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7 de cada 10 niños se convertirán en adictos a la tecnología

¡Y la cifra puede ir aumentado!

¡Y la cifra puede ir aumentado!

Según un estudio realizado por Marc Masip del Programa Desconect@, el 77% de los jóvenes de entre 18 y 24 años son adictos a las nuevas tecnologías. Y es que ahora es muy común ver familias en restaurantes o en la casa disfrutando de un rato juntos con los niños inmersos en sus celulares o tabletas, ya que de esa forma, los niños los dejan desde hacer tareas del hogar hasta poder comer con tranquilidad.

 

Pero es un riesgo y claro, tiene su lado bueno y su lado malo. El mundo se mueve con las nuevas tecnologías y nuestros hijos deben saber usarlas. Si guiamos su aprendizaje, podemos sacarles mucho provecho, tienen un gran potencial y forman parte de nuestra manera de comunicarnos con el mundo. Pero debemos tener ciertas reglas y precauciones para no caer en el exceso y adicción:

 

En niños de 0 a 2 años se desaconseja el uso de las nuevas tecnologías, ya que a esta edad el desarrollo del cerebro es vertiginoso y está muy determinado por la estimulación externa que le llega. Es igual de nocivo una estimulación excesiva como una deficiente. Se ha demostrado que exponerlos a estímulos tan rápidos y tan potentes como las nuevas tecnologías está asociado con déficit de atención, retrasos cognitivos, problemas de aprendizaje, impulsividad y disminución de la capacidad de autorregularse.

 

A partir de los 3 años, se recomienda un uso guiado, es decir, bajo supervisión, pero sobre todo con el acompañamiento de sus padres. Se trata de compartir con ellos, de jugar juntos, no de usar la tablet como un canguro.

 

Si desde pequeños, se habitúan a interaccionar con nosotros en el uso de las nuevas tecnologías, en la adolescencia nos será más fácil seguir interactuando sin que lo vean como una intromisión.

 

Hay estudios que dicen que dos horas diarias ya se considera excesivo. Expertos comentan que no debemos dejar a los niños sin tiempo para jugar a juegos más tradicionales porque son imprescindibles para el buen desarrollo del niño como las cocinitas, jugar con los cochecitos, con las muñecas a hacer una familia o una clase del colegio, juegos de construcción, puzzles, pintura y manualidades.

 

Lo importante es pactar el tiempo que pasarán en una pantalla, hay tiempo para todo, hacer deporte, salir con los amigos, leer, estudiar y realizar otras actividades.

 

No debemos tomar la tablet no es una niñera, no hay que usarla para que nosotros tengamos tiempo libre ya que un uso excesivo y en solitario podría propiciar problemas de aislamiento y adicción. Así que no es recomendable que tengan TV en sus habitaciones o videojuegos. La mayoría de expertos recomiendan tenerlo en una zona común de la casa.

 

Tampoco debemos ponerlo como premios o castigos

Es muy frecuente usarlos como premios: ?si te portas bien te dejo la Tablet? o como castigos: ?estás castigado sin navegar por internet durante una semana?. Prohibir su uso las va a hacer más deseables. Usarlas como herramientas de intercambio puede ser contraproducente porque nuestros hijos harán de todo, hasta mentir para no ser castigado u obtener lo que quieren.

 

Debemos interesarnos en lo que les gusta, ver qué juegan, qué páginas visitan para tratar de que sean educativos y les brinden algo. Además no debemos fomentar unas buenas relaciones interpersonales, que salga con sus amigos, que no se relacione única y exclusivamente de manera virtual. Jugar en línea con tus amigos es una gran opción. El juego en solitario, pierde en cuanto a poder educativo se refiere, siendo solo un entretenimiento sin ningún fin educativo. Los videojuegos deben ser apropiados a su edad y mejor si juegan con su familia o amigos.

Se debe restringir su uso en momentos como la comida, fiestas, etc, estos deben ser situaciones de comunicación familiar.

 

¿Cómo saber que tiene una adicción a la tecnología?

 

Si has notado que tu hijo pasa demasiado tiempo jugando y no es consciente del tiempo que está.

 

Si se muestra más inquieto e irritable de lo normal, sobre todo cuando no las puede usar.

 

Si ha dejado de hacer actividades de ocio que antes hacía para dedicar más tiempo a los videojuegos.

 

Si deja de lado sus responsabilidades.

 

Lo mejor que podemos hacer si esto ocurre, es hablar con ellos sobre nuestra preocupación y buscar ayuda profesional.