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5 tips para cuidar la piel del bebé en verano

En verano, más que nunca, debemos prestar atención a la piel del bebé. Te damos unos consejos básicos para cuidarla.

En verano, más que nunca, debemos prestar atención a la piel del bebé. Te damos unos consejos básicos para cuidarla.

La piel del bebé es mucho más delicada que la de los adultos, pues aún está en pleno proceso de maduración, y esto hay que tomarlo en cuenta a la hora de cuidarla, especialmente durante los meses de calor.

Estas son algunas de las recomendaciones que sugieren los especialistas:

1. Piel del bebé es más fina: la piel de los bebés tienen menos capas que lo protegen y las células que la forman están más separadas. Esto hace que el agua se absorba y se pierda más e influye en su sistema de barrera y su elasticidad. Además, durante el primer mes de vida, no puede existir sudoración. Ojo con el exceso de jabón: puede disminuir las defensas de la piel del bebé.

2. Hidratación: precisamente porque aún no se ha formado ese sistema de barrera, la piel del bebé debe estar bien hidratada. Lo recomendarle es hidratarla después del baño.

3. Baño, máximo 2-3 veces por semana: el baño forma parte de la rutina del bebé, y además es un momento muy bonito de contacto con los padres, en el que puedes aprovechar para hacer algún masaje que relaje y estimule al pequeño. Durante las primeras semanas de vida, el baño no debe durar más de 5 minutos y se realizará 2-3 veces por semana. Según los expertos, es mejor usar poca cantidad de jabón y distribuirlo con la mano suavemente.

4. Protección solar: antes de los seis meses, evita el contacto directo con el sol. A partir de los siete meses es necesaria una crema con filtro físico, distribuida de manera uniforme. Y sobre todo, no debemos exponer a los niños a las horas más intensas de sol.

5. Cuidado con el pañal: la piel del área del pañal debe tener cuidados especiales encaminados a disminuir la humedad de la piel, minimizar el contacto de esta con la orina y las heces y erradicar la presencia de gérmenes. Las bacterias existentes en las heces tienen un pH que es muy irritante, pero afecta de manera distinta a cada bebé por su tipo concreto de piel. Para ello se recomienda la utilización de pañales con capacidad absorbente que deben cambiarse con frecuencia, realizando la limpieza con agua y un gel adecuado para la piel del bebé.