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Ser Bebé

A dormir

Para poder dormirse solito, tu hijo necesita una rutina que le relaje y le dé seguridad.

Para poder dormirse solito, tu hijo necesita una rutina que le relaje y le dé seguridad.

El sueño del bebé debe ir precedido de momentos de sosiego y afectividad, que sirvan de transición entre la vigilia y el descanso. Antes de acostarlo en su cunita, realiza con él una actividad relajante (dale un baño, mimos, un masaje?) que le ayude a desconectarse de la actividad del día.

 

Sé constante y haz siempre lo mismo para no confundirlo. La rutina le permite anticipar lo que va a ocurrir después (toca dormir) y le aporta seguridad, fundamental para que concilie el sueño solo y no te reclame a media noche. La finalidad del ritual es preparar a tu hijo para este momento.

 

1. Un baño templado: el baño a última hora del día suele ser un magnífico inductor d el sueño

. Procura asear a tu chiquitín siempre a la misma hora, sin prisas ni tensiones (debe ser agradable para él y para ti).

 

2. La cena: procura darle la última toma del día un rato antes de acostarlo para evitar que se duerma con el pecho o el biberón, porque entonces los reclamará cada vez que se despierte.

 

3. Un suave masaje: después del aseo, y aprovechando el cambio de ropa, puedes darle un masaje en la espalda o en el pecho, susurrándole palabras cariñosas. El contacto físico le relaja mucho.

 

4. El cuento de las buenas noches: ya en la cuna, puedes leerle un cuento. Es cierto que aún es pequeño para entender la historia, pero le gustará que le hables. Además, las investigaciones han demostrado que los niños que escuchan cuentos desde bebés suelen estar más adelantados en el desarrollo del lenguaje.

 

5. Música repetitiva: la monótona melodía del carrusel le sosiega e incluso le adormece, pero, mucho ojo, debe acabar antes de que se quede dormido del todo.¡Y a dormirse solito! Los objetos que le acompañan deben quedarse con él toda la noche. Así, cuando se despierte los encontrará y se sentirá seguro.