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Ser Bebé

¡Preparado para la guarde!

Toallitas, pañales, chupón, su muñeco preferido. ¿Qué hace falta llevar a la guardería cada mañana y qué puede quedarse allí? Cada centro tiene sus normas, pero la mayoría sigue patrones similares.

Toallitas, pañales, chupón, su muñeco preferido. ¿Qué hace falta llevar a la guardería cada mañana y qué puede quedarse allí? Cada centro tiene sus normas, pero la mayoría sigue patrones similares.

Alimentación 

Cada vez más sólidos. A partir del año los purés triturados van dejando paso a la comida «de niño grande». En algunas guarderías permiten a los padres traer la comida en un contenedor todos los días, en otras no es posible. La primera opción suele ser más económica, aunque representa un gasto de tiempo. Por eso es más habitual que el pequeño coma en el comedor de la guardería, que elabora menús equilibrados siguiendo las directrices de especialistas en nutrición. Además, lo común es que el recetario esté a la vista de los padres, de forma que puedan consultarlo para no repetir comidas en casa. Por supuesto, en caso de que el niño tenga alguna alergia o intolerancia hay que hacerlo constar por escrito. En cuanto al menaje (platos, cucharas y vasos), la guardería suele proporcionarlo.

Higiene 

Los básicos: Cada niño suele tener un casillero o espacio en un clóset en el que se guardan algunos productos básicos que los padres llevan a principio de curso, como crema para las rozaduras y un par de chupones, si los usa. 

Los que hay que reponer: Cuando el niño empieza ir a la guardería, lo habitual es pedir a los padres que dejen en el centro un paquete grande de pañales y otro de toallitas húmedas, o bien, que los lleven un par diario. Unos días antes de que se acaben esos productos, avisan a los papás para reponerlos. Aun así, en algunas centros hay que llevarlos a diario en la mochila del niño en lugar de dejarlos allí, para que no ocupen tanto espacio.

Ropa 

La más apropiada: La cómoda, además del «uniforme» que suelen llevar en la mayoría de las guarderías, es la más indicada en su día a día. Cuando menos adornos tenga y más libertad de movimientos permita, mejor. El uso de petos se desaconseja porque complican el momento de cambiar el pañal. Por el contrario, los conjuntos tipo pants son la mejor opción. Recuerda marcar todo con el nombre del niño. En cuanto al calzado, las playeras que se abren y cierran con cierres o velcro son más recomendables que las que tienen moños, cordones o lazos, pues evitan muchas caídas a los niños y suponen un ahorro de tiempo para las educadoras, al no tener que pasarse el día atando cordones. ¿Un cambio por si acaso?

En casi todas las guarderías piden que dejes una muda completa (body, pantalón, camiseta, suéter y calcetines) por si hace falta en un momento determinado. ¡Y ten por seguro que hará falta! El día que el niño se manche más de la cuenta con la comida o cuando sufra alguna «fuga» en el pañal, te darán la ropita manchada en una bolsa de plástico para lavarla en casa. Al día siguiente es importante acordarse de llevar otra muda, tanto interior como exterior, que se quedará en la guardería hasta que vuelva a ser necesaria.

Detalles que ayudan 

Su objeto de consuelo. En las guarderías permiten que el niño lleve su manta preferida o el peluche con el que duerme todas las noches si eso le ayuda a sentirse más seguro, particularmente esos primeros días en que todo es nuevo para pequeño. 

El chupón. Para algunos niños es imprescindible, por ejemplo, para dormir la siesta o porque les ayuda a calmarse. Con un chupón será suficiente. Cuando se gaste te pedirán uno nuevo.

Foto: Shutterstock