un estudio en que medían los índices de melatotina, la hormona que regula el sueño, en pequeños entre 3 y 5 años. El objetivo era descubrir qué tanto afectaba la luz su sueño.

 

En el experimento se hizo que los niños siguieran un horario de sueño regular por 5 días y tomaron muestra de su saliva para medir los niveles de melatonina. Luego, en el sexto día, convirtieron el hogar de cada niño en ?cuevas?, a media luz, cubriendo las ventanas con plástico negro, y reemplazaron las bombillas con otras de menos voltios.

 

Los niños pasaron todo el día bajo luz tenue, y volvieron a registrar los niveles de melatonina. Pero al día siguiente, una hora antes de ir a dormir, los niños estuvieron expuestos a iluminación intensa durante una hora, frente a una pantalla con brillo interior.

 

Lameese D. Akacem, de la Universidad de Colorado, autora principal del estudio, declaró que ?el reloj biológico es muy sensible a la exposición luminosa? particularmente durante la tarde, la luz suele reprimir la hormona promotora de sueño: la melatonina?.

 

La hora de dormir promedio para los niños que participaron en el estudio era, aproximad amente a las 20:27 hrs, y sin la interferencia brillante, los investigadores descubrieron que los pequeños comenzaban a secretar melatotina en promedio a las 19:47; es decir, el inicio de su ?noche biológica?.

 

Sin embargo, la noche que fueron expuestos a la pantalla, los niños no habían alcanzado ni el 50% de los índices de melatonina de la noche anterior, cuando sus ventanas fueron cubiertas.

 

Según expertos, los ojos de los niños permiten el paso de más luz que los ojos de adultos, además de que la secreción de melatonina en los niños comienza antes que en los adultos.

 

No son pocos los niños que se resisten a la hora de ir a dormir, o que se les dificulta conciliar el sueño, por lo que es importante reflexionar a qué tanta iluminación están expuestos antes de la hora de ir a la cama.

 

Los expertos señalan que crear una atmósfera un poco más oscura, con ayuda de reguladores de luz, y que los niños no estén expuestos a aparatos con incandescencia les puede ayudar a conciliar mejor el sueño.