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El objeto de apego es para siempre

Aquel osito de peluche, mantita o juguete de tu bebé es más importante de lo que imaginas. Descubre qué tan fuerte puede ser el vínculo entre tu hijo y su objeto de apego.

Aquel osito de peluche, mantita o juguete de tu bebé es más importante de lo que imaginas. Descubre qué tan fuerte puede ser el vínculo entre tu hijo y su objeto de apego.

Es extraño el caso de los niños que no se identifican con un objeto de apego u objeto trasicional desde su más tierna infancia. Este les ayuda a enfrentar nuevas experiencias cuando enfrentan ansiedad y estrés. Pero lo más sorprendente es que: el objeto de apego es para siempre; es decir, que el vínculo es tan fuerte, que puede durar toda la vida.

 

Cuando somos niños, cada una de las experiencias son nuevas, y conforme vamos creciendo, nos vamos estabilizando con nuestro entorno y las experiencias que antes parecían sorprendentes o estresantes, se conviertían simplemente en habituales.

 

Para que esto ocurra, muchos niños llevan consigo al famoso objeto de apego o de transición, con el cual también van y creciendo, y en muchos casos, es olvidado o guardado como un recuerdo de la infancia.

 

Pero en otros casos, este objeto perdura más en unos individuos que en otros; tanto que, todavía permanecen en la edad adulta. ¡Así es!

 

Bueno, es cierto que los adultos caminando por la calle con un oso de peluche bajo el brazo es difícil de imaginar. Lo que ocurre es que este objeto se muda?puede convertirse en una canica, un suéter, una cadena o cualquier objeto al que nosotros le demos un ?valor sentimental?

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Este objeto de valor sentimental viene de alguna persona que nos transmite seguridad, protección, fortaleza y muchas otras emociones saludables. También puede provenir de alguna experiencia: un premio por un reconocimiento escolar, un hallazgo en un paseo, o simplemente una situación que nos recuerde algo agradable.

 

Antes, se creía que un niño que se acompañaba de un objeto de apego era inseguro e introvertido. Pero investigaciones más recientes, como las del doctor Richard H. Pasman, revelaron que los niños con objetos de apego son adultos más independientes, pues este recurso les otorgaba mayor seguridad emocional durante el proceso de independencia de sus padres.

 

El poder de los objetos de apego son una eficaz ayuda más allá de la infancia: aquellos pequeños recuerdos que nos hacen sentir bien y nos contagian sensaciones positivas, nos ayudan a enfrentar desafíos a lo largo de nuestra vida.

 

Y tú, ¿tienes un objeto de apego?

 

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