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Ser Bebé

¿Cuánto tiene que engordar?

La ganancia de peso va en función de cada niño. Unas semanas engordan más, otras menos y otras nada. No hay que obsesionarse.

La ganancia de peso va en función de cada niño. Unas semanas engordan más, otras menos y otras nada. No hay que obsesionarse.

Cuando un niño nace, su peso es un motivo de curiosidad. Una de las razones que impulsa este interés social se remonta en el tiempo, cuando aún se consideraba que un bebé gordito era más sano. Pero hoy día los pediatras no se apoyan en los kilos para justificar la salud de los recién nacidos.
Durante el embarazo, el tocólogo informa a la paciente sobre el peso que tendrá su hijo al nacer. Aunque este cálculo es aproximado, ofrece información adicional importante acerca de la evolución del feto.

 

¿Cómo sabe el ginecólogo cuánto pesa el feto?

 

Observando la ecografía y relacionando la altura del futuro bebé (desde la coronilla hasta el coxis) con su diá- metro abdominal. Para seguir su progreso a lo largo de la gestación se le mide el fémur. Como es lógico, el mé- dico se dará por satisfecho en cuanto compruebe que el feto se va desarrollando con normalidad.

 

El verdadero problema surge cuando la criatura nace y sus llantitas no se ajustan a los del modelo ideal de bebé rollizo que los padres habían imaginado. En general, si pesa más de la cuenta, nadie pondrá ninguna queja; pero si se quedó algo corto en la báscula, será objeto de comentarios sin fin. Y es que, a veces, los padres se preocupan demasiado. Cada chiquito tiene sus propias proporciones, y un bebé más largo siempre parecerá más flaco que su vecino; aunque ambos pesen igual y el peso sea el adecuado. Ahora bien, ¿es menos sano un niño que nace con un peso inferior al que indican las gráficas? Y, ¿cómo afecta la alimentación al peso en el primer año?

 

El peso medio de los nacidos a término (entre las semanas 37ª y 41ª de embarazo) se sitúa entre los 3 y 3.5 kilos. Pero habrá que entender lo que significa peso medio: es un cálculo general y no hay que asustarse si el peque lo supera un poco o si se queda por debajo. De este promedio se deduce un margen de normalidad bastante amplio: de 2.5 a 4 kilos. Por debajo de 2.5 y por encima de 4, los recién nacidos pueden necesitar cuidados especiales. En los primeros tres o cuatro días de vida todos los nenes sufren una pérdida que puede llegar a representar hasta un 5% de su peso. Es normal. Sucede porque eliminan orina y excrementos que han sido acumula- dos en la gestación.

 

Los niños alimentados con biberón engordan distinto que los que toman el pecho. A diferencia de la leche materna, cuya composición cambia a lo largo de la toma (más líquida al principio, más densa y grasa al final), la de fórmula tiene una constitución constante. Esto no significa que los bebés estén mejor alimentados. Según la OMS, la leche materna cubre todas las necesidades nutricionales durante los primeros seis meses de vida y aporta las defensas naturales que transmite la madre; además de otros componentes, aún desconocidos, que no contiene la leche artificial.

 

Los estudios indican que la tendencia de los amamantados es engordar más que los de fórmula en las primeras semanas, y después, a partir del segundo mes, ganar peso lentamente. Pero, esto no significa que la leche sea insuficiente a partir de dicha edad. Si te preocupa que tu retoño no gane peso como debe, hay que revisar la forma en que lo estás alimentando: ¿Le ofreces el pecho a demanda aunque, a veces, lo pida cada hora o antes?, ¿permites que el bebé mame todo el tiempo que desee, esperando a que él decida cuándo soltar el pezón? Lo correcto es afirmar en ambas. En caso contrario, tu hijo no ganará el peso que debe. Estás a tiempo de corregir el error y confiar en tu organismo. La leche es valiosa, pero para amamantar con éxito debes ser pacienciente con el bebé.

 

¿Es normal que no engorde igual todos los meses?

 

Los niños no suben de peso de forma constante, hay variaciones en el mes. Lo importante es vigilar que no baje de peso. Salvo indicación de su pediatra. Para valorar con mayor corrección el desarrollo de los peques, conviene pesarlos una vez al mes. Entre los seis y los 12 meses ganan 500 gramos cada mes (son datos aproximados). Durante el primer año triplican los kilos de su nacimiento y su longitud se incrementa en unos 25 cm. Pero, el mayor desarrollo se observa en los primeros meses; cuanto mayor es un bebé, menos engorda y crece.